PRUEBA DE HIPÓTESIS
4.2. DISCUSIÓN DE RESULTADOS
En los últimos 25 años, innumerables investigaciones han dado evidencia de la influencia que tiene el contexto familiar en el desarrollo psicológico de la persona (Quezada, Zavala y Lenti. 2015). Respecto a la relevancia del estudio de satisfacción familiar, Guillen, R. (2011) menciona la importancia de comprender aquellos sentimientos y actitudes que se han desarrollado acerca de la propia familia y que se hace evidente en los diferentes tipos de familias. En suma, la postura teórica que sustenta la presente investigación afirma que la satisfacción familiar que experimenta un sujeto es un producto del continuo juego de interacciones (verbales y/o físicas) que mantienen con los otros miembros de su familia. Cuando las interacciones son reforzantes el sujeto tenderá a estar satisfecho, cuando sean punitivas tenderá a estar insatisfecho. Como “resumen” o “resultante” final de todo un conjunto de interacciones se mostrará global y bastante estable, siendo preciso un nuevo conjunto de interacciones para que cambien desde un polo (satisfacción) a otro (insatisfacción).
Ahora bien, El papel que la familia cumple en el rendimiento académico de los estudiantes universitarios ha sido reconocido por varias investigaciones como las realizadas por Torres y Rodríguez (2006) y Orozco y Velásquez (2010). En general, en cuanto a la variabilidad del rendimiento, sabemos que el estudio de las variables y determinantes del rendimiento escolar tiene un amplio recorrido histórico. De igual forma que son sobradamente conocidas las conclusiones de la mayor parte de las investigaciones que tienden a configurar el rendimiento escolar como un factor complejo y pluridimensional
las variables personales, situacionales y ambientales. Ninguna variable por sí sola puede explicarlo. Sin embargo, cuando analizamos el papel de las familias en el rendimiento escolar, ya acotamos significativamente el campo situando el foco del análisis en las relaciones e interinfluencias recíprocas que se establecen entre padres e hijos y su contexto escolar.
Partiendo de este preámbulo teórico procedemos a continuación a discutir los resultados encontrados en la presente investigación.
a. El rendimiento académico de los estudiantes universitarios constituye un factor fundamental para la valoración de la calidad educativa en la enseñanza superior. Cada universidad determina criterios evaluativos propios, para obtener un promedio ponderado (valoración) de las materias que cursa el estudiante, donde se toman en cuenta elementos como la cantidad de materias, el número de créditos y el valor obtenido en cada una de ellas, que generalmente se denomina “nota de aprovechamiento”. En las calificaciones como medida de los resultados de enseñanza hay que tomar en cuenta que son producto de condicionantes tanto de tipo personal del estudiante, como didácticas del docente, contextuales e institucionales, y que todos estos factores median el resultado académico final.
Desde esta perspectiva debe analizarse el calificativo promedio general obtenido por los alumnos de la facultad de Psicología (13.75) y que bajo los criterios establecido por la UNHEVAL en el último reglamento de estudios 2017, aprobado mediante Resolución de Consejo Universitario
“ordinarios” porque obtienen un promedio ponderado aprobatorio menor a catorce (14), pero no menos de once (11). Obviamente lo ideal es esperar (bajo los mismos criterios establecido en el Reglamento de la UNHEVAL) que el Rendimiento Académico de los alumnos sea superior a la nota de 14 (siguiente el sistema vigesimal) y de este modo ser considerados alumnos “destacados”, ya que una nota ponderada superior a catorce significaría desde el punto de vista porcentual que el alumno domina operativamente más del 70% del contenido de las asignaturas.
En realidad, son muchas las investigaciones que han tratado sobre el rendimiento académico de los alumnos. Cada uno de ellos, desde su
perspectiva, ha buscado explicarla considerando criterios y
condicionantes que la determinan. Gonzales, citado por Narvaez (1999) encontró que los investigadores utilizan 5 formas para determinar el rendimiento académico; Edel (2003) considera que en el rendimiento académico hay que considerar el perfil de habilidades, conocimientos, actitudes y valores desarrollados por el alumno en el proceso de enseñanza aprendizaje; Tinto (1989), plantea que el rendimiento académico está influenciado por antecedentes familiares, características individuales, antecedentes educativos y compromiso, por parte del estudiante, por alcanzar las metas que se planteó como proyecto de vida; Romo y Fresan, y Rodríguez, referidos en Aldana, Pérez y Rodríguez (2010) identificaron cuatro factores influyentes en el logro académico: fisiológicos, pedagógicos, psicológicos y sociológicas; Enríquez (2008) considera que el rendimiento académico está acompañado de factores
tanto internos (hábitos y herramientas de estudio y motivación e interés en el estudio) como externos (contexto social y familiar); Artunduaga (2008) al referirse sobre las variables influyentes en el rendimiento académico de los estudiantes universitarios, las divide en dos grandes factores: los contextuales; en donde se encuentran las variables socioculturales, institucionales y pedagógicas, y; los personales, en donde se ubican las variables demográficas, cognoscitivas y actitudinales.
b. En la investigación se ha incluido a los alumnos que se han inscrito a dos asignaturas (máximo de asignaturas permitidas) en el ciclo de verano 2017, precisamente estos alumnos han obtenido, según los resultados de la investigación, el menor puntaje en rendimiento académico: 12.57. Se debe precisar que en el ciclo de verano el alumno puede recuperar las asignaturas que ha desaprobado durante los ciclos regulares, pero además puede adelantar en alguna asignatura. En el desarrollo de este ciclo, las exigencias son mayores puesto que el horario de clases se duplica a la semana y es obligación del docente cumplir con la totalidad temática del sílabo. En realidad, resulta difícil dar una explicación del por qué en el ciclo de verano el rendimiento académico es más bajo (eso no es objeto de nuestro estudio), presumimos inicialmente por las exigencias del desarrollo de un ciclo acelerado, también porque muchos alumnos, durante esas vacaciones pueden dedicarse adicionalmente al trabajo o en todo caso a factores de carácter personal para el alumno que no han sido identificados.
c. Según grado de estudios se ha observado que el primer año tienen el mejor resultado en rendimiento académico: 14.66. Esto se explica probablemente porque en ese año se llevan asignaturas generales a las cuales los alumnos, egresados de la secundaria, están familiarizados y consideramos también por aspectos motivacionales de ingreso a la Universidad y el seguimiento de una carrera profesional.
En el segundo año el rendimiento académico baja, probablemente (como complemento al párrafo anterior) porque el alumno tiene que iniciarse y enfrentar a asignaturas de especialidad a los cuales no está del todo familiarizado, se encuentra también las exigencias de llevar varias asignaturas con una carga académica muy ajustada con horarios de estudio tanto en la mañana como en la tarde y, complementado a esto que no cuenta con programación de actividades extracurriculares que bajen la tensión del trabajo académico prolongado. Adicionalmente, nos percatamos que a medida que avanzan en el proceso de formación el rendimiento académico de los alumnos mejora, lo que permite suponer las capacidades de adaptación de los alumnos a los niveles de complejidad de la formación profesional
d. Según sexo se ha encontrado que las mujeres presentan un mejor rendimiento académico que el de varones con un promedio de 13.98. Ha decir de este resultado, sólo dos centésimas separan a las mujeres del promedio ponderado ideal (14) y ser consideradas “alumnas destacadas”. Que las mujeres tengan mejor rendimiento académico que los varones no es una explicación determinante por lo contradictorio que han resultado
las investigaciones; lo que si es cierto es que en los últimos años existen más y mejores oportunidades para que las mujeres accedan a estudios de nivel superior ya sea universitario, técnico o militar. Las condiciones en la Sociedad han cambiado, el liderazgo emergente de las damas es prueba de ello.
Pero lo que si se viene explicando en cuanto a género es la tendencia a la feminización de la carrera de psicología, (Álvarez-Uría, Varela, Gordoy Parra, citados por Villamizar y Romero, 2011). Los datos que hemos obtenido en la investigación muestran que la mayoría de los estudiantes son de género femenino; esta tendencia se ha ido presentando en los últimos años en diversos contextos demográficos, sociales y culturales e. Los resultados indican que a nivel general los alumnos presentan una
Satisfacción Familiar promedio (el puntaje obtenido fue de 131.02). Considerando el centil 50 (puntuación 129) de la escala como punto de corte para indicar una vivencia satisfactoria o insatisfactoria de la propia familia, el resultado obtenido igual o mayor a este punto de corte da entrever que en la muestra de estudio las interacciones que se dan en las familias resultan más gratificantes y que los alumnos encuentra sus relaciones familiares positivas, desenvueltas en un clima agradable y que le permiten disfrutar de su vida familiar. Se debe destacar que según el marco teórico desde el que se ha desarrollado la escala, mientras las puntuaciones sean más elevadas significan que los sentimientos despertados cuando se esta con la propia familia se orienta hacia los polos más favorables existe agrado, apoyo, tranquilidad, bienestar, respeto y
comprensión entre la familia, pues las interacciones que generan tales afectos superan aquellas que generan los contrarios. Cuanto más se eleve la puntuación, presumiblemente y siguiendo con la teoría mayor número de interacciones reforzantes podrán contabilizarse.
El grado de satisfacción familiar de los miembros puede ser un predictor del funcionamiento familiar, considerando que éste resulta del juego de interacciones que se dan en la familia, si éste último presenta buenos niveles, habría ausencia de conflicto y una satisfacción familiar mayor (Sanchez y Quiroga, 1995).
El puntaje promedio obtenido a nivel general, apenas se aleja en 02 unidades de la puntuación base (129) que sirve de corte para indicar una satisfacción familiar favorable; desde ese punto de vista es preciso analizar que los alumnos muestran una satisfacción familiar, pero no la visualizan como excelentes, o alta; estos ocurre, probablemente porque se presentan problemas entre los diferentes miembros que conforman la familia, situación por lo demás esperada por las características de la población, personas con promedio de edad de 18 años años y estudiantes universitarios, que están en proceso de desligamiento; además, el ambiente universitario y las demandas que a nivel social que allí se dan rompen con las que dentro de las familias se habían establecido, los padres sienten que empiezan a perder el control, que su autoridad disminuye, situación que se relaciona con lo encontrado por Cely y Ojeda (2003) donde muestran la percepción de los padres respecto a la relación con sus hijos: un 7% de ellos comienzan a verlos como independientes,
es decir asumen ese cambio, pero qué sucede con el 93% restantes, puede estar incubándose por esta percepción de pérdida de autoridad, comportamientos entre uno y otro, es decir entre padres e hijos, que lleve a la aparición de problemas. En todo caso, los datos no indican que se presente una situación altamente conflictiva en la relación familiar, de forma tal que logre afectar otras áreas de desempeño como la del rendimiento académico.
f. Es importante hacer un análisis de las desviaciones estándar obtenidas en los grupos estudiados según año académico. Es así, que se ha encontrado diferencias significativas en la variabilidad de los puntajes; así es que, la dispersión de los datos en función a la media es variada en los diferentes grupos estudiados; de esta manera el 3° año tienen mayor desviación estándar, 19.09 lo que indica una mayor variabilidad en sus resultados; mientras que 2° año, con una desviación estándar de 12.95 tienen menor dispersión de sus resultados. Esto se puede explicar considerando por un lado los resultados porcentuales que se obtienen cuando la muestra de estudio se distribuye en los diferentes niveles de satisfacción familiar que mide la escala, precisamente en este resultado se evidencia que ningún nivel o categoría de satisfacción familiar predomina significativamente o es en mayor porcentaje que los demás; como si se tratara de una distribución equitativa, en los 04 niveles de satisfacción familiar existe porcentajes similares (entre 22 y 28%) no existiendo predominancia significativa entre uno y otro nivel. Por otro lado,
este resultado evidencia en cierto modo el multiuniverso o la gran diversidad familiar que existe en la Universidad.
g. Otro análisis importante es el que se refiere a los resultados según género, la evidencia estadística muestra que existe en las mujeres una satisfacción familiar promedio, mientras que, en los varones, el puntaje obtenido, pese a encontrarse en el punto límite, muestra, una satisfacción familiar baja. Frente a esto debemos entender que el acceso de las mujeres a estudios reservados en otros tiempos a los varones ha despertado en ellas virtualidades que estaban adormecidas, pero eso no quita el arraigo que tienen las mujeres hacia el hogar (Van, 1999). Cabe señalar que la mujer ha provocado un enorme cambio en la sociedad con su masivo ingreso a los estudios y al mundo laboral. Pero con todo ello su vínculo hacia la familia es ineludible (Sánchez y Quiroga,1995). Desde el punto de vista histórico, en la que la manera de ver ha sido creada por siglos de civilización masculina, la mujer, ya desde la infancia, encuentra una mejor satisfacción estando con la familia que con otros círculos sociales. (Fauré, 2010)
h. La investigación demuestra que no existe relación estadísticamente significativa entre el Rendimiento Académico y satisfacción familiar. Considerando estrictamente las variables estudiadas estos resultados coinciden con lo hallado en los estudios de Villamizar, Galvis, y Jimenez (2013) y García (2005), Sin embargo, existen innumerables investigaciones que dan cuenta el papel que la familia cumple en el rendimiento académico de los estudiantes universitarios, para citar
algunos tenemos la de Torres Orozco y Velásquez (2010);Garbanzo (2007) Rodriguez (2006); ; Martínez (1997), citado por Paz-Navarro, Rodríguez y Martínez (2009); García- Cruz, Guzmán y Martínez (2006); Tinto (1989); entre otros.
Pero veamos detenidamente este punto; en realidad, cuando se habla de estudios sobre las variables familia y rendimiento académico se asume la importancia, influencia o relación que existe entre estas dos variables; pero el sentido propio de familia no es único, en las investigaciones los autores suelen desprender de esta variable conceptos que se adecuen a los interés de la investigación (ya sea por el instrumento utilizado o por el contexto donde se realiza el estudio) de este modo surgen conceptos como: estructura familiar, clima familiar, ambiente psicoafecfectivo, percepción de apoyo, estilos de crianza, relaciones familiares, funcionamiento familiar, convivencia familiar, etc. Es precisamente en la revisión bibliográfica donde se ha encontrado esta diversidad de conceptos utilizados como variables de estudio acerca de la familia. Como es de esperarse muchos de estos conceptos utilizados han encontrado relación con el rendimiento académico considerándolos incluso como factores influyentes y determinantes.
En la presente investigación no existe relación entre satisfacción familiar y rendimiento académico quiere decir que al margen si el alumno se encuentra satisfecho o no con su familia su rendimiento académico es independiente Reconocemos la importancia que tiene la familia en la educación la cual está sustentada en innumerables estudios científicos, pero se debe
entender que el rendimiento académico está en relación no solo al contexto familiar del alumno, aquí intervienen otros aspectos como los recursos cognitivos del alumno; así, adicionalmente al buen desarrollo de los procesos cognitivos superiores (pensamiento y lenguaje), la creatividad, la metacognición, los estilos y las estrategias de aprendizaje juegan un papel importante. Por otro lado, están los recursos afectivos en donde la motivación personal (en especial la motivación de logro) y un adecuado manejo del locus de control son elementos influyentes para el buen desempeño del alumno.
Finalmente, debe destacarse también que a nivel evolutivo, los estudiantes universitarios, por el propio contexto en el que se van desenvuelven, los espacios sociales están dirigidos principalmente al grupo de amigos en las que se comparte no sólo responsabilidades académicas sino también de índole recreativo y afectivo, es por ello que el contexto familiar puede pasar por el momento a un segundo plano. i. Es indispensable considerar que los datos son producto de la percepción
de los estudiantes, ellos consideran a sus familias de esta manera, estos resultados pueden cambiar al trabajar con otro grupo, razón por la cual no se puede generalizar.
CONCLUSIONES
1º. La investigación se realizó con una Muestra representativa de estudiantes de la facultad de psicología inscritos en el Ciclo de Verano 2017 y el Ciclo Académico Regular 2017-I. En total ascendientes a 174 alumnos.
2º. Para el proceso de investigación se utilizó como instrumentos la Escala de Satisfacción Familiar por Adjetivos (ESFA) de Jorge Barraca Mairal y Luis Lopez- Yarto Elizalde, instrumento válido y confiable que mide Satisfacción familiar. Para la información del rendimiento académico se ha considerado los promedios ponderados obtenidos por los alumnos al finalizar los ciclos académicos correspondientes.
3º. En Rendimiento Académico el puntaje promedio obtenido por los alumnos (13.75) no ha logrado alcanzar el promedio ponderado esperado por la
Universidad (14) que es a partir del cual se considera como “alumno
destacado”.
4º. El menor puntaje promedio obtenido en rendimiento académico (12.57) fue en los alumnos del ciclo de verano y según grado de estudios se ha observado que el primer año tienen el mejor resultado en rendimiento académico: 14.66 5º. Según sexo se ha encontrado que las mujeres presentan un mejor
rendimiento académico que el de varones con un promedio de 13.98. 6º. Existe una tendencia a la feminización de la carrera de Psicología.
7º. Desde el punto de vista teórico, en la Escala de Satisfacción Familiar por Adjetivos mientras las puntuaciones sean más elevadas significan que los sentimientos despertados cuando se esta con la propia familia se orienta
los polos más favorables existe agrado, apoyo, tranquilidad, bienestar, respeto y comprensión entre la familia.
8º. A nivel general los alumnos presentan una Satisfacción Familiar promedio, pero se destaca diferencias en función al sexo, las mujeres obtienen mejores resultados que los varones
9º. No existe un nivel de satisfacción familiar predominante, de este modo, en la muestra de estudio, porcentualmente los resultados se han distribuido casi equitativamente en las 04 categorías que mide el instrumento de investigación. A nivel general los alumnos muestran una Satisfacción familiar promedio.
10º. Finalmente, No existe relación estadísticamente significativa entre satisfacción familiar y rendimiento académico.