En esta sección, presentamos el trabajo analítico que realizamos a partir de la vinculación que hacemos de los hallazgos que resultaron del análisis según el criterio descriptivo y con los que emergieron del análisis según el criterio etiológico.
A partir de los datos etiquetados de acuerdo con el criterio descriptivo y con el criterio etiológico, buscamos nuevas concordancias con el programa WordSmith Tools. De esta manera, obtuvimos el número de estrategias y qué estrategias (criterio etiológico) dieron origen a cada tipo de error (criterio descriptivo). En la Tabla 4, se muestra el cruce de las categorías de ambos criterios con los respectivos índices de frecuencia. En la columna del criterio descriptivo, incluimos los códigos que representan cada categoría correspondiente a esta clasificación (ADerrores de adición, OMerrores de omisión, SECerrores de selección de clítico, SEPerrores de selección de palabra, POerrores de posición, OTotros errores). En la fila del criterio etiológico, discriminamos las subcategorías de errores interlinguales, con los códigos que representan las estrategias que originan este tipo de errores (IFinterferencia de la L1, TRtraducción literal); errores intralinguales, con las subcategorías de reducción a un sistema simplificado (SPL=simplificación, NTR=neutralización, AIR=aplicación incompleta de reglas) y generalización (HG=hipergeneralización, AN=analogía, HC=hipercorrección, ACr=asociación cruzada, FF=asociación cruzada de
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forma y función); y, finalmente, la categoría de otros errores, que no poseen un origen claro. Incluimos un caso representativo para explicitar la manera en que se deben interpretar los índices de frecuencia absoluta que aparecen en esta tabla. Si queremos conocer, por ejemplo, qué estrategias dieron origen a los errores de posición, ubicamos el código correspondiente (PO) en la columna del criterio descriptivo y notamos que, del total de 13 instancias de este tipo de error, en 5 ocasiones se aplica la estrategia de interferencia (IF), en 1 instancia se recurre a la traducción, en 4 instancias interviene la asociación cruzada, y en las 3 restantes no es posible identificar a qué se deben. Los números totales y subtotales en esta tabla aparecen resaltados en negrita.
Tabla 4. Relación entre el criterio descriptivo y el criterio etiológico
Criterio Descriptivo ↓ Criterio Etiológico E. Interlinguales E. Intralinguales Otros Total Reducción a un sistema simplificado Generalización IF TR SPL NTR AIR HG AN HC ACr FF OT AD 24 4 - 2 2 8 12 60 9 - 8 129 OM 5 84 37 21 - 4 12 1 11 - 1 176 SEC 1 2 4 2 25 55 - - 1 - 1 91 SEP 33 - 1 - - 1 6 - 2 78 3 124 PO 5 1 - - - 4 - 3 13 OT - - - 1 1 Total 68 91 42 25 27 68 30 61 27 78 159 358 17 534
De acuerdo con estos datos de frecuencia absoluta, los errores de adición del corpus que analizamos no tienen su origen en solo una estrategia de comunicación o de aprendizaje en particular, sino que pueden explicarse por el uso de varias. La mayoría se produce por hipercorrección (47%), seguida de la estrategia de interferencia (19%), en segundo lugar. Podemos relacionar la predominancia de hipercorrección con el hecho de que, en muchos casos, los pronombres átonos no poseen una contraparte en inglés (como levantarse = get up, vestirse = get dressed), por lo que los aprendices incorporan la adición del pronombre sin reflexionar sobre el contenido semántico que aporta; como consecuencia, en instancias futuras se alejan de su L1 (desayunar = have breakfast) y producen adiciones indebidas (como en *desayunarse). La segunda estrategia más frecuente, interferencia, demuestra que, en otros
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casos, la tendencia es la contraria: alguna característica de la L1 tiene incidencia en la producción de los aprendices, por ejemplo, la recurrencia de oraciones declarativas con sujeto expreso en inglés puede ocasionar la inclusión de un pronombre (aunque no tónico sino átono en español) cuando no corresponde (como en *El país que nos visitamos).
Los errores de omisión, de acuerdo con el patrón que emerge del cruce de datos de los criterios descriptivo y etiológico, se deben a la aparente aplicación de las estrategias de traducción literal (48%) y simplificación (21%), como se puede observar en la Tabla 4. Pensamos que la mayoría de las adiciones se originan por la traducción porque, como en muchos casos los pronombres átonos no tienen contraparte en inglés, si los aprendices (en su mayoría principiantes como ya indicamos en la Tabla 3) se rigen por las estructuras de su L1, producirán omisiones incorrectas. Las omisiones ocasionadas por simplificación están relacionadas con la falta de pronombres átonos pleonásticos, lo que no nos sorprende dado que las duplicaciones de pronombres requeridas no aportan contenido semántico adicional sino que devienen de usos recurrentes.
Los errores de selección de clítico se explican, en su mayoría, por hipergeneralización (60%) y por aplicación incompleta de reglas (28%). La predominancia de instancias de hipergeneralización tiene que ver con la extensión de la regla en la que debe emplearse el pronombre se como alomorfo del pronombre le en casos en los que no se debe (como *se gusta), y con empleos de se con personas gramaticales que no corresponden (como *quiero casarse). La frecuencia de aplicación incompleta de reglas se relaciona con casos en los que la concordancia de los pronombres en género, número y persona es correcta, pero el caso gramatical (dativo o acusativo) es erróneo.
Los errores de selección de palabra son ocasionados por asociación cruzada de forma y función (63%), en primer lugar, y por interferencia de la L1 (27%), en segundo lugar. Resulta lógico que la estrategia más frecuente (presente casi exclusivamente en las producciones de aprendices de nivel principiante e intermedio) sea asociación cruzada de forma y función porque justamente involucra una operación en la que se reemplaza una forma por otra. Los errores de selección de palabra originados por interferencia son aquellos en los que las formas en cuestión pertenecen a la misma categoría gramatical (se emplean dos pronombres personales, por ejemplo), pero se evidencia que la L1 incide de alguna manera (como en *La música es muy bueno para me). Esto podría deberse a la similitud que presentan las formas en foco, como ser la similar pronunciación del pronombre me en inglés (/mi:/) y mí.
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Para examinar los índices de frecuencia de la relación entre el criterio descriptivo y etiológico de acuerdo con el nivel de los aprendices, hemos generado tablas de frecuencia adicionales, las que incluimos en el Apéndice: Anexo VIII. No incluimos un análisis exhaustivo de dichos datos porque, si bien resultan útiles, exceden los objetivos de esta investigación. Los hallazgos hasta aquí obtenidos ya proveen las bases para la elaboración de una propuesta didáctica para cada grupo de aprendices, dado que, para desarrollarla, nos valemos de la combinación de los tipos de errores más frecuentes en cada nivel (de acuerdo con el criterio descriptivo) con las estrategias más frecuentes en cada nivel (de acuerdo con el criterio etiológico). A la vez, de las estrategias predominantes en cada grupo, nos concentramos en las que dan origen a errores intralinguales porque ya comprobamos que los errores interlinguales son menos que estos a nivel global y en cada uno de los niveles. A partir de la conjunción de estos resultados desarrollamos la propuesta, es decir, son las instancias erróneas que arrojaron mayor índice de frecuencia junto con las que probaron ser más difíciles de erradicar (lo demuestra su persistencia más allá del nivel principiante) en las que nos enfocamos con el fin de elaborar las actividades de concienciación para cada nivel.