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Diagnóstico del estado actual de la problemática que se investiga

CAPITULO 2: DIAGNÓSTICO DE LA PROBLEMÁTICA Y PRESENTACIÓN DE

2.1. Diagnóstico del estado actual de la problemática que se investiga

El sector automotor siente los efectos negativos del nuevo límite de cupos, determinado a finales del 2014, para la importación de vehículos, así como de partes y piezas para el ensamblaje local (CKD). De acuerdo con cifras de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade), la venta de vehículos livianos, tanto importados como ensamblados en el país, bajó de 36.900 unidades, entre enero y abril del 2014, a 32.920 en el mismo periodo del 2015. Es decir, una caída del 10,7%.

Incluso, se prevé que ese descenso en las ventas sea mayor el resto del año, explica la presidenta de la Aeade, Gloria Navas, porque el límite de unidades posibles para importar bordea las 25.000. Es decir, alrededor de 47% menos del cupo de importación del 2014. Una de las explicaciones por la cual la caída de las ventas del sector no fue tan drástica en los primeros cuatro meses del 2015 es porque las empresas tenían inventarios del año anterior.

Las restricciones a las importaciones también golpearon a los

ensambladores. Según directivos de esta industria, el cupo de importación de CKD para 2015 es un 20% menor respecto al del año pasado. Marcelo Ruiz, director de la Cámara de la Industria Automotriz Ecuatoriana (Cinae), explica que pese a la restricción de CKD, la producción de vehículos nacionales aumentó 6% entre enero y marzo del 2015 respecto al mismo periodo del 2014. Este

incremento se debió a que las fábricas disponían aún de inventarios en CKD del año pasado, el cual fue utilizado para producir vehículos para el mercado exterior.

Los CKD que se usan para ensamblar autos de exportación no tienen

restricciones, indica Ruiz. Aunque la producción de vehículos puede haberse incrementado, la oferta interna siempre tenderá a la baja, debido a los menores cupos de importación de partes y piezas para el mercado local. Según datos del Banco Central del Ecuador, entre enero y marzo del 2015, la exportación de vehículos aumentó en un 25,7% en cuanto a volumen y un 76,3% en dólares, respecto a igual periodo del 2014.

El sector debe enfrentar, además, la aplicación del nuevo reglamento técnico RTE INEN-034 sobre elementos mínimos de seguridad de los vehículos, expedido por el Ministerio de Industrias y publicado en el Registro Oficial en octubre del año 2014. En este se daba un plazo de 180 días para que todos los nuevos vehículos, tanto importados como ensamblados en el país, incluyan, entre otros aspectos, frenos ABS, protección frontal y lateral y control electrónico de estabilidad (En el caso de este último se dio plazo a las empresas para

implementarlo hasta fines del 2017).

Navas indica que desde abril pasado los nuevos embarques y las unidades ensambladas en el país deben ya contar con esos elementos de seguridad. El reglamento, además, estableció un plazo de un año para que cada modelo, importado y nacional, sea probado y certificado en laboratorios internacionales según la normativa de seguridad de las Naciones Unidas (ONU). Para las empresas resulta difícil cumplir dicha exigencia en ese plazo porque las fábricas que proveen los autos en el exterior han indicado que este proceso tomará más tiempo. Por ello se ha pedido un año más de plazo (hasta el 2016) y que se les permita armonizar esta normativa con la de EE.UU., Japón o Brasil, las cuales ya se cumplen.

Frente a estas nuevas reglas representantes de marcas como Nissan y Renault dicen que en el caso de algunos modelos que ya se están dejando de producir no sería rentable implementar esas seguridades. Ruiz coincide en que una de las mayores dificultades para la industria automotriz en este año, además de los cupos, ha sido implementar el reglamento de seguridad 034, pues el costo de la certificación bajo las normas de la ONU es alto y podría provocar un aumento de precios de las unidades. No solo se tiene que certificar el auto sino además algunas de las partes, insiste. Es decir, los autopartistas también deberán asumir los costos de la certificación e involucrarse en el proceso; eso tomará más tiempo.

El alza de impuestos y la imposición de medidas restrictivas para la importación de vehículos, han influido en que la tendencia de la industria

automotriz sea fluctuante. Su estabilidad obedece a varios factores que no siempre son favorables para los empresarios ni para los clientes. Contrario a lo que podría creerse, los negocios de compra y venta de vehículos sufrieron un fuerte impacto a raíz de la resolución del Comité de Comercio Exterior (Comex) que redujo los cupos para importación de autos. El gremio depende de la oferta y la demanda, por lo que al disminuir la compra de autos nuevos, hay pocos vehículos usados que pueden salir a la venta. Es un sector comercial ligado, víctima del efecto dominó.

Sin embargo, la industria automotriz ha enfrentado altibajos en más de una década, por lo que sugieren que se realice una revisión de la restricción de cupos para poder recuperarse. El sector emplea aproximadamente a 6.000 personas en concesionarios y a 2.500 en patios de autos, es responsable de crear un importante dinamismo económico con las industrias que se trabaja.

En la Resolución 049 del Comité de Comercio Exterior (Comex) se aprobó un nuevo régimen de cupos, tanto para la importación de vehículos como para las partes o CKD para su ensamblaje. La Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade) tenía buenas perspectivas para este año. El gremio calculaba que la venta de vehículos oscilaría entre 115.000 y 120.000 unidades, teniendo en cuenta la evolución de las cifras del 2013 y 2014, cuando se comercializaron cerca de 114.000 y 119.000 vehículos, en su orden. Ahora, con la nueva resolución del Comex, el gremio calcula que las ventas estarán en alrededor de 96 000 unidades.

El año pasado, el sector automotor importador tuvo un cupo de USD 553 millones, del cual se utilizó cerca del 90%. Pero con la nueva resolución del Comex, se importó USD 264 millones, lo que significa una reducción de aproximadamente un 55%, según los representantes del sector. "Se trata de un impacto bastante fuerte", asegura Diego Luna, vocero de Aeade.

Estas restricciones se pudieron traducir a aumento de precios de los vehículos, a lo cual es una situación complicada dado que los gastos fijos de las concesionarias registraron aumento y hay que sostener dicho negocio; sin embargo, tratar de mantenerlo con las nuevas restricciones impuestas era complicado. Así también, ningún representante de las distintas empresas del sector quería optar por la posibilidad de cerrar concesionarias. Y en cuanto al tema del personal, la intención era que sufran lo menos posible, a lo cual Luna mencionó que “Deshacernos de personal capacitado no es lo más adecuado, luego nos costará más capacitarlos”. Por lo cual, se optó por ajustar sus presupuestos al máximo, durante el 2015. Hay que tener en cuenta que el sector genera 13 012 plazas de empleo directo.

Así también, Nicolás Espinosa, titular de Automotores y Anexos, explicó que las empresas del sector requieren de un volumen mínimo de negocios y que el recorte de cupo que se realizó causa que todos los participantes del sector sufran, pero en especial las empresas más pequeñas, porque se considera que no

alcanzarían a generar recursos para subsistir en el negocio. Espinosa reconoció que la economía ecuatoriana enfrenta desafíos. "Pero la resolución del Comex es profunda y dramática", afectando a todos del sector, desde ensambladores hasta los pequeños comerciantes.

Por otra parte, el presidente de la Cámara de la Industria Automotriz, Marcelo Ruiz, indicó que la reducción de cupos para importar partes de autos o CKD acarrearía tres consecuencias negativas:

 En primer lugar, un recorte en la producción de vehículos de alrededor de 20.000 autos en el 2015, trayendo como consecuencia el incremento en los costos de producción de las fábricas por unidad y una pérdida de

competitividad.

 La segunda consecuencia sería la reducción de personal de ensambladores debido a que se vería afectada su producción. Además, se impactaría a los productores nacionales de partes, pues los ensambladores disminuirían la demanda de dichos artículos al restringirse su producción.

 En tercer lugar, era el incremento de precios que, además de los cupos, estaría motivado por el nuevo Reglamento Técnico RTE INEN 034 que exige nuevos elementos de seguridad para los vehículos nuevos y que comenzó a regir desde abril del 2015.

Por otro lado, la expectativa de mejorar las ventas creció para los vendedores de autos usados, motivada por la restricción a la importación de vehículos nuevos que aplicó el Gobierno. La relación es directa: si las ventas de los concesionarios de automotores de nuevo modelo bajan, la demanda de los usados crece, como ocurrió en ocasiones anteriores cuando hubo medidas similares.

Pero en esta ocasión existió una diferencia, según José Granda, presidente de la Asociación Ecuatoriana Automotriz del Austro, que agrupa 44 patios en la región. Él mencionó que la exigencia gubernamental de que todas las

transacciones de vehículos usados sean gravadas con el Impuesto al Valor

Agregado (IVA), no afecta al usuario sino al propietario de los patios, dado que se reducirán sus márgenes de utilidad. Es así que con esta medida se entiende que el Gobierno podría suplir los impuestos que dejará de percibir por la restricción de ingresos de los automotores nuevos.

Así, Eduardo Andrade, de Corpoauto, mencionó que todo este cambio de las restricciones a la importación genera incertidumbre entre los dueños de vehículos hasta conocer cómo mismo incidirán las restricciones. Dado que había quienes querían mejorar el modelo, pero luego ya no lo hicieron.

Para Granda, a partir de dichas medidas, los automotores usados subirían de precio, pero no en el mismo porcentaje que los nuevos para no perder

competitividad frente a los clientes. Estimó que los de gama media serían los más demandados durante el 2015; es decir, los que oscilen entre los USD 10.000 y los USD 15.000.

En el 2014, automotores de segunda mano ya experimentaron un incremento. De acuerdo con datos del sitio web ecuador.patiotuerca.com, entre

abril y junio del año en mención el aumento alcanzó el 11,3%. Los sedanes estuvieron entre los más demandados y le siguieron los todoterreno. Existen varios factores que dinamizan el mercado de los vehículos de segunda mano, entre los principales está la necesidad de mejorar el modelo, cambiar la utilidad o invertir.

Por otra parte, para el sector de elaboración de autopartes la disminución de cupos en la importación de CKD pudo representar una oportunidad de mejorar sus ventas. En una rueda de negocios llevada a cabo por el Ministerio de

Industrias y Productividad entre empresas ensambladoras y fabricantes de autopartes, nacieron acuerdos de negocio que podrían significarse una

oportunidad de mejora pero con un alto nivel de incertidumbre también, dado que a pesar de lograr contratos por determinado tiempo, no se pudo garantizar que dicha situación no cambie, los productores no se reunieron directamente con las ensambladoras; es decir, que en cuanto a la apertura que dan las ensambladoras a los proveedores de autopartes nacionales es la incertidumbre.

Otra de las finalidades con las que se justifica la reducción de los cupos de importaciones de CKD es que el Ministerio de Industrias considera que para solo el 7% de los componentes de los vehículos ensamblados en el país son de

fabricación nacional, por lo que la meta es incrementar dicho porcentaje por encima del 40%, como parte del plan de sustitución de importaciones.

Una forma para incentivar la introducción de vehículos eléctricos en el país es que el Gobierno, a través del Comex, abrió un cupo de importación de vehículos eléctricos hasta por USD 25 millones o 1.000 unidades. A lo que Nicolás Espinosa, titular de Automotores y Anexos, que maneja en Ecuador la marca Nissan, para importar vehículos eléctricos considera que se necesitan, al

menos, tres condiciones: definir una partida arancelaria; beneficios tributarios por el alto costo de la tecnología que utilizan estos modelos; y los más importante, es el desarrollo de una red de estaciones de carga, estatales o privadas, tal como las gasolineras que se encuentran en ciudades y carreteras.

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