2. ESTADO DE LA CUESTIÓN
2.3. El desarrollo de la Documentación como disciplina
El surgimiento de la disciplina de la Documentación está estrechamente vinculado a la Biblioteconomía y a la práctica bibliotecaria. Se suele señalar la segunda mitad del s. XIX con la figura de Paul Otlet como el inicio del proceso de conceptualización de la misma. Su preocupación por registrar la producción científica de los diferentes países del mundo y la necesidad de articular sistemas que permitiesen un acceso rápido y preciso a la información con la adopción de la Clasificación Decimal Universal de Dewey, son un reflejo de la marcada orientación a la práctica profesional con la que surgió (López Yepes, 1995; Otlet, 1934).
Sin embargo, no fue hasta la década de 1930, con la institucionalización social de la Documentación en Estados Unidos, cuando comienza a desarrollarse la investigación científica sobre la misma. En este sentido, fue decisivo el impulso de la University of Chicago y la Carnegie Corporation, que crearon la Graduate Library School, centro donde se creó el primer programa de doctorado y se asumió la necesidad de establecer el paradigma de una nueva ciencia, la “Library Science”, así como el impulso de la investigación. Allí se comenzó a
publicar The Library Quarterly, considerada la primera revista científica del área
(Fernández Molina, 1993). La investigación en Biblioteconomía y Documentación se consolidó en este país tras la Segunda Guerra Mundial, momento a partir del cual se produce un crecimiento sostenido de la misma, con la fundación de numerosos institutos de investigación, la extensión de los programas de doctorado, la inversión de fondos públicos y privados en investigación y la multiplicación del número de revistas del área. Delgado
López-Cózar citando a Saracevic (1992) refiere que fue una consecuencia directa de
la toma de conciencia de la importancia estratégica de la información para todos los campos del conocimiento, para la propia conducta humana y para todo tipo de empresas, y especialmente como motor clave para el desarrollo científico y técnico de un país (Delgado López-Cózar, 2002). El proceso de institucionalización de la disciplina y de desarrollo de la investigación fue mucho más tardío y lento en otros países, iniciándose en la década de 1970 en el ámbito anglosajón, y desarrollándose a lo largo de las décadas siguientes en éstos y otros países, siendo un proceso muy
irregular y en gran medida aún no completado de forma satisfactoria (Delgado López-Cózar, 2002).
En cuanto a los ámbitos de trabajo e investigación en el ámbito de la Biblioteconomía y Documentación, en las últimas décadas del s. XIX y las primeras del s. XX, existe una preocupación por el control bibliográfico y la organización y descripción de los documentos para facilitar el acceso a los mismos. A partir de los años 50 destacaron los estudios sobre lingüística general que posteriormente se aplicaron a la lingüística documental; en los años 60 destaca la cooperación internacional en materia de catalogación y clasificación; y ya en la década de los 70 la aplicación de las técnicas automatizadas para la recuperación de la información (López Yepes, 1995).
Aunque los asuntos relacionados con la práctica bibliotecaria han ocupando un papel preeminente en la investigación en Documentación desde su surgimiento hasta la actualidad, hay que precisar que si en el pasado se ponía el énfasis en aspectos como el proceso técnico y la automatización, desde la década de los 90 y hasta la actualidad destacan otros ámbitos, como la cooperación bibliotecaria, la utilización de encuestas y la formación de usuarios, así como la mejora de los procesos de almacenamiento y recuperación de la información a través de bases de catálogos y bases de datos bibliográficas. Otros temas relacionados con las bibliotecas, como la gestión y los materiales (colección) han desempeñando en todas las épocas un destacado papel desde el punto de vista de la investigación
(Buttlar, 1991; Feehan et al., 1987; Jarvelin y Vakkari, 1990; 1993; Koufogiannakis y Crumley, 2006; Nour y Peritz, 1985).
Desde la década del 2000 cabe resaltar en relación con la investigación en Documentación, la importancia adquirida por la World Wide Web, que aglutina en torno a sí numerosos ámbitos de investigación, entre los que destacan las aplicaciones informáticas, los recursos electrónicos y la búsqueda y recuperación de información en línea y en bases de datos accesibles a través de
la World Wide Web. Otros temas destacados son el comercio electrónico (e-
comercio) y la enseñanza electrónica (e-learning). Se trata de un aspecto lógico
que se explica por el profundo impacto causado por el desarrollo de Internet como herramienta tecnológica que ha transformado profundamente las actividades relacionadas con la información y la documentación (González Alcaide et al., 2008e; Ríos Hilario y Alonso Arévalo, 2004).
En definitiva, aunque una parte importante de la investigación en el ámbito de las Ciencias de la Documentación continua siendo de naturaleza práctica y aplicada en relación con el ámbito de las bibliotecas; el desarrollo de la World Wide Web y las tecnologías de la información y la comunicación, han situado los estudios relacionados con estos ámbitos en el núcleo de la actividad investigadora, con numerosas aplicaciones y especializaciones que giran en torno al comercio electrónico, la educación electrónica (a distancia y asistida por ordenador), las búsquedas, recuperación de información y las aplicaciones
informáticas y la investigación relacionada con las redes, la seguridad y la protección de datos. Otras áreas como la Bibliometría y la Medicina continúan manteniendo una importancia destacada. Destaca asimismo la importancia adquirida por el usuario final como vertebrador de todos los procesos y servicios ofrecidos por las organizaciones y a través de la World Wide Web y las aplicaciones informáticas, especialmente importantes en el proceso de adquisición de información para el desarrollo de investigaciones científicas a través de bases de datos (González Alcaide et al., 2008e). En relación con el estudio realizado, cabe destacar el desarrollo propiciado por la Documentación y sus aplicaciones para la indización de documentos en relación con la base de
datos Medline, y en particular, con el sofisticado sistema clasificatorio utilizado
por la misma, el tesauro Medical Subject Headings, que ofrece una información de
gran valor para la caracterización temática de la investigación en Ciencias de la Salud, pudiendo integrarse esta información en los análisis bibliométricos y de redes (Aleixandre Benavent y Río, 2000; Campos Asensio, 2004; Lowe y Octo Barnett, 1994).