DESCRIPCIÓN DEL PROCESO
4.1 Diagnóstico de la problemática
A partir de la observación y elaboración de registros escritos en el diario de campo de actividades como juego libre en el aula, conversaciones entre pares, actividades
académicas desarrolladas en el aula, identificamos en los niños algunas dificultades en relación a las competencias del lenguaje.
Algunos de los registros nos permitieron observar características del lenguaje utilizado por los niños, como el uso de un vocabulario escaso, falencias en la elaboración y
uso de palabras u oraciones y el reducido acercamiento a la lectura. Características que influyen de manera negativa en el desarrollo de las competencias del lenguaje, que se pueden evidenciar en el espacio de reflexión de algunos registros.
“Durante el tiempo de descanso, que es de 30 minutos, los niños realizan juego de roles en esta oportunidad los niños retoman un juego que a menudo repiten, juegan a ser conductores de volquetas o transportadores de alimentos, mencionando con frecuencia, sus viajes entre Bogotá y La Calera (sus juegos son muy repetitivos no cambia mucho el uso que hace de su lenguaje) “
(Registro diario de campo #2, fecha marzo 14 de 2018)
Al prestar atención a los espacios de juego de los niños podemos darnos cuenta que con frecuencia se repiten acciones y elementos en el lenguaje que utilizan. Esto contribuye a que sea menos probable el desarrollo de las competencias en lenguaje desde su propia autonomía y por tanto debe ser suscitada desde algún interés particular para ellos.
Además, en actividades académicas se pueden observar la dificultad que tienen los estudiantes en los diferentes grados de básica primaria para elaborar textos, en los cuales no tienen en cuenta las estructuras de acuerdo al tipo de texto que se les solicita o se les
sugiere elaborar, el uso de los signos de puntuación, la coherencia en el uso de conectores, mostrando dificultad para exponer sus ideas y expresarse de forma escrita, teniendo en cuenta el nivel que se espera en cada uno de los grados de acuerdo a los Estándares Básicos de Competencia, la edad y el nivel de desarrollo de los estudiantes.
Por tanto, identificamos como principales dificultades en nuestras aulas la escritura correcta de palabras y oraciones, la identificación y uso de los signos de puntuación, uso de conectores y reconocimiento de los diferentes tipos de texto.
En cuanto a las dificultades en los elementos mencionados, se hacen aún más evidentes en el momento de compartir los textos por medio de la lectura, ya que en esa acción se presentan en público las falencias, esto hace que los niños demuestren rechazo y apatía a las actividades donde se les invita a escribir o participar en la lectura de texto.
También podemos destacar que no se ve una diferencia marcada en la calidad de los escritos de los grados tercero, cuarto y quinto, quienes, por su edad y recorrido escolar, a mayor grado o nivel, deberían tener mayores avances y habilidades en las actividades propuestas, como lo menciona Sánchez (1995), citando a Hunt al referirse a la madurez sintáctica.
Es posible que las dinámicas del aula unitaria, donde todos los niños comparten el espacio y el tiempo de la docente, causen que cada grado no esté atendido de forma
eficiente, dadas las necesidades particulares de cada uno de los grupos y por esa razón no se desarrollan las competencias de la forma más adecuada.
Consideramos importante también exponer la forma como se dan las dinámicas dentro de nuestras aulas unitarias rurales para así comprender mejor algunos elementos que favorecen la problemática y poder identificar formas de mejorarlas.
La mayor parte del tiempo los niños se encuentran ubicados en mesas bipersonales, agrupados por grado y a su vez distanciando un poco cada uno de los grupos o grados, para evitar la interrupción entre unos y otros. De esta forma se trabajan las áreas de ciencias, sociales, matemáticas y español, que son consideradas por los padres, los niños y algunos docentes como “las más importantes “.
Solo en algunas ocasiones de acuerdo al tema trabajado se organiza de una forma diferente el aula, especialmente para actividades de las áreas de religión, ética, artes, donde pueden ser agrupados dos o tres grados únicamente, ya que los contenidos trabajados desde
el plan de estudios institucional no son secuenciales como se presentan en las otras cuatro áreas.
Con las dinámicas desarrolladas en el aula, es claro que el tiempo de clase debe ser dividido entre el número de grupos que hay dentro del mismo, es decir que a cada grupo le corresponde un aproximado de 10 a 13 minutos de atención del docente dentro de una hora de clase.
Figura 4.
Figura 5. Distribución del salón de clases sede Treinta y Seis y sede La Jangada.
Además, considerando que las docentes debemos cumplir una serie de temáticas planteadas en el plan de estudios institucional, alejadas un poco de las propuestas del MEN en cuanto a lineamientos curriculares que han ido pasando a un segundo plano. Por esta razón el tiempo dedicado al desarrollo de las competencias lectoras y escritoras se reduce a diez o veinte minutos de trabajo, donde se lee algún texto y se realizan preguntas que no llevan al niño a visibilizar su pensamiento, como se evidencia en las reflexiones de diario de campo.
“Cuando planeamos las actividades para desarrollar competencia lectora, elegimos una lectura y dos o tres preguntas para hacerle a los niños, estilo prueba saber, pero no reflexionamos en la importancia de llevar a los niños a pensar más allá de lo que se leyó, estamos evaluando más comprensión literal y memoria.” (Reflexión diario de campo #3 21 de Marzo)
En nuestras aulas damos prioridad al desarrollo de temáticas dejando de lado las competencias en nuestros estudiantes, esto hace que nos preocupemos más por contenidos que por los procesos de pensamiento que le permiten al niño el desarrollo de las
competencias y enfrentarse a los retos de su contexto.
Paralelamente a los registros de observación, realizamos el análisis de los resultados de las pruebas saber aplicadas por el MEN a los niños de los grados tercero y quinto. Estas son pruebas estandarizadas que miden los progresos de cada niño, colegio, municipio y departamento en las tres competencias del lenguaje sintáctica, pragmática y semántica las cuales están interrelacionados de forma inherente, pero son tomadas de forma individual para facilitar el proceso de evaluación.
En los resultados de las pruebas saber de nuestra institución del año 2017, nos presentan de forma ordenada algunas dificultades de los niños en las competencias del lenguaje, que se manifiestan en los altos porcentajes de estudiantes en los niveles
insuficiente y mínimo. Es así como se puede ver en la Figura 4 donde los niños de grado Tercero tienen un 14% de estudiantes en nivel insuficiente y 22% de estudiantes en nivel mínimo, y en la Figura 5 niños de grado quinto tienen un 9% de estudiantes en nivel insuficiente y 34% de estudiantes en nivel mínimo.
En estas estadísticas, los estudiantes del grado quinto tienen mayores porcentajes en el nivel mínimo con un 34%, a diferencia de grado tercero que tiene un 22% de los
estudiantes en este nivel. De esta manera confirmamos nuestro planteamiento, que no aumentan las habilidades o competencia del lenguaje en el transcurso del tiempo escolar, los niños hacen uso del lenguaje en un mismo nivel independientemente del grado en el que se encuentren.
Por su parte el MEN nos presenta el análisis de las pruebas saber de la siguiente manera: Para grado tercero se muestra fortalezas en los componente Sintáctico y
Pragmático y débil en el componente Semántico, como se evidencia en la Figura 6. Para los niños de grado quinto se evidencia fortalezas en el componente Semántico y debilidades en el componente Pragmático y Sintáctico, tal como se observa en la figura número 7.
Figura 5:
Figura 6. Resultados pruebas saber, en cada uno de los componentes evaluados por la prueba para grado tercero de la Institución educativa departamental rural integrado en el área de lenguaje.
Figura 7.
Figura 7. Resultados prueba saber 2017 grado quinto, en cada uno de los componentes evaluados en el grado quinto de la Institución educativa departamental rural integrado en el área de lenguaje.
En nuestra institución además de las pruebas saber en las que se evalúan las competencias sintáctica, semántica y pragmática del lenguaje a nuestros estudiantes, también se les aplican pruebas internas como la de “caracterización de lectura” la cual hace parte del proceso de acompañamiento del Programa Todos a Aprender (PTA) dirigido por el MEN.
Estas pruebas se aplican de igual manera a los estudiantes de los grados de tercero y quinto, dos o tres veces en el año. Para la primera aplicación en el primer periodo del año 2018 arroja resultados similares a los que muestran las pruebas externas. Es decir, la mayoría de los estudiantes se encuentran en los niveles más básicos de los aspectos del proceso de lectura evaluados. Al revisar las conclusiones presentadas por el tutor del PTA, encontramos que los tres elementos que se evalúan del proceso de lectura (velocidad,
calidad, y comprensión) se ven influenciados por el desarrollo de todas las competencias de lenguaje.
Al analizar los resultados hallados desde la observación de aula, pruebas saber 2017 MEN y prueba de caracterización lectora PTA primer semestre 2018, decidimos trabajar el componente o competencia sintáctica. Ya que es esta competencia la que se encuentra evaluada como muy débil en la prueba saber 2017 de grado quinto. Teniendo en cuenta que en grado quinto se evidencia el resultado del proceso de los seis grados de escolaridad dentro del aula unitaria. Además, con la revisión de los registros de observación y
comparándolos con los resultados de las pruebas internas y externas pudimos confirmar que la problemática de la competencia sintáctica es visible en diferentes procesos que se dan en el aula y por tanto es importante trabajar en su fortalecimiento.
Después de identificar que la competencia sintáctica es el proceso que requiere ser potenciado en el aula. Iniciamos con el análisis de los documentos que nos den una orientación sobre los elementos más importantes del componente sintáctico que deben se fortalecidos o apoyados desde nuestra práctica docente.
Uno de los instrumentos que utilizamos para conocer los desempeños de los niños fue la matriz de referencia de pruebas saber, en la cual están organizados los procesos de escritura y de lectura, los cuales presentan aprendizajes que dentro de la matriz se dividen en los conocimientos, capacidades o habilidades que queremos que los estudiantes
adquieran, y las evidencias que son los productos que pueden verificarse y comprobarse para confirmar los desempeños, para cada uno de los componentes o competencias.
Figura 8
Figura 8. Matriz de referencia pruebas saber. En esta vemos los factores que tiene en cuenta el ministerio de educación MEN, al momento de planear y evaluar el área de lenguaje en las pruebas estandarizadas.
Basados en la matriz (figura 8) formulamos actividades, que permitan desarrollar los aprendizajes y obtener las evidencias de la competencia sintáctica presentados por el MEN en la matriz de referencia para prueba saber de grado quinto Figura 8, en los procesos de lectura y escritura. Ya que consideramos que son parámetros importantes y necesarios en el proceso de comprensión y desarrollo del pensamiento de los niños.
4.2 Participantes
En la presente investigación participan los estudiantes de los grados transición, primero, segundo, tercero, cuarto y quinto de básica primaria de la Institución Educativa Departamental Rural Integrado sedes, La Jangada con seis estudiantes, y la sede Treinta y Seis con once estudiantes. Es importante especificar que estas dos sedes funcionan como
aulas unitarias donde todos los estudiantes comparten el mismo espacio físico, orientados por una sola docente, con un horario de clases unificado para todos los grados. Esto con el objetivo de facilitar los procesos y optimizar el tiempo de trabajo ya que de acuerdo al área del conocimiento o al tema que se trabaja, se opta por organizar grupos de grados afines a la actividad a desarrollar.