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DIFERENTES FORMAS PARA EXCITAR LA.

Si tú eres la noche, yo, el misterio…

DIFERENTES FORMAS PARA EXCITAR LA.

1. Besos tiernos y superficiales.

2. Besos en la frente, los párpados, los lóbulos de las orejas, el cuello y la nuca.

3. Besar las comisuras de la boca, la barbilla. 4. Darle mordidas juguetonas, besos agresivos. 5. Besarle los dedos uno por uno, las palmas de las

manos, el interior de su muñeca.

7. Besarle los pezones y los senos, toda su orilla, desde la axila hasta la parte media del pecho. 8. Besarle la espalda, el estómago, el ombligo, las

caras interiores de los muslos, las nalgas, e l monte de Venus y detrás de las rodillas.

9. Besarle el pie y su empeine, chupando cada dedo.

10. Hablarle al oído, decirle un hermoso cumplido, algo extravagante y loco.

11. Decirle exactamente cómo, poco a poco, usted le hará el amor.

12. Mirarla tiernamente, buscar su mirada para gozar sus reacciones.

13. Acariciar cada parte de su cuerpo manteniendo sus ojos cubiertos por una venda.

14. Un largo y erótico masaje, obedeciendo cada instrucción que ella le dé.

15. Jugar con una ducha de mano recorriéndole cada DIFERENTES FORMAS PARA EXCITAR LO.

1. Cerrar los labios mientras él la besa. No dejar que meta la lengua en su boca.

2. Chuparle el labio inferior, mordérselo suavemente.

3. Besarlo violentamente.

4. Arrojarlo sobre la cama o el piso y subirse sobre él al mismo tiempo que baja el cierre de s u pantalón.

5. Hablarle mientras lo besa, susurrarle al oído, meter la punta de la lengua en su oreja.

6. Masturbarlo de pie frente a un espejo, estando detrás de él.

7. Hablarle al trabajo y decirle que se encuentra desnuda y necesita de su ayuda inmediatamente. 8. Permitirle que la persuada, mostrar timidez y

recato.

10. Escribirle un poema diciendo lo maravilloso que le hizo el amor la última vez.

11. Mirarlo mientras lo besa.

12. Mirarlo fijamente, luego sonreír.

13. Ver con él una película erótica e imitar después las mejores escenas.

14. Hojear con él revistas para caballeros y pedirle que le indique cuáles son las posiciones de l cuerpo femenino que prefiere y por qué.

15. Ordenarle que se estimule mientras usted le lame el lugar que él más prefiera.

16. Decirle que está tan excitada que es capaz de hacerle el amor en cualquier lugar.

17. Llegar a su privado con una botella de vino helado y cerrar la puerta con llave.

18. Chocar contra él, rozarlo. Pellizcarle las nalgas y tocarlo en público sin que nadie se dé cuenta. 19. Coquetearle, insinuarle, proponerle, insistirle,

suplicarle...

20. Prepararle un baño de burbujas y lavar todo s u cuerpo lentamente.

21. Mordisquear un chocolate y compartirlo en un beso.

22. Agarrarlo y decirle totalmente excitada: "¡No puedo más!".

23. Desafiarlo para unas luchitas.

24. Colocarlo frente a un espejo de manera que vea cómo le hace el sexo oral.

25. Expresar el placer que siente verbalmente, hacer ruidos y gemidos.

26. Permitirle que haga realidad sus fantasías sexuales con usted.

27. Ordenarle que le bese los pies.

28. Tocarlo sus partes íntimas en público, las de él y las de usted.

29. Ofrecerle una felación en un lugar apartado. 30. Masturbarse frente a él.

Capítulo VII

ORGASMO

El temblor comienza a crecer desde el interior y unas ganas por desahogar la ansiedad se revuelven en el cuerpo y la mente. Casi a punto, se detiene.

Cesan los movimientos

y la marea del desahogo se estrella contra el muro

y resbala, bajando de su cúspide a la marejada viva que se revuelve, acechando la próxima ascensión.

De nuevo se encienden las ganas expectantes, se repasan los movimientos más profundos y los besos que queman.

El arco de la espalda se levanta, las voces gritan y los cuerpos mueren, explosivos.

CONCEPTO.

La experiencia física en la cual culmina la excitación sexual suele definirse como orgasmo o clímax. Sin embargo, la subjetividad de esta vivencia hace impráctico el tratar de unificar su trascendencia psicológica y emocional en una explicación simplista. De una manera sencilla, podríamos considerarlo como la consecuencia natural de la acumulación de la tensión sexual que culmina en un desahogo físico y psicológico de mayor o menor fuerza.

El orgasmo, desde un punto de vista meramente fisiológico, se encuentra en el orden de los reflejos a los que pertenecen reacciones como son el parpadeo y el estornudo. En los hombres se caracteriza fundamentalmente por la eyaculación del semen tras un periodo de estimulación gracias a la contracción involuntaria del musculo PC, aunque este puede suceder sin obtener la sensación placentera, sin contar con una erección o sin una estimulación física, como sucede en los sueños húmedos.

En la mujer, el clítoris representa el punto de partida de todo orgasmo y su estimulación directa o indirecta a través de la penetración vaginal puede producirlo. Sin embargo existe la posibilidad en diferentes mujeres de obtener el orgasmo a través de la estimulación de otras zonas corporales como lo son los pezones, las orejas y la penetración anal. Así como sucede en el hombre, en la mujer el orgasmo se presenta en forma de contracciones del músculo PC que producen un desahogo placentero de mayor o menor grado, así como una sensación de alivio y relajamiento posterior.

EL HOMBRE.

El orgas mo masculino.

Visto desde el ángulo más simple, la finalidad del orgasmo masculino es básicamente depositar el semen en el interior de la vagina por medio de la penetración del pene en la vagina y lograr de esta forma la fecundación. Sin embargo, el desarrollo del orgasmo masculino es un proceso sumamente complejo y fascinante. Una vez alcanzada la erección, la cual puede suceder fortuitamente o ser producida por estimulación visual, mental o física, es posible iniciar la cópula. Durante su proceso, las terminaciones nerviosas que se localizan en el pene (especialmente en el glande y en la parte inferior media de éste) transmiten sus sensaciones hasta la médula espinal, donde se encuentra el reflejo orgásmico. Aquí es estimulado el nervio que comanda los músculos genitales que participan en la eyaculación y el clímax.

Este proceso se encuentra relacionado con las zonas del placer que se localizan en el cerebro, siendo controladas por éste. Por ello, el estado anímico del individuo influye de manera decisiva para lograr un clímax satisfactorio. Asimismo, no es necesario tener una erección para sentir placer o para poder eyacular y, paradójicamente, la eyaculación no resulta siempre satisfactoria.

Reacciones sexuales del hombre.

Generalmente todos los varones se excitan sexualmente con facilidad. Aunque a la mayoría le gusta emplear unos minutos en la exploración del cuerpo femenino, el hombre puede emprender el coito inmediatamente después de tener una erección. Es capaz de alcanzar el orgasmo en un lapso que va

de unos segundos a un lapso indefinido de tiempo y habitualmente la cúspide climática se mantiene alrededor de cuatro a siete segundos.

El hombre experimenta comúnmente un orgasmo verdadero en el curso de un mismo coito. Una vez que ha eyaculado el pene generalmente pierde la erección; entonces el individuo entra a un período de relajamiento o somnolencia y se muestra renuente a un nuevo compromiso erótico. Respecto a repetir el contacto sexual, el hombre promedio puede volver a estimularse en un período que oscila entre algunos minutos y una hora.

El principal problema del hombre en la dinámica del coito es el control de su orgasmo. Para lograrlo, debe tomar en cuenta los elementos que contribuyen a producirlo y procurar demorarlos hasta el momento adecuado.

Los factores principales para postergar la eyaculación son cuatro: pensamiento, vista, contacto y movimiento. Racionar estos factores de estimulación por medio de la distracción, el descanso momentáneo y el ritmo, ayudará a prolongar la duración del coito para beneficio del placer femenino.

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