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People using macro-fungal diversity in Oaxaca, Mexico

DISCUSIÓN GENERAL

El número de especies de HCS1 presentes en los bosques adyacentes a Ixtlán es alto y comparable con el de otras partes del país donde el recurso es abundante. El inventario no está acabado, pues las recolecciones tuvieron lugar en un margen altitudinal pequeño (2100 a 2500 msnm) y en una distancia no mayor a cinco Km del pueblo. En esta área, la vegetación corresponde con bosques de pino y encino muy diversos, pues al menos se desarrollan ahí cuatro especies de pinos y seis de encinos (Valdés et al., 2003). Seguramente es esta matriz vegetal la que promueve la diversidad de hongos micorrizógenos presente. Todo el bosque se encuentra bajo algún tipo de manejo, ya sea en etapas sucesionales posteriores al desmonte para agricultura o bien, en alguna etapa de recuperación posterior a la extracción forestal. Estos factores más la intrincada orografía crean una gran variedad de nichos para los hongos macroscópicos. Entonces, es de esperarse que si nuevos esfuerzos de recolección se dirigen a los bosques caducifolios (menos de 2000 msnm), a los bosques fríos (más de 2600 msnm) o a los bosques mesófilos situados al otro lado del parte aguas, el número de hongos comestibles silvestres del inventario se incrementará considerablemente.

La posibilidad de aprovechamiento de estos recursos es enorme y ya ha sido discutida a detalle, sólo resta mencionar que este potencial no será explotado si su conocimiento no llega a los dueños del recurso. Un paso fundamental a futuro para esta investigación deberá ser buscar los mecanismos de difusión del conocimiento aquí generado, para beneficio de los pobladores de la zona. Recordemos que lo que no es conocido no es valorado y que el camino hacia la conservación de la biodiversidad es su uso sustentable.

El principal hallazgo en la medición de las variables ecológicas de los HCS fue el hecho de que la comunidad se encuentra dominada por cinco especies, Laccaria laccata var.

pallidifolia, Gymnopus confluens, Laccaria vinaceobrunnea, Hygrophorus purpurascens y

Cantharellus lutescens. Particularmente las dos especies de Laccaria tienen un papel

fundamental en el bosque, pues dada su casi omnipresente distribución espacial, la probabilidad de que estén micorrizando a la mayoría de los árboles es muy alta. Si además se toma en cuenta que estas especies se desarrollan principalmente en estadios juveniles del bosque, su papel en el establecimiento y sobrevivencia de las plántulas de pinos y encinos es

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fundamental. El caso de G. confluens es igualmente interesante, pues ella crece degradando la hojarasca de los pinos y dada su abundancia y distribución, tiene un papel relevante en el reciclaje de los nutrimentos. Un dato importante es que aunque el presente estudio se restringe a hongos comestibles, las cinco especies mencionadas son de hecho las más abundantes en el marco de la comunidad de macromicetos completa; la única especie no comestible que tiene en la zona una disponibilidad ecológica de la misma magnitud es Leotia lubrica.

Otra implicación importante de este patrón en la disponibilidad ecológica de los HCS es que hay pocas especies susceptibles de ser aprovechadas a gran escala, pues la mayoría de los hongos cotizados por los mercados son poco abundantes o escasos. Por lo tanto, las opciones para la comercialización de HCS son: ofrecer un producto diversificado a base de cantidades modestas de muchas especies, procesar los hongos para alargar su tiempo de vida y conseguir volúmenes de venta importantes, y tecnificar el aprovechamiento de especies particulares por medio del mapeo y seguimiento ecológico de sus poblaciones.

La investigación etnomicológica brindó aspectos muy interesantes respecto del conocimiento de los HCS de la Sierra de Juárez pues prácticamente duplicó el número de especies reportadas con uso tradicional para la sierra. El papel fundamental de la taxonomía fue evidente pues su aplicación rigurosa permitió identificar un mayor número de especies en géneros como Amanita, Hydnum, Laccaria y Ramaria.

Si bien los HCS son un recurso valorado y de uso ampliamente difundido entre la población de Ixtlán, es pertinente mencionar que el número de especies usadas es relativamente bajo y que la taxonomía tradicional no es muy fina. Como en todas las zonas rurales del país, la comunidad se encuentra bajo fuertes procesos de aculturación, pérdida de su lengua, migración, etc., estos factores indudablemente están afectando el uso del recurso y la tendencia a un menor CMT en los jóvenes que no trabajan en el monte es evidente.

El análisis de la significancia cultural de los HCS dejó lecciones importantes pertinentes a la pregunta de investigación del estudio. En principio mostró que las especies son importantes para la gente por una gran cantidad de razones. Evidenció que las razones por las que las especies son valoradas son diferentes e incluso contrastantes para cada una de ellas y que cada persona ejerce juicios de valor distintos. Por lo tanto no existe una causa o una variable cultural que determine la significancia de todas las especies para este grupo humano.

La comparación de las técnicas de estimación de SC demostró que cada técnica se vuelve pertinente en un momento de la investigación, aunque la técnica de enlistado libre es más rápida, sencilla y brinda estimaciones muy confiables y; el índice compuesto es el que brinda más elementos para la comprensión de este fenómeno.