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Capítulo 2 Fundamentación teórica

2.2 Marco Teórico

2.2.5 El adolescente

La vida del individuo está sujeta a lo que algunos autores denominan las transiciones evolutivas (Santrock,2004) que incluyen pasar de ser un bebé para convertirse en niño, dejar de ser un niño para convertirse en adolescente y después llegar a la edad adulta. Una de las transiciones más significativas para el ser es la adolescencia, etapa en la cual se experimentan cambios a nivel fisiológico, cognitivo, emocional y social.

La palabra adolescencia viene del participio activo del latín "adolescere" que significa crecer o desarrollarse hacia la madurez. También tiene relación con la palabra latina

"dolescere" que significa padecer alguna enfermedad o estar sujeto a afectos, pasiones, vicios o malas cualidades (Diccionario de la Real Academia Española (1970) citado por Gumucio, s.f.).

La adolescencia es una etapa de grandes cambios en los individuos, estos cambios generalmente están determinados por los cambios físicos que se producen en la primera parte de esta etapa de la vida. La adolescencia se inicia con la pubertad, que es la etapa asociada a cambios físicos, como la aparición de las características sexuales, crecimiento físico acelerado y cambios hormonales. En esta etapa se produce una maduración física acelerada que se asocia a los cambios corporales y hormonales que se presentan. (Santrock, 2004).

Estos cambios físicos, van acompañados de transformaciones de tipo social y emocional, que llevarán a los individuos a grandes cambios en su identidad y que marcarán el rumbo de lo

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que será su vida adulta. Es una etapa de transición entre la niñez y la edad adulta, que se caracteriza por ciertos procesos determinados, propios e irrepetibles, con vivencias y afectos muy intensos, en la cual se dan cambios importantes (Gumucio, s.f.).

Dentro de las transformaciones más significativas que se asocian a esta etapa de la vida, se encuentra los cambios en la forma de pensar, actuar y sentir de los adolescentes. A

continuación se refieren los cambios más importantes en las esferas cognitiva, social y emocional.

2.2.5.1 Desarrollo cognitivo del adolescente

El pensamiento del adolescente se desarrolla desde el pensamiento concreto hacia la abstracción, el adolescente puede desprenderse de los objetos concretos para formarse ideas sobre ellos. El joven pasa de la etapa de las operaciones concretas a las operaciones formales que se refieren a la capacidad de desprenderse de los objetos concretos para funcionar en estados simbólicos que les permiten entender y construir conceptos e ideas.(Piaget, 1969 citado por Gumucio, s.f.)

El desarrollo de las operaciones formales trae consigo el desarrollo del pensamiento hipotético-deductivo, que le brinda al adolescente la posibilidad de plantear alternativas para solucionar problemas y poner a prueba estas soluciones. Esta característica se refiere a la posibilidad que tiene el adolescente de formular hipótesis o posibles soluciones a los

problemas y para deducir de forma sistemática y concluir cual es la mejor opción para resolver el problema (Santrock, 2004).

Con el surgimiento de las operaciones formales, se producen cambios en otros procesos mentales como el pensamiento crítico. Este tipo de pensamiento se relaciona con la reflexión y evaluación de diversas opciones frente a una situación. Así, los adolescentes desarrollan habilidades que favorecen el pensamiento crítico como son el aumento de la velocidad en el procesamiento de la información, mayor destreza para construir opciones de pensamiento, mayor usos de estrategias como la planificación, análisis de alternativas, etc, para enfrentar

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una situación. A partir de estas habilidades el adolescente puede captar y entender los posibles estados que pueden adoptar las cosas y las discrepancias que se presentan entre lo real y lo posible. El adolescente de forma constante compara lo real con lo que puede ser y encuentra en lo real muchas fallas potenciales. Todo esto hace que el joven sea crítico y en ocasiones se muestre conflictivo con los adultos (Gumucio, s.f.).

Otro aspecto que se desarrolla durante la adolescencia es la metacognición, definida como “la cognición sobre la cognición, o lo que es lo mismo, el pensamiento sobre el

pensamiento” (Flavell, 1999,Miller y Miller, 2002, citados por Santrock, 2004), que implica saber cosas sobre el conocimiento propio, en ocasiones los adolescentes pasan largos períodos de tiempo pensando sobre lo que piensan.

2.2.5.2 Desarrollo social del adolescente

Las relaciones sociales del adolescente se trasforman a medida que transcurre esta etapa. Inicialmente se establecen relaciones muy cercanas con uno o dos amigos para después vincularse a grupos más grandes que desarrollan el sentido de pertenencia y finalizar la

adolescencia con una identificación con sus propios valores más que con los del grupo. En el aspecto social, se produce un rompimiento con la niñez y se generan grandes cambios de la vida emocional del adolescente. Estos cambios en los primeros años, se caracterizan por un estado de confusión, para luego experimentar una especie de duelo y hacer la transición a la edad adulta. (Diaz, Sequeira y Garita,2000).

Dentro de este proceso de identidad social, la relación con los padres se transforma, en la media en que la imagen idealizada que tienen de sus padres da paso a una imagen más realista producto de los inevitables enfrentamientos que se presentan. La mayoría de los conflictos entre los padres y sus hijos adolescentes se origina en acontecimientos de la vida cotidiana como el orden, la hora de llegada, uso del teléfono, etc.

Estas situaciones conflictivas llevan a un distanciamiento de los padres y una mayor identificación con su grupo de amigos. El grupo de amigos le brinda al adolescente información

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sobre el mundo externo a su familia y le permite poner en juego las habilidades adquiridas hasta ahora. Los grupos le sirven al adolescente para satisfacer sus necesidades de afecto, les refuerzan aspectos de su personalidad, les brindan información sobre ellos mismos, elevan su autoestima y le proporcionan una identidad (Santrock ,2004).

En esta etapa los adolescentes empiezan a tener sus primeras relaciones de pareja. En un comienzo estas relaciones se establecen como una forma de autoafirmarse y compararse con sus iguales. A medida que pasa el tiempo, señala Santrock (2004, p.173) “los adolescentes adquieren algunas competencias básicas para establecer relaciones íntimas, la satisfacción de necesidades sexuales y de apego”.

2.2.5.3 Desarrollo afectivo del adolescente

Otra característica distintiva del desarrollo adolescente, es el esfuerzo que hace por entenderse a si mismo y por explorar su identidad. La comprensión de si mismo es la representación que tiene el adolescente de su yo: el núcleo y el contenido de esta representación. (Santrock,2004)

Esta comprensión implica procesos de introspección en la búsqueda de su yo que en ocasiones generan cambios de temperamento e inestabilidad emocional. Esta inestabilidad es definida como labilidad emocional y se manifiesta con comportamientos imprevisibles y poco coherentes, expresiones afectivas intensas acompañadas de explosiones emocionales. Su comportamiento tiende a ser impulsivo y las reacciones emocionales del adolescente son desproporcionadas al estímulo que las genera, lo cual se conoce como hiperactividad emocional (Gumucio, s.f.).

Al tiempo que los adolescentes se enfrentan a los cambios físicos y cognitivos que se les presentan deben buscar su propia identidad basada en su apariencia o en la opinión de sus amigos. En esta época la autoestima del adolescente cambia radicalmente de acuerdo a los cambios físicos, cognoscitivos y sociales. (Henson K, y Eller, B ,2000)

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Por lo tanto, la autoestima del adolescente está determinada por factores externos a él y hace que dependa de la aceptación de sus iguales y de acuerdo a estas percepciones sufra cambios. Estos cambios se ven reflejados en el concepto de sí mismo que tiene el adolescente y lo llevan a pasar de una sobrevaloración a un desprecio profundo con respecto a si mismo que se ve reflejado en la inseguridad de sus habilidades al compararse con los demás (Gumucio, s.f.).

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Capítulo 3