1.4. Importancia y alcances de la investigación
2.2.2. Rutas del aprendizaje
2.2.2.6. Diseño Curricular Nacional de Educación Inicial
a. Planificación curricular
Planificar es el acto de anticipar, organizar y decidir caminos variados y flexibles de acción que propicien determinados aprendizajes en nuestros niños, teniendo en cuenta sus aptitudes, necesidades, sus contextos y diferencias, la naturaleza de los aprendizajes expresados en competencias y capacidades por lograr, así como las múltiples exigencias y posibilidades que propone la pedagogía -estrategias didácticas y enfoques- en cada caso. El buen dominio por parte del docente de estos tres aspectos -estudiantes, aprendizajes
pedagogía- es esencial para que su conjugación dé como resultado una planificación pertinente, bien sustentada y cuyas probabilidades de ser efectiva en el aula resulten bastante altas (Ministerio de Educación, 2014:9).
Para los docentes la Planificación Curricular es un proceso determinante para el tipo de estudiante que queremos formar, y de esta manera convertir el escenario educativo en un proceso eficaz y eficiente, logrando aprendizajes significativos en cada uno de los estudiantes. Por lo tanto, es un proceso en el que se diseña y organiza, de manera reflexiva y cuidadosa el qué enseñar, para qué enseñar, Cómo enseñar, cuándo enseñar, Con qué enseñar, con el fin de obtener los resultados esperados y evitar la improvisación que puede alejarnos de nuestro fin.
De acuerdo a la definición podemos decir que la planificación nos sirve para definir, anticipar, organizar y prever, los procesos de enseñanza-aprendizaje ajustados a las características y necesidades de nuestros estudiantes para lograr que todos aprendan. b. Aspectos de la planificación
La planificación como un acto que nos exige movilizar competencias Docentes
Cuando planificamos nos hacemos preguntas y tomamos decisiones para diseñar el trabajo pedagógico asegurando la coherencia y articulación que tiene que haber entre los distintos elementos (aprendizajes por lograr, proceso pedagógico, uso de recursos y
evaluación). Al hacerlo, movilizamos una serie de capacidades, es decir, recursos o saberes de distinta naturaleza (conocimientos, habilidades, destrezas, etc.) poniendo en juego competencias del Marco de Buen Desempeño Docente.
La planificación como proceso abierto y flexible
Al planificar el proceso educativo, diseñamos un futuro posible, por lo tanto, no existen certezas de que lo planificado se vaya a desarrollar exactamente como lo hemos pensado. Por eso, es importante que no olvidemos que la planificación es un proceso
flexible y abierto dado que en su implementación los estudiantes también van a ir haciendo propuestas (ellos no son sujetos pasivos), y también habrá que hacer ajustes a partir de la evaluación de proceso que hagamos.
La planificación como ciencia y arte
Para planificar disponemos de una serie de herramientas que provienen del conocimiento pedagógico, sin embargo, es en el hacer es decir, en la práctica donde descubrimos que se trata también de un arte, de saber combinar de manera creativa los diferentes elementos (aprendizajes a lograr, proceso pedagógico, uso de recursos y evaluación) en función de quiénes son nuestros estudiantes.
La planificación desde un enfoque por competencias
Nos aseguramos de plantear situaciones que movilicen las diferentes competencias seleccionadas y de proponerlas no solo en una unidad, ya que el logro de la competencia requiere que los niños tengan múltiples oportunidades para seleccionar y movilizar sus capacidades en función del propósito o problema a resolver. Es decir, a través de la Planificación, planteamos diversas oportunidades para que pongan en juego sus
capacidades.
La planificación como un trabajo en equipo
Sabemos que planificar es un proceso que demanda movilizar una serie de capacidades para diseñar el trabajo pedagógico. Por ello se recomienda que la planificación sea un trabajo de equipo entre docentes, no un proceso aislado y solitario. A partir del producto que se obtenga, cada docente tiene que hacer las adaptaciones y adecuaciones
correspondientes a su grupo de estudiantes y durante su desarrollo tiene que ir haciendo las modificaciones que sean pertinentes.
Tabla 3.
Elementos básicos para la planificación curricular Preguntas para la reflexión Competencias y capacidades ¿Cuál es el contexto en el que se realiza el proceso?
La situación de contexto es la realidad problematizadora que se constituye en un desafío, un reto o situación por resolver que tiene que abordar el estudiante para desarrollar sus competencias y capacidades.
¿Quiénes son los estudiantes?
Es decir conocer cuáles son sus características, sus preferencias, sus intereses, conocimientos y habilidades previas, su desarrollo cognitivo, sus estilos de aprendizaje, actitudes hacia los contenidos escolares, motivación hacia el área, entre otros. Posibilita realizar una programación adecuada y con capacidad de producir aprendizajes significativos.
¿Qué van a aprender?
Competencias y capacidades (conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes, expresados en los indicadores)
¿Cómo hacer para que aprendan?
- Considerando situaciones reales o próximas a la realidad que planteen retos y desafíos significativos para el estudiante.
- Ofreciendo un abanico de estrategias metodológicas y técnicas que posibiliten el desarrollo de las competencias y capacidades previstas.
- Promoviendo el desarrollo del aprendizaje autónomo y cooperativo, considerando la naturaleza social del aprendizaje.
- Reconociendo diversos espacios pedagógicos (aula, escuela, comunidad, etc.), para el desarrollo de los aprendizajes.
- Respondiendo a la diversidad programando acciones para atender a los niveles de aprendizaje, estilos de aprendizaje, sus condiciones emocionales y afectivas. Favoreciendo diversas interacciones: entre niños, con el material y con el contexto.
¿Cómo saber que están progresando o aprendiendo?
Para saber “Qué y cómo están aprendiendo” debemos prever los momentos, métodos e instrumentos de evaluación que permitan acompañar sus aprendizajes.