SEGUNDA PARTE
039-DYP LA DIRECCIÓN EN QUE MIRAN LAS FIGURAS
Generalmente, las figuras dibujadas se las coloca de frente o de perfil. Cuando se las coloca de perfil, la figura puede estar mirando a la derecha o mirando a la izquierda. Esta orientación de los DFH es un indicador de las vivencias y tendencias predominantes en el sujeto: En las figuras mirando a la izquierda, el sujeto nos muestra su interés por el pasado, su memorización de las experiencias vividas, su introversión, sus vivencias infantiles y la influencia de la imago materna.
Las figuras con perfil mirando a la derecha, nos muestran el interés por la comunicación con el mundo externo, la actitud sociable, la extraversión, la actitud de lucha y enfrentamiento con los problemas vitales, la ambición de "ser" y de "poseer", la superación, el camino hacia el éxito y la imago del padre. La izquierda representa "lo que se fue", las experiencias vividas, los recuerdos, las imágenes anticipadoras de confianza o de peligro para el Yo, la reflexión coartativa o prudente de cara a la acción. En cambio, la mirada de las figuras hacia la derecha, representan "lo que se puede lograr", la iniciativa innovadora, lo que podemos cambiar y adaptar a nuestros deseos para evolucionar, la voluntad al servicio de la acción y de la ambición y a menudo, el afán de "poder" y "dominación" adleriano, la marcha hacia delante.
El dibujo de las figuras de perfil es más frecuente en los hombres que en las mujeres (63,4 % en los hombres y 34, 9 % en las mujeres, según nuestras estadísticas realizadas en 1974).
1. DFH de perfil, mirando hacia la izquierda
El sujeto dirige la mayor parte de su interés hacia si mismo. Podemos interpretar en estas figuras como una tendencia a la introversión, es decir, la tendencia a mirar hacia el pasado, hacia lo ya experimentado, a los recuerdos almacenados, la actitud analítica, la conducta controlada, pensativa, seria e inhibida, la atención concentrada y vigilante, la observación cuidadosa y escrupulosa de las cosas, los juicios reflexivos, la precisión y el orden dominantes, la tendencia a la ansiedad, etc., esto es cuando las figuras se pueden interpretar en sentido positivo, cuando no presentan distorsiones, anomalías, sombreados, grandes desproporciones u otros signos negativos.
Cuando en la vida del sujeto, las tendencias y deseos se han visto seriamente obstaculizadas o frustradas, puede producirse una "regresión", una marcha hacia atrás, hacia estadios en donde el sujeto se ha sentido más "cómodo", más "protegido" contra los problemas. Esta vuelta atrás, es como un repliegue, más o menos narcisista, en el que el sujeto se recluye en las vivencias del pasado, en cuyo caso se observar el desplazamiento de las figuras hacia la izquierda y abajo del papel, la pequeñez en el tamaño, muchos retoques, borraduras en el propio rostro y otras anomalías en manos y pies.
2. DFH de perfil, mirando hacia la derecha
Cuando las figuras miran hacia la derecha, lo más probable es que se trate de sujetos orales, con tendencia a la actitud extravertida, es decir, con la dirección preferente del inter,s hacia todo lo externo, pero con una atención panorámica, dispersa: conducta expansiva, espontánea, optimista. Observaciones más o menos superficiales, improvisación en los juicios y con una vida afectiva extensa y variada. En este caso, las figuras son grandes y en movimiento, con los brazos extendidos y el rostro con vestíbulos abiertos.
Cuando se observan anomalías tales como desproporciones en la cabeza, en los brazos, las manos y los pies, el sujeto puede dar muestras de tendencia al histerismo, o a una mente fantaseadora.
3. DFH mirando de frente al espectador
Los DFH dibujados de frente, son mucho más expresivos que los dibujados de perfil. Por otro lado, cuando nos comunicamos con alguien, normalmente lo hacemos colocándonos de frente. Por tanto, el registro perceptivo, la imagen existente en nuestra memoria de nuestros semejantes, es generalmente una visión morfológica vivenciada en forma frontal.
Las figuras completas, vistas de frente, son un indicador inconsciente del modo como cada sujeto ve y asimila el mundo que le rodea, cómo se siente valorado dentro de ese mundo y cómo lo juzga. En tal sentido, la expresión del rostro y la actitud del cuerpo, serán los principales indicadores. A través del dibujo del rostro y de la actitud postural del cuerpo, puede verse el "rol" que juega el individuo dentro de su ambiente. El sujeto puede adoptar una actitud comunicativa o desconfiada, una actitud ingenua, exhibicionista, defensiva, simuladora, de madurez, de rechazo, de evasión, etc.
Así como los dibujos de perfil se dan más en el hombre que en la mujer, los dibujos de frente son más frecuentes en las féminas. El 57'7 % de nuestros protocolos en que aparecen figuras dibujadas de frente, corresponden a mujeres. En los DFH femeninos dibujados de frente, con frecuencia, las manos aparecen colocadas en los bolsillos o a la espalda y las reas sexuales separadas por líneas simulando faldas, por cinturones, adornos del vestido, blusas, sweters u otros, indicando problemas sexuales o culpabilidad sexual inconsciente, pues, a pesar de la libertad sexual existente hoy, persiste en el inconsciente, la etiqueta bíblica de la "prohibición", bajo pena de expulsión del paraíso.
Como hemos dicho antes, la expresión de los rostros dibujados, la dirección de la mirada, la actitud de movimiento o pasividad del cuerpo, el modo de tratar las manos y otros detalles, nos reflejar n los problemas actuales que el sujeto tiene con su ambiente. Podemos deducir, a pesar de algunos "actos fallidos" (retoques, intentos de corrección, sombreados, etc.), si el sujeto se siente feliz, si le acompaña la desconfianza, la tristeza, la agresividad, el temor y otras múltiples expresiones que cada sujeto puede proyectar inconscientemente en sus DFH.
040-DYP