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9 Dificultades por las que atraviesa el Centro de Rehabilitación para Perso-

In document República Oriental del Uruguay (página 59-61)

nas Ciegas y con Baja Visión Tiburcio

Cachón

Tiene la palabra la señora diputada Gloria Rodríguez.

SEÑORA RODRÍGUEZ (Gloria).- Señor presidente:

quiero aprovechar la oportunidad para hacer mención a que, en el día de ayer, el Centro de Rehabilitación

para Personas Ciegas y con Baja Visión Tiburcio Cachón cumplió cincuenta y cuatro años, encontrándose ocupado por usuarios y exusuarios, hecho que quedará marcado por siempre en las páginas de dolor de la historia de nuestro país.

Este no es un tema político, como se ha pretendido hacer creer a la opinión pública: este es un tema de Estado.

Se han vulnerado sistemáticamente los derechos humanos de las personas ciegas y de baja visión. Se ha insultado su inteligencia desde las principales autoridades y se torna imposible permanecer de brazos cruzados ante tan flagrante discriminación.

Soportaron un incendio durante el proceso que los dejó sin energía eléctrica los primeros días de frío. Tampoco se les brindó asistencia médica cuando se anunció que en el lugar estaba por comenzar una huelga de hambre, teniendo en cuenta que son personas que están pasando por la peor crisis de su vida pero que demuestran día a día, ante tanta adversidad, su coraje y esfuerzo por salir adelante.

Es fundamental -hace a la esencia- conocer el grado en que incide, cómo golpea la realidad y modifica los patrones de vida el hecho de tener ceguera o baja visión. De allí se desprende la importancia de la rehabilitación de estas personas en momentos tan críticos. Hay que comprender que dicha rehabilitación es una inversión social, no un gasto, según el decir de las autoridades. Queremos una rehabilitación inclusiva de todas las personas que la necesiten, no una para ricos y otra para pobres.

El Mides, a través de Pronadis, dispuso el traslado del Centro Tiburcio Cachón al Instituto Artigas y, al respecto, no fueron consultados. La Ministra de Desarrollo Social emitió desafortunadas declaraciones que sugieren una discapacidad por parte de este grupo humano para organizarse y luchar por sus derechos fundamentales, como si se tratase de animales que uno arrea. Previo a dichas declaraciones, no fueron escuchados. Todos estos hechos llevaron a la ocupación del lugar y huelga de hambre en el mismo predio.

Se trata de jerarcas que no asumen ninguna responsabilidad por sus propias disposiciones y palabras: un traslado de personas discapacitadas -como si se tratase de bienes-, la vulneración de un

sector determinado de la población, como el grupo humano integrante del Centro Tiburcio Cachón.

En el estado actual de las cosas, es dificultoso anunciar desde el país un efectivo cumplimiento de la Convención Interamericana para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación hacia las Personas con Discapacidad, ratificada por Uruguay, muy especialmente, de su artículo II, cuando enuncia como los objetivos de la presente Convención "La prevención y eliminación de todas las formas de discriminación contra las personas con discapacidad y propiciar su plena integración en la sociedad".

Entre sus principios, encontramos el del respeto a la dignidad inherente, autonomía individual -incluida la libertad de tomar las propias decisiones y la independencia de las personas-, el respeto por la diferencia y la aceptación de las personas con discapacidad como parte de la diversidad y la condición humanas, todos principios violentados institucionalmente por los jerarcas de Pronadis y del Mides.

Dichas autoridades se encuentran actualmente -y desde hace tiempo- en falta con los principales cometidos de la Convención, así como con la mayoría de sus principios, pues se genera un destrato, un atropello, que se caracteriza por no escuchar al sector vulnerado, sumándose a ello la exigencia autoritaria desde el Ministerio de que sea acatado sin mayores objeciones.

No se trata únicamente de hacer referencia a la libertad como valor. En el caso de las personas discapacitadas, eso adquiere una dimensión de especial significado. Se trata de otorgarles el espacio necesario, la autonomía justa para el pleno desarrollo de sus capacidades y facilitarles todos los recursos para volverse verdaderamente independientes.

Se trata de un cometido que jamás será alcanzado con actitudes paternalistas, autoritarias y sobreprotectoras; por el contrario, el trazado de las nuevas políticas ha de brindar a este sector de la población, precisamente, las libertades y el espacio necesarios para alcanzar su máximo potencial como personas.

Señor presidente: desde este sitial, traigo la voz de los usuarios y exusuarios del Centro Tiburcio Cachón, que dicen a todos los integrantes de este Cuerpo: "Nada sobre nosotros, sin nosotros".

Solicito que la versión taquigráfica de estas palabras sea enviada al Ministerio de Desarrollo Social y, por su intermedio, al Programa Nacional de Discapacidad; a la Presidencia de la Republica y, por su intermedio, a la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente; a la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo; a los Ministerios del Interior, de Defensa Nacional, de Trabajo y Seguridad Social, de Salud Pública; a la Comisión Honoraria de lucha contra el Racismo, Xenofobia y toda forma de Discriminación; a la Udelar; al Instituto de Formación Docente; a todas las Intendencias y Juntas Departamentales y a todos los medios de prensa del Uruguay.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Gerardo Amarilla).- Se va

a votar el trámite solicitado. (Se vota)

——Cincuenta y cinco en cincuenta y seis: AFIRMATIVA.

10.- Necesidad de encontrar soluciones

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