Las reacciones adversas a medicamentos son un problema de salud de gran importancia por la morbilidad y el gasto sanitario que ocasionan, sin embargo su detección es esencial para establecer un diagnostico o modificar el tratamiento de los pacientes.
Durante el periodo de estudio, se realizaron 71 notificaciones de sospechas de RAMS; al evaluarlas según el algoritmo de causalidad de Karch y Lasagna como se observa en el Grafico N° l, encontramos que el 52.11% de las RAMs pertenecen a la categoría probable, mientras que el 7.04% son de causa definida. Estos resultados coinciden con un estudio realizado en el Hospital de Suba de Bogotá – Colombia donde se incluyó a 205 pacientes hospitalizados, después de realizar el monitoreo intensivo, se encontró que el 43,5% de los pacientes presentaron RAM, siendo éstas catalogadas como probables en el 32% de los casos(30).
Cabe mencionar que en la Tabla Nº 1, dentro de los medicamentos con causalidad probable destaca el Tramadol con un 32.43% de RAMs seguida por la Rifampicina con un 8.11%. El Gráfico Nº 2 revela que la evaluación según la gravedad, el 83.10% de las RAMs son de tipo serio, es decir son manifestaciones clínicas importantes, sin amenaza inmediata a la vida del paciente pero que requieren medidas terapéuticas y/o suspensión del tratamiento; el 2.82% son graves y corresponden a RAMs que más cuidado requieren, puesto que amenazan la vida del paciente y pueden producir incapacidad permanente o sustancial, por lo cual prolongaron el tiempo de hospitalización de los pacientes; a diferencia del 14.08% que corresponden al tipo no serio, las cuales son manifestaciones clínicas poco
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significativas o de baja intensidad, que no requieren ninguna medida terapéutica importante y/o que no ameritan la suspensión del tratamiento.
El tipo de reacciones adversas descritas y la baja gravedad de las mismas también han sido similares a las de otros estudios, cabe mencionar entre estos a un meta análisis publicado en JAMA por Lazarou y col., en donde determinaron en la comunidad española que el porcentaje de RAMs de pronóstico grave oscilaba entre 7% - 12% en pacientes hospitalizados y en el que además menciona que el 7% de todas las hospitalizaciones tienen como origen una RAM de pronóstico grave; además nuestros resultados concuerdan con nuestra realidad más próxima, el estudio realizado por Arroyo, L. en el Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins en el año 2007, en el cual el 68.72% de las RAMs fueron serias, 22-28% no serias, y un 9% del tipo grave (31) (32).
Según la Tabla Nº 3 los medicamentos que generaron RAMs graves según la evaluación realizada son la isoniazida presentando daño hepático; y el sulfametoxazol + trimetoprima con reacción anafiláctica, dicho resultado concuerda en parte con un estudio realizado en Irán sobre la evaluación de las reacciones adversas de los antituberculosos en pacientes hospitalizados donde llegaron a la conclusión de que los medicamentos Anti-TB podrían causar significativos efectos adversos tanto en cantidad como en gravedad, conduciendo a hospitalización, prolongación de la estancia e incluso la muerte necesitando prestar más atención para prevenir estas reacciones (33).
En el Gráfico N° 3, según la clasificación de Rawlins y Thompson, las RAMs que presentaron mayor porcentaje corresponden a las de tipo A con un 95.8%, siendo estas reacciones predecibles que a menudo se presentan como una exageración de los efectos
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farmacológicos de la droga. A diferencia de las RAMs del tipo B, con un 4.2%, que corresponden a reacciones que no son predecibles desde los conocimientos básicos de la droga.
Dichos resultados guardan relación con otros estudios revisados, los cuales consideran a las RAMs del tipo A y B como las más comunes, uno de ellos fue realizado por la OMS en el 2009 donde revela que las RAMs del tipo A comprenden alrededor del 80 por ciento de todas las RAMs notificadas a nivel mundial, generalmente no reviste gravedad y habitualmente son de baja mortalidad. Mientras que las del tipo B, tienen una baja incidencia aunque suelen ser más graves que las anteriores, representando el 10 a 15 por ciento de las RAMs (34).
Otro estudio realizado en pacientes del servicio de Medicina Interna de un hospital universitario de tercer nivel localizado en Cali, empleó un método de fármacovigilancia intensiva e incluyó 100 pacientes con una media de edad de 42,95 años los cuales fueron evaluados durante un periodo de tres meses. La prevalencia de RAM encontrada fue del 45% y el 29% de las mismas fueron catalogadas como probables. El 92% de las RAM fueron de tipo A y el 8% restante de tipo B.
Se ha postulado que las RAMS podrían ocurrir más frecuentes en América Latina que en otras regiones debido a que la población utiliza más medicamentos, la automedicación es una práctica común, existe una elevada incidencia de uso de múltiples fármacos (polifarmacia) y muchos medicamentos pueden adquirirse sin receta.
Con lo expuesto anteriormente, se reafirma la convicción del prescriptor, al elegir un medicamento debe tomar en cuenta diversos factores y de esa manera contribuir a disminuir
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la incidencia de las complicaciones que el paciente pueda sufrir durante su tratamiento. Una de las estrategias de control en el uso de los medicamentos es el reporte RAM, por el cual todos los profesionales tienen que asumir el registro y notificación de estas, y sobre todo del Químico Farmacéutico para promover y capacitar en el conocimiento de los efectos no deseados de los medicamentos que se prescriben, administran o dispensan; así como disminuir el temor o la indiferencia a notificar las Reacciones Adversas a Medicamentos a las instituciones reglamentarias. Entonces siendo conscientes de que el reporte de Reacciones Adversas Medicamentosas es de suma importancia, pues nos permite identificar los factores que las predisponen y de esta manera evitar su aparición, se espera con este estudio contribuir al reconocimiento de las RAMs y a la notificación responsable de las mismas, con la finalidad principal de mejorar la calidad de vida de los pacientes.