• No se han encontrado resultados

DESDE LA ENTRADA HASTA LA SALIDA DEL ARCA

DIA 21 Dios Te Llama ESCUCHA

inclinas delante de Dios, te arrodillas delante de su Presencia y reconoces que todo lo que eres y tienes, ¡es por Él! Es por el amor con el que te ama, por su perdón, por su paciencia y por su cuidado. Adoras por amor. Te rindes delante de Dios por amor. Y levantas tu altar.

Pero hay algo más. ¿Dónde instala Abram su tienda y qué hace? (vs.8). ¿Sabías que Bet-el significa “Casa de Dios” y que Hai significa “Ruina”?

¡Abram se instaló entre ambos lugares!. Si sus decisiones eran correctas iría hacia “la casa de Dios”, pero si sus decisiones eran erradas lo conducirían hacia la “ruina”. ¿Hacia dónde estás yendo?

UNA ENTREGA...

Dios llamó a Abram para bendecirlo y multiplicarlo. A cambio, él tenía que:

n Dejar su tierra: donde practicaban el culto de adoración a la luna.

n Dejar a su parentela: todos ellos se asentaron en Harán para continuar la

práctica de aquel culto.

n  Y dejar la casa de su padre:  porque Dios quería comenzar algo

exclusivamente nuevo con él y con su esposa.

Piensa un poco en ti mismo.  Piensa en tus amistades, diversiones, sentimientos, proyectos futuros, pecados, música, hobbys, TV, videojuegos, conversaciones, vicios, sexo... ¿cuáles son las cosas que te están impidiendo seguir el llamado de Dios para tu vida y qué cosas, sí o sí, deberías dejar porque pueden conducirte a la ruina?

“Dejar” no significa volverte “tonto”, “bobo” o “amargado”. Por el contrario, cuanto más lugar le das a Dios en tu vida privada (y pública) más aprendes a disfrutar con libertad de todas las cosas (y personas) que sean sanas y santas. Dios te llamó porque tiene propósitos muy fuertes para ti, pero es necesario que renuncies a todo lo que sea un estorbo entre tú y Él. No son solo los amigos o los lugares a los que asistes las únicas cosas que te puedan estorbar. ¿Y tu manera de pensar? ¿Y las cosas que sientes? Especialmente cuando lo cuestionas a Dios o cuando no quieres obedecerlo en todo.

Seguir el llamado de Dios es mucho más que hacer algo en la iglesia, es estar comprometido con Su santidad todos los días de tu vida.

Escuchar el llamado de Dios y seguirlo te abrirá puertas imposibles y te moverá hacia lugares de bendición para tu vida y tus generaciones.

¿Quieres

Génesis

13

 Antes de avanzar con el capítulo de hoy, permíteme volver al capítulo 12:10 al 20. Necesitamos mirar un par de cosas muy importantes.

HUIR A EGIPTO

¿Por qué razones Abram abandona la tierra que Dios le había dado para irse a Egipto? (12:10)

¡Qué cambiantes somos y con qué facilidad dejamos que las circunstancias nos hagan perder de vista a Dios! Abram, sin saber a dónde iba, dejó todo y siguió el llamado de Dios. Dios le reveló que lo multiplicaría y le daría toda la tierra y Abram creyó esa palabra e incluso le edificó altares a Dios como símbolo de comunión, pero... tuvo hambre, “se olvido de todo lo anterior” y salió corriendo para Egipto.

Lo interesante es que en Egipto Abram no levantó ningún altar. Egipto, en la Biblia, es un simbolismo del mundo. Es imposible tener comunión con el mundo y al mismo tiempo estar en comunión con Dios. Simplemente no se puede. O una cosa o la otra. No puedes quedar bien con los dos. O amas a Dios o amas al mundo. Te guste o no, así son las cosas. Tú decides.

Estar en Egipto, ¿qué otros problemas le trajo a Abram? (12:11-20)

Por miedo a perder a su bella y amada Sarai, Abram mintió y Dios tuvo que intervenir para librarlos. ¡Cuántas decisiones tontas, apresuradas y equivocadas tomamos por miedo!

VOLVER A CASA

De Egipto al Neguev (13:1), y del Neguev a Bet-el (13:3) y de ahí, nuevamente al altar para estar en comunión (13:4).

Un recorrido interesante. En Egipto, Abram solucionó los problemas del estomago pero no los del espíritu, por lo tanto volvió a la “casa de Dios”.

¿Adónde vas cuando sientes “hambre” interior o “hambre” de afectos, de amor? ¿A quiénes buscas? ¿Con quiénes inviertes tu tiempo?

¿En Egipto o en Bet-el? ¿El mundo o las personas de fe?

¿O eres de aquellos que viven buscando cualquier clase de problemas dentro de la iglesia como excusa para “irse” al mundo y vivir como ellos?

 Actuando de esta manera tu “hambre” nunca se calmará y tu búsqueda siempre será inútil. El mundo aumenta tu hambre interior porque sus

49

satisfacciones son de duración limitada.

PERDER PARA GANAR

Mira los versículos 13:2 y 5 al 7. ¿Cuál fue la causa que desató el conflicto entre Abram y Lot y qué consecuencias trajo entre ellos?

Y finalmente, ¿qué hace Abram? (13:8-9).

Si Abram no se hubiera llevado a su parentela (Lot y familiares) como Dios le había dicho, seguramente se hubiera evitado todos estos problemas. Finalmente tuvo que separarse de Lot, y cada uno por su lado.

Me encanta la actitud de Abram. Él era el mayor, además era el tío de Lot, y si Lot estaba en una nueva tierra y prosperando era sencillamente porque  Abram había querido traerlo con él. Dios lo había llamado a Abram y toda esa

tierra le pertenecía a él.

En otras palabras: Abram tenía derechos. Podía echar a Lot o podía escoger la mejor tierra, o podía también decirle en la cara que él tenía el llamado y exigirle obediencia. Pero Abram no hizo nada de todo esto. Su actitud fue espiritual y madura. ¿Sabes por qué? Porque él había estado en el altar de la comunión. No recurrió a la fuerza, ni impuso su superioridad.

“Yo te ruego” fueron las palabras de Abram que expresan la humildad de su corazón y el deseo de evitar que el conflicto con Lot aumentara.

 Abram eligió la paz y no la guerra. Optó por mantener la comunión con su hermano en lugar de perderlo. El maduro busca reparar, el maduro busca arreglar el problema, el maduro busca resolver el conflicto.

¿Qué hace Lot? ¿Qué tierras escoge? (13:10 al 13).

Lot escogió según las apariencias y aparentemente él salió mejor parado que Abram. La tierra “estaba muy buena“. Sin embargo, esa “tierra muy buena” le generaría enormes angustias.

 Aparentemente Abram salió perdiendo, sin embargo ¿qué palabras recibe de Dios y cómo reacciona a ellas? (13:14-18).

Cuando el conflictivo Lot estuvo lejos de Abram, Dios volvió a revelarse a él y a hablarle, le confirmó su promeso y lo alentó a seguir avanzando.

¿Entiendes quién ganó al final?

Las relaciones son más importantes que las reuniones.

Las relaciones son más importantes que las posesiones y el dinero.

Protege las relaciones de bendición, las que te edifican y sanan. Cuídalas.

¿Quieres

Génesis

14

“¡Este capítulo habla de 10 reyes, no de 2!”. Sí, ya lo sé, pero solo me interesan 2 en particular. Ya verás por qué.

5 CONTRA 4

 Aparentemente los problemas se habían solucionado, y por fin Abram y Sarai podrían comenzar a disfrutar su nueva vida. Sin embargo… surge otro inconveniente. ¿Cuál es? (vs.1-2).

5 poderosos reyes liderados por Quedorlaomer le hacen la guerra a los 4 reyes que decidieron “independizarse” de su tiranía (vs.4). En el camino hacia la batalla, Quedorlaomer arrasa con cuanta ciudad se le cruza (vs.5-7). ¡Este tipo era un tsunami de destrucción!

¿Quién gana la batalla y con qué consecuencias? (vs.8-12)

La pésima decisión de Lot (13:10-11) lo termina metiendo en un lío enorme. “¿Y ahora quién podrá ayudarme?”

¿Qué hace Abram cuando se entera del secuestro de Lot? (vs.13-16).

 A pesar del conflicto que habían tenido, Abram decide armar a sus propios criados y rescatar a Lot. Y no solo libera a su sobrino y familia, también recupera todo sus bienes y salva a los demás prisioneros. ¡Un grosso!

Sin embargo, lo más interesante es lo que sucede cuando regresa de la batalla. Dos reyes lo estaban esperando. Reyes completamente opuestos entre sí. Reyes con propuestas, bendiciones y riquezas para Abram. Sin embargo Abram marca diferencias entre uno y otro, no los trata a los dos de la misma manera. ¿Y por qué? Ya verás...

EL REY DE SODOMA

¿Quién sale a recibir a Abram en el valle del rey? (vs.17). ¿Qué le propone a Abram y cómo reacciona él? (vs.21-24). ¿Y por qué Abram tiene esta actitud? ¿Tú qué piensas?

La propuesta del rey de Sodoma es muy, muy excitante: “Me das todas las personas y tú te quedas con todas las riquezas”. ¿Cuál es el problema?

Después de todo, Abram hizo un gran esfuerzo, arriesgó su vida y la de todos sus criados. Una recompensa de semejante calibre no vendría nada mal.

Podría edificarle muchísimos altares más a Dios. Podría emprender grandes

51