• No se han encontrado resultados

Las técnicas inmuhistoquímicas han constituido y constituyen una metodología de amplia utilización que permite, con el empleo de anticuerpos específicos, la identificación de tipos y estadios de diferenciación celular85 y la localización de

moléculas o estructuras particulares en un tejido. 88, 90 Los anticuerpos constituyen el

componente fundamental en una técnica inmunohistoquímica y su calidad determina en gran medida el éxito del ensayo.

La disponibilidad de anticuerpos policlonales que fueron producidos en conejo contra sticholisina I y II, nos permitió emprender la tarea de localizar estas citolisinas en el cuerpo de la anémona Stichodactyla helianthus, de donde fueron extraídas mediante

un procedimiento de purificación a partir de un extracto total.70 Lo primero que se hizo fue evaluar si tales anticuerpos tenían la calidad requerida para un estudio inmunohistoquímico. Esta calidad está relacionada con la especificidad y potencia de los mismos. La especificidad significa que los anticuerpos fueran lo suficientemente selectivos para no reaccionar con otros componentes de la anémona. De esta forma, la tinción positiva correspondería exclusivamente a la identificación de la sticholisina en el tejido.

En el enfrentamiento de los anticuerpos anti-St I y II al extracto total y a las sticholisinas purificadas en una técnica de inmunotrasferencia se pudo constatar que ningún otro componente del extracto, que no fueran las St I y II, fue capaz de reaccionar con esos anticuerpos (resultados no mostrados), lo que significa que son específicos y que es posible su empleo para localizar las citolisinas en el cuerpo de la anémona.

Es importante reflexionar acerca de que si queremos localizar las citolisinas en el cuerpo de la anémona sin un conocimiento previo de su ubicación en el tejido, tenemos que estar seguros de que los anticuerpos no reaccionen con otras estructuras del animal. Este criterio no puede ser establecido con las técnica inmunohistoquímica en sí

misma, pues no existe un control que permita definirlo, ya que la reacción de posibles contaminantes con otros constituyentes del tejido de la anémona es también una reacción específica. La especificidad de los anticuerpos es el criterio al que nos hemos referido y evaluamos a través del enfrentamiento de los anticuerpos anti sticholisinas con el extracto total y las sticholisinas mediante la técnica de inmunotransferencia. No obstante, existe un procedimiento para evaluar la especificidad del método inmunoquímico y es su absorción con el antígeno para ser enfrentado, una vez absorbido el antisuero, con el tejido bajo estudio. El resultado negativo al enfrentar los anticuerpos absorbidos con el tejido que contiene las sticholisinas nos permitiría confirmar la especificidad del método, el inconveniente de este procedimiento es que se debe disponer de un antígeno altamente purificado en cantidad suficiente, esto es a menudo imposible para antígenos aislados de material biológico. Sin embrago, aun cuando una preparación antigénica suficientemente pura estuviera disponible, el ensayo de preabsorción solo muestra que componentes inmunorreactivos del tejido y este componente, comparten determinantes antigénicos.88, 90 Una alternativa para evaluar la especificidad de los anticuerpos que se utilizarán en el estudio inmunohistoquímico, es emplear un suero normal de la misma especie en la que se produjo el anticuerpo. La reacción negativa de este suero control significa que no existe otros componentes en el suero, como los anticuerpos naturales, capaces de reaccionar con el tejido bajo estudio.85 Esto reafirmaría que la tinción inmunohistoquímica positiva solo es debida a la reacción de los anticuerpos específicos con el antígeno que se desea localizar.

El otro aspecto que debimos resolver fue la selección de los anticuerpos que utilizaríamos en el estudio inmunohistoquímico, dado que disponíamos de anticuerpo contra las dos sticholisinas. ¿Deberíamos trabajar con los dos anticuerpos separadamente y emplear una tinción bicolor, con una mezcla de los dos anticuerpos o con un solo tipo de anticuerpo? El estudio de reactividad cruzada de ambos antisueros

78, evidenció la elevada similitud antigénica de la St I y II, como corresponde a

isoformas de una misma proteína.10 El por ciento de reactividad cruzada de ambos antisueros con la sticholisina heteróloga a todas las diluciones y con los dos

adyuvantes utilizados (Freud y alúmina) fue siempre mayor del 85 % (resultados no mostrados) lo que sugirió una reactividad cruzada verdadera, es decir que ambas proteínas comparten, todos sus epítopos.75, 76 Por todo esto decidimos emplear un solo

tipo de anticuerpo para identificar las dos isoformas de St I y II y seleccionamos los anticuerpos anti-St I obtenidos con alúmina atendiendo a su mayor disponibilidad. Esto nos permitió, además, utilizar el método indirecto de tinción que permite amplificar la interaccion antígeno- anticuerpo primario.77

Para la inmunohistoquímica se empleó el método indirecto, que permite amplificar la interacción antígeno-anticuerpo primario*. Se utilizaron dos anticuerpos: el anti-St obtenido en conejo y el anti-IgG de conejo obtenido en carnero. La capacidad de alguno de estos dos anticuerpos de generar reacciones inespecíficas con el tejido bajo estudio podría conducir a positividades falsas o a una tinción de fondo que podría afectar la resolución de la tinción inmunohistoquímica. Los ensayos preliminares que llevamos a cabo tuvieron como objetivos detectar cualquier tipo de reactividad que no fuera la de los anticuerpos anti-St con las sticholisinas, para proceder a su eliminación y garantizar la especificidad del método inmunohistoquímico.85

Uno de los resultados más interesantes de nuestro trabajo es que si bien la IgG normal de conejo no generó reacción positiva por sí misma al ser enfrentada al tejido de la anémona; sí la generó la IgG del carnero que se conjugó con la peroxidasa. Estas reacciones que acostumbramos a llamar “inespecíficas”, constituyen uno de los obstáculos más importantes a resolver en los ensayos inmunoquímicos. Sus causas son diversas y complejas, así como las formas de eliminarlas.88, 90 El conjugado u otros

anticuerpos pueden unirse electrostáticamente a proteínas básicas en la selección del tejido (interacción proteína-proteína). Tal unión no específica parece ser difícil de eliminar y puede incluso ser facilitada durante la preparación de los anticuerpos marcados. Sterbernger, desde 1979, planteó que al menos parte de esta reactividad no específica puede ser prevenida por pre incubación del tejido con suero pre inmune del animal que sirvió como fuente del segundo anticuerpo,85 por lo que en nuestro caso, decidimos emplear el suero de ternera fetal y el suero normal de carnero como

bloqueadores y el Tritón X-100 como diluyente del primer anticuerpo, lo que permite una mejor penetración de los anticuerpos y disminución de la tinción de fondo debido a la adherencia no específica de anticuerpos al tejido, en siete combinaciones diferentes. Tanto el SNC como el Tritón X-10 ya habían sido utilizados en otras tinciones inmunohistoquímicas con el mismo fin.85 Los mejores resultados se obtuvieron con el empleo de los bloqueadores y el detergente, lográndose una disminución de la tinción de fondo y, por consiguiente, resultados positivos contrastantes, siendo esto uno de los elementos más importantes en la calidad de una respuesta inmunohistoquímica.88, 90 (Figura 7)

En relación con la potencia de los anticuerpos, pudimos comprobar su calidad al obtener tinciones francamente positivas con una dilución 1/4000. Esto puede estar relacionado, no solo con la concentración de anticuerpos de la preparación, sino con su avidez, a la que contribuye la afinidad de los anticuerpos individuales que, por haberse levantado contra un antígeno timo dependiente, sufrieron un proceso de maduración en estos órganos de respuesta.109

La tinción inmunohistoquímica nos permitió identificar las sticholisinas en los tentáculos y la boca de la anémona Stichodactyla helianthus, apreciándose una coloración pardo-

dorado granular, característica de la reacción de la DAB con la peroxidasa, tanto en células epidérmicas como gastrodérmicas. Basándonos en la descripción histológica de de la Torre 31 y Barnes y Ruppert 30 se pudo concluir que estas células eran cnidocitos, lo cual resulta comprensible teniendo en cuenta que es en este tipo de célula, característica de los cnidarios; donde se almacenan las toxinas de estos animales. Además, estas células se encuentran esparcidas por toda la epidermis y gastrodermis de los tentáculos y región oral, donde se agrupan y forman verrugas, y fue en estas zonas donde nuestros ensayos mostraron tinción positiva (Figura 7 y 9) y faltan o son escasas en las regiones aborales, donde no se apreció positividad en ningún experimento.

La presencia de estas toxinas potentes en estas regiones, no es sorprendente si consideramos que las anémonas son animales sedentarios que necesitan armas altamente efectivas y de acción rápida capaz de movilizar y matar presas y/o repeler los posibles depredadores. Aquellas toxinas destinadas a la defensa y captura de presas deben ser secretadas por nematocitos por su eficiente mecanismo de descarga, que consiste en un cambio en la permeabilidad de la pared de la cápsula bajo influencia de factores mecánicos y químicos.30 En este sentido, parece razonable que estas citolisinas estén destinadas a inmovilizar y matar pequeñas presas; al respecto se ha demostrado que estas proteínas son altamente letales para crustáceos y peces.33 Por otra parte estas proteínas pudieran colaborar en la digestión de las presas, que según se ha demostrado, en estos organismos es llevada a cabo por enzimas similares a la tripsina y quimotripsina 110.

En relación con la función de defensa de estas proteínas, Senic y Mancek 111 encontraron evidencias de que ante una estimulación mecánica moderada, Actina cari

expulsa un líquido que contiene grandes cantidades de citolisinas. La toxina secretada puede tener una función de señal química para los depredadores, demás, debe ser una proteína constitutiva, garantizando una reserva permanente de la misma. En cuanto a nuestro caso, a pesar de ser los cnidocitos mas abundantes en la epidermis,30, 31 en todos nuestros ensayos se apreciaron mayor número de células teñidas en la gastrodermis.

Otra función que ha sido postulada para estas citolisinas, es su participación en la diseminación de las colonias de anémonas. En este caso se produce una competencia por el espacio a través de agresiones intraespecies. Las toxinas son secretadas una vez que se ha producido el contacto entre los tentáculos de las anémonas y esta agresión provoca el desplazamiento de una de las anémonas.63

CONCLUSIONES

1. Se logró la purificación de los anticuerpos anti-sticholisina I y II resultando la tecnología de inmovilización de la sticholisina II en la matriz cromatográfica empleada, un método de bajo rendimiento y eficiencia.

2. Se localizaron las sticholisinas en cnidocitos de tentáculos y boca de la anémona de mar (Stichodactyla helianthus).

3. Se estandarizó la técnica inmunohistoquímica para la localización de sticholisinas en Stichodactyla helianthus.

RECOMENDACIONES

1. Revisar las condiciones de aplicación y elución de la columna de inmunoafinidad teniendo en cuenta que un 42 % de eficiencia de acoplamiento no justifica tan bajos por cientos de purificación.

2. Mejorar el método de colecta de las anémonas con el propósito de disminuir la pérdida de toxinas por el estrés provocado.

3. Continuar el estudio inmunohistoquímico con mayor número de muestras, incluyendo anémonas de otras localidades.

Bibliografía

1- Turk, T. (1991). Cytoloytis toxins from sea anemone. J. Toxicon 10(33): 223-262. 2- Díaz, A., Tejuca, M., Álvarez, C., Lanio, M. E. (1992). Efecto anticoagulante del

extracto total y algunas fracciones aisladas de la anemona de mar Stichodactyla helianthus. Rev. Iberoamer. Hemostasia, 5:8-11.

3- Lanio, M.E., Gómez, T., Álvarez, C., Pasos, F., Tejuca, M. (1990). Molecular and functional characteristic of a phospholipase A 2 from Stochodactula helianthus.

Libros de resúmenes, IV congreso Panamericano de Bioquímica, Sao Paolo, Brasil. 4- Álvarez, C., Gómez, T., Tejuca, M., Lanio, M.E., Rubtov, A. (1991). Interaction of a

polypeptide fraction obtained from the anemone Stichodactyla helianthus with

membranes preparation of sarcoplasmic reticulum, Vestnik Moskova, Ser 16, Biologia 45:70-72.

5- Álvarez, C., Lanio, M.E., Pasos, F., Gómez, T., Tejuca, M. (1992). Interaccion de una fracción de naturaleza polipeptidica aislada de la anemona de mar

Stichodactyla helianthus con las membranas biológicas. Biología 6: 149-150.

6- Álvarez, C., Tejuca, M., Morera, V., Besada, V., Pasos, F., Veitía, R., Luzardo, M.C., Acebedo, A.M., Padron, G., Lanio, M.E. (1994). Some characteristic of sticholisin: a novel cytolysin from S.helianthus. Advences in Modern Bioyachnology 2(1): 135-

137.

7- Morera, V., Gómez, J., Besada, V., Estrada, R., Pons, T., Lanio, M.E., Gómez, T., Álvarez, C., Pasos, F., Tejuca, M. (1994). Primary structure analysis of hemolytic polypeptide sticholysin isoled from a sea anemone. Advances’ in modern biotechnology 2(1): 135-138.

8- Tejuca, M., Álvarez, C., Lanio, M.E., Pasos, F. (1994). Mecanismo hemolítico de una citolisina purificada de Stichodactyla helianthus. Memorias del Congreso de

9- Álvarez, C., Tejuca, M., Morera, V., Besada, V., Pasos, F., Lanio, M.E., Padron, G. (1996). Novel primary structure of sticholysin and its interaction with membranes. Toxicon 34(3): 301-305.

10- Tejuca, M., Luzardo, M.C., Álvarez, C., Veitía, R., Pasos, F., Lanio, M.E. (1996). Influencia del ph sobre el mecanismo hemolítico de una citolisina de la anemona d emar Stichodactyla hemianthus. Biología 10: 125-128.

11- Tejuca, M. (1996). Mecanismo de lisis de sticholisina I, una citolisina de la anemona de mar Stichodactyla helianthus. Tesis de Doctorado en Ciencias Biológicas.

Facultad de Biologia, Universidad de la Habana.

12- Álvarez, C., Lanio, M.E., Tejuca, M., Martínez, D., Pasos, F., Campos, A.M., Encinas, M.V., Pertinhez, T., Schreier, S., lissi, E. A. (1998). The role of ionic strength on the enhacement of hemolytic activity of sticholysin I, a cytolisin from

Stochidactyla helianthus. Toxicon 36(1): 165.

13- Álvarez C., Dalla M., Potrich C., Bernhart I., Tejuca M., Martinez D., Pazos F., Lanio ME., Menestrina G. (2001). Effects of Lipid Composition on Membrane Permeabilization by Sticholysin I and II, Two Cytolysins of the Sea Anemone

Stichodactyla helianthus. Biophysical Journal. 80 (6): 2761-2774.

14- Álvarez C, Mancheño JM, Martínez D, Tejuca M, Pazos F, Lanio ME. (2009) Sticholysins, two pore-forming toxins produced by the Caribbean Sea anemone

Stichodactyla helianthus: Their interaction with membranes. Toxicon. 2009 Mar 4

[Epub ahead of print].

15- Castañeda O, Harvey AL. (2009). Discovery and characterization of cnidarians peptide toxin that affect neuronal potassium ion channels. Toxicon. 2009 Mar 5. 16- Tejuca, M., Anderluh, G., Macek, P., Marcet, R., Torres, D., Serracet, J., Álvarez, C.,

Lanio, M.E., Dalla, M., Menestrina, G. (1999). Antiparacite activity of sea- anemone cytolisin on Giardia duodenalis abd specific targeting with anti- giardis antibodie.

Parasitol 29(3): 489-98.

17- Yan L, Herrington J, Goldberg E, Dulski PM, Bugianesi RM, Slaughter RS, Banerjee P, Brochu RM, Priest BT, Kaczorowski GJ, Rudy B, Garcia ML. (2005).

Stichodactyla helianthus peptide, a pharmacological tool for studying Kv3.2 channels. Mol Pharmacol. 67(5):1513-21.

18- Castañeda O, Harvey AL. (2009) Discovery and Characterization of Cnidarian Peptide Toxins that Affect Neuronal Potassium Ion Channels. Toxicon. [Epub ahead of print]

19- Hu L, Pennington M, Jiang Q, Whartenby KA, Calabresi PA. (2007). Characterization of the functional properties of the voltage-gated potassium channel Kv1.3 in human CD4+ T lymphocytes. J Immunol. 179(7):4563-70.

20- Beeton, Ch., Pennington, M.W., Wulff, H., Singh, S., Nugent, D., Crossley, G., Khaytin, I., Calabresi, P.A., Chen, Ch.Y., Gutman, G.A., and Chandy, K.G. (2005). Targeting Effector Memory T Cells with a Selective Peptide Inhibitor of Kv1.3 Channels for Therapy of Autoimmune Diseases. Molecular Pharmacology DOI: 10.1124/mol.104.008193

21- Wulff H, Knaus HG, Pennington M, Chandy KG. (2004). K+ channel expression during B cell differentiation: implications for immunomodulation and autoimmunity. Immunol. 173(2):776-86.

22- Yan L, Herrington J, Goldberg E, Dulski PM, Bugianesi RM, Slaughter RS, Banerjee P, Brochu RM, Priest BT, Kaczorowski GJ, Rudy B, Garcia ML. (2005).Stichodactyla helianthus peptide, a pharmacological tool for studying Kv3.2 channels. Mol

Pharmacol. 67(5):1513-21.

23- Wulff H, Calabresi PA, Allie R, Yun S, Pennington M, Beeton C, Chandy KG. (2003). The voltage-gated Kv1.3 K(+) channel in effector memory T cells as new target for MS. J Clin Invest.111(11):1703-13.

24- Ávila AD, Calderón CF, Pérez RM, Pons C, Pereda CM, Ortiz AR. (2007). Construction of an immunotoxin by linking a monoclonal antibody against the human epidermal growth factor receptor and a hemolytic toxin. Biol Res. 40(2):173-83. 25- Zamponi, M.O., Acuña, E.H. (1994). La variedad de los cnidocitos y su importancia

en la determinación de clines. Physis. Buenos Aires, secc. A, 49 (116-117): 7- 18. 26- Gould, J.L and Keeton, W.T. (1996). Biological Science, 6th ed. W. W. Norton and

Company: 646-47.

27- Solomon, E.P., Berg, R.L., Martin, W.P, Ville, C (1993). Biology, 3th ed. sauders College Publishing; Florida: 604-07.

28- Purves, W.K., Orian, G.H and Heller, H.C. (1995). Life: the science of biology, 4th ed.

Sinaver associate, inc, W.H and Freeman and Company: 583- 87.

29- Campell, N.A. (1992) Biology. 3th ed. University of California, Riverside: 604.

30- Barnes, R.D and Ruppert, E.E. (1996). Zoología de los invertebrados. 5th ed. McGraw- Hill Interamaricana, México: 1114.

31- De la Torre, S. (1989). Zoologia de invertebrados inferiores. Editorial Pueblo y Educacion. La Habana.

32- Harris, M. (1990). "Harris’s final response." In Thomas N. Headland, Kenneth L. Pike and Marvin Harris (eds.), Emics and etics: The insider/outsider debate, 202-16. Frontiers of Anthropology, 7.

33 Grotendorst, G. Hessinger, D. (2000). Enzymatic characterization of the major

phospolipase A2 component of sea anemone (Aiptasia pallida) nematocyst venom. Toxicon, Jul; 38 (7): 931-43.

34 Norton, R. (1991). Structure and structure-function relationships of sea anemone proteins that interact with the sodium channel. Toxicon, 29(9): 1051-1084.

35 Teng, C.M.; Lee, L.G.; Lee, C.Y. y Ferlan, I. (1988). Platelet aggregation induced by equinatoxin. Thromb. Res., 52: 401-411.

36 Cooper, R.A.; J.C. Freitas; F. Porreca; C.M. Eisenhour; R. Lukas & R.J. Huxtable. (1995). The sea anemone purine, caissarone: adenosine receptor antagonism. Toxicon, 33 (8): 1025-1031.

37 Preuss, J.M. (2000). Marine envenomations and toxidromes. Topics in Emergency Medicine, Jun 22 (2): 44-73.

38 Freudenthal, A.R. y Barbagallo, J.S. (2002). Ghost anemone dermatitis. J. Am. Acad. Dermatol., Nov; 47 (5): 722-6

39 García, P.J.; Schein, R.M.H. y Burnett, J.W. (1994). Fulminant hepatic failure from a sea anemone sting. Ann. Int. Med., 120 (8): 665-666.

40 Mizuno, M.; Nishikawa, K.; Yuzawa, Y.; Kanie, T., Mori, H.; Araki, Y.; Hotta, N. y Matsuo, S. (2000). Acute renal failure after a sea anemone sting. Am. J. Kidney Dis., Aug; 36 (2): E10.

41 Montebruno, Z. y Maso, D. (1993). Intoxicación por consumo de mariscos contaminados con veneno paralizante en XII Región, Chile: estudio anatomopatológico. Rev. Med. Chile, 121 (1): 94-7, ene.

42 Mebs, D. 1998. Occurrence and sequestration of toxins in food chains. Toxicon, Nov. 36 (11): 1519-22.

43 Schwartz, S. y Meinking, T. (1997). Venomous marine animals of Florida: morphology, behavior, health hazards. J. Fla. Med. Assoc. Oct; 84 (7): 433-40.

44 Sánchez, J.; Bruhn, A.; Aneiros, A.; Wachter, E. y Béress, L. (1996). A simple biochemical method in the search for bioactive polypeptides in a sea anemone (Anemonia sulcata). Toxicon, 34 (11/12): 1361-1366.

45 Kem, W.R. (1988) Sea anemone toxin: estructure and action. En: The biology of the nematocysts. New York, Academic Press: 375.

46 Anderluh, G. and Maček, P. (2002) Dissecting the Actinoporin Pore-Forming Mechanism. Structure 11(11):1312-13.

47 Dunn, D. (1981). The clownfish sea anemone: Stichodactylidae (Coelenterata:

Actinaria) and other sea anemone symbiotic with promacetind fished. Trans. Amer. Phil. Soc. 71: 1-115.

48 Mebs, D (1994). Anemone fish symbiosis: vulnerability and resistence of fish to the toxin of sea anemone. Toxicon, 32(9): 1059-68.

49 Castañeda, O. (1995). Caracterización de dos toxinas facilitadoras de la trasmisión colinérgica obtenidas a partir de Stichodactyla helianthus. Tesis de Doctorado en

Ciencias Biológicas. Facultad de Biología. Universidad de La Habana.

50 Mebs, D. and Gebauer, E. (1980). Isolation of proteinase inhibitory, toxic and heomityc polypeptides from a sea anemone, Stochactis sp. Toxicon 18(1): 97-106.

51 Delfin, J., Diaz, J., Anthuch, W., Rodriguez, R., Gonzalez, Y., Morera, V., Martinez, I., Larionova, N., Padron, G., Chavez, M. (1996). Purification, characterization and immovilization of proteinase inhibitors from S. helianthus. Toxicon, 34(3):301.

52 Alegre-Cebollada, J., Martínez, Á., Gavilanes, J., and Goormaghtigh, E. (2007). Infrared Spectroscopy Study on the Conformational Changes Leading to Pore Formation of the Toxin Sticholysin II. Biophysical Journal 93(9, 1): 3191-3201.

53 Bernheimer, A.W. and Rudy, B. (1986). Interaction between membranes and cytolitic peptides. Biochim Biophys Act 864:123.

54 Honda, I., Ni, Y., Miwatoni, T., Adachi, T., Kim, J. (1992). The termoestable derect hemolysin of Vibrio parahemolyticus is a pore- forming toxic. Can Microbiol 28 (11):

1175

55 Causi, S., Monte, R., Ropele, M., Misserger, C., Not, T., Quadrifolio, F., Menestrina, D. (1993).pore forming and hemolytic proprieties of the Gardenerella veginalis

citolisin. Mol Microbiol 9 (6): 1143.

56 Frey, J., Bosse, J., Chang, Y.F., Cullen, J.M., Fenwick, B., Gerlach, G.F., Gygi, D., Haesebrouck, F., Inzanse, I.I., Jansen, R. (1993). Actinobasillus pleuropneumoniae

RTX- toxins: uniform desingnation of haemolisin cytolisin pleurotoxin and their genes. J Gen Microbiol 139(8): 1723.

57 Hung, C.C., Wu, S.H., Chiou, S.H. (1993). Sequence characterization of cardiotoxin from Taiwan cobra: isolation of a new isoform. Biochem Mol Biol Lnt 31(6): 1031.

58 Acevedo, A.M. (1994). Efecto de la fuerza ionica sobre la actividad hemolitica de una sticholisina de la anemone de mar Stichodactyla helianthus. Tesis de Diploma.

Facultad de Biologia, Universidad de La Habana.

59 Ter-Hurne, A.A., Muir, S., vanHouten, M., van der Zeijst, B.A., Gaastra, W., Kuster, J.G. (1994). Characterization of three putative Serpulina hiodisenteriae hemolysin.

Microbial Pathog 16 (4):269.

60 Bunc, M., Drevensek, G., Budihna, M., Suput, D. (1999). Effect of equinatoxin II from

Actina equine on isolated rat heart: the role of direct cardiotoxic effect in equinatoxin

61 Galletis, P. and Norton, R.S. (1990). Biochemical and farmacological studies of the mechanism of action of tenebrosin- C, a cardiac stimulatory and haemolytic protein from the sea anemone, Actina tenebrosa. Toxicon, 28(6): 695- 706.

62 Brace, R.C. (1990). Aggression in a sea anemone: a model of early non-self recognition. Endeavaer, New Series, 14: 159.

63 Bernheimer, A.W., Avigad, L.S. and Lai, C.Y. (1982). Purification and proprieties of a toxin from the sea anemone Condilactis gigantean. Arch. Biochem. Biophys, 214:

840.

64 Ishikawa, Y., onodera, K., Takeuchi, A. (1989). Purification and effect of the neurotoxin from the sea anemone, Parasicyonis actinostoloides.J. Neurochem.,

33(1):69-73.

65 Kem, W. R., Dunn, B.M., Parten, B., Price, D. (1985). The unconventional amino

Documento similar