• No se han encontrado resultados

Ejemplo de Invocación del Dios de la Guerra

In document 92573180 Liber Null Psychonaut (página 44-50)

El iniciado está de pie en una cámara pentagonal iluminada por cinco lámparas rojas. Está vestido de rojo y con la piel de un gran oso o lobo. Está ceñido con armas de acero, y una corona de hierro (o casco) adorna su cabeza. Ha preparado su cuerpo por el ayuno, con rigores, por azotes y estimulantes. Ha centrado constantemente su pensamiento en cosas de Marte durante la preparación.

Él funde azufre, roble y resinas acres dentro de un incensario y unge su cuerpo con bálsamo de tigre. Golpea con aire marcial un tambor para abrir el templo, si no dispara un arma al aire. Ha desterrado todas las influencias ajenas de la mente por cualquier medio que pueda (un ritual del pentagrama es lo preferido).

Figura 5. Un surtido de psicocosmos o mapas mentales. Los magos pueden desear invocar alguna de las cualidades representadas por los símbolos de cada uno. Aquí vemos A) las siete clásicas formas planetarias; B) los cuatro elementos clásicos; C) los tres elementos alquímicos; D) el Taoista yin- yang; E) los cinco tatwas Védicos; F) los once sefirot cabalísticos; G) los ocho trigramas Taoistas; y H) las doce cualidades astrológicas.

Sacando sangre de su hombro derecho con una daga, traza un sigilo de Marte en su pecho y el Ojo de Horus sobre su frente. Con una afilada espada, dibuja los símbolos de Marte sobre sí con el ojo de su mente, en líneas de fuego rojo y se visualiza en la forma del dios Horus.

Después comienza su danza de la guerra mientras un asistente, si tiene uno, continua tocando el ritmo, dándole azotes o descargando armas de fuego.

La música marcial puede sonar desde algún aparato. Mientras danza salvajemente a su dios canta:

¡Io Horus Horus! ¡Horus ven a mí! ¡GEBURAZARPE!

¡Tú eres yo, Horus! ¡Yo soy tú, Horus!

Esto continua hasta que el dios lo tome en éxtasis.

Nota que cualquiera de estos apoyos puede ser dispersado por cualquier persona cuyas corrientes de Kia, constantemente entren en los deseados artefactos de la imaginación.

No hay límite a las inconcebibles experiencias dentro de las cuales el intrépido psiconauta puede desear zambullirse a sí mismo. Aquí hay algunas ideas para la construcción de una misa negra actual, como una blasfemia contra los dioses de la lógica y la racionalidad. La Gran Diosa Loca Caos, un aspecto más bajo del último fundamento de la existencia en forma antropomórfica, puede ser invocada para Su éxtasis e inspiración.

Tamborileo, saltos y giros en un movimiento de forma libre son acompañados por encantamientos idióticos. La respiración profunda forzada es usada para provocar la risa histérica. Alucinógenos suaves y agentes desinhibidores (tales como alcohol) son tomados junto con bocanadas esporádicas de gas óxido nitroso. Dados son lanzados para determinar qué conducta inusual e irregularidades sexuales tomarán lugar. Música discordante es tocada y luces destellantes salpican hacia

ondulantes nubes de humo de incienso. Un completo torbellino de ingredientes es usado para vencer a los sentidos. Sobre el altar una gran obra de filosofía, preferiblemente de Russell, yace abierta, sus páginas furiosamente quemadas.

Saturno, el Dios de la Muerte, podría ser invocado de la siguiente manera. El iniciado primero se prepara ayunando, no durmiendo y extenuándose. Se retira a la cámara, que está casi totalmente a oscuras, estando iluminada solamente por tres varillas de una resina empalagosa, de rancio incienso. Mide su cuerpo envolviendo láminas de plomo alrededor de sus miembros, tronco y cabeza. Por otra parte su cuerpo está frío y desnudo. A un lento y monótono tamborileo, conduce un falso entierro de sí mismo. Con extrema precaución puede tomar pequeñas cantidades de atropina – como los alcaloides de las solanáceas. Después medita sobre sí mismo en el aspecto de un cadáver o esqueleto levantándose lentamente de la tumba con una andrajosa y serpenteante sábana y asumiendo la guadaña de su oficio.

En trabajos de invocación, nada tiene más éxito que el exceso.

Liberación

En la creación de vida desde el limo primordial, el Caos siempre ha buscado aumentar sus posibilidades de expresión y diversificar sus manifestaciones. Durante la evolución de la vida ha habido muchos periodos de estancamiento y algunos retrocesos. Pero por lo general, la inherente superioridad de las criaturas, culturas, hombres e ideas más flexibles, adaptables, inclusivos y complejos, siempre gana. Buscar estas cualidades es lograr más liberación que lo que cualquier hecho extraño de renuncia o reorganización del poder político, probablemente pueda crear.

Es un error considerar cualquier creencia más liberada que cualquier otra. Es la posibilidad de cambiar lo que es importante. Cada nueva forma de liberación está destinada a volverse eventualmente en otra forma de esclavitud para la mayoría de sus adherentes. No hay libertad de la dualidad en este plano de existencia, pero se puede al menos aspirar a elegir la dualidad.

La liberación de la conducta es lo que aumenta las propias posibilidades para la acción futura. La limitación de la conducta es lo que tiende a restringir las opciones de uno. El secreto de la libertad no es ser atraído dentro de situaciones donde el número de las propias alternativas se vuelva limitado o incluso unitario.

Este es un sendero abominablemente difícil de hollar. Significa salir de la propia cultura, sociedad, relaciones, personalidad familiar, creencias, prejuicios, opiniones e ideas. Son justamente estas reconfortantes cadenas las que parecen dar definición, sentido, carácter y sentido de pertenencia a la mayoría de la gente. Aún rompiendo un juego de cadenas, uno no puede evitar adoptar otro juego a menos que se desee vivir en un muy reducido y empobrecido estilo – en sí misma una limitación.

La solución es volverse omnívoro. Alguien que puede pensar, creer o hacer cualquiera de una media docena de cosas

diferentes es más libre y liberado que alguien confinado a sólo una actividad.

Por esta razón a los místicos Sufíes se les exigió dominar una variedad de ocupaciones seculares en añadidura a sus estudios

Las mayores entre las técnicas de liberación son aquellas que debilitan los cimientos de la sociedad, los convencionalismos y los hábitos del iniciado, y aquellas que conducen a una perspectiva más expansiva. Son el sacrilegio, la herejía, lo iconoclasta, la bioestética y el anatema.

In document 92573180 Liber Null Psychonaut (página 44-50)