6. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
6.2.1 Eficiencia biológica (E.B)
En la tabla 8 y 9 se presenta la salida de primordios los respectivos porcentajes de E.B y rendimiento, en los diferentes tratamientos de los dos diseños experimentales, donde se refleja la importancia de la composición de cada uno en la producción de orellanas. Tabla 8. Datos de cosechas y eficiencia biología de cada uno de los tratamientos en
que creció el hongo Pleurotus ostreatus en el primer montaje
*Letras distintas indican diferencias significativas entre grupos (p 0,05).
Tratamiento Relación C:N Relación C:P Humedad pH
T1 42 24 73 6.2 T2 48 15 67 6.1 T3 57 21 69 6.0 T4 47 16 70 6.1 T5 40 27 58 6.3 T6 39 13 51 6.1 T7 43 18 68 6.0 T8 39 13 58 6.2 T9 25 22 67 6.4 CAs 50 16 74 5.9 Ccas 41 13 60 6.3 CB 30 - 80 6.3 CE 17 - 74 6.4
TTO primordios Salida de (días) Primera cosecha (días) Segunda cosecha (días) Tercera cosecha (días) Eficiencia biológica (%) * Rendimiento (%) T1 39 49 70 89 17,8d 6,35c T2 37 44 63 89 80,6a 24,02a T3 37 44 63 89 40,6c 12,09bc T4 37 44 63 89 41,3c 11,19bc T5 37 44 63 89 23,6d 9,28bc T6 37 44 81 - 62,1b 17,57ab T7 37 44 81 - 44,4bc 15,06b T8 39 49 - - 12,4d 3,76c T9 39 49 86 - 16,9d 4,95c CAs 39 49 86 - 20,3d 6,16c Ccas 39 49 86 - 12,1d 4,14c
Tabla 9. Datos de la primera cosecha y eficiencia biología de los tratamientos control buchón y elodea en que creció el hongo Pleurotus ostreatus en el segundo montaje
Con el análisis de varianza de una sola vía se determino que existieron diferencias significativas (p 0,05) entre tratamientos en el primer diseño experimental con relación a la efectividad biológica. La prueba de comparación por pares de Duncan mostro que los tratamientos T2 y T6 fueron los que tuvieron los mayores porcentajes de efectividad biológica, sin embargo, presentaron diferencias significativas, siendo la mezcla de buchón con aserrín y salvado de trigo (T2) el mejor tratamiento (Tabla 8, figura 1). Es interesante observar como el contenido de aserrín o cascarilla influyo en la producción ya que estos tratamientos tenían el mismo contenido de buchón y salvado de trigo. Los tratamientos T3, T4 y T7 no tuvieron diferencias significativas entre sus medias, mostrando valores entre 40 y 45%, y los tratamientos T1, T5, T8, T9, Ccas y CAs no presentaron diferencias significativas entre sus medias, siendo los de menor valor con porcentajes inferiores a 23%.
Figura 1. Primera cosecha de T2, T6, CAs y Ccas en el primer diseño
Como los tratamientos se asocian en diferentes grupos (a, b, c y d) de acuerdo con la Prueba de rangos múltiples de Duncan, se puede considerar que el grupo a está marcando la diferencia siendo el que mejor estimulo la producción de orellanas en un
TTO primordios Salida de (días) Primera cosecha (días) Eficiencia biológica (%) Rendimiento (%) CB 31 39 24,19 6,4 CE 38 45 20,43 5,1
81% (Tabla 8), por lo que esta mezcla posee las mejores características nutricionales para el crecimiento de P. ostreatus. El grupo b y c se puede caracterizar por sustratos
que dan una mediana producción de orellanas y por último el grupo d representa a sustratos que no son adecuados para la producción del hongo.
En lo referente al tiempo de salida de los primordios y a la precocidad (días transcurridos desde la inoculación hasta la primera cosecha) (Tabla 8 y 9), se puede observar que los tratamientos T2, T3, T4, T5, T6, T7 y CB tuvieron un comportamiento similar en el tiempo de corrida de crecimiento del hongo hasta la salida de la primera cosecha, siendo los más precoces en fructificar, mientras que T1, T8, T9, Ccas, CAs y CE también tuvieron una corrida de crecimiento similar entre ellos pero en comparación con los otros tratamiento fueron más demorados al iniciar la salida de primordios y menos precoces. Con respecto a la salida de la segunda cosecha los tratamientos de T1 a T5 tuvieron una tendencia similar, mientras que CAs y las mezclas que tenían alto contenido de cascarilla (T6, T7, T8, T9, Ccas) fueron más demorados en fructificar.
De igual manera como se observar en la tabla 8, no todos los tratamientos tuvieron las tres cosechas completas, de T1 a T5 presentaron las tres cosechas, el resto tuvieron solo dos cosecha menos T8 que solo tuvo una cosecha. De acuerdo a lo observado los tratamientos que no tuvieron las tres cosechas completas, tienen en su composición una gran cantidad de cascarilla de arroz, sustrato que según Forero et al.,
(2008) tiene una baja capacidad de retención de agua y que pudo ser corroborado en el transcurso del crecimiento del hongo, pues los sustratos se veían secos y aunque se adicionaba agua nunca se logro que mantuvieran la humedad, esta pudo ser una de las causas por la que el hongo no siguió creciendo, ya que el sustrato no se encontraba en el rango de humedad requerido. Otro factor que pudo haber influido es que la cascarilla de arroz tiene en su composición momilactona A, una fitoalexina, de la cual se ha demostrado que tiene un efecto inhibitorio sobre el crecimiento del micelio del hongo (Hanai et al., 2005)
Estas diferencias entre el tiempo de salida de primordios y las cosechas en los 13 tratamientos, también puede deberse a otras características físicas que presenta cada sustrato, como por ejemplo el tamaño de partícula, la humedad, aireación, drenaje, el grado de compactación del sustrato junto con la capacidad de retención de agua; por lo tanto, los tratamientos que presentaron mejores características físicas tuvieron un mejor desarrollo del hongo, y en los que más tiempo se demoro en crecer pudo haber exceso o falta de humedad; baja capacidad de retención de agua; y un elevado grado de compactación lo cual se presenta únicamente en sustratos con aserrín ya que tienen un menor tamaño de las partículas. Todos estos factores pudieron dar origen a condiciones no apropiadas para el desarrollo del hongo, restringiendo principalmente el acceso a nutrientes y la circulación de aire a través del sustrato (Arrúa y Quintanilla, 2007; Forero et al., 2008; Garzón y Cuervo, 2008; Dundar y Yildiz, 2009).
Como se muestra en las tablas 8 y 9 en el presente estudio la variación de días en la salida de primordios fue de 31 a 39 y entre 7 a 10 días después salió la primera cosecha. El número de días para la aparición de primordios fueron relativamente cercanos a los reportados por Ragunathan y Swaminathan (2004), quienes encontraron que la salida de primordios en el cultivo de P. sajor-caju, P. platypus y P. citrinopileatus sobre sustratos como tallo de algodón, sorgo y sus mezclas, tuvo una
investigadores, el número de días para la aparición de primordios en los hongos del género Pleurotus spp., está entre los 22 a 28 días después de la inoculación y 1 o 2
semanas después de haber salido el primer botón sale la primera cosecha (Garzón y Cuervo, 2008). Según los reportes de Kalmis y Sargin (2004) el número de días para la aparición de primordios de P. cornucopiae y P. sajor-caju cultivados sobre paja de
trigo bajo condiciones controladas de temperatura y luz fue de 22 y 28 días respectivamente. Adicionalmente, Nageswaran et al., (2003) encontraron que el
número de días para la aparición de primordios fue entre 13 y 17 en un cultivo de P. ostreatus sobre paja de trigo, buchón y sus mezclas y entre 6 y 8 días después se dio
la primera cosecha. Mukherjee y Nandi (2004) obtuvieron resultados similares cultivando a P.citrinopileatus y P. florida sobre buchón, obteniendo que el número de
días para la aparición de primordios fuera de 22 y después de 10 días salió la primera cosecha.
Por otra parte, estudios realizados por Hernández y López (2006), Forero et al., (2008)
y Dundar et al., (2009) afirman que una relación C:N igual o mayor a 50 favorece el
crecimiento y producción de cuerpos fructíferos, debido a que el hongo se adapta con más facilidad para la degradación del sustrato, según esto los resultados presentados en la tabla 7 muestran que los tratamientos T3, T4 y CAs son los sustratos que presentan una relación C: N adecuada al inicio del cultivo, T1, T5, T6, T7, T8, T9, Ccas, CB y CE mostraron relaciones por debajo de este valor.
A pesar de lo referenciado anteriormente por los autores, en este estudio no se encuentra una relación directa, entre la relación C:N y la producción de orellanas en los tratamientos del primer diseño experimental, que contienen aserrín, cascarilla, los controles y en las mezclas a excepción de T9. De acuerdo a los resultados expuestos en este estudio (Tabla 7 y 8), los tratamientos T2 y T6 que presentan una relación C:N por debajo de este valor, tienen los mejores porcentajes de eficacia biológica; esto posiblemente se puede atribuir a su contenido de fósforo, ya que ambos tratamientos presentan una relación C: P por debajo de 20 y según la literatura este compuesto juega un papel muy importante en el crecimiento del hongo (Guarín y Ramírez, 2004). Por otra parte, el tratamiento T3 que posee la mayor relación C:N con 57, presento una E.B menor del 50% ; caso similar ocurrió con T1 y T5, que tenían una relación C:N cercana a 40 y tuvieron una E.B baja, de igual manera, esto también puede ser atribuido a la relación C: P, pues se encontraba por encima de 20.
En el caso de los tratamientos T4, T7, T8, Ccas y CAs, no se encuentra concordancia entre la relación C:N, C:P y la producción de orellanas, pues aunque estos tratamientos tuvieron una relación C: N alrededor de 40 y en el caso de CAs de 50 y presentaron una relación C:P por debajo de 20, no tuvieron los valores de eficiencia biológica esperados. Este comportamiento puede atribuirse a factores nutricionales que presentan los sustratos, como el contenido de potasio, azufre, magnesio, calcio, hierro, zinc, cobre, manganeso y molibdeno que son necesarios para el crecimiento de
P. ostreatus (Forero et al., 2008; Rodríguez, 2005; Guarín y Ramírez, 2004). Otro
factor que pudo haber influenciado fueron las condiciones físicas y ambientales a la que se expusieron los tratamientos, según Ruihong et al., (2002) y Zadrazil y Puniya
(1995) la degradación del sustrato por parte del hongo no sólo depende de la calidad del mismo sino también de tamaño de la partícula, pues al reducir su tamaño, se dificulta el intercambio de aire y aumenta la concentración de CO2, lo cual sería un efecto inhibitorio en el desarrollo del hongo.
Lo anteriormente expuesto puede verse representado en los sustratos que contenían mucho aserrín como es el caso de CAs que no genero un buen desarrollo y crecimiento del hongo, un resultado similar fue obtenido por Garzón y Cuervo (2008) quienes cultivaron a P. ostreatus sobre bagazo de caña , tallo de maíz, aserrín, café y
mezclas entre ellos; obteniendo una eficacia biológica de 4.8 y 34,1% para los tratamientos de aserrín y la mezcla entre todos los sustratos, respectivamente, por lo tanto, esto sugiere que es mejor cultivar al hongo sobre mezclas, como se trabajo en este proyecto ya que mejoran las condiciones físicas y nutricionales del sustrato (Rodríguez, 2005). Por ejemplo los tratamientos T2, T3 y T4 que eran una mezcla de aserrín y salvado con buchón, elodea y bovinaza, respectivamente, presentaron una buena invasión por parte del hongo, tuvieron las tres cosechas completas y una E.B mayor del 40% (Tabla 8). En el estudio realizado por Bonilla et al., (2003), observaron
que al sembrar dos cepas diferentes de Pleurotus ostreatus sobre bagazo de caña
mezclado con semillas de guayaba, se generaban E.B por encima de 100 %, al contrario de sembrarlo solamente sobre bagazo de caña donde la E.B era menor a este valor. Por lo tanto, es factible afirmar que el empleo de mezclas en el cultivo de P. ostreatus, estimula su crecimiento, fructificación y productividad. Por otra parte es
importante resaltar que hay estudios donde afirman que el aserrín es uno de los mejores sustratos para cultivar orellanas, razón por la cual fue escogido como control
en este estudio; por ejemplo, Hernández y López (2006) al sembrar P. ostreatus sobre
aserrín de roble (Quercus humboldtti) obtuvieron un periodo total de producción de 39
días y una E.B del 70%.
Igualmente Bermúdez et al., (2003) afirman que la calidad y cantidad de luz que recibe
el hongo en su fase de fructificación para la formación y maduración de los cuerpos fructíferos es un factor importante en el rendimiento y eficiencia biológica, debido a los resultados que obtuvieron en su experimento donde cultivaron a P. ostreatus sobre
residuos de cacao y lo expusieron a diferentes tiempos de intensidad horaria, obteniendo que tiempos de luz menores a 12 h disminuye la eficiencia biológica, sin embargo la luz no fue un factor que influyo en las diferencias presentadas en este estudio debido a que todos los tratamientos fueron expuestos a la misma intensidad lumínica las mismas horas.
Por último los tratamientos CB y CE del segundo diseño y T9 del primer diseño, fueron los únicos que si respondieron correctamente a estas variables, pues tuvieron una E.B baja, con valores menores al 25%, porque su relación C:N era baja, debido principalmente a su alto contenido de nitrógeno en sustratos base como bovinaza, buchón y elodea (Tabla 6), de igual manera su relación C:P estuvo por encima de 20, lo cual indica que por estos factores los sustratos fueron inadecuados para la producción de orellanas (Rodríguez, 2005; Velasco y Vargas, 2004; Bermúdez et al.,
2007). En la figura 2 se observa una comparación de la producción de orellanas entre los mejores tratamientos (T2 y T6) y los controles, buchón y elodea, en la primera cosecha del segundo diseño experimental.
Figura 2. Primera cosecha de T2, T6, CB y CE en el segundo diseño
La influencia del nitrógeno fue comprobada por Baysal et al., (2003), los cuales,
mezclaron desechos de papel con gallinaza y cascarillas de arroz obteniendo que en la mezcla con cascarilla de arroz el crecimiento y salida de cuerpos fructíferos de P. ostreatus fue más rápido y aumento la E.B con respecto al otro tratamiento, ya que al
adicionar gallinaza al papel, se prolongaron los días de incubación, aparición de primordios y los rendimientos disminuían, debido a los altos contenidos de nitrógeno de la gallinaza, esto se puede comparar con los sustratos que tenían altas cantidades de nitrógeno por la bovinaza donde la E.B fue baja.
En la investigación realizada por Arrúa y Quintanilla (2007) evaluaron el crecimiento de
P. ostreatus en las malezas rottboellia (Rottboellia cochinchinensis) y gramalote
(Paspalum fasciculatum) y como control emplearon sustratos como bagazo de caña,
paja de trigo y aserrín obteniendo que la E.B en las malezas fue de 18.4 y 0% y en los controles 44.7, 23.2 y 10.5, respectivamente, comparando estos datos con los resultados presentados en la tabla 9, se puede ver que el comportamiento del CB y CE que contenían a las malezas buchón y elodea, respectivamente tuvieron una E.B de 24,19 y 20,43, comportamiento similar, al presentado por Rottboellia, pues estas malezas presentaron datos cercanos a 20, lo que corresponde a sustratos no adecuados para la producción de orellanas.
6.2.2 Rendimiento
Con respecto a los resultados de rendimiento en cada uno de los sustratos se puede observar que es directamente proporcional a los datos de eficiencia biológica obtenidos tanto en el primer como en el segundo diseño (Tabla 8 y 9). Con el análisis de varianza ANOVA se determino que existieron diferencias significativas (p 0,05) entre tratamientos. La prueba de comparación por pares de Duncan mostro que los
tratamientos T2 y T6 siguen siendo los mejores tratamientos para el cultivo del hongo, con valores de rendimiento de 24,02 y 17,57. Bermúdez et al., (2007) obtuvieron
rendimientos entre 18,2 y 64,7% al sembrar diferentes aislamientos de Pleurotus en
pulpa de café y viruta de cedro; por otra parte Sánchez et al., (2001) obtuvo
rendimientos entre 3.13 a 5.7 %, al sembrar P. pulmunarius y P.ostreatus sobre
residuos vitivinícolas, datos similares se obtuvieron en este estudio al obtener rendimientos entre 3,79 y 19, 02%.
Con los resultados obtenidos podemos observar que los sustratos buchón y elodea permiten el crecimiento del hongo y mezclados con otros sustratos aumenta su producción y rendimiento, como se vio representado en los tratamientos T2 y T6, lo cual hace pensar que podrían resultar promisorios en el manejo de la problemática generada por estas macrófitas contaminantes de la Laguna de Fúquene.