• No se han encontrado resultados

But I do say it’s hard to lose either, W hen you have both.

DOCKERY Y SU HIJO

«D ockery era m e no r que tú,

¿o no?», dijo el Decano. «S u hijo ah o ra está aquí.» D e visita y con traje de m uerte, asiento. « ¿ Y tú m antienes contacto con...? ¿ O recuerdas cóm o

de túnica negra, sin desayunar, y aún a m edio ceñirnos solíam os pararnos frente al escritorio, para dar

«nuestra versión» de «los incidentes d e la p asad a noche»? Probé abrir la puerta del lugar donde acostum brab a vivir: cerrada. El jardín se extiende deslu m b rante y vasto. Tañe una ca m p a n a conocida. M e tom o el tren, ignorado.

El canal y las nubes y los edificios de las facultades d esap arecen lentam ente de la vista. Pero Dockery, mi Dios,

alguien de ahora tiene que h ab er nacido en el ’43, cuando yo tenía veintiún años. Si era m ás joven, ¿tuvo este hijo

a los diecinueve, veinte? ¿ E ra él e s e apartado

alum no de escuela privada de alto cuello, que com partía

la habitación con Cartwright, a quien m ataron? Bien, eso sencillam ente m u es- tra

cuánto ... cuán poco... Bostezando, supongo m e dormí, y desperté con las em an ac io n es

y destellos de los hornos de Sheffield, donde hice trasbordo y com í un pastel horrible, y recorrí

la plataform a hasta el fin para ver las regladas líneas que se juntan y se apartan, reflejar una recia luna sin obstáculos. No tener ni hijo, ni m ujer ni casa ni tierra todavía parecía bastante natural. Sólo un aturdimiento registró el shock

de descubrir cuánto había pasado de la vida cuán lejos de los dem ás. Dockery, ahora:

tan sólo diecinueve años, d eb e de haberse interesado en lo que deseab a, y sido capaz

de... No, ésa no es la diferencia: m ás bien, ¡cuán convencido estaba de que deb ía ser acrecentar!

¿P or qué p ensaba que ag regar significaba increm entar? P ara mí fue disolución ¿ D e dónde venían

W e think truest, or most w an t to do:

T h o se w arp tight-shut, like doors. T h e y ’re m ore a style O ur lives bring with them: habit for a while,

Suddenly they harden into all w e ’ve got And how w e got it; looked back on, they rear

Like sand-clouds, thick and close, em bodying For Dockery a son, for m e nothing,

Nothing with all a son’s harsh patronage. Life is first boredom , then fear.

W h e th e r or not w e use it, it goes,

And leaves w hat som ething hidden from us chose, And age, and then the only end of age.

estas conjeturas innatas? No de lo que

cree m o s m ás verdadero o lo que m ás q uerem os hacer:

esas urdim bres h erm éticam en te cerradas, com o puertas. Son m ás un estilo q ue nuestras vidas traen con ellas: un hábito por un tiem po

de repente se m aterializan en todo lo que ten em os y có m o lo obtuvimos; nos dim os vuelta, ellas se alzan co m o nubes de arena, esp e sa s y cerradas, corporizando para D ockery un hijo, para m í nada.

N a d a con todo el rudo patronazgo de un hijo. La vida es, primero, aburrimiento, luego miedo. S e a que la usem os o no, se m archa

y deja lo que algo escondido de nosotros eligió, y la edad, y luego el único final de la edad.

THETREES

T h e trees are coming into leaf Like som ething alm ost being said; T h e recent buds relax and spread, T heir g reenness is a kind of grief. Is it that they are bom again And w e grow old? No, they die too. T heir yearly trick of looking new Is written down in rings of grain. Yet still the unresting castles thresh In fullgrown thickness every May. Last ye ar is dead, they se em to say, Begin afresh, afresh, afresh.

LOS ÁRBOLES

Los árboles vuelven a sus hojas co m o cosas que ap en as se pronuncian los retoños se aquietan, pero anuncian su verdor com o form as de congojas. ¿ E s que ellos llegan a nacer de nuevo m ientras en vejecem o s? No: perecen y el truco anual de parecer renuevos en anillos de grano se establece. Pero hasta los castillos en la espesa m a d u re z de los mayos se desgranan m uerto está el año que ha pasado, clam an n u e va m en te em pieza, em pieza, em pieza.

POSTERITY

Jake Balokowsky, my biographer, Has this p age microfilmed. Sitting inside His air-conditioned cell at Kennedy In jea n s and sneakers, h e ’s no call to hide S o m e slight im patience with his destiny: 'I’m stuck with this old fart at least a year; I w anted to teach school in Tel Aviv,

But M y ra ’s folks’ - he m a k e s the m o n ey sign - ‘Insisted I got tenure. W h e n th e re ’s kids

H e shrugs. ‘It’s stinking dead, the research line; Just let m e put this bastard on the skids, I'll get a couple of sem esters leave

To w ork on Protest T h e a te r.’ T h e y both rise, M a k e for the C o ke dispenser. ‘W h a t ’s he like? Christ, I just told you. Oh, you know the thing, T hat crum m y textbook stuff from F res h m an Psych, Not out of kicks or som ething happening -

POSTERIDAD

Ja ke Balokowsky, mi biógrafo,

hace microfilmar esta página. S entado en su lugar de Kennedy, con aire acondicionado en jeans y zapatillas; no tiene vocación para ocultar cierta ligera im paciencia con su destino.

“M e clavé con este viejo al pedo al m enos un año; yo quería en se ñ ar en Tel Aviv,

pero la gente de M y ra ” - h a c e el signo del d in e ro -

«insistió en que yo obtuviese el cargo vitalicio. C u an d o hay niños...” S e en coge de hombros. «La línea investigativa está m uerta y apesta, sólo p erm íta n m e d e s h a c e rm e de este bastardo,

obtendré una licencia por un par de sem estres

para trabajar sobre el Teatro de Protesta.” A m bo s se levantan se dirigen al expen dedo r de Coca. “¿ C ó m o es?

Dios, te lo acab o de decir. Oh, ya sabes,

ese asunto trillado del libro de Psicología de primer año, no falto de entusiasm o o de que pase algo:

Documento similar