Presencia de absceso anorrectal Si Presencia de absceso anorrectal No 2 % 3 % 3 % 9 % 86 % Diabetes Si Diabetes No
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anorrectal/hemorroides presentó una fuerte asociación entre el tener antecedente de hemorroides y presentar absceso anorrectal. No se reportaron casos de pacientes con antecedente de fisura rectal que hayan presentado absceso
Gráfico 14.- RELACIÓN ENTRE ANTECEDENTES PROCTOLÓGICOS Y ABSCESO ANORRECTAL
Fuente: Archivo de Estadística Hospital Eugenio Espejo Elaboración: Espartaco Erazo/Andrea Reina
Traumatismo
De la relación entre el antecedente de trauma que compromete la región ano perineal y la aparición de absceso anorrectal se obtuvo que, de los 21 que presentaron como antecedente el trauma, seis presentaron absceso
0 50 100 150 200 250 300 350 Si No Presencia de absceso anorrectal Si Presencia de absceso anorrectal No 5 % 6 % 3 % 86 % Antecedentes No Antecedente Si
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anorrectal, y de los 364 pacientes que no tuvieron antecedente traumático, 36 presentaron absceso. Resultó tener una fuerte asociación entre el antecedente de trauma y absceso anorrectal que fue significativo (OR= 4; p=
0,02).
El antecedente de trauma al tener varias categorías (caída, cuerpo extraño, exposición a calor, golpes) se obtuvo la respectiva razón de prevalencias. Se observó que la razón cuerpo extraño/golpe tuvo una fuerte asociación con la patología anorrectal.
Gráfico 15.- RELACIÓN ENTRE TRAUMA Y ABSCESO ANORRECTAL
Fuente: Archivo de Estadística Hospital Eugenio Espejo Elaboración: Espartaco Erazo/Andrea Reina
0 50 100 150 200 250 300 350 Si No Presencia de absceso anorrectal Si Presencia de absceso anorrectal No 2 % 4 % 9 % 85 %
Antecedente de Trauma Anoperineal - Absceso
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Infecciones
Al relacionar las infecciones (solo se encontró tuberculosis) y el absceso anorrectal se observó que de los 2 pacientes diagnosticados con tuberculosis, 1 presentó absceso anorrectal. Y de 383 personas que no presentaron tuberculosis, 41 presentaron absceso anorrectal. Lo que resultó tener (OR= 8,3 y p= 0,52) una fuerte asociación para absceso anorrectal, pero no fue significativo.
VIH
Se analizó la relación entre la presencia de VIH y absceso anorrectal, 1 paciente con VIH, no presentó absceso anorrectal y de los 384 pacientes sin VIH, 42 presentaron abscesos. No hubo asociación, ni significancia (p= 0,72).
Neoplasias
Se analizó la relación entre absceso anorrectal y el antecedente de neoplasia (cáncer mamario, leucemia, linfoma). De los 3 pacientes con antecedente de neoplasia, 1 presentó absceso en el motivo de consulta; de los 382 pacientes sin el antecedente neoplásico, 41 presentaron absceso. Hubo una fuerte asociación entre los pacientes con el antecedente de neoplasia y la presencia de absceso anorrectal (OR= 4; p= 0,74); pero no fue significativo.
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Gráfico 16.- RELACIÓN ENTRE NEOPLASIAS Y ABSCESO ANORRECTAL
Fuente: Archivo de Estadística Hospital Eugenio Espejo
Elaboración: Espartaco Erazo/Andrea Reina
Enfermedad inflamatoria intestinal
No se reportó ningún caso de pacientes con Enfermedad de Crohn o enterocolitis ulcerativa.
Tabla 4.- ANTECEDENTES PERSONALES RELACIONADOS CON ABSCESO ANORRECTAL
ANTECEDENTES % OR IC 95% VALOR P
Diabetes Mellitus tipo
2 4,7 7,83 2,89 - 21,18 0,000 Antecedentes proctológicos 90,6 29 12,8 - 65,8 0,000 Traumatismo 5,5 4 1,33 - 9,9 0,02 Infecciones 0,5 8,3 0,52 - 135,8 0,52 Neoplasias 0,8 4 0,36 - 46,8 0,74
Fuente: Archivo de Estadística Hospital Eugenio Espejo Elaboración: Espartaco Erazo/Andrea Reina
0 50 100 150 200 250 300 350 Si Neoplasia No Neoplasia Presencia de absceso anorrectal Si Presencia de absceso anorrectal No 0,25 % 0,5 % 11 % 88 %
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Alcohol y Tabaco
Al relacionar la ingesta de alcohol, consumo de tabaco y absceso anorrectal, se obtuvo que de los 174 pacientes que ingieren alcohol, 14 presentaron absceso anorrectal, mientras que de los 211 pacientes que no consumen alcohol, 28 desarrollaron absceso anorrectal. De los 51 pacientes que consumen tabaco, 3 presentaron absceso anorrectal, mientras que de los 334 que no consumen tabaco, 34 si presentaron absceso anorrectal. Lo que resultó haber una asociación protectora y estadísticamente no significativa (OR= 0.5; p=0.14) y (OR=0.47; p=0.32) respectivamente
Al realizar la prueba t para diferencia de medias y resultó ser significativa en las personas que ingieren alcohol por semana y por mes en relación a los pacientes que no ingieren alcohol. Similares resultados se obtuvieron en los pacientes que consumen tabaco por semana. En las personas que consumían tabaco por mes, resultó no ser significativa.
Tabla 5 .- HÁBITOS RELACIONADOS CON ABSCESO ANORRECTAL
ANTECEDENTES % OR IC 95% VALOR P Alcohol 45,2 0,5 0,29 – 1,12 0,14 Tabaco 13,2 0,47 0,14 – 1,5 0,32 Fuente: Archivo de Estadística Hospital Eugenio Espejo
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Hábitos defecatorios
En la prueba t para diferencia de medias entre los hábitos defecatorios por día y por semana, no hubo significancia entre el habito defecatorio por semana y la presencia de absceso, contrario a lo encontrado en relación al hábito defecatorio por semana donde si se encontraron diferencias significativas.
Antecedentes quirúrgicos anoperineales
En la relación entre la presencia de antecedentes quirúrgicos anoperineales (drenaje de absceso anorrectal, episiotomía, fistulectomia, fisurectomía y hemorroidectomía) y la presencia de absceso anorrectal, se encontró que de un total de 81 pacientes con antecedentes quirúrgico, 9 presentaron absceso anorrectal; mientras que de los 304 pacientes sin antecedente quirúrgico, 33 si presentaron absceso anorrectal; lo que no presentó asociación, ni significancia (OR=1; p=0,9).
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Gráfico 17.- RELACIÓN ENTRE ANTECEDENTES QUIRÚRGICOS Y ABSCESO ANORRECTAL
Fuente: Archivo de Estadística Hospital Eugenio Espejo Elaboración: Espartaco Erazo/Andrea Reina
Tabla 6.- ANTECEDENTES QUIRÚRGICOS RELACIONADOS CON ABSCESO ANORRECTAL ANTECEDENTES % OR IC 95% VALOR P Antecedentes quirúrgicos anoperineales 21 1 0,47 – 2, 24 0,9
Fuente: Archivo de Estadística Hospital Eugenio Espejo
Elaboración: Espartaco Erazo/Andrea Reina 0 50 100 150 200 250 300 Si Cirugía No Cirugía Presencia de absceso anorrectal Si Presencia de absceso anorrectal No 2 % 8 % 19 % 70 %
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5. DISCUSIÓN
El objetivo del presente estudio fue la relación entre los factores de riesgo y la presencia de absceso anorrectal en los pacientes que acudieron al servicio de coloproctología del Hospital de Especialidades Eugenio Espejo en el periodo 2001 – 2011.
Existen varios factores asociados al desarrollo de los abscesos anorrectales, que pueden ser vinculados al medio y también propios del paciente en relación a sus condiciones culturales, sociales.
Resultados similares se han observado en otros estudios, sin embargo las condiciones poblacionales, socioculturales de nuestro medio son distintas a las analizadas por otros autores, estimulando a realizar un análisis en nuestro medio.
Son pocas las entidades clínicas que se ven estrechamente relacionadas con múltiples factores de riesgo con los abscesos anorrectales y las fístulas.
En el presente estudio se analizó un total de 385 pacientes diagnosticados con absceso anorrectal que fueron atendidas en emergencia, hospitalización y consulta externa de coloproctología del HEE.
Los abscesos y fístulas perianales representan una de las patologías coloproctológicas más frecuentes en la consulta externa en EEUU (2), (20); se encontró solo una publicación que reporta a los abscesos perianales como 15% de las consultas proctológicas, el resto de estudios no aporta con un porcentaje exacto de la epidemiología de esta enfermedad (3). En el
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presente estudio realizado en el servicio de Coloproctología del Hospital Eugenio Espejo, se encontró como la primera causa de las consultas en los tres últimos años con 21,4% de las consultas.
Se encontró una mayor frecuencia en hombres que en mujeres; Charúa y Col (5) señala el predominio de hombres sobre mujeres en una relación 4:1 y porcentajes de 82.15% y 17.85% respectivamente (2), Harrison 3:1 (3), y Guerrero 2:1 hallando predominio en hombres. Goligher y Col (41) informan que la diferencia entre ambos sexos puede explicarse por la actitud menos cuidadosa en general de los hombres hacia la limpieza anal, por su tipo de ropa interior, más áspera, causante de más fricción en la piel perianal.
Según los grupos de edad encontramos que es prevalente en edades comprendidas entre los 40-59 años o quinta década de vida, resultado relativamente similar a lo reportado en las publicaciones de Guerrero y Harrison (10), donde la prevalencia es en edades entre 30-50 años; sin embargo contrasta con datos proporcionados por Palmieri y cols (33) que señalan mayor frecuencia en edades entre 20 y 40 años.
En el presente estudio el absceso anoperineal se presenta con mayor frecuencia en personas que cursan la primaria completa y secundaria incompleta, y que desarrollan actividades de chofer, jornalero y amas de casa. Goligher y Col. informan que los pacientes en especial los hombres por su tipo de trabajo, a menudo más duro y que requiere tiempos prolongados sentados, o bien trabajo en lugares que no les permiten una
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limpieza anal adecuada y generan más sudoración en la región anal predisponen a la formación de los abscesos.
Clínicamente el estudio revela que el dolor anoperineal, la aparición de masa anoperineal y la secreción son los principales motivos de consulta; de los estudios revisados, Charúa (5) encuentra dolor anorrectal en 85% de los pacientes, tumoración o masa en el 92.85%, fiebre 32.14%, escalofríos 20.53%, rubor en piel 20.53% y secreción 2.67% como último motivo de consulta, hallazgo que contrasta con el presente estudio donde se encontró a la secreción como tercer motivo importante de consulta, y no se encontró y la fiebre, escalofríos y rubor como motivos de consulta.
Se identificaron tres tipos de abscesos: anoperineales, isquiorrectales y submucosos, siendo el anoperineal el más representativo con el 97.7% de los casos; Harrison (3) menciona que 40-50% son anoperineales, isquiorrectales, 20-25%, interesfinterianos 2-5%; mientras Charúa (22) señala porcentajes similares a nuestros resultados con abscesos anoperineales 75.89%, absceso isquiorrectal 21.43%, y 2.68% interesfintéricos. Ninguna de las dos evidencias menciona a los abscesos submucosos como una categoría de la clasificación.
En promedio 30-40% de los abscesos culminarán en la aparición de la fístula anal según referencias de Harrison, versus el 26-50% que señala Guerrero, y Charúa (22) 66.07%, en el presente estudio se observó 89.4% de casos de abscesos que terminaron en fistulas. La resolución de las mismas fue quirúrgica al 100%.
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La principal complicación de la resolución quirúrgica fue la incontinencia fecal, que en este estudio fue de 2.9%, siendo menor al observado por Astiz (42), que encuentra 8% de incontinencia fecal después de la reparación de la fistula.
Encontramos una notable prevalencia de factores de riesgo en el estudio que pudieran justificar una considerable magnitud de hospitalización y complicaciones en los pacientes.
Phillips y cols (43), Gordon y cols (44) y Ayala (45), señalan a la patología anorrectal más frecuente en hombres que en mujeres, de la misma manera que lo mencionado anteriormente en el presente estudio donde se encontró esta asociación, (p=0.002).
Se encontró que la escolaridad baja de los pacientes se asocia a la presencia de esta patología anorrectal, sin embargo la relación entre estos no fue significativa (p= 0,08), similar hallazgos se encontró en el estudio de López-Ríos (20).
En relación a las ocupaciones, si bien se evidencia prevalencia de abscesos en pacientes dedicados a la albañilería, los mecánicos, jornaleros, oficinistas, agricultores y quehaceres domésticos para desarrollar patología anorrectal, no se evidencia asociación ni es estadísticamente significativo; hallazgo similar al de Takahashi (2) en el 2003, que no identifica la ocupación como factor asociado al desarrollo de la patología anorrectal
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Con relación a la diabetes, Aguilar-Salinas y cols (46) indica a la diabetes como factor de riesgo para esta patología; Charúa y Col (5) reporta que, el 48.98% presento como patología asociada la diabetes mellitus, 18.37%. Otros autores informan diabetes mellitus en 2 a 30 % de los sujetos con absceso anorrectal (Ib5). En el presente estudio se observó que hay asociación entre la diabetes y la presencia de absceso y fistula, la misma que es estadísticamente significativa.
Al analizar los antecedentes proctológicos se encontró una fuerte asociación entre los antecedentes proctológicos y el desarrollo de absceso anorrectal con significancia estadística. En cuanto a los antecedentes quirúrgicos no se asoció con la presencia de abscesos anorrectales.
Phillips y cols (43), Keighley y cols (47), y Alvarado-Cerna y cols (48) señalan al trauma anoperineal como una de las causas de presentación de absceso anorrectal, hallazgo similar al del presente estudio, en el que los cuerpos extraños y golpes, representan un riesgo significativamente estadístico para el desarrollo de abscesos.
Otros factores estudiados fueron las neoplasias e infecciones, en Phillips y cols (43), Gordon y cols (44), Keighley y cols (47) y Alvarado-Cerna y cols (6), estos factores constan como factores asociados al posterior desarrollo de la patología anorrectal, sin embargo en este estudio se observó que si bien el padecer tuberculosis, cáncer mamario, leucemia, linfoma es un factor de riesgo para presentar absceso anorrectal, su relación no fue estadísticamente significativa.
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Los trabajos realizados en Keighley y col (47), refieren también como factor de riesgo, la enfermedad inflamatoria intestinal, que incluye la enfermedad de Crohn y enterocolitis ulcerativa, cabe mencionar que estas entidades son características de países industrializados y en poblaciones de etnia blanca, en este estudio no se encontró pacientes con estas enfermedades, por lo que estos factores no son aplicables a nuestra realidad.
En lo que respecta a los pacientes infectados con VIH, la información en Ayala y cols (45), señala a esta entidad como factor de riesgo asociado a la patología anorrectal, por su mecanismo de inmunodeficiencia y exposición a infecciones. Los resultados del presente estudio, en contraposición con la referencia bibliográfica, indican que no hay asociación entre la infección por VIH y el riesgo de presentar patología anorrectal.
En cuanto a los hábitos de alcohol y el consumo de tabaco, López-Ríos (20) y Takahashi (2) no los señalan como factores de riesgo para los abscesos anorrectales; se decidió realizar el análisis en este estudio por la elevada prevalencia del consumo de alcohol y una importante prevalencia de tabaco en los pacientes de la muestra. Los resultaron indicaron que la ingesta de alcohol y tabaco no tienen asociación con la presencia de obseso.
La información de la literatura revisada en López-Ríos F (20) y Takahashi (2) acerca de los hábitos defecatorios como factor asociado para absceso anorrectal, resultaron ser similares en este estudio, porque los hábitos defecatorios son factor de riesgo para otras patologías anorrectales como las fisuras anales y no para los abscesos anorrectales.
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En nuestro medio existen varios motivos por los que los pacientes no acuden en primera instancia donde el facultativo al presentar algún síntoma o signo relacionado a la aparición del absceso anorrectal, un porcentaje importante espera meses e incluso años para acudir a consulta, como constó en las historias clínicas. El desconocimiento y la idiosincrasia de la población tienen un rol importante para la demora en la atención por el personal de salud, e incluso en el seguimiento del paciente luego de la atención recibida.
Limitaciones metodológicas del estudio
Al ser un estudio retrospectivo la información recolectada se basa únicamente en la información proporcionada por las historias clínicas, la misma que en muchos casos no se encontró descrita de manera más detallada o completa en algunas ocasiones.
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6. CONCLUSIONES
La prevalecía de los abscesos anorrectales en el servicio de coloproctología en los últimos tres años (enero 2009-abril 2011) fue del 21.4%, La población más prevalente con patología anorrectal es la masculina, y las ocupaciones albañil, agricultor, chofer, jornalero, mecánico y quehaceres domésticos se asociaron con absceso y fístula anorrectal.
Los factores de riesgo: antecedentes de trauma por cuerpo extraño y golpe, los antecedentes proctológicos (hemorroides) y diabetes mellitus tipo 2 se asociaron con el absceso y fístula anorrectal.
No se encontró asociación entre neoplasias, infecciones, antecedentes quirúrgicos, alcohol y tabaco y la presencia de abscesos anorrectales.
En este estudio las causas específicas o secundarias no fueron la principal causa para presentar absceso anorrectal; siendo la teoría criptoglandular la que explicaría el origen de la patología anorrectal, tal como refiere la literatura médica revisada.
Las fistulas anorrectales por su ubicación, trascendencia clínica, y las repercusiones que puede traer tras su resolución quirúrgica son de especial interés para dar manejo oportuno y adecuado a los pacientes que la tienen.
79 Los resultados de este estudio proporcionó datos para el desarrollo de programas de información para una oportuna asistencia de las personas a la atención por el personal de salud, al presentar sintomatología y/o signos de la patología anorrectal. Sin embargo los datos obtenidos se encontraron en una población de estrato socioeconómico medio bajo y bajo, por lo que no podemos extrapolar los resultados a la población en general.
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7. RECOMENDACIONES
Informar a los pacientes con absceso anorrectal, sobre las características clínicas de su patología y de la posible formación de fístula anorrectal, para su resolución quirúrgica.
Se recomienda a los médicos e internos rotativos que realicen la anamnesis de los pacientes con patología anorrectal, detallar la información de importancia y completar los datos de la enfermedad actual; para así realizar análisis mas detallados y obtener información que resulte significativa, estableciendo con profundidad los factores de riesgo y características de los abscesos y fístulas anorrectales.
Se recomienda realizar estudios de similares características a la presente investigación, debido a que no existió diversidad en cuanto a etnia, residencial actual, hábitos higiénicos; por la falta de esta información en la mayor parte de las historias clínicas.
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