Capítulo 7. Discusión
7.3 Efecto del entrenamiento perceptual y la exposición a la L2
El entrenamiento perceptual fue irrelevante para la identificación de las vocales españolas ya que los angloparlantes del grupo control y entrenado alcanzaron un ceilling effect en el pretest. Tanto el grupo control como el entrenado obtuvieron porcentajes de acierto muy elevados en la identificación de las vocales de la L2 (99% y 100%, respectivamente). En lo que a la producción de las vocales respecta, los resultados reportados en esta investigación no evidencian una diferencia significativa entre el grupo control y el grupo entrenado ni en el pretest ni en el posttest (i.e. interacción no significativa entre los factores Test x Grupo) en ninguno de los análisis auditivo o acústico. Estos resultados indican que el entrenamiento perceptual no fue efectivo. Sin embargo, la exposición a la L2 en el contexto de inmersión en el que se desarrolló el estudio mejoró la producción de las vocales españolas en ambos grupos, registrándose un 3% y 5% de mejora de pretest a posttest en el grupo control y entrenado, respectivamente. La pregunta que surge lógicamente de estos resultados es por qué el entrenamiento perceptual no fue efectivo. Una posible explicación podría ser que el entrenamiento se focalizó en la percepción y no en la producción, y en consecuencia, no mejoró la producción, aunque otros estudios han demostrado que lo aprendido en la percepción puede transferirse a la producción (Bradlow et al. 1997; Rochet, 1995). Tal vez, un entrenamiento articulatorio podría haber generado cambios en la producción de las vocales de la L2. Es posible que cuando los estudiantes demuestran porcentajes altos de acierto al producir las vocales de la L2 ya al comienzo del experimento, como es el caso de la presente investigación, solo un entrenamiento articulatorio logre mejorar la producción, mientras que un entrenamiento perceptual sea más efectivo cuando los estudiantes presentan mayores dificultades al inicio del estudio.
Sin embargo, el presente trabajo deja en evidencia que es posible acelerar la adquisición del acento léxico del español con un breve entrenamiento perceptual (ocho sesiones de 15 minutos durante tres semanas). Los datos mostraron que en el posttest, el grupo entrenado percibió los contrastes de acento de manera similar a los hablantes nativos, mientras que el grupo control se diferenció de ambos grupos. De manera similar, si bien ambos grupos no nativos se diferenciaron del grupo nativo en la producción del acento en
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el posttest, el grupo entrenado mejoró significativamente más que el grupo control (45% vs. 29%). Los resultados de percepción y producción de este estudio indicaron cierto efecto del entrenamiento perceptual no solo sobre la percepción sino también sobre la producción del acento léxico. Estos resultados coinciden con los reportados en otras investigaciones que evaluaron el efecto del entrenamiento perceptual sobre la percepción y la producción de las consonantes inglesas (Bradlow et al., 1997) y los tonos del chino mandarín (Wang et al., 1999, 2003). Los resultados aquí reportados también sugieren que si el grupo entrenado mostró una mejora más significativa que el grupo control de pretest a posttest, esto se debe a que el conocimiento perceptual adquirido se transfirió a la producción; mostrando una relación entre ambas habilidades. Sin embargo, la ausencia de una correlación entre la percepción y la producción para el grupo entrenado (Ver 6.3.3), a diferencia del grupo control, pareciera indicar también que dichas habilidades proceden independientemente una de la otra. Tomados en conjunto, los resultados apoyarían la hipótesis de que el aprendizaje en la percepción y en la producción están, de alguna manera, conectados.
Otra contribución muy importante de este trabajo es que la exposición a la L2 en este contexto de inmersión favoreció la adquisición del acento léxico. Los resultados mostraron que los angloparlantes del grupo control y del grupo entrenado mejoraron significativamente de pretest a posttest en la identificación del acento en palabras agudas y graves, y en la producción del acento en palabras agudas. Los resultados de percepción coinciden con los reportados en Saalfeld (2012), y este efecto positivo de la exposición a la L2 sobre la adquisición fonológica del español, en este contexto de inmersión, se observó también en el trabajo de Díaz- Campos (2006). El autor encontró que los angloparlantes mejoraron la producción de las consonantes del español (i.e. oclusivas sordas en posición inicial de palabra, laterales en sílaba final y nasales palatales) luego de haber participado en un curso de inmersión en el extranjero. De manera similar, si bien varios estudios comprobaron los beneficios lingüísticos de la participación en programas de lengua en el exterior sobre la proficiencia oral en general (Hernández, 2010), la fluidez oral (Freed, 1995; Pérez-Vidal y Juan-Garau, 2011; Segalowitz y Freed, 2004) y la producción de consonantes (Díaz-Campos, 2006), no se observaron investigaciones que hayan demostrado efectos positivos similares a los reportados aquí en relación a la adquisición del acento léxico.
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El entrenamiento perceptual implementado, puede ser cuestionado principalmente por su falta de variación fonética en los estímulos, ya que se utilizó un único hablante, y las vocales aparecieron siempre en la misma posición final dentro de la palabra. Por estas características del entrenamiento y por el tipo de tarea implementada (i.e. tarea de identificación), la demanda de procesamiento por parte de los angloparlantes entrenados durante el entrenamiento fue relativamente baja. Sin embargo, esta baja carga cognitiva pudo haber resultado ventajosa, y haber ayudado a los angloparlantes a focalizar su atención en los contrastes de vocales y acento, además de facilitarles la identificación de estos contrastes. En cambio, el grupo que no recibió entrenamiento en el laboratorio, se ‘entrenó’ interactuando con los hablantes nativos. La percepción y producción del habla en el mundo real (i.e. en una conversación), exige una demanda de procesamiento más alta, ya que se debe prestar atención no sólo al contenido fonético del habla, sino también al significado (Iverson y Evans, 2009). Además, en el habla natural, la identificación de las vocales y el acento involucra mayor variación fonética debido a los diferentes contextos fonéticos y a la multiplicidad de hablantes. Esta carga cognitiva y variación en los estímulos pudo inicialmente resultar abrumadora para el oyente no nativo, y hacer menos salientes las pistas acústicas para identificar las vocales y el acento de la L2. Eventualmente, con la sucesiva exposición a la L2, y las oportunidades para comunicarse que se generan en un contexto de aprendizaje de inmersión, es posible atender a esta información acústica y utilizarla, pero, como muestran los resultados del presente trabajo, el entrenamiento pudo haber agilizado este proceso.
Este estudio deja en evidencia que un breve entrenamiento perceptual y la intensa exposición a la L2 de un contexto de inmersión se complementan para agilizar la adquisición del acento léxico, particularmente. El entrenamiento sin variación fonética dirige la atención de los sujetos hacia la información acústica relevante para identificar las vocales y el acento, mientras que el contexto de inmersión en la L2, genera las oportunidades para que estos sujetos entrenados apliquen lo aprendido a un contexto con estímulos con mucha variación fonética.
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7.4 Implicancias de la integración de las vocales y el acento léxico para el aprendizaje