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DIsEño DE UN CUEsTIoNArIo

In document guia_practica_de_analisis_de_datos.pdf (página 32-34)

CAPÍTULO 1. OBTENCIÓN DE DATOS PRIMARIOS

1.5. DIsEño DE UN CUEsTIoNArIo

Antes de diseñar el cuestionario es fundamental tener muy claro qué se pretende medir. En algunas ocasiones será posible medir la variable sobre la que queremos información directamente, por ejemplo, medir la altura media de una población. En otros casos tendremos que fabricarnos un índice que sirva de medida, por ejemplo, medir la satisfacción de un cliente. En cualquier caso, el proceso de diseño de un cuestionario es decisivo en el éxito de nuestro estudio. Nuestros resultados serán tan buenos como la calidad de los datos (este será el límite máximo).

En el diseño de un cuestionario es necesario anticipar cualquier situación o respuesta, no dejando duda al encuestador sobre cómo transferir la información del encuestado al papel (en el caso de entrevista cara a cara o por teléfono), y no dejando la posibilidad de más de una interpretación de la pregunta (en el caso de la encuesta por correo). Como estrategia general del diseño del cuestionario, especialmente en las encuestas por correo, se suele comenzar con preguntas fáciles que no comprometen al encuestado.

Capítulo 1. obtención de datos primarios

Una práctica aconsejable, y obligada en estudios más rigurosos, es la realización de una encuesta piloto para comprobar la validez del cuestionario. El tamaño de esta encuesta piloto debería ser el 5-10 por ciento del tamaño de la encuesta principal. Redacción de las preguntas

si existe alguna posibilidad, por pequeña que sea, de interpretar una pregunta en más de un sentido, tenga la completa seguridad de que un porcentaje de los encuestados responderá a la pregunta equivocada. Para reducir los posibles problemas en la elaboración de un cuestionario, a continuación señalamos algunos aspectos que deberían tenerse en cuenta7:

(a) Ambigüedad. El vocabulario utilizado debe guardar una relación con el nivel cultural del encuestado. Deben ser claras sin posibilidad de duda. Por ejemplo: “¿Conoce usted la marca A y B?  sí  No”. si hay individuos que conocen A pero no B en estricta lógica habría que responder “No”, sin embargo un porcentaje indeterminado optará con seguridad por la respuesta “sí”. Por tanto, para reducir el error de interpretación, habría que formular dos preguntas por separado. otro ejemplo: “Usted es consumidor habitual de alcohol:  sí  No”. ¿Es habitual en el sentido de frecuencia, de cantidad, o de ambos?. Claramente puede mejorarse esta pregunta indicando alguna cantidad semanal o varios intervalos.

(b) Neutralidad. Las preguntas deben ser neutrales, sin inclinar hacia un sentido u otro. (c) recelo. se deben evitar preguntas que pongan a la defensiva al encuestado. son

típicas las preguntas relativas a los niveles de ingreso y nivel cultural. Como estrategia general para reducir el rechazo del encuestado se suelen incluir intervalos amplios (muchos encuestados no declararían que su nómina mensual es y pero quizás no les importaría indicar que se sitúa en un intervalo entre X y z). Por este motivo, este tipo de preguntas es aconsejable dejarlas para el final del cuestionario.

(d) Privacidad. En el caso de preguntas sensibles (por ejemplo, sobre actividades socialmente rechazadas como el juego, la prostitución, etc.), puede buscarse un indicador relacionado con la variable original que no presente problemas de respuesta.

(e) Exclusividad. Las categorías posibles en la respuesta deben ser mutuamente excluyentes. Por ejemplo, en la pregunta “Edad:  <35  35-50  50-65  >65” ¿dónde se sitúa alguien con exactamente 50 años?

(f) Exhaustividad. Las categorías posibles en la respuesta deben incluir cualquier opción que el encuestado hubiera deseado marcar. Un ejemplo claro consiste en dejar la posibilidad al encuestado de señalar “No sé”, “No contesta”, “No me importa”, etc. Asimismo, es conveniente separar estas posibilidades en lugar de agruparlas en la tradicional respuesta “No sabe / No contesta” (ya que la motivación, y por tanto su interpretación, es distinta).

(g) ordenación de preferencias. No se debe pedir al encuestado que ordene más de 4 ó 5 alternativas. si se incrementa este número corremos un riesgo serio de que se ordenen de cualquier manera para pasar a la siguiente pregunta.

Preguntas con intervalos numéricos

Este tipo de pregunta es útil para obtener información sobre cuestiones de las cuales el encuestado prefiere no dar una respuesta exacta (un ejemplo típico es el nivel de ingresos) o no es capaz de dar una cifra exacta. En estos casos se le pide que marque el intervalo que mejor le define. A la hora de crear estos intervalos se nos plantean tres aspectos:

• La amplitud de los mismos.

• Los puntos de corte inicial y final de la escala. • El número de intervalos.

respecto a la primera cuestión, cuanto menor es la amplitud de los intervalos mejor definimos a la población. sin embargo, una amplitud demasiado pequeña puede hacer que el encuestado se sienta incómodo o, peor aún, que no responda. Así, por ejemplo, si un ciudadano tiene unos ingresos mensuales de 2.360 euros, probablemente no le resultaría incómodo marcar el intervalo 2.000-2.500 pero sí marcar el 2.300-2.400. En relación con los extremos de los intervalos, si bien no existe una recomendación clara a la hora de definir sus límites, inferior y superior, la práctica recomienda diseñar este tipo de escala de tal forma que el número de casos que se encuentran en los dos extremos sea bajo, digamos un 10 por ciento sumando ambos8. Para evitar un número

excesivo de casos en los extremos, con la dificultad que conlleva la estimación de un valor representativo para ese intervalo (¿cero para el límite inferior y un múltiplo de la amplitud para el superior?), es aconsejable conocer a priori los límites en los que se mueve la población y ajustar los extremos de los intervalos en consecuencia.

Por último, el número de intervalos vendrá determinado por los dos aspectos anteriores. En cualquier caso es recomendable, por las razones que veremos más adelante, que su número no sea inferior a 5. En general, este número se sitúa entre 5 y 7.

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