Municipio # de Habitantes
8. DISCUSIÓN DE RESULTADOS
La investigación se desarrolló con la colaboración de personal de Dirección de Área de Salud de Chimaltenango, que proporcionó información acerca de la ubicación de los establecimientos farmacéuticos en este departamento. La información fue confrontada con el listado de establecimientos farmacéuticos registrados hasta julio del 2004 en el Departamento de Regulación y Control de Productos Farmacéuticos y Afines, algunos resultados se incluyen en la tabla No.1. En ella se aprecia una diferencia significativa entre los establecimientos farmacéuticos reportados en ambas instituciones.
Se encontró entonces, que la mayoría de municipios reportan un número mayor de establecimientos que los registrados en el Departamento de Regulación y Control de Productos Farmacéuticos y Afines (EL DEPARTAMENTO); esto puede obedecer a dos situaciones:
Los establecimientos no registrados en la lista del DEPARTAMENTO fueron aperturados después de julio del 2004 y por ello no aparecen en dicha lista ó son establecimientos ilegales que no cuentan con ninguna papelería. Es probable que ambas razones sean las responsables de la diferencia en información y por ello se analizará mas adelante los resultados obtenidos en cuanto a establecimientos farmacéuticos ilegales que en este estudio se encontraron.
En la tabla No.1 también puede observarse que los municipios de El tejar, San José Poaquil, Santa Cruz Balanyá, San Martín Jilotepeque y Zaragoza reporta menos
establecimientos que los registrados en EL DEPARTAMENTO esto se debe al cierre de dichos establecimientos sin dar aviso al Ministerio de Salud.
En este punto, puede apreciarse que la información que aporta Dirección de Área de Salud de Chimaltenango es mucho más precisa y real, ya que es reunida por personal de salud que trabaja en las localidades estudiadas, con pleno conocimiento de los establecimientos que en ellas se encuentran.
Se elaboró a su vez un inventario de establecimientos farmacéuticos por número de habitantes (tabla No.2), encontrando que el municipio de San Martín Jilotepeque tiene la menor cobertura al poseer un establecimiento farmacéutico por cada 4,506 habitantes y el municipio de Pochuta, la mayor cobertura, al contar con un establecimiento farmacéutico por cada 1,230 habitantes.
Es importante aclarar que la mayoría de establecimientos farmacéuticos están ubicados dentro de los cascos urbanos y no en el área rural de los municipios, por lo que se continúa evidenciando la falta de accesibilidad a los medicamentos, especialmente para la población alejada de los centros urbanos.
Los porcentajes obtenidos con relación a los requerimientos del local fueron buenos en su mayoría (tabla No.3); estos establecimientos no se encuentran cercanos a focos de contaminación, están construidos con material aceptable, poseen agua y drenajes, asi como ventilación e iluminación adecuada, cumpliendo con los aspectos físicos mínimos que dan el soporte necesario para mantener en buenas condiciones los medicamentos
almacenados, ya que permite un mejor control en factores como humedad y temperatura, aspectos que inciden en la vida útil del producto farmacéutico.
A diferencia de los valores obtenidos en los anteriores requerimientos, se observó el riesgo de contaminación microbiológica en el 38 y 25% de los establecimientos al evaluar la existencia de polvo e insectos respectivamente, situación que evidencia la negligencia del propietario al no mejorar los hábitos de limpieza sobre sus instalaciones.
El área de despacho (tabla No.4), suele ser de tamaño adecuado, de fácil acceso y se encuentra en buenas condiciones, lo que permite un mejor servicio al cliente.
La mayoría de establecimientos (54%) no cuenta con un área administrativa y las que sí las poseen, permiten un ágil flujo de documentación, pero no están separadas del área de despacho y bodega. Esta situación se debe a que los establecimientos en el área rural no manejan gran cantidad de medicamentos por lo que su papelería es guardada en cualquier mueble y el propietario no ve la necesidad de invertir en un área como esta.
Al evaluar los requerimientos para bodega (tabla No.5), se encontró que un 78% de los establecimientos no cuentan con esta área, debido a que no manejan medicamentos en grandes volúmenes.
Las bodegas revisadas, son de tamaño adecuado, con paredes, pisos y techos aceptables, que no poseen un sitio aislado ni identificado para productos vencidos, situación que puede propiciar confusión al momento de vender los medicamentos.
El 99% de los establecimientos no poseen refrigerador para guardar productos que requieran temperaturas bajas, ya que no comercializan este tipo de medicamento.
El servicio sanitario en los establecimientos farmacéuticos investigados (tabla No.5), poseen dotación de agua, tienen pintadas sus paredes y se encuentran generalmente limpios. En su mayoría no es exclusivo del personal que labora en el establecimiento, ni se encuentra dentro del local esto se debe a que los locales forman parte de casas de habitación y los baños están adentro para uso familiar. En esta situación, el cliente no se ve afectado, ya que el servicio prestado no se interrumpe porque el dependiente tiene cerca las instalaciones sanitarias.
En términos generales, los datos obtenidos en la evaluación física no presentan inconvenientes, la razón deviene en gran medida del bajo nivel de exigencia de los requisitos físicos solicitados en el estudio, en consideración al limitado nivel socio- económico del departamento de Chimaltenango, sin que esta situación menoscabe las necesidades básicas en los requisitos, que permitan mantener almacenado en buenas condiciones al medicamento.
Los Requerimientos Legales evaluados en el instrumento de recolección de datos, evidencia que el 23% (tabla No.6) de los establecimientos investigados no poseen licencia sanitaria y/o no se encuentran vigentes desde hace mas de dos años, es decir que su funcionamiento es ilegal. Este valor no tiene parámetro para ser comparado, ya que tanto
en la Unidad de Monitoreo del Ministerio de Salud como con fuentes externas, no se encontraron datos que permitan relacionar el incremento o decremento de establecimientos farmacéuticos ilegales a través de los años. Aun asi, un 23% es un valor apreciablemente alto, si se toma en cuenta que farmacias, ventas de medicina y droguerías, son establecimientos que prestan un servicio vital a la población y el hecho de no estar legalmente constituidos dan lugar a la posibilidad de que existan mas irregularidades en ellos, que pueden colocar en peligro a los usuarios.
De igual forma el 23% no posee Director Técnico o auxiliar de farmacia que oriente al dependiente de mostrador en la información que debe dar al vender los medicamentos, asi como en la asesoría necesaria en el correcto almacenamiento, manejo de vencidos, signos de inestabilidad, etc.; y otros aspectos que puedan degenerar en violaciones a los reglamentos. En este dato existe sesgo, ya que al momento de la evaluación muchos establecimientos farmacéuticos no tenían el certificado que acreditaba la Dirección Técnica del farmacéutico o auxiliar de farmacia, lo que evitaba constatar realmente si lo poseían o no; se relaciono entonces el numero de establecimientos ilegales para obtener con certeza este valor, pero queda la posibilidad de que algunos establecimientos reportaran la existencia de un regente, cuando no lo poseían, por lo que el porcentaje podría ser mayor al reportado en este estudio.
Otro requerimiento evaluado, es la venta de productos farmacéuticos fuera del listado básico permitido; este aspecto no aplica para farmacias y droguerías (establecimientos que pueden vender todo tipo de medicamentos).
De las 36 ventas de medicamentos investigadas, 24 de ellas venden productos no autorizados para su categoría, encontrándose establecimientos que expendían desde dos productos no autorizados, hasta ventas que se asemejaban a las farmacias en capacidad. En la evaluación de este requerimiento, 45 establecimientos no aplicaron a la pregunta por ser 26 de ellos farmacias y los 19 restantes, por ser establecimientos ilegales y no tener definido si se trataba de farmacias o ventas de medicina.
La gráfica No.1 aporta otros porcentajes con respecto al tema; estos valores son obtenidos de todos los establecimientos en estudio (farmacias, droguerías y ventas de medicamentos sociales o privadas), en ella se observa que el 15% de los establecimientos investigados no tienen a la venta medicamentos fuera del listado permitido, un 30% si tiene a la venta medicamentos fuera del listado, un 32% no aplica al ser farmacias o droguerías (establecimientos autorizados a vender todo tipo de productos farmacéuticos) y un 23% no aplica por ser establecimientos ilegales y no poder definirlos como farmacias o ventas. Si se suman el 30% de establecimiento que no cumplen, con el 23% de ilegales, se obtiene que el 53% de todos los establecimientos evaluados están vendiendo en Chimaltenango, medicamentos fuera del listado permitido.
Esta situación causa malestar general en los propietarios de farmacia, ya que lo consideran una competencia desleal, pues ellos deben cancelar los servicios de un
Químico Farmacéutico, mientras las ventas de medicina pagan a precios más bajos los honorarios de un auxiliar de farmacia.
El último requerimiento evaluado a nivel legal, es la vigencia de la tarjeta de salud del dependiente del establecimiento; los resultados revelan que el 53% de los dependientes de farmacia no tienen al día esta certificación, aspecto que es indispensable al dispensar medicamentos.
El tercer aspecto que evalúa esta investigación es el relacionado con el personal que expende el medicamento, es decir el dependiente de mostrador. Esta área se constituyó de 12 preguntas tipo encuesta, que fueron realizadas al personal que labora en el establecimiento farmacéutico.
Un 46% de los encuestados (gráfica No.2), aseguro ubicarse en el nivel de escolaridad para diversificado, cifras menores se obtuvieron para nivel básico y primaria; del 100% el 43% posee título de auxiliar de enfermería y de un 100%, el 26% posee título de auxiliar de farmacia (tabla No.7). Estas preguntas muestran que casi la mitad de los dependientes tienen una formación con nivel cognoscitivo favorable para aprender más fácilmente aspectos relacionados con salud; sin embargo esto indica también que, de dos dependientes uno de ellos puede tener las condiciones y el otro puede poseer condiciones mas limitadas para el aprendizaje. Además solo ¼ de la población
entrevistada ha recibido el curso de auxiliar de farmacia que esta orientado hacia el uso y expendio adecuado del medicamento, situación que no contempla a profundidad el curso de auxiliar de enfermería.
El 65% de los dependientes que trabaja en establecimientos farmacéuticos, son personas que tienen mas de 5 años de experiencia en el campo (gráfica No.3), un 89 del 100% da orientación al cliente sobre el uso del medicamento y solo un 44 del 100% dijo haber recibido capacitación para el manejo y despacho de los medicamentos (tabla No.8); es decir que la mayoría de dependientes informan a los clientes referente al uso de los medicamentos y menos de la mitad están capacitados para hacerlo.
Al preguntar cuando fue la ultima capacitación recibida (gráfica No.4), un 11% indicó haberla recibido en este año (2004), un 21% la recibió en un tiempo menor a 4 años y un 12% en un tiempo mayor a 4 años; el 56% restante nunca a recibido capacitación, por lo que mucha de la información que llega al cliente puede ser desactualizada, sin fundamentos veraces y basado únicamente en la experiencia del dependiente, apoyado en material de consulta farmacológica comercial como lo es el Libro de Especialidades Farmacéuticas PLM, ya que el 75% de los encuestados afirmo contar con este documento (tabla No. 9).
A la pregunta sobre el conocimiento de los reglamentos (tabla No.9), el 53% afirmó conocerlos, un 89% a su vez expresó saber referente a la prohibición de vender productos vencidos, muestras médicas, del estado y sin registro sanitario; sin embargo un
47% de estos dependientes aplican inyecciones, actividad prohibida por el Ministerio de Salud.
Es decir que la mitad de establecimientos farmacéuticos muestreados en Chimaltenango aplica inyecciones, sin tomar en cuenta su prohibición y las normas de bioseguridad; este punto puede resultar algo controversial, pues a nivel bibliográfico no se encontró documento en especifico que avale la prohibición de aplicar inyecciones, ya que es de conocimiento popular entre el personal de Control y Regulación de los Medicamentos del Ministerio de Salud, pero no se hallaron en este estudio las bases legales que fundamenten este aspecto. Por otro lado un 43% de los dependientes, son auxiliares de enfermería, personal que si cuenta con el permiso de aplicar inyecciones; es decir que si un paciente necesita colocase una inyección y el dependiente posee título de auxiliar de enfermería, tendría que colocar la inyección afuera del establecimiento farmacéutico para no incurrir en violaciones a los reglamentos.
Queda entonces la pregunta de cuan practico y necesario es la prohibición de colocar inyecciones en los establecimientos farmacéuticos?, situación que debería ser estudiada por el Departamento de Control y Regulación de Productos Farmacéuticos y Afines o a la entidad que le compete.
Por último, solo un 20% de los dependientes utilizan bata en su trabajo, hecho importante en el establecimiento, para que el personal pueda ser fácilmente identificado por el cliente, y evitar a su vez contaminación y deterioro en el vestuario del personal.
En cuanto al producto farmacéutico que venden Droguerías, farmacias y ventas de medicina (tabla No.10), se encontró que la mayoría de estos establecimientos no comercializan psicotrópicos y estupefacientes (90%), y del 10% que si los vende, un 7% pertenece a ventas de medicina que no se encuentran autorizadas y un 3% a Farmacias. En ambos casos, ninguno de estos establecimientos farmacéuticos que los expenden dispone de un área o mueble seguro para almacenarlos.
Al realizar la inspección en el área de despacho (gráfica No.5) se encontró que el 22% de los establecimientos tenían medicamentos vencidos a la venta, situación que suscita peligro al haber productos farmacéuticos que pierden su efectividad o aumentan su toxicidad al llegar a su fecha de vencimiento, hecho que la mayoría de veces el dependiente de farmacia desconoce.
Se encontró en menor porcentaje medicamento falsificado (6%), en mal estado (5%), sin registro (1%) y con leyenda IGSS-PROAM (14%); aspectos que no por ello dejan de ser importantes, ya que pueden causar mayor riesgo en el público al no poseer el principio activo o estar alterado; estos valores pueden ser mayores y difícil de detectar, ya que los propietarios de algunos establecimientos mantienen comunicación entre si, que advierte de la presencia del evaluador, situación que brinda tiempo suficiente para reubicar los medicamentos dudosos.
Los aspectos analizados hasta el momento (condiciones físicas, legales, del personal y medicamentos), buscan englobar las características más relevantes en las que se debe
fundamentar la evaluación del servicio de calidad que prestan los establecimientos farmacéuticos de la muestra. El criterio de calidad técnica no se cumple evidentemente en los resultados descritos, pues se evidencian las deficiencias en el servicio prestado, que limita la calidad en salud para estos establecimientos, ya que no están en capacidad de satisfacer las necesidades de los consumidores.
9. CONCLUSIONES
8.1 No existe homogeneidad en los datos que tiene el Departamento de Regulación y
Control de Productos Farmacéuticos y Afines y la Dirección de Área de Salud de Chimaltenango, confirmando la apertura y cierre de establecimientos farmacéuticos sin un verdadero control.
8.2 Las coberturas de acuerdo al inventario realizado de establecimientos
farmacéuticos por número de habitantes, deja ver la poca accesibilidad de medicamentos en la población, ya que la mejor cobertura hallada fue de 1230 habitantes por establecimiento farmacéutico.
8.3 Los resultados obtenidos en la evaluación de los requerimientos físicos de los
establecimientos, a nivel general son aceptables, lo que permite mantener bajo las condiciones mínimas almacenado los medicamentos; se tiene mayor debilidad en el aspecto relacionado con la existencia de polvo e insectos.
8.4 Se identificó que el 23% de establecimientos farmacéuticos muestreados en el departamento de Chimaltenango, no cuenta con licencia sanitaria vigente, situación de ilegalidad al no estar inscritos en el Departamento de Regulación y Control de Productos Farmacéuticos y Afines.
8.5 Uno de los aspectos de mayor incumplimiento a nivel legal, es la falta de tarjeta de
salud por el personal de los establecimientos farmacéuticos (53%); asi tambien, la venta de medicamentos fuera del listado básico permitido (53%).
8.6 La mayoría de personas encargadas de la dispensación de los medicamentos en
establecimientos farmacéuticos investigados en Chimaltenango, no poseen la formación necesaria, para brindar un buen servicio orientado hacia el uso racional de los medicamentos.
8.7 Un 22% de los medicamentos que se encuentran en el área de despacho de los
establecimientos farmacéuticos investigados en Chimaltenango, son vencidos y un 14% son del Estado, por lo que no son aptos y legales para la venta.
10.1 Desarrollo de procesos de supervisión pertinentes, en los establecimientos de distribución farmacéutica de los departamentos en todo el país, ya que actualmente solo se realiza a nivel de la capital.
10.2 Para obtener una información veraz y actualizada, es importante que la Unidad de Monitoreo del Departamento de Regulación y Control de Productos Farmacéuticos y Afines, trabaje en coordinación con la Dirección de Área de Salud de Chimaltenango, para minimizar esfuerzos y maximizar resultados.
10.3 Creación a nivel departamental, de una red que identifique, asesore y vigile los establecimientos farmacéuticos públicos y privados para conocer la verdadera magnitud de accesibilidad de la población a los medicamentos.
10.4 Fortalecimiento y divulgación de procesos de capacitación a auxiliares de farmacias por medio de las instituciones que los imparten (Centro Guatemalteco de Información sobre Medicamentos –CEGIMED- y otros), con objeto de educar a la población en el uso racional de los medicamentos.
11. REFERENCIAS
1. REGLAMENTO PARA EL CONTROL SANITARIO DE LOS MEDICAMENTOS Y