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Para lograr la Independencia de España, los pueblos latinoamericanos tuvieron que comprar equipos bélicos en el exterior con recursos contratados en Europa. Estos préstamos provenían de países como Gran Bretaña, interesada en debilitar la presencia española en América, habida cuenta que no se consiguió el respaldo buscado en los Estados Unidos que se habían independizado en 1776.

Así sin intervención alguna de delegados ecuatorianos, de la deuda que ascendía a 6'625.950 de libras esterlinas, al país le tocó asumir el 21,5% de la deuda total, o sea la suma de 1'424.579 de libras esterlinas y 5 chelines. La negociación fue ratificada en 1837 por el Congreso Nacional y el gobierno de Vicente Rocafuerte.

Desde entonces, los continuos arreglos y renegociaciones y las múltiples suspensiones de pago, dada la permanente carencia de recursos financieros que provocaba el mismo servicio de la deuda y las condiciones que se imponían, hicieron de la deuda externa un escollo casi permanente en la vida económica y política del país.

En 1958, el país se vio obligado a acercarse al FMI - Fondo Monetario Internacional. Desde entonces, en la medida en que se agudizaba la crisis económica, con la consiguiente inestabilidad política, el Ecuador recurrió una y otra vez al apoyo financiero del FMI, contratando nueve créditos contingentes o stand by, en junio de 1961,

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junio de 1962, julio de 1963, julio de 1964, julio de 1965, julio de 1966, abril de 1969, septiembre de 1970 y julio de 1972.

Los crecientes ingresos externos ayudaron a configurar paulatinamente un Estado desarrollista, que empezó a planificar sus acciones desde 1954, con la creación de la Junta Nacional de Planificación, que con la Constitución de 1979 cambiaría su nombre por el del Consejo Nacional de Desarrollo (CONADE). El mismo que fue eliminado en la Asamblea Constituyente de 1998.

El Ecuador petrolero consiguió los créditos que no había recibido el Ecuador bananero y mucho menos el cacaotero. Pero la riqueza petrolera no fue el único detonante de la carrera de endeudamiento externo, sino la existencia de importantes volúmenes de recursos financieros en el mercado mundial que no encontraban una colocación interesante en las economías de los países industrializados por la recesión.

En otras palabras, los créditos no solo eran atraídos teniendo como garantía de pago los ingresos petroleros, sino que existían las condiciones propias de una nueva fase de expansión financiera mundial, que es la explicación fundamental para entender el acelerado proceso de endeudamiento de esos años. Téngase siempre presente que la movilidad del capital extranjero -deuda externa o inversiones directas- está determinada por sus posibilidades de rentabilidad.

Así, el monto de la deuda externa ecuatoriana creció en casi 22 veces: de 260,8 millones de dólares al finalizar 1971 a 5.868,2 millones cuando concluyó el año 1981. Esta deuda pasó de 16% del Producto Interno Bruto (PIB o sea toda la producción interna del país) en 1971, al 42% del PIB en 1981. Es preciso anotar que, en este mismo período, el

servicio de la deuda externa experimentó un alza también espectacular: en 1971 comprometía 15 de cada 100 dólares exportados, mientras en diez años más tarde a 71 de cada 100 dólares.

El precio del crudo Oriente que se había incrementado de 2,5 dólares por barril en 1972 a más de 30 dólares por barril a principios de los años ochenta.

A partir de agosto de 1979, con la constitución de un nuevo régimen político y del inicio de una nueva etapa constitucional, el modelo económico no registró una variación sustantiva. Apenas hubo ciertas variaciones en el manejo político y en la dinámica de la conducción gubernamental. Los recursos financieros seguían disponibles; sea vía créditos o por el alza de los precios del petróleo. Estos precios altos ocultaban los desequilibrios externos y fiscales de una crisis que hubiera explotado antes, cuando el peso de la deuda alcanzó niveles insostenibles sin crecientes ingresos provenientes de las exportaciones petroleras y sin la perversa estrategia de contratación de nuevos préstamos para mantener el servicio de la misma deuda; se abría un hueco para tapar otro y así, sucesivamente.

A la creciente necesidad de importaciones para la producción que empezaban a encontrar un primer cuello de botella con el incremento de los costos de los créditos en los mercados financieros internacionales, se sumó el conflicto fronterizo con el Perú en la cordillera del Cóndor a inicios de 1981, que obligó a redoblar los esfuerzos para la adquisición de costosos equipos bélicos, que hicieron desaparecer rápidamente gran parte de la Reserva Monetaria Internacional (RMI). Esta había alcanzado con 863 millones de dólares en 1980, su monto más alto y desde entonces empezó su declinación al caer a 567 millones en 1981 y 210 millones en 1982.

El proceso de endeudamiento externo que vivió el Ecuador durante el auge petrolero se experimentó también en el resto de la región. La demanda de préstamos no es la única razón de la existencia del endeudamiento externo y su mal uso tampoco la única explicación de las crisis. La crisis de sobreendeudamiento encuentra sus orígenes en la oferta de recursos financieros en los países desarrollados especialmente en los Estados Unidos.

El Banco Mundial y el FMI son, a no dudarlo, actores importantes en los cambios que se ha registrado en las últimas décadas en el mundo subdesarrollado. Actores fundamentales cuyas condicionalidades cruzadas son determinantes para la fijación de las políticas económicas. Sin la "aprobación" de estas instituciones difícilmente un país recibe créditos y aún inversiones extranjeras, pues "sello de confianza" para los inversionistas. La acción que despliega el Club de París, al cual hay como acceder para reestructurar las deudas bilaterales siempre que se cuente con la mencionada "aprobación".

“ Eric Toussaint, un experto belga de temas de deuda externa, asegura que el servicio de la deuda realizado por todos los países empobrecidos desde el año ochenta hasta el año 2000, sin considerar los nuevos desembolsos, representó 43 Planes Marshall, y lo que pagan estos países en la actualidad como servicio de la deuda, año a año, representa 3 Planes Marshall. Esta realidad desdice aquel mensaje tan repetido con el cual se quiere convencer a los deudores que hay que pagar la deuda para no quedarse sin nuevos ingresos, pues en la práctica los flujos financieros netos se dirigen desde el Sur hacia el Norte.

Desde una sumatoria matemática, la deuda estaría pagada en el caso de América Latina. Y en el Ecuador también pues, desde 1982 a 2000, este país pagó por concepto de capital e intereses 75.908,2 millones de dólares y en el mismo lapso recibió como nuevos desembolsos 65.678,8 millones transferencia neta negativa

de 10.229,4 millones, a pesar de lo cual la deuda creció en 6.931,7 millones, pues pasó de 6.633 millones a 13.564,5 millones”78.

A las propuestas económicas vigentes, que configuran la lógica y la práctica de los ajustes neoliberales, se las conoce como el Washington Consensus (WC) o Consejo de Washington, asi denominado por John Williamson, a principios de los años noventa. Este recetario recoge las medidas ortodoxas del FMI, del Banco Mundial y además organismos multilaterales de crédito (BID, CAF, etc.),así como la posición del gobierno norteamericano y de los conglomerados transnacionales de mayor influencia global, sobre todo de los Estados Unidos.

ACOSTA Alberto, Breve Historia Económica del Ecuador, 2004 p.155- 156

“Sin profundizar en los detalles del WC, vale la pena rescatar diez componentes básicos de su recetario:

• Austeridad y disciplina fiscal;

• Reestructuración del gasto publico; • Reforma tributaria;

• Privatización de las empresas públicas;

• Establecimiento de un manejo cambiario competitivo; • Liberalización comercial;

• Desregulación del mercado financiero y apertura de la cuenta de capitales;

• Apertura sin restricciones a la inversión extranjera directa; • Flexibilización de las relaciones económicas y laborales; • Garantía y cumplimento de los derechos de propiedad privada79.

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Acosta, A. (2004) Breve Historia Económica del Ecuador, Pág.155-156

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CUADRO N°10

DATOS ESTADÍSTICOS DEL CRECIMIENTO DE LA DEUDA