• No se han encontrado resultados

Este capítulo fue escrito basado en la experiencia con constelaciones familiares. Después de haber vacilado, finalmente decidí incluirlo en este manual. Los efectos en un contexto organizacional sin embargo son tan poco conocidos, sobre todo porque (aún) no se pregunta directamente por ellos, que en este momento no me atrevería escribir un capítulo entero sobre los efectos.

Paulatinamente y con mucho cuidado se está generando un interés para investigarlo. Hunter Beaumont y Rupert Sheldrake han creado una estructura, donde se está coleccionando de manera voluntaria datos cualitativos e informes sobre los efectos de las constelaciones y sobre experiencias especiales durante las constelaciones.

Gunthard Weber está llevando a cabo una investigación del trabajo sistémico en empresas familiares. Diversos compañeros alemanes actualmente están llevando a cabo una investigación sobre los efectos de constelaciones organizacionales. El ‘Bert Hellinger

Instituut Nederland’ está apoyando una investigación para una tesis doctoral sobre el uso de constelaciones para cuestiones de marketing.

Los efectos de una constelación en un cliente pueden tener diferentes naturalezas. Aquí Bert Hellinger no quiere intervenir. Sea lo que fuera que un cliente haga con una constelación, por su parte está bien y lo confía al alma del cliente. No quiere interrumpir el efecto de una constelación.

Sin embargo sería útil saber algo sobre posibles efectos a corto y largo plazo.

A veces después de una constelación se genera un sentimiento

inmediato de alivio, de volver a poder respirar, la desaparición de un dolor de estómago etc.: un efecto a corto plazo.

Regularmente ocurre que en las semanas y los meses después de una constelación clientes se sientan depresivos, estén confusos o a veces tengan molestias físicas. Pueden ser señales de un proceso de cambio esencial que se esté llevando a cabo. Pero eso no es algo agradable. Tanto el cliente - ¿”Fue una buena idea constelar”? - como el

facilitador - ¿”Lo hice bien”? - tienen dudas. Aquí lo importante es que el cliente se mantenga en un estado de actor y que el facilitador resiste las tentaciones de consolar o de suavizar la imagen de la constelación.

Los efectos de constelaciones a largo plazo pueden extenderse hasta dos años. Generalmente las personas cuentan que hacen cosas de manera diferente y con otra actitud, sin activamente haber hecho algo

para provocarlo. A menudo mirando atrás están sorprendidos de sí mismos. Son indicaciones de cambios en un nivel profundo del alma. “Sufrir es más fácil que permitirse cambiar”.

Lealtad a nuestra familia, lealtad a nuestros secretos, lealtad a pecados originales, lealtad a la culpa, lealtad a alguien que sufrió. Esta lealtad es más grandiosa e importante de lo que como facilitador puedas hacer en una constelación. Aquí cabe humildad. Lo único posible es permitir que con la voluntad del alma y la energía del sistema familiar del cliente salga a la luz lo que haya.

Después podemos plantearle alternativas al cliente cambiando la constelación y usando frases liberadoras. Puede generar una energía que libera algo en los representantes en la constelación y a veces también en el cliente. Pero si el cliente realmente toma la solución o si se ha movido algo a nivel del alma, es enteramente cosa suya. Lo que le corresponde al facilitador al final de una constelación es retraerse. Una sola frase o palabra, incluso por parte de otro

participante puede anular un movimiento interior.

Por ese motivo es bueno acordar con los participantes unas reglas al respecto. De las constelaciones no se habla. Darle la oportunidad a un cliente a retirarse un rato después de la constelación. Sobre todo en el caso de parejas. No volver a hablar de la constelación misma después. Respetar el proceso del ‘olvido espiritual’, donde

participantes, facilitadores y clientes a veces después de muy poco tiempo hayan olvidado la constelación. Para clientes es mejor no mirar videos de la constelación hasta dentro de medio año. Muchas preguntas de este tipo se puede investigar preguntándose: “Si hago esto, ¿al cliente le da fuerza o le quita fuerza?”

Se puede distinguir entre unos niveles en lo que haga un cliente con una constelación: Comprender, aceptar, ocupar su lugar y tomar. Tomemos como ejemplo una situación de una constelación que demuestra cómo los padres están vinculados con su sistema de origen.

Comprender

Después de una constelación un cliente puede comprender su familia mejor. Qué dinámicas había y hay. Puede ser de ayuda y genera una comprensión. A la vez ‘comprender’ incluye la actitud interior de una meta-posición, de quererse ubicar fuera del sistema.

Y profundamente en su corazón uno puede sentir la necesidad de cambiar a la familia o a sus padres o puede querer deshacer algo que

pasó. Y cuanto más uno quiera que no se le transmitan propiedades negativas de sus padres, más sigue vinculado a ellos.

A veces ‘querer comprender’ es un argumento para hacer una constelación. A la vez para el facilitador es una tentación dejarse llevar por esta actitud arrogante respecto al sistema familiar.

Aceptar

Aceptar es estar de acuerdo que algo pasó tal como pasó y que es como es. Una darse cuenta que ya no se puede cambiar nada. Es renunciar a intentos a veces de muchos años de querer cambiar algo o de no querer o poder ver cosas. Puede ir acompañado de tristeza. “Es una pena”. Sentir la ausencia de un padre no disponible.

Lagrimas sanadoras...

Esto todavía puede ir acompañado de un sentimiento de

estar uno ubicado al lado del sistema. Con sentimientos de soledad y resentimiento. ‘Ahora lo tengo que hacer solo y haré lo mejor que puedo’.’ Y quiero ser diferente que mis padres’. ‘Lo hago a mi manera, que espero que sea mejor para mis hijos’.

Ocupar su lugar

Ocupar su lugar en el sistema familiar. Sin la necesidad de cambiar nada. ‘Yo sólo soy el hijo’. ‘Ahora mi lugar es este, al lado de mis hermanos y hermanas’. Esto da paz interior. Cada uno carga con lo suyo y yo cargo con lo mío. Me siento seguro y envuelto en el sistema familiar. También tiene y aclara sus límites. No puedo

convertirme en todo lo que quiera y ya no hace falta tampoco. Desde esta posición está bien y amo a mi familia por ser mi familia. Y sigue habiendo una delimitación: aquí estoy yo y vosotros ahí estáis

vosotros.

Tomar a los padres

Tomar a los padres, abuelos y antepasados se siente como estar apoyado detrás de la espalda por el padre y la madre por iguales. Y detrás de ellos están sus padres y sus padres …. La vida llega de muy atrás, fluye a través de ellos les atraviese y a través de ti. Hacia

delante, quizás hacia tus hijos y sus hijos u otra meta de la vida. Un profundo sentimiento de conexión y un flujo suave de amor y energía. Y tomando a los padres de repente resulta que sus

cualidades no tan buenas, que uno temía recibir también, se quedan con ellos. Y que sus buenas cualidades se transmiten a uno. Y eso le da la libertad a uno, a no sentirse envuelto. Da una consciencia profunda de estar conectado.

Los niveles descritos anteriormente pueden desarrollarse en fases. A veces al hacer una segunda constelación después de un tiempo. A veces en un proceso interior de asentarse (el variante ‘no activo’ de reflexionar) los diferentes niveles se remueven. Esto se manifiesta entonces a través de un período de racionalizar, un período de

permitir emociones primarias y sanadoras, un período de descanso y un período través de que fluya energía del propio centro de uno, energía vital.

A menudo en constelaciones ocurre que representantes dan un paso más que el cliente mismo. Es para tenerlo en cuenta. Espectadores a menudo ven más y lo ven antes que el cliente. Puede fácilmente generar la tentación de presionar al cliente para que tome la solución vista.

Probablemente el entorno del cliente lleva haciendo lo mismo toda su vida y generalmente al cliente no le habrá servido. Cuando uno

quiere consolar al cliente o abrazarle, a menudo le quita fuerza. Una expresión de Bert Hellinger: ‘Compasión es sostener que el otro está sufriendo’.

PARTE 5

EJERCICIOS