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Capítulo 2 Marco Teórico

2.2 Las competencias en el ámbito educativo

2.2.1 Construcción del concepto competencia

2.2.1.2 Diversos enfoques de las competencias

A continuación se mencionan diversas visiones que se tienen sobre las competencias, todas ellas desde una perspectiva hacia la educación.

a) Enfoque filosófico.

Dentro de los documentos llamados “Diálogos de Platón” se utiliza el término dinámis para determinar la cualidad o poder para obtener una cosa, para actuar sobre ella o ser afectado por ella, también dicho término se relaciona con la existencia del ser que se manifiesta en la esencia vital y en la inteligencia. Es decir está asociada con el alma, como aquella propiedad reflexiva, intelectual y con la capacidad humana de pensar expresada en acciones. (Guthrie, 1992).

Aristóteles en “Tratados del alma” asocia el término competencia con las potencias o posibilidades que un ser humano posee, lo asocia al término dinámis a facultad, capacidad, habilidad, poder y talento; establece que los seres humanos están dotados por constitución natural de tres funciones vitales: vegetativa (alimentación y reproducción), sensitiva (apetitiva y motriz) y pensante (función superior, sólo humana de entender y pensar) para capacitar y habilitar funciones especificas. (Samaranch, 1964)

Por su parte Descartes (1963), en el “Tratado de las pasiones del alma”, habla de la facultad como una dotación natural en el sujeto, la cual cumple funciones especificas a nivel racional asociadas con la mente, como aquella parte del alma que posibilita el pensamiento como actividad intelectual y de formación de juicios. La mente tiene capacidad de crear formas o ideas desde sí misma o desde fuera.

b) Enfoque lingüístico

La lingüística es la ciencia que más aportes ha hecho a la educación basada en competencia, especialmente con las competencias gramatical y comunicativa, porque fue un

detonador en la investigación sobre las competencias, con gran propagación en otras áreas del conocimiento tales como la sociología, la matemáticas y la filosofía. Los aportes a estas ciencias han formado las investigaciones sobre modelos de construcción del pensamiento, teorías del aprendizaje, diseños curriculares, la didáctica. El primero en utilizar el término de competencia, dentro de la lingüística fue Chomsky (1970, citado por Montt 2003) que señala que es un dispositivo natural a priori, que permite el aprendizaje de la lengua materna, de acuerdo a los contextos donde interactúan los sujetos y se apropian del lenguaje, es decir que la competencia lingüística da cuenta de que los seres humanos se apropian del lenguaje y lo emplean para comunicarse.

Para Hymes (1971) creador del concepto de competencia comunicativa, afirma que está competencia se constituye sobre la base de un conjunto de conceptos relacionados con los diferentes aspectos del mundo que rodea al hombre y las que actualizan en el estado de las cosas, al cual se hace referencia en una situación comunicativa especifica. “El conjunto de actitudes, valores, motivaciones y sus diferentes situaciones de interacción, posibilitan:

aseverar, pedir, ordenar, cuestionar, advertir, entre otras permitiendo la creación de estrategias hacia el uso positivo y productivo de la lengua” (p. 46). Una persona competente en el

lenguaje es aquella que lo emplea para entender y para darse a entender; es decir para integrarse con otros.

Ya en la filosofía moderna y la sociología se encuentra Wittgenstein (1988) quien dice que en toda competencia hay un uso de reglas implícitas o explicitas para comunicar y el aprendizaje de una ciencia es un proceso en el cual se aprende a jugar ciertos juegos del lenguaje relativamente especializados, por lo tanto aprender una ciencia es ser competente en el uso de esos juegos del lenguaje.

La acción de comunicar consiste en crear y manipular información; adaptarse

inteligentemente a las condiciones de un entorno inteligente, expresarse con diversas formas de argumentación; ser capaz de crear consensos argumentados; de entenderse de algo con alguien en los contextos en que se desarrollan sus vidas. (Habermas, 1987)

c) Enfoque psicológico.

Para la psicología cognitiva las competencias son una organización mental,

subordinada a estructuras básicas abstractas que permiten soluciones contextualizadas espacio- temporales. Con esta postura se re-significa conceptos como inteligencia, procesamiento de la información, procesos cognitivos, habilidades del pensamiento, estrategias cognitivas,

esquemas mentales entre otras mediante las cuales se procesa la información acorde a las demandas del entorno. (Tobón, 2006)

La aportación que hace Gardner (1994) dentro de la psicología cognitiva al debate de las competencias lo hace en tres líneas de investigación: 1. Teoría de la modificabilidad cognitiva; las competencias se forman a través de estructuras cognitivas, se modifican por la influencia de la cultura y el aprendizaje. 2. Teoría de las Inteligencias Múltiples; es una interpretación de la cognición, la inteligencia y la conducta humana, donde las competencias intelectuales se perciben y aprecian en las actividades innovadoras con el arte, la ciencia, la tecnología, el trabajo, entre otras; 3. En la línea de investigación sobre la enseñanza para la compresión, donde se pretende entender el concepto de compresión tal y como lo define Tobón (2006) “comprender es la habilidad de pensar y actuar con flexibilidad a partir de lo que uno sabe” (p. 34).

dispositivos o estructuras del pensamiento puestas en contexto, a través de dominios íntersubjetivos de unidades semánticas que aportan conocimientos demostrados socio- culturalmente.

d) Enfoque sociológico

El debate de las competencias según Becker (1964) tiene sus raíces en diversas corrientes de la teoría sociológica del mercado laboral, siendo el fundador de la teoría del capital humano, motivada en la década de los noventa con las transformaciones de los procesos productivos.

Para Barnett (2001), surge la propuesta sobre el desarrollo humano y su perspectiva sobre las competencias ya que encuentra sus bases filosóficas en la relación integral entre individuo y sociedad manejando términos como: educar para la vida, identidad cultural, democracia y justicia global; donde ubican al hombre como la razón de ser, siendo el objetivo la satisfacción de sus necesidades y su desarrollo a través de la educación, de ahí que la flexibilidad de los procesos del trabajo, donde se combinan el saber ser, el saber pensar y el saber hacer, en un contexto cognoscitivo y de aprendizaje

e) Enfoque pedagógico

Las competencias desde el juicio de Vigotsky (Citado por Montt 2003), menciona que todas las funciones superiores se originan como relaciones entre seres humanos; es decir, están socialmente configuradas. De ahí que la teoría pedagógica de Vigotsky es una alternativa efectiva en el proceso educativo por que plantea una visión dialéctica del desarrollo humano, en el que se interrelacionan lo individual y lo social, lo biológico y lo cultural, el pensamiento

y el lenguaje, la fusión cualitativa del pensamiento verbal y del lenguaje racional, el aprendizaje con el desarrollo.

El desarrollo de competencias vistas como proceso, están inmersas en la Taxonomía de Bloom (1964, citada por Pinilla 1999) que considera tres áreas: la cognitiva, la psicomotriz y la afectiva, dichas áreas se manifiestan a través del dominio de conocimientos mediante la habilidad para recordar ideas, materiales, conceptos y reconocimiento; comprensión que se expresa como la capacidad para planear objetivos, comportamientos y respuestas que resulta de interpretar un mensaje; aplicación o capacidad de aplicación del conocimiento y resolver problemas; análisis a través de la capacidad de analizar un todo y sus partes, lógicamente; síntesis entendido como la capacidad para reunir los elementos y las partes que conforman un todo; evaluación que implica la formación de juicios sobre el valor de ideas, obras, soluciones, entre otras, en relación con un propósito determinado.

Pinilla (1999) menciona que:

La competencias al igual que la inteligencia no es una capacidad innata, sino que, por el contrario es susceptible de ser desarrollada y construida a partir de las motivaciones internas de cada cual, motivaciones que deberán ser comunicadas al grupo de trabajo. La inteligencia de estas dos áreas conforma una opción de vida para el desarrollo de las potencialidades de un individuo en relación con su ambiente, a partir de sus intereses y aspiraciones. (p. 121)

De ahí que el término competencia: significa esencialmente saberes puestos en

operación, que se determina a partir de funciones y tareas precisas, se demuestra mediante algo que una persona puede observar y juzgar, determina con cuanta eficiencia se desempeñan las habilidades y qué tanto se desarrollan en secuencia para alcanzar metas.

Por su naturaleza y por la forma en que se adquieren o desarrollan, las competencias se clasifican en académicas, laborales y profesionales. Cada una contiene capacidades agrupadas

en tres niveles: esencial, genérico y específico. Hay una relación de interdependencia entre ellas o como lo plantea Schwartz (1996), las competencias emergen es decir, la formación de una competencia académica esencial sustenta la formación de una competencia laboral genérica; pero para efecto del presente trabajo de investigación se dará más realce a las competencias académicas.

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