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Diferentes estilos de animación: Disney y Pixar 58

II. METODOLOGÍA 28

II.5. Contexto de la investigación 58

II.5.1. Diferentes estilos de animación: Disney y Pixar 58

Walt Disney Studios es el estudio más importante del mundo

en cuanto a producciones animadas y en cuanto a su capacidad de producción en diferentes ámbitos. Pese a las numerosas propuestas que se pueden encontrar tanto en Hollywood como en Europa o Japón, el estudio norteamericano es el que cuenta con mayores presupuestos de producción, una distribución más amplia de sus obras y con animadores de reconocida trayectoria en sus filas.

Esto viene dado principalmente por la longeva historia con la que cuenta y en la que se pueden encontrar algunos de los mayores éxitos no sólo del cine de animación sino también de la cinematografía general, algo que la convierte en uno de los mayores estudios de Hollywood en la actualidad.

Si nos centramos en su división de animación19 nos

encontramos con dos grandes ramas que marcan la realización de

19 Recordemos que Walt Disney Pictures no sólo engloba películas de animación sino

las principales propuestas del estudio: la principal es Walt Disney

Animation Studios, conservada desde el mismo origen de la

compañía en 1923 y responsable de títulos tan populares como

Snow White and the Seven Dwarfs (Blancanieves y los Siete Enanitos, 1937) de David Hand, Beauty and the Beast (La Bella y la Bestia, 1991) de Gary Trousdale y Kirk Wise o las más

recientes Bolt (2008) de Byron Howard y Chris Williams o Wreck-

It Ralph (¡Rompe Ralph!, 2012) de Rich Moore. Como se puede

observar por los ejemplos, en este departamento se realizan películas tanto en animación tradicional como en digital y es la que copa la mayoría de producciones animadas anuales de la compañía. Por otra parte, Pixar Animation Studios, una productora que si bien mantiene su independencia creativa de la empresa matriz, algo de lo que se ha preocupado John Lasseter, depende de ella tanto económica como tecnológicamente.

Sin embargo, en su nacimiento no se llamaba de esa manera, ni siquiera se trataba de una productora audiovisual dedicada en su mayor parte a desarrollar largometrajes de animación digital20, sino que nació gracias a George Lucas como

un departamento dedicado a efectos especiales digitales llamado Pixar Inc. para la realización de su primera trilogía de Star Wars.

20 Aparte de realizar películas, también tienen departamentos para cortometrajes y para

desarrollar software de animación que permita mejorar tanto la calidad de sus obras como facilitar el trabajo, como su famoso RenderMan.

Ed Catmull fue el encargado de dirigir este departamento en sus inicios a finales de los años 70 junto con Alvy Ray Smith.

Por otra parte, la parte creativa, animadores como John Lasseter, Andrew Stanton, Pete Docter, Joe Ranft o Brad Bird se encontraban estudiando en el California Institute of the Arts (CalArts), por donde pasaron algunos de los animadores más famosos de la actualidad: aparte de los ya nombrados, coincidieron con Tim Burton, John Musker, Henry Selick o Ron Clements. Es decir, que a mediados de los años 70 se estaban aglutinando distintos tipos de autores, con estilos de animación dispares, bajo un mismo techo y bajo una misma línea profesional. Los cuatro primeros, Lasseter, Stanton, Docter y Ranft fueron los que finalmente se unieron a la causa de conseguir realizar un largometraje enteramente por ordenador, algo que Lasseter buscaba desde que descubrió el potencial que representaban los gráficos en 3D para la animación gracias a

TRON (1982) de Steven Lisberger. Sin embargo en Disney no

compartían su opinión por lo que lo acabaron despidiendo, y así en 1983 pasó a formar parte de Lucasfilm en su departamento de efectos visuales.

Durante los dos primeros años realizaron varios experimentos con la animación digital, combinándola incluso con

la tradicional como en el corto The Wild Things Are (1983) del propio Lasseter o enteramente por ordenador como The

Adventures of André and Wally B. (Las Aventuras de André Y Wally B., 1984) de Alvy Ray Smith. Sin embargo en 1985, debido

a los problemas financieros que atravesaba Lucasfilm (principalmente por los trámites de divorcio de George Lucas), el departamento se centró en realizar efectos visuales para otras compañías y abandonó la vía de la animación digital mientras escuchaba ofertas de posibles compradores.

Aquí es donde entró en juego Steve Jobs, un empresario del mundo de los ordenadores al que convenció Ed Catmull y Alvy Ray Smith21 de comprar el departamento y convertirlo en un estudio de animación digital independiente. Y así sucedió, ya que el 10 de febrero de 1986 se confirmó (PRICE, 2009, p. 84) la compra y por lo tanto la fundación oficial de Pixar Inc. como un estudio de animación digital.

Sin embargo los primeros años centraron la mayoría de sus trabajos en desarrollar software que se pudiera aplicar a la empresa principal de Steve Jobs, Apple, y consecuentemente a sus ordenadores. Pese a esto, también siguieron desarrollando obras de animación digital aunque se encontraban en un periodo

21 Que se convirtieron en el primer presidente y vicepresidente, respectivamente, de la

más cercano a la experimentación que a la rentabilidad económica, que en este caso era prácticamente nula como confirmó el propio Lasseter: en los primeros diez años [de Pixar]

gastamos mucho dinero de Steve [Jobs]. MUCHO dinero (PRICE,

2009, p. 7).

El éxito del corto Tin Toy (1988), que llegó a ganar el primer Oscar entregado a una obra realizada enteramente por ordenador, llevó a John Lasseter a proponer en 1990 a Disney realizar un mediometraje digital juntos, que en principio iba a estar basada en ese cortometraje y cuya distribución sería directamente en televisión para un especial navideño. Así nació

Toy Story (Toy Story (Juguetes), 1995) de John Lasseter, con un

acuerdo que básicamente se podría resumir en que Pixar se encargaba de todo el trabajo creativo mientras que Disney prestaba su apoyo económico y tecnológico y se guardaba la posibilidad de cancelar el proyecto de no estar conformes con el resultado y, por supuesto, era el propietario de todos los derechos de la película y de posibles secuelas, obras relacionadas y merchandising. Qué decir tiene que los beneficios para Disney fueron más que sustanciosos (más de 300 millones de dólares22,

sólo con la película).

Pero aparte del éxito económico que supuso la cinta, desde Pixar también consiguieron un avance tecnológico muy importante que marcó el desarrollo del cine de animación desde 1995 hasta hoy, y es la implementación de la animación digital en el cine. Tras Toy Story llegaron otras tantas obras realizadas por ordenador, hasta este 2013 donde han estrenado su decimocuarto largometraje. Antes, el 24 de enero de 2006,

Disney adquirió Pixar por 7.400 millones de dólares, y acordaron

la cesión del estudio de animación de Disney a los directores creativos de Pixar, que pasaron a controlar todas las producciones animadas que se realizaban entre ambas compañías, con John Lasseter a la cabeza.

II.5.2. Los cuatro grandes: Lasseter, Stanton,

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