Aventura 20 de Casanova : Tres figuras conforman la escenografía En primer plano una barquita en forma de góndola pequeña Hay dos figuras, una
IV.1. LOS MELODRAMAS CLÁSICOS
IV.1.3. EL CONDE DE MONTECRISTO
La adaptación escénica de esta novela de Dumas en Francia tuvo lugar en 1845, es decir, el mismo año de haberse completado la novela.252 Al igual que había ocurrido con otras obras del mismo autor, ésta también llegó rápidamente a los escenarios españoles. La edición más antigua localizada es la publicada en la colección Biblioteca Dramática en Madrid, Imprenta de D. Vicente de Lalama, 1861.253
No nos encontramos en disposición de afirmar cuál sería la versión que Rambal representó habitualmente, no obstante, hemos tomado la de «La colección Biblioteca Teatro Mundial» editada en Barcelona por el tipógrafo Félix Costa.254 La versión se titula El abate Faria y Edmundo Dantés o El conde de Montecristo. Drama en un prólogo y cinco actos de Alejandro Dumas (padre) arreglado a la escena española por José Nieto y José Guardia.255 La publicación tiene un total de sesenta y seis páginas. Se representó por primera vez en el Teatro Principal de Gracia (Barcelona) en noviembre de 1903. El papel de Edmundo Dantés lo ejecuta José Nieto y el del abate Faria José Guardia.
Aunque son muy escuetos los comentarios de la prensa sobre la representación de dicha obra, lo que no nos permite afirmar que se trate de ésta con certeza, sí es la más cercana puesto que la edición es de 1913 y la primera representación datada de Rambal es de 1914.256
Rambal la representó siempre pero el título de la obra no fue siempre el mismo dado que en las primeras décadas del siglo la anunció como Simbad el marino o el conde de Montecristo.257
252
Enciclopedia universal ilustrada europeo-americana. Madrid, José Espasa e Hijos, 1928. 253
Datos recogidos en la Biblioteca Nacional de España [en línea] <http://www.bne.es/ > [consultado 4 de diciembre de 2005]
254
Los títulos que se recogen en esta colección son: El Sol de la Humanidad, El nido ajeno, Los Miserables, Juan José, Los dos pilletes, Don Juan de Serrallonga, María Antonieta, El Místico y El conde de Montecristo. Tanto Rambal como otras compañías contemporáneas los presentan como parte de su repertorio por lo que nos permite pensar que era el medio para difundirlas. 255
No se ha podido recoger ninguna información adicional sobre ambos actores-adaptadores. 256
La Compañía dramática Enrique Rambal y Amparito Wieden actuó en el teatro de la Princesa de Valencia durante los meses de marzo a abril de 1914; entre su repertorio figuraba esta obra, tal como indica el anuncio localizado en el periódico El Mercantil Valenciano.
257
No sabemos el motivo por el que se anunciaba con ese título compuesto que hace referencia a dos relatos distintos. Curiosamente señalaremos que se anunciada la obra como El conde de Montecristo el 3 de noviembre de 1918 en El Mercantil Valenciano, como parte del repertorio de
El prólogo se titula: Mercedes «La catalana»; en una larga acotación se describe la estancia de pescadores catalanes donde vive la protagonista. Relata el encuentro entre Mercedes y Edmundo y su detención a lo largo de nueve escenas.
El acto primero titulado El castillo de If, se divide en cinco escenas que describen la estancia de Dantés en la cárcel y su huida final.
El acto segundo no tiene título. Se divide en seis escenas donde se condensan la transformación de Dantés en Montecristo y el reencuentro con cada uno de los que le han forjado su destino: Alberto de Morcef, Maximiliano Morel y Danglars.
El tercer acto, también sin denominación, se subdivide en ocho escenas. La acción transcurre en un salón del cual salen y entran los personajes que deben intervenir. Lo más destacado es el reencuentro entre Mercedes y Edmundo, aunque mantienen las distancias, como si no se conociesen.
El cuarto acto tiene seis escenas. Montecristo y Mercedes continúan hablando pero esta vez ha cambiado la actitud puesto que hablan con franqueza; el primero quiere ejercer su venganza sobre el hijo de ésta y ella le suplica llamándole por su nombre y reconociendo que sabe quién es así como le pide perdón por su olvido. El acto termina con la petición de justicia de Dios por parte del propio Montecristo que se cree estar en posesión de ella para ejercerla.
El quinto y último acto está compuesto por seis escenas muy breves que transcurren en Marsella, en el gabinete de Morel. Montecristo ayuda a su amigo Morel y a su familia a recuperar la fortuna perdida y se desenmascara ante todos para poder vengarse con su nombre real: Edmundo Dantés.
PERSONAJES
Todos los personajes de esta adaptación son reconocibles por ser los que se aparecen en los melodramas.
Edmundo Dantés/ El conde de Montecristo: es un joven marinero que triunfa en su trabajo y es correspondido en su amor. Víctima de las envidias y el perjurio, se le condena por alta traición a la cárcel más cruel de Francia: el castillo de If. Cuando sale de allí se ha convertido en un ser distinto, sólo piensa
la compañía cuando ésta actuaba en el teatro Olympia y al día siguiente, en el mismo periódico, se anuncia con el doble título.
en llevar su venganza a término. Se transforma en el Conde de Montecristo, un personaje misterioso e inmensamente rico. Las dos personalidades son las dos caras del héroe melodramático, capaz de afrontar todo tipo de desgracias. Cabe subrayar que reunirá todas las cualidades de un caballero; sin embargo, sólo lo será cuando tenga fortuna económica.
El abate Faria: mentor de Edmundo. Hombre culto, misterioso y al mismo tiempo trágico. Se cruzará con Dantés en uno de los momentos más delicados de su vida en el período de su injusto presidio. Es descrito como un personaje refinado que ha vivido en las cortes más importantes pero por un motivo desconocido entra en desgracia y es encarcelado. Se erige como su tutor y le ayuda a realizar su venganza. Su actitud se encontraría encasillada en lo llamamos un «personaje oscuro» es decir, aquel del que se tiene pocos datos pero es capaz de cambiar la situación de los héroes con su actuación.
Mercedes: Pescadora catalana, es la novia de Dantés. Tras su desaparición se convierte en la esposa de Morcef enemigo que traiciona a Edmundo. A pesar del paso del tiempo es la única que le reconoce bajo el aspecto de Montecristo. Su falta de fidelidad para con él no le permite alcanzar su perdón. Su importancia en el relato es mínima, se limita a reafirmar el personaje del protagonista y en los últimos actos toma la postura de madre para enternecer al vengativo héroe, pero no consigue que olvide su traición.
Maximiliano Morel: armador de El Faraón. Hombre noble que ayudó y creyó siempre en Dantés. Cuando está al borde del suicidio, por las pérdidas de su empresa, es salvado por Montecristo en pago a su confianza y lealtad. Figura paternal es un personaje emblemático en los melodramas. Representa la postura de la honradez y la benevolencia.
Morcef: Pescador que envidia a Dantés por sus éxitos personales. Su única aspiración es conseguir fortuna y posición social. Cuando aparece en escena Montecristo se ha convertido en el conde de Morcef y se ha casado con Mercedes con la que tiene un hijo: Alberto de Morcef. Es uno de los malvados que actúan contra el protagonista.
Villefort: juez corrupto, ayuda a tramitar el encarcelamiento de Dantés. Es el más inteligente de los malvados, se trata del principal conspirador contra el protagonista. Su personalidad es mendaz.
Danglars: otro de los que traicionan a Dantés cuando éste sólo es un simple pescador. Durante el cautiverio de Edmundo consigue su fortuna con maniobras financieras fraudulentas. La venganza de Montecristo sobre él la ejecuta el ladrón romano Luís Vampa que se sirve del secuestro y la extersión para llevarlo a la miseria. Este personaje completará la terna de malvados que conspiran contra el héroe.
Bertuccio: criado de Montecristo. Es el personaje fiel y discreto que le ayuda a cumplir la venganza. Su actitud seria y trágica rompe con el canon del criado jocoso de todos los melodramas.
Los personajes que aparecen en esta adaptación se han reducido al mínimo respecto a la novela original.
ARGUMENTO
Edmundo Dantés es un joven marinero de éxito. Tiene la confianza de su patrón Morel quien le nombra capitán de su barco mercante más rápido, El Faraón, y además consigue la mano de la bella pescadora catalana: Mercedes. La envidia y el miedo de sus enemigos provoca un complot contra él que le llevará a la cárcel más siniestra de toda Francia: el castillo de If. Durante quince años permanece encerrado acusado de alta traición. A lo largo de ese período de tiempo conoce al abate Faria, también encerrado en dicho castillo, bajo la misma acusación. Se hacen amigos y éste se convierte en su mentor y preceptor y le enseña a comportarse como un caballero y además le hace heredero de su fortuna oculta en la isla de Montecristo. Cuando muere Faria, Edmundo Dantés aprovecha su mortaja y escapa de la cárcel simulando ser el cadáver del abate. Después de viajar hasta la isla donde está el tesoro, cambia su vida y su nombre por el del conde de Montecristo. Su intención es perseguir a los que traicionan y le encarcelan injustamente, que son el juez Villefort junto con Danglars y Morcef. En su venganza también incluye a su prometida: la pescadora Mercedes, la cual se había casado con uno de sus traidores. Montecristo es inflexible con los que le han traicionado y bondadoso con los que siempre le ayudaron, como es el caso del armador Morel. Casi al final del relato, la familia Morel está sumida en una situación económica crítica debida a los negocios navieros; Montecristo les ayuda a salir del problema y facilita la felicidad de la hija del armador. Al final la
venganza del conde de Montecristo se lleva a cabo sufriendo las consecuencias tanto los que tuvieron parte en la injusta encarcelación como Mercedes por no haber confiado en la inocencia de Edmundo Dantés.
PUESTA EN ESCENA, ACOTACIONES
En esta adaptación hay pocas indicaciones de cómo debe distribuirse el decorado. Toda la obra gira en torno a los principales protagonistas del relato. La primera acotación se encuentra al inicio del prólogo. Es allí donde se detalla un ambiente entre campestre y marinero idílico:
El teatro representa una de esas casas en que se sirve de comer, a orillas del mar. Patio descubierto. Tapia colocada de parte a parte del escenario entre la tercera y cuarta cajas de bastidores. Fachada de casa, de planta baja y primer piso, colocada a la izquierda del actor, con puerta en primero y segundo términos. La tapia del foro tiene un gran portalón en el centro que deja ver el mar; a la izquierda y medio oculta entre bastidores, una glorieta con mesa o veladorcito y asientos. Esta glorieta estará adornada de enredadera de campanillas o pasionarias. En fin, que respire el gusto y la alegría propias de una casa de esta índole en verano. La glorieta entre la segunda y tercera cajas, tocando casi a la tapia.258
Esta escenografía muestra los elementos en los que se van a hacer hincapié en toda la obra: el mar de fondo, una casa de planta baja y primer piso junto con una glorieta con flores. Son los tres elementos básicos para hacer creíble el ambiente de una playa de gente humilde. Contrasta la alegría del decorado con la tragedia que se desarrollará en ella. En el transcurso del prólogo, los actores actúan dentro del mismo marco idílico de la casa descrita cerca del mar. Hay una indicación de cómo debe encontrarse colocada la glorieta en el escenario: medio oculta entre bastidores.
Será en el primer acto cuando el decorado se transforma radicalmente al convertirse en un lúgubre y trágico calabozo. Los términos del relato han
258
cambiado y de la felicidad de un decorado bucólico se traslada a la tétrica prisión del castillo de If.
El teatro está dividido horizontalmente: la división superior será la tercera parte de la embocadura y representa el llano o piso del castillo de If, con barandilla almenada en el fondo, que figure ser la continuación de muro que debe servir de fondo de los calabozos, cuyos cimientos se supone lamen el mar por la parte del fondo, o exterior.
La inferior, que será de las dos terceras partes restantes de la embocadura, está dividida perpendicularmente; cada división representa un calabozo: el de la derecha del espectador, es el de Edmundo: el de la izquierda, el de Faria; este último más capaz que el otro.
Al levantarse el telón, FARIA y EDMUNDO, tendidos en los lechos de sus calabozos respectivos; estos lechos estarán colocados de modo que las cabeceras den en el tabique que divide la decoración. En el calabozo de la derecha del actor, habrá una cama de madera con pies y tablado, jergón y manta de munición:259 con un banco empotrado en la pared; un cántaro con agua y un pedazo de pan de munición; un pucherito pequeño y partido, cuya parte inferior se supone contiene una grasa seca con mecha y que a su debido tiempo se enciende para proporcionar durante un buen rato, luz. En el calabozo de la izquierda, un tablado de madera en el suelo y un felpudo encima: la parte del cabezal, más alta; una manta de munición.260
Con una luz tenue y el sonido del mar se consigue el ambiente del calabozo; si además, se le añadía la imagen de un desgreñado Edmundo Dantés caracterizado como prisionero, el escenario se convertía en la mazmorra del castillo de If. Uno de los momentos más destacados de la obra es cuando el personaje asoma su cara por un pequeño resquicio de la prisión mirando al mar entre gritos y lamentos por su mala fortuna; entonces, la sensación de terror era
259
Tal como detalla el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, edición vigésima primera de 1992, la locución adjetiva «de munición» se refiera a « Dícese de lo que el Estado suministra por contrata a la tropa para su manutención y equipo, a diferencia de lo que el soldado compra de su bolsillo. Prenda de munición; pan de munición.»
260
completa, siendo capaz de impresionar y sobrecoger al público de todas las edades.261
En dicha acotación, el autor da dimensiones casi exactas de cómo se debían disponer los elementos del decorado en el espacio escénico. La intención descrita es la de hacer sentir una mezcla de pena, miedo a la soledad y reacción hacia la injusticia cometida contra el protagonista. El mar sigue siendo uno de los elementos omnipresentes en todo el relato. La búsqueda del realismo es patente en esta detallada introducción del acto.
En el segundo acto el autor sólo señala que éste transcurre en el salón amueblado de Montecristo, sin entrar en más detalles.
En el tercer acto sí indicará más elementos: la acción sucede en un salón antesala del salón de la fiesta que se está celebrando, además menciona que es de noche:
Un salón adornado con lujo, y que figura ser antesala de un salón de baile. Es de noche. Los criados acaban de encender las luces. En el fondo, la puerta que da al salón de baile. A la derecha, la puerta del aposento del conde Morcef. A la izquierda, la puerta que comunica con las demás habitaciones.262
Respecto al cuarto acto, tampoco especifica mucho en la acotación inicial los detalles de escenografía salvo que se trata de un salón rico y muy iluminado.
Por último, en el quinto acto la breve acotación que lo inicia ubica el lugar donde sucede todo y en este caso se trata de la ciudad de Marsella, en concreto en el gabinete de Morel.
REPRESENTACIONES
Como ya se ha dicho al principio de este capítulo, Enrique Rambal la representa en el teatro de la Princesa de Valencia el 23 de marzo de 1914 bajo el nombre de Simbad el marino o el conde de Montecristo.263 Tal como se anunció
261
En conversaciones con el doctor Cecilio Alonso, se ha podido constatar algunos detalles de la representación de la obra en el teatro Principal de Alicante. Aunque no supo preciosar en qué año la pudo ver, cabe la posibilidad de que fuese durante la temporada de 1946.
262
Acto III. Acotación inicial. 263
Este título aparece en las dos primeras décadas de su repertorio después sólo aparece con el nombre de El conde de Montecristo.
en la prensa, era la última representación de la compañía. Esta obra se incorporó a su repertorio de 1914. A partir de este momento esta obra siempre formará parte de su repertorio representándose en las funciones de beneficio del actor o bien como complemento del cartel los últimos días de estancia de la compañía en el teatro. Será acondicionada a los gustos del público de cada década, lo que significó que sufrió varios recortes en su duración, cambió la distribución de los cuadros e incluso añadió números de música y baile al melodrama. Sirva de ejemplo el anuncio escueto de la temporada de noviembre de 1945 a enero de 1946 cuando actuó en el teatro Principal de Valencia: se anunciaba allíuna nueva versión del clásico El conde de Montecristo, donde se ha incluido un gran ballet y una «sorprendente presentación».264
No sólo realizaba reformas en el aspecto escenográfico sino que también la renovó con nuevas adaptaciones. No se ha podido averiguar qué posibles colaboradores literarios realizaron modificaciones en el texto, salvo en el caso de Miguel Mihura que figura como adaptador de la misma, junto a Enrique Rambal, en 1944.265 Durante la temporada de 1954, el adaptador que se anunció en los programas fue Roberto Pérez Carpio, es decir el director artístico de la compañía que era su yerno.
Una de las informaciones que nos puede facilitar una visión de los cambios sufridos por el melodrama es la distribución que se dio a los cuadros en cada temporada y que por fortuna, con la ayuda de los programas de mano localizados, se puede conocer en las siguientes temporadas:
Temporada 1914 (Teatro de la Princesa de Valencia), Temporada 1918 (Teatro Olympia de Valencia), Temporada 1923 (Teatro Olympia de Valencia), Temporada de 1927 (Teatro Principal de Valencia),266 Temporada de 1928 (Teatro Principal de Valencia), Temporada de 1930 (Teatro Principal de Valencia), Temporada de 1934-35 (Teatro Ruzafa de Valencia).
La estructura que se mantiene es la de seis partes muy detalladas que son: 1º La posada de los catalanes
264
Levante, 21 de noviembre de 1945. 265
Temporada de mayo a junio de 1944 en el teatro Principal de Alicante. Dato obtenido en la Biblioteca Gabriel Miró (fondo Portes) de Alicante.
266
En septiembre de 1927 también formaba parte de su repertorio cuando actúa en el teatro Novedades de Madrid.
2º El castillo de If
3º La isla de Montecristo 4º El muerto resucitado 5º ¡Dos venganzas!
6º La primera obra de abnegación
A partir de la temporada de 1936 (Teatro Libertad267 de Valencia)268 hay una modificación en las partes de la representación que son:
1º La posada de los catalanes 2º El castillo de If
3º La isla de Montecristo 4º Las grutas maravillosas 5º El muerto resucitado 6º Dos venganzas
7º La primera obra de abnegación 8º El Faraón.
Esta nueva distribución de la representación se mantiene durante la