TURISMO, OCIO Y DEPORTE EN LAS SOCIEDADES INDUSTRIALIZADAS
4.1 EL DESARROLLO DE LA SOCIOLOGLA DEL DEPORTE
Para García Ferrando (1990), dentro de] campo de la Sociología, es posible encontrar en autores clásicos referencias al deporte como un objeto de análisis sociológico. Gúnter Luschen (1980), uno de ¡os autores que más se ha preocupado por desarrollar la actual Sociología del Deporte, destaca que Herbert Spencer (1820-1903), en su tratamiento del sistema educativo, se refiere a los aspectos fisicos, aunque bien es verdad que se ocupa de la “educación fisica” en términos de sus factores biológicos y de la diferenciación de los sexos. Por su parte, Max Weber (1864-1920) destacó el interés del puritanismo por el deporte y realizó un penetrante análisis de las reglas del juego popular denominado Skat. Para E. Dunning (1.992), pese a los intentos de encontrar un linaje respetable para los sociólogos del depone en las referencias a
2J1 ELIAS, N & DUNNINO, E. (1992) Forman parte de loa primeros sociólogos en tratar el tema del deporte desde la perspectiva del ocio Deporte y ocio en el Proceso de la Civilización. Opuscit.
CAPÍTULO 1: TURISMO, OCIO, Y DEPORTE EN LAS SOCIEDADES INDUSTRIALIZADAS
ella de los llamados “clásicos” como Weber, este campo de estudio es bastante reciente como área de especialización22.
García Ferrando coincide con Lúschen (1980) en reconocer que buena parte de estas referencias de los autores clásicos de la Sociología, se hacían desde una consideración de mero sentido común de lo que es el deporte, bien fuera sobre estimando las potencialidades educacionales del deporte, o por el contrario exagerando las consecuencias negativas de la rigidez normativa de la competición deportiva, como lamenta el célebre autor de la clásica obra
Horno Ludens el holandés Johan Huizinga (1972), quien considera que el depone competitivo
moderno ha perdido todos sus elementos de juego.
La institucionalización de la Sociología del Depone como una subdisciplina de la Sociología se produce más recientemente como respuesta a iniciativas organizacionales a escala internacional, en el seno de la Asociación Internacional de Sociología y del Consejo Internacional de Depone de la UNESCO. Tales esfuerzos internacionales condujeron a la organización de un Comité Internacional de Sociología del Deporte en Ginebra (1964) y en Varsovia (1965). En poco tiempo, y a partir del interés más consolidado que existía en el campo de la educación fisica, cultura fisica, kinesiología, o, más recientemente, la ciencia del deporte, los estudios de Sociología del Deporte se fueron sucediendo, apareciendo progresivamente publicados artículos de Sociología del Deporte en las revistas de ciencia del deporte y de educación fisica. En 1966 aparece el primer número de laInternational Review of Sport Sociology, que se convierte de este modo en el órgano oficial del Comité Internacional de Sociología del Deporte (6. Ferrando, 1990)213.
La Sociología del Deporte se consolida como disciplina científica y académica en el ámbito internacional en la década de los 80, contando para estas fechas con un corpus de conocimientos teóricos metodológicos y empíricos que permite la especialización en Sociología del Deporte mediante la realización de nivel de Master y Doctorado, títulos que ofrecen algunas universidades americanas y europeas. En España, a pesar de no contar todavía en los años 80 con una cátedra de Sociología del Deporte que pudiera impulsar más su estudio, han ido apareciendo en los Institutos de Educación Física y en las Facultades de Sociología autores preocupados por la Sociología del depone, que ha permitido por primera vez, en un Consejo EspaBol de Sociología, el celebrado en Octubre de 1989 en San Sebastián, se constituyen un área de trabajo alrededor del estudio sociológico del deporte, (García Ferrando,
1990).
212E. DUINNINOcita en el prefacio de su libro con N. ELIAS (1992),los trabajos de John W. Loy y Gerarald 5. Kenyon, Sport, Cultureárnd Society, MacMillan, Londres,1969. Opus Cit.
CAPÍTULO1: TURISMO, OCIO, Y DEPORTEEN LAS SOCIEDADES INDUSTRIALIZADAS
En la búsqueda de legitimidad científica, algunos sociólogos del deporte han tratado de definir un paradigma teórico y metodológico especifico para el estudio social del deporte. Sin embargo, para el tradicional autor de la Sociología del Deporte en España, le parece más adecuado abordar los fenómenos sociales asociados al deporte desde la pluralidad, en un doble sentido. En primer lugar asociado a la propia disciplina científica, en referencia al pluralismo del pensamiento sociológico: siendo tan compleja la realidad social, hacen falta diversidad de modelos teóricos y de perspectivas metodológicas para tratar de describir y explicar una realidad social que es multidimensional, contradictoria y ambigua. Ningún modelo teórico puede aspirar a conocer toda la realidad social, a ser completamente objetivo y omnicomprensivo, lo que conduce necesariamente a postular el pluralismo cognitivo en la Sociología (García Ferrando, 1978; Beltrán, 1979). Lo mismo puede decirse de los métodos de investigación en sociología. Todos ellos son de interés para la investigación social dependiendo del objeto de estudio de que se trate. Es precisamente lo relativo al objeto de estudio lo que aconseja también la pluralidad y diversidad del campo de acción de la investigación profundizando en el ocio y la recreación como práctica del deporte y la utilización de distintos métodos de investigación: históricos, cualitativos y cuantitativos214.
Coincidimos plenamente con la segunda de las razones propuestas por García Ferrando que desaconsejan la búsqueda de un único paradigma teórico y metodológico para el estudio social del deporte, al igual que para el turismo, como consecuencia de la propia naturaleza contradictoria y cambiante del deporte, de su carácter paradójico y complejo, que pone fácilmente de manifiesto la diversidad de temas que se estudian bajo la rúbrica de “Sociología del Deporte”.
El deporte, entendido como juego competitivo o como recreación, se encuentra prácticamente en todas las sociedades: es uno de los pocos universales culturales de la humanidad. Si se tienen en cuenta las tasas de participación en deportes competitivos y de recreo, de espectadores de competiciones deportivas, el deporte aparece como una de las instituciones más importantes de la vida moderna en las sociedades actuales. Cada día es más frecuente encontrar actividades deportivas en las ofertas turísticas como elemento de diversificación de la oferta tradicional del producto turístico.
El estudio de las tasas de participación deportiva y recreacional, desde el planteamiento que nos proponemos concebir al deporte como parte del sistema social de la estructura turística, es importante constatar el hecho de que la participación deportiva plantea de 214 En la introducción se ha comentado la amplitud de la metodología seleccionada y la utilización de distintos métodos para poder realizar la investigación de cara a profundizar en el concepto de recreación turismo y deporte. Una multiplicidad de métodos y teorías, pues, que en realidad enriquece el campo de estudio de la Sociología, en este sentido puede verse: GARCÍA FERRANDO, IBAÑEZ Y ALV]RA, 1998). El análisis de la realidad social.
CAPiTULO 1: TURISMO, OCIO, YDEPORTEENLAS SOCIEDADES INDUSTRIALIZADAS
inmediato problemas de estratificación social. Ya que la estructura del deporte, al ser un espejo en el que se refleja la estructura social como un todo, reflejará desigualdades e inconsistencias que hay que describir y explicar en términos de desigualdad de oportunidades sociales (García Ferrando, 1990). Desigualdades que se traducen principalmente en términos de edad, sexo, condición socioeconómica de los individuos y status. En deportes minoritarios y que ha mantenido un alto grado de significación social el término de status está ampliamente relacionado con la práctica de esta actividad, como es el caso de la náutica que intentamos recoger y analizar en la presente investigación.
Para el estudio social del deporte y la recreación deportiva en la actividad turística en España y, desde una acentuada perspectiva estructuralista también se plantea que el retraso de la sociedad española en tanto que sociedad industrial con respecto al resto de las sociedades europeas occidentales, tiene su reflejo en un cierto subdesarrollo deportivo y en el uso del tiempo libre para la recreación. Nuestra apreciación es coincidente con los planteamientos de García Ferrando, España no puede considerarse una sociedad plenamente industrializada hasta bien adentrados en los años 60 del presente siglo, no puede contar tampoco con un desarrollo de la educación fisica y del deporte tradicionales propios dc un país avanzado hasta los años 80. Manteniéndose esta desigualdad social y económica en los deportes minoritarios y de alta significación social (status de la náutica deportiva) hasta entrada la presente década de los noventa.
En este sentido tiene gran importancia la situación de la Educación Física en el sistema escolar español y el acercamiento a los deportes minoritarios por las instituciones deportivas y locales. En las sociedades con mayores niveles de desarrollo de la vida material y educativa, existe una continuidad, no desprovista de tensiones y conflictos, entre la educación fisica en la escuela, el deporte escolar y juvenil, y el deporte popular por un lado y el depone de ¿lite por otro. Pero es el propio Garcia Ferrando (1990) quien, aún reconociendo y valorando positivamente la labor de Gúnter Lúshen (1988) utilizando el estructuralismo y la teoria de la acción elaborada por Von Wright como paradigmas apropiados para estudiar los temas más genuinos al campo del deporte; como son el conflicto, la estratificación, su carácter no utilitario y su relación con el cuerpo humano; apuesta por una aproximación a los planteamientos inaugurados por Wright Milis (1961) en su tan citado libro “La Imaginación Sociológica”21’ como propuesta para estudiar el deporte en tanto que “fenómeno social” que contiene una enorme potencialidad para contribuir al desarrollo de un nuevo humanismo que pueda ampliar los límites de la libertad humana.
215
w~
MILIS .C (1961) La Imaginación Sociológica, E.C.E. México. define la imaginación sociológica comouna cualidad mental que ayude a usar la importación y a desarrollar la razón para conseguir recapitulaciones lúdicas de lo que ocurre en el mundo y de lo que quizás está ocuniendo dentro de las gentes p.25-27.
CAPÍTULO1: TURISMO, OCIO, Y DEPORTE EN LAS SOCIEDADES INDUSTRIALIZADAS
Para García Penando (1990), el riesgo que se introduce por esta vía es un exceso de idealismo y voluntarismo que con frecuencia exhiben algunos autores que sobrestiman la capacidad del deporte para crear un nuevo tipo de persona y una nueva sociedad. La crítica marxista, y en especial las posturas neomarxistas en los países occidentales que extienden la crítica al modelo de deporte de los paises socialistas, cargan las tintas contra esta concepción excesivamente idealista desmontando el argumento “humanista”, que no haría sino ocultar una “falsa consciencia burguesa”. Los altos niveles de burocratización y racionalización implicados en el deporte moderno son también objeto de la crítica marxista. Así, Jean Marie Brohm (1976) considera al deporte como una prisión de tiempo calculado, y como un mecanismo reproductor de las desigualdades sociales. Pero es quizás Rigauer216 (1981) quien al oponerse a la visión común del deporte como opuesto al trabajo introduce una dimensión más novedosa en la crítica. La crítica de Rigauer no descansa en el tradicional rechazo de la actividad fisica que ha caracterizado a muchos intelectuales, sino que destaca el elemento de juego asociado al deporte. Denuncia que el deporte se ha convertido en una forma de juego distorsionada por el capitalismo. Frente a una visión del deporte como opuesto al trabajo (Carl Diem, Cagigal).
Para García Ferrando (1990), Rigauer considera que deporte y trabajo son estructuralmente análogos, descansan ambos en el “principio del logro” (McClelland), que en las sociedades capitalistas es un logro individual, como opuesto a los simbolos heredados de
2
status j~. La idea es que para que el status social se pueda distribuir sobre la base del logro, hacen falta patrones objetivados sobre los que medir el logro. Por eso, desde esta perspectiva el deporte moderno está sometido a los mismos tipos de medidas que el trabajo moderno. Al adaptarse progresivamente trabajadores y deportistas a los requerimientos del tailorismo las máquinas son cada vez más importantes en ambos y la mejora tecnológica se convierte en una constante. Así se “hace más científico” el deporte y el trabajo; todo se estudia con el objetivo de racionalizarlo y controlarlo.
La crítica de Rigauer va más allá del deporte de alto nivel, la hace extensible al deporte recreativo, rechazando la ideología burguesa delmens sana in corporesano. Al considerar que
sólo se podrá utilizar el deporte de forma humanista en una nueva sociedad (muy distinta, desde luego de la sociedad soviética). Aunque García Ferrando no entra en matizaciones, entendemos que las apreciaciones de Rigauer van más por la incidencia de la sociedad de consumo en los países capitalistas como nuevo modelo de práctica del deporte. Desde este punto dc vista, la afirmación del autor sería totalmente válida para la situación del deporte náutico, pues, como ya tendremos tiempo de demostrar en los próximos capítulos, el concepto
216 Las tesis de Hero Rigauer se recogen en su conocido libro Deporte y Trabajo (1981), a partir de una combinación de Marx y Freud, desarrolla su pensamiento critico, citado porO. FERRANDO (1990) pp.48-52
217 Este principio, que opera tanto para el deportista local y escolar como para el olímpico, se observa más claramente en el deportista de elite, quien en realidad trabaja y no entrena.
CAPÍTULO 1: TURISMO, OCIO, Y DEPORTE EN LAS SOCIEDADES INDUSTRIALIZADAS
de status y la significación social de la práctica del deporte han estado íntimamente ligados al acceso a al náutica deportiva y recreativa, en las sociedades industrializadas y en la sociedad española, en particular.
Una de las réplicas que puede hacerse a la crítica marxista es que no se ocupa de la motivación humana y de la elección consciente. Por ello consideramos adecuado una vía intermedia matizando la visión idealista del deporte como instrumento liberador del hombre al tiempo que se rechaza el exagerado reduccionismo que acompafia a la fórmula marxista de que el deporte contemporáneo reproduce directamente las relaciones sociales del capitalismo industrial. Tal como el propio García Ferrando (1990) propone se ha de situar el estudio del deporte dentro de la tradición clásica de la teoría sociológica, lo que conduce, siguiendo a Richard Gruneau (1983), a relacionar el deporte y el ocio en el marco de los dos grandes temas
que definen el debate básico de la leona sociológica; esto es, por un lado, los problemas de la acción humana o, en otras palabras, la tensión entre concepciones voluntarísticas y determinísticas, y por otro lado, los problemas de la desigualdad entre las clases y el cambio estructural. Se trata de reconocer el carácter potencialmente liberador y espontáneo del depone, pero sin ignorar su marco social e histórico, dando un paso más en el conocimiento de las implicaciones del deporte, el ocio y la relación de los deportes en la actividad turística.
No obstante, es importante destacar en esta linea sobre las investigaciones que del ocio y el deporte han realizado N. Elias y E. Dunning (1992). En los artículos “La búsqueda de la emoción en el ocio” y ‘El ocio en el espectro del tiempo libre’ ilustran el enfoque del deporte
218
sobre los problemas sociológicos de dos maneras principales . El planteamiento eliasiano propone en primer lugar, teorizar e investigar sobre el ocio deshaciendo las limitaciones impuestas por: la tradicional dicotomía “trabajo-ocio” y por la tendencia prevaleciente a considerar las tensiones como únicamente negativas, como algo enteramente “malo”. En segundo lugar, ilustra tal enfoque porque, al tratar de sentar las bases para una teoría más adecuada del ocio, intentan escapar de las constricciones impuestas por la actual división del trabajo académico y en particular de la tendencia hacia la compartimentación del estudio de los seres humanos que resulta de las investigaciones, durante largo tiempo aisladas y descoordinadas, de sociólogos, psicólogos y biólogos en campos conexos. Es decir, sólo pueden comprenderse las características y las fúnciones distintivas de los diversos tipos de
actividades recreativas (deportivas) si se las estudia en relación con las prácticas habituales del tiempo libre. En esta medida, los citados autores coinciden con García Ferrando en la necesidad de potenciar la Sociología del Deporte y la Recreación. Para el segundo, reconociendo el carácter potencialmente liberador y espontáneo del depone, pero sin ignorar su marco social e histórico, podrá la Sociología del Deporte desarrollar un programa de trabajo e investigación que contribuya realmente a un mejor conocimiento y difusión del deporte. Para 218Aunque estos temas se analizaran con mayor protndidad en el anterior apartado del presente capitulo, creemos interesante resaltar aquí las opiniones de estos sociólogos con relación al ocio y el deporte.
CAPÍTULO1: TURISMO, OCIO, Y DEPORTE EN LAS SOCIEDADES INDUSTRIALIZADAS
Dunning, el deporte y el ocio en sus escenarios e interconexiones sociales son temas importantes e interesantes para la teorización y la investigación, y en esa medida, ayudan a sacar la Sociología del ocio y la Sociología del Deporte del limbo en el que han estado hasta
219 ahora
4.2.-LA EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL DEPORTE.
El deporte esconde detrás de su aparente simplicidad una gran complejidad social y cultural no sólo como fenómeno sino también como institución social, como tal institución propia de las sociedades industriales, tiende a complejizarse, y progresivamente va adquiriendo las connotaciones de toda sociedad burocratizada, racional, formalizada y jerárquica. Un buen ejemplo de esto lo constituye la compleja organización del deporte en clubs organizados a su vez en federaciones deportivas, estructuradas en el ámbito provincial, nacional e internacional, regidos ambos por un complejo repertorio de reglamentaciones y normativas, G. Ferrando (1990).
Con el término deporte se denotan actividades muy diversas, lo que dificulta encontrar una definición que convenga a esa diversidad. Dificultad que se agrava cuando nos percatamos, como hace el historiador del deporte español Miguel Piernavieja (1985), cuando se denomina indistintamentedeporusta tanto al que juega o se ejercita fisicamente, como al espectador que
contempla al anterior sentado cómodamente en un asiento. Pero sea cual fuere la razón de tal denominación, lo cierto es que el ser humano siempre ha necesitado jugar y divertirse, y ha seguido este mandato, como destaca Piernavieja, sin preocuparse de estudiarlo. El desarrollo del deporte contemporáneo por un lado, y el de las ciencias por otro, ha venido a transformar por completo este panorama, y ha dado lugar a una ciencia del deporte compleja y ambiciosa, que problematiza el acto deportivo y provoca la polémica científica a su alrededor.
Frente a los que creen que el término deporte proviene del inglés sport Piemavieja señala que la cuna de la palabra deporte fue la lengua provenzal y de ella pasa a otras lenguas romances, como el francés y el castellano. En su acepción etimológica original la palabra deporte significa regocijo, o sea, diversión, recreo, y este significado ha perdurado hasta nuestros días y figura en la base de todas las definiciones modernas.
220
Tal como indica García Ferrando (1990) ,siguiendo a Piernavieja, en España la forma verbal depone aparece por primera vez en el Cantar del Mio Cid (1140) en su significado de
219DUNNING, E cita en el prefacio de su libro conN. ELIAS (1992), p.29
CAPÍTULO!: TURISMO, OCIO, Y DEPORTE EN LAS SOCIEDADES INDUSTRIALIZADAS
divertirse. Es posible conjeturar, como hace Menéndez Pidal, la existencia de la voz depuerto a partir del siglo X, en la medida que el uso coloquial de un término precede a su versión escrita, en este caso en el Mío Cid. La sustitución de la palabra castiza castellana depuerto por el