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El establecimiento de una problemática organizada

A Elementos principales de la problemática: cuestionamiento, problema, asunto en juego, planteamiento. Durante la fase preparatoria del examen -una vez supera­ da la etapa de búsqueda del significado de conjunto del enunciado- tiene lugar el establecimiento de una problemática. Esta última, recordémoslo, se define como e) arte y la ciencia de desvelar el problema filosófico que subyace al enunciado; cons­ ta de varios elementos: el cuestionamiento (conjunto de preguntas vinculadas entre sí), el problema (aporía fundamental) que no podría, en buena lógica, resolverse por completo, el asunto en juego, que designa la importancia y el interés dei problema suscitado y, finalmente, el planteamiento, concebido como estructura dinámica. ▲ El cuestionamiento. Introduzcamos, en primer lugar, en el seno del enunciado definido, un cuestionamiento, es decir, una serie más o menos organizada de pre-

jj;íiiis que suscita el tema. Retomemos nuestro enunciado: “¿Puede haber verda- parciales?". Desde la lectura del tema, el enunciado sugiere preguntas e inle- i logantes que hay que tratar de articular lógicamente en un conjunto estructurado organizado. Pero este último no podría, evidentemente, estar dado ni ofrecerse

,• ítemano: deberá construirse. Por ello, vamos a enunciar aquí, de forma muy ii'icrta y no dogmática, las cuestiones.

Se trata únicamente, por el momento, de elaborar las bases de la futura diser- i.ición, planteándose preguntas, como haría el estudiante delante de su página en blanco. Algunas de estas preguntas, al no presentar un interés real, serán, final­ mente, descartadas.

Una vez que se han puesto sobre el papel el conjunto de preguntas abiertas, e s t e debe ordenarse en una estructura lógica con sentido. Rápidamente se aperci­ birán agolpamientos posibles, aportándose otras tantas respuestas no dogmáticas a las cuestiones planteadas. De esta forma se esbozan ya, sutilmente, el problema y el posible planteamiento.

▲ Ejemplos aplicados. Fin lo que atañe al enunciado anterior, la lectura del tema nos ha abierto dos vías:

- Vía n.° 1: la expresión “verdades parciales" contiene una contradicción vin­ culada a la noción de conformidad:

- Vía n.° 2: el examen del concepto de “verdad".

Partamos de la primera vía. Ésta nos lleva a una serie de preguntas:

- Si la expresión "verdades parciales" remite a la vez a la conformidad y a la no-conformidad del pensamiento con su objeto, ¿no significa ello que existen juicios verdaderos y falsos al mismo tiempo7

- Por consiguiente, ¿no nos vemos así conducidos a violar el principio de contradicción? ¿Es esto posible y legitimo?

- ¿No basta, para que no se respete el principio de contradicción que una de las condiciones de dicho principio (tiempo, etc.)

no sea satisfecha7

- ¿Es legítimo, entonces, aceptar la existencia de verdades parciales7

Recordatorio del principio: es imposible que el mismo atributo pertenezca y no pertenezca al mismo tiempo al mismo sujeto y bajo el mismo aspecto.

La relación con el objeto es entonces verdadera bajo un cierto ángulo y falsa bajo otro.

También podemos partir de nuestra segunda vía de investigación.

¿Se puede decir: a cada cual su verdad (parcial)?

Este cuestionamiento muestra estar vinculado con cierto número de concepciones filosóficas relativas a la verdad

(cf. lossofistas, Spinoza. Kant, Hegel, Kierkegaard, etc.).

- ¿Puede aparecer la verdad como subjetiva y puede haber tantas como individuos?

- ¿Puede ser la verdad plural, múltiple, manifestarse en formas variadas y diversas? ¿Es legítima la idea de una pluralidad de la verdad?

- ¿No se presenta la verdad, por el contrario, como una, formando un conjunto unitario y no un amasijo de elementos desperdigados7

- ¿Y si la verdad representara, en el límite, un sistema completamente cerrado y estructurado?

- ¿Es posible que la verdad no sea una y absoluta?

La noción de verdad, ¿no es finalmente rebelde, huidiza, hasta inaccesible?

- Si la verdad se nos hurta de este modo, ¿por qué medio acceder a este difícil "núcleo”? Dicho acceso, ¿se realizará por la vivencia, por los conceptos, el lenguaje, etc ? ¿Cuáles son (os instrumentos de lo verdadero?

Así, el cuestionamiento ha abierto vías y espacios para el pensamiento (exa­ men del principio de no-contradicción, etc.). Sometido al cuestionamiento, el enun­ ciado se ha hecho más complejo y denso.

A El problema. Ahora es preciso elegir el problema, de forma que aportemos una estructura real a la disertación y se responda claramente a la pregunta. Por supues­ to, el problema debe haber sido suscitado por el propio tema. En caso contrario, nos estaríamos saliendo del tema precipitadamente. Retomemos el enunciado y examinemos el cuestionamiento al que ha dado lugar.

La pregunta sobre la existencia de juicios verdaderos y falsos a un mismo tiem­ po nos lleva directamente a examinar las verdades parciales y se transforma pro­ bablemente en un problema adecuado, vinculado con el tema mismo.

La pregunta sobre las vías de acceso a lo real y a lo verdadero nos conduce igualmente a un problema interesante y nos dirige ciertamente hacia la idea de un conocimiento parcial, por medio de instrumentos parciales.

Finalmente, la pregunta '‘¿Es posible que la verdad no sea una y absoluta?" culmina indudablemente con el enunciado de un problema de envergadura, pero no parece apta, en razón de su carácter demasiado ambicioso y mal delimitado, para conducirnos hacia una estrategia de disertación precisa.

Señalemos que estos tres problemas cuestionan la propia pregunta. Si no nos llevan a una toma de postura, el examen de la pregunta presente en el enunciado no podrá conducirse a buen puerto.

▲ El asunto enjuego. ¿Qué está en juego implícitamente en los diversos proble­ mas que se han suscitado? El problema relativo a los enunciados verdaderos y fal­ sos a la vez tiene el interés de conducirnos hacia el aspecto enigmático e inasible de la verdad y de permitirnos profundizar en las extrañas facetas de este concep­ to. El interés especulativo de este problema no debe subestimarse. La ganancia para el pensamiento, desde este punto de vista, parece por tanto evidente. Por otra parte, ¿a través de la formulación del problema no se está poniendo en cuestión el principio de no-contradicción? Lo que está “enjuego" parece ser, pues, funda­ mental, desde un doble punto de vista.

El problema relativo a los medios de acceso al conocimiento de lo real encierra igualmente (en potencia) una ganancia teórica y especulativa: ¿qué podemos espe­ rar alcanzar de lo real? Esto es lo que está en juego tras la pregunta y el problema. ▲ La elección de la idea directriz, de la disertación: el problema tratado y el inten­ to de “responder” a la pregunta. Para culminar nuestro trabajo preliminar queda por definir la idea directriz, es decir, la respuesta al enunciado, firmemente vincu­ lada con la determinación del problema, y esbozar el planteamiento, concebido como estrategia de demostración: se corresponde con el itinerario que permita darle una respuesta a la pregunta y al problema. Un planteamiento, en esta perspectiva, desig­ na un recorrido metódico y dinámico, no una organización petrificada y estática. Retomemos nuestro enunciado de base. El primer problema corresponde al enunciado de una contradicción y requiere en verdad un planteamiento de natu­ raleza dialéctica, con una síntesis final llamada a superar los términos de la con­ tradicción; las verdades parciales serán entonces reintegradas en un proceso diná­ mico que les dará sentido. Ahora bien, el trabajo de cuestionamiento nos sugiere una ruta para encaminarnos hacia esta síntesis: los enunciados pueden ser tanto verdaderos como falsos, según el punto de vista. El proceso global buscado con­

siste pues en una transformación dinámica de perspectiva que permita superar ambos términos integrándolos. La respuesta elegida es por tanto la siguiente: pue­ den existir verdades parciales, que será necesario reintegraren el movimiento glo­ bal del pensamiento y de la vida. Así, por una parte, hemos elegido el problema que hay que tratar y, por otra parte, la respuesta a la pregunta. Esta doble elección regirá la estrategia del planteamiento.

El segundo problema (el acceso a la verdad) nos lleva a reflexionar sobre los diferentes modos de acceso a lo verdadero y, en particular, sobre el lenguaje. Aho­ ra bien, este último designa un instrumento que parcela lo real siguiendo un pro­ ceso analítico: por tanto, no podría expresar la realidad integral. He aquí, en este caso, la respuesta a la pregunta planteada: no pueden existir (para nosotros) más que verdades parciales, ya que el único acceso posible a lo verdadero (el lengua­ je) muestra ser de esencia analítica.

Tenemos así dos conjuntos de “problema/rcspuesta” a la pregunta planteada. A partir de ellos y del cucstionamiento vamos a poder establecer el planteamien­ to más detalladamente.

No obstante, hay que tener cuidado: los conjuntos “problema/respucsta” deben poder ser validados mediante una discusión y unos razonamientos rigurosos, que constituyen los fundamentos de un planteamiento coherente. Si este último no pue­ de construirse, hay que abandonar el conjunto elegido y elaborar otra solución.

El planteamiento detallado

,

cuarto término de la problemática

▲ La elaboración de un planteamiento detallado es indispensable. El análisis y el inventarío de los conceptos han sido llevados a término, los conceptos a los que remiten los términos del enunciado han sido clarificados, se ha explicitado el sen­ tido de éste, se le ha dado forma al conjunto de preguntas, hasta llegar a los pro­ blemas y a la aporía que se han privilegiado para conducir la futura discusión. Gra­ cias al hilo de Ariadna del método, nos orientamos, progresivamente, en el laberinto de las falsas evidencias iniciales del enunciado. ¿Qué tarea nos queda por hacer? Desarrollar la futura demostración en función de una estrategia eficaz, esbozada en un planteamiento dinámico. De este modo se organizarán las articulaciones generales y los posibles niveles de estudio.

La elaboración del planteamiento designa una acto rigurosamente indispensa­ ble de la fase de preparación. Ciertamente, existe un prejuicio muy común que conduce a veces a los estudiantes hacia una búsqueda no estructurada, en lugar de una búsqueda metódica del planteamiento conceptual detallado. Hay quien pre­ fiere al trabajo, considerado ingrato, de la reflexión organizada, la euforia de la improvisación o de la bendita inspiración divina. ¿Acaso el planteamiento no desig­ na una construcción ingrata, limitada y mediocre? ¿No es incompatible el hecho de pensar con esta composición previa en la que se organizan las ideas?

Tras este cuestionamiento del planteamiento, esta preferencia por la inspira- ión, se encuentra un enfoque y una sensibilidad de tipo “romántico’', la misma que Hegel critica en el prólogo de La fenomenología del Espíritu: “Aquellos que ■•e abandonan a la fermentación desordenada de la sustancia creen ser, sepultando !.i conciencia de sí y renunciando al entendimiento, los elegidos de Dios, a los que este infunde la sabiduría en el sueño, pero en este sueño lo que reciben y engen­ dran en efecto no son más que ensoñaciones” (Hegel, La fenomenología del Espí­ ritu, "Prólogo”, FCE, Madrid, 1993: 12).

Opondremos, pues, al mito de la inspiración el rigor del trabajo de construcción conceptual y del planteamiento. Pero, ¿qué es un planteamiento detallado? No es una estructura inerte y rígida a la que el estudiante deberá someterse pasivamente, sino una figura móvil y abierta que representa los elementos esenciales y la orga­ nización de un conjunto, una forma que deja ver la articulación y las ideas en movi­ miento de un discurso o de una obra. El planteamiento detallado manifiesta así un movimiento intelectual, aporta una construcción viva que permite redactar el ejer­ cicio sin someterse al imperio del azar. El momento de la ordenación del plantea­ miento es, pues, rigurosamente necesario, ya que, gracias a él, el estudiante escapa de la arbitrariedad de los análisis y se hace con un eje de reflexión dinámico. Con este fin, el planteamiento detallado debe elaborarse cuidadosamente durante la eta­ pa preparatoria; es un procedimiento indispensable y creador, un marco móvil de trabajo que hace posible la redacción con libertad y seguridad al mismo tiempo. ▲ Características del planteamiento detallado. Un planteamiento designa un eje de investigación: la primera característica del planteamiento detallado será satis­ facer la exigencia de debate y de discusión sin operar mediante una respuesta uni­ lateral. Muchos estudiantes olvidan, a pesar de ser evidente, esta necesidad de un enfoque plural que dirija un debate auténtico.

Segunda característica: el planteamiento aportará una estructura de orden real, una serie lógica y trabada, sin dejar de ser abierta. En el planteamiento detallado debe aparecer, por consiguiente, el vínculo entre las partes, vínculo no solidifica­ do, no cerrado, ya que la clausura mataría el pensamiento. Todo desarrollo, en cier­ to modo, debe “sostenerse” sin cerrarse. En otras palabras, el planteamiento deta­ llado es la manifestación y la expresión de un orden progresivo y riguroso.

El planteamiento debe asimismo mostrarse equilibrado y armónico, satisfacer no sólo lógica, sino estéticamente. Lo que lo caracterizará será la armonía inter­ na, un conjunto estético de relaciones equilibradas. Aproximemos en este lugar filosofía y matemática: sabemos que en esta última todos los razonamientos, que poseen idéntico rigor, no podrían ponerse al mismo nivel. Algunos afirman su superioridad por su forma elegante o su armonía. Lo mismo sucede en filosofía: las articulaciones generales y la organización de los conceptos y nociones pueden satisfacer esta necesidad. Por ello, una de las características fundamentales del planteamiento detallado debe ser su facilidad de organización, vinculada a una

elección feliz de las formas. La conducción estética del planteamiento no es en absoluto inesencial: expresa la flexibilidad de la síntesis efectuada, el movimien­ to armónico del conjunto que refleja la unidad de la idea. Un planteamiento cul­ minado con éxito resulta “agraciado”, expresando su perfección dinámica la desen­ voltura de movimiento del pensamiento. Armónico y formalmente adecuado, el planteamiento detallado satisface así nuestro “espíritu de finura”.

A El planteamiento detallado es comparable a una especie de esquema dinámico. Al ser un marco móvil de reflexión, un proceder creativo, una estructura abierta, proporciona, de manera rigurosa y ordenada, pero también armónica, articulaciones generales, posibles niveles de estudio y significación. Retoma el conjunto organi­ zado de preguntas, pero también el “problema-aporía” sin intentar nunca desagre­ garlos ni desgastarlos, sometiéndolos progresivamente al orden de la reflexión.

¿A qué principios obedecer y según qué criterios operar cuando creamos el planteamiento detallado? En realidad, debemos considerar dos posibles niveles de estudio: por una parte, en efecto, se trata de darle una “solución” al problema sus­ citado o, cuando menos, determinarlo con el máximo de precisión; por otra parte, debemos organizar los argumentos para que permitan responder a la pregunta que subyace en el enunciado. Estos dos niveles se entremezclan en la discusión y es importante tener en cuenta este decurso paralelo. Los ejemplos que vamos a pro­ poner en el párrafo siguiente lo mostrarán de forma más clara.

A Ejemplos. Con nuestro enunciado de base disponemos de dos problemas y de dos ideas directrices correspondientes a una orientación ya perfilada.

El primer problema (que concierte a las relaciones a la vez verdaderas y fal­ sas) nos lleva a un planteamiento dialéctico que, si se realiza correctamente, debe permitir profundizar en la contradicción. La pregunta misma ya sugiere este tipo de planteamiento.

Éste deberá hacer que aparezca claramente la búsqueda de la “solución” o de la determinación del problema, así como la búsqueda relativa a la respuesta que se dará a la pregunta.

La pregunta sobre la posibilidad y la legitimidad de la existencia de las ver­ dades parciales se plantea en todo el desarrollo del planteamiento: de esta forma, estamos seguros de permanecer centrados en el núcleo mismo del tema. Por otro lado, en el interior de cada parte encontramos una argumentación que presenta un parecido con la del planteamiento progresivo: esta combinación del plantea­ miento dialéctico y del progresivo parece ser fructífera. Finalmente, los argu­ mentos utilizados nacen de los materiales o de las ideas vinculados con el cues- tionamiento inicial. Una vez más, la importancia de la cultura filosófica resulta decisiva.

Hay que caer en la cuenta de que, por un lado, el paso de una parte a la siguien­ te, como se expresa en las transiciones, nace de una contradicción que hay que

estudiar y de que, por otro lado, la síntesis integra, superándolas, a la tesis y a la ;mtítesis. Estos dos elementos garantizan el éxito de un planteamiento dialéctico dirigido correctamente. Es absolutamente preciso tenerlos en cuenta en este tipo de planteamiento.

TRATAMIENTO DE LA RESPUESTA Y PLANTEAMIENTO

TRATAMIENTO DEL PROBLEMA

Tesis: Pueden existir verdades parciales. Existen,

en efecto, verdades no universales a las que accedemos:

- por la intuición sensible que se dirige hacía un objeto real y no es susceptible de error; - por la vivencia y la irreductible singularidad

del sujeto;

- por el concepto aislado, que permite los fenómenos.

Formulamos juicios a la vez parciales (fragmentarios y no universales) y verdaderos.

Antítesis: Las verdades analizadas precedentemente

son falsas verdades que deben ser relacionadas ahora con un todo.

- La verdad parcial es el vacío (cf. Hegel). - La simple afección sensible es confusa

(cf. Spinoza).

- El concepto llama a la síntesis de la razón.

Transición:

La conformidad con lo real es aquí incierta y frágil: ¿Estamos realmente ante verdades? ¿Son éstas legítimamente concebibles en cuanto verdades? Los juicios, cuando se enuncian sin hacer referencia al conjunto, muestran ser falsos.

Síntesis: Las verdades parciales se integran en

el seno de un proceso. Ejemplo de las verdades científicas que se incorporan progresivamente a teorías móviles.

Transición:

¿Cómo se puede obtener lo verdadero (global) con partes que se han declarado falsas? Hay ahí una contradicción que nos lleva a un nuevo análisis.

Respuesta a ¡apregunta: Es posible y legítimo

que haya verdades parciales.

Determinación del problema: En realidad,

los juicios enunciados no son sino momentos de un proceso; existen, pues, juicios a la vez verdaderos y falsos en el seno de una circulación dinámica.

El segundo problema (¿cómo acceder a lo real?) nos lleva a preguntarnos sobre los modos de acceso a lo real, sobre los caminos del conocimiento: conocimien­ to empírico (por medio de la intuición sensible); conocimiento objetivo (por la experiencia científica); conocimiento con vistas a acceder a lo universal (por medio del lenguaje, que expresa los conceptos). Lo más adecuado parece ser aquí un plan­ teamiento esencialmente progresivo.

TRATAMIENTO DEL PROBLEMA

Es posible acceder a lo real a (ravés de la intuición sensible. Este conocimiento es fragmentario.

Tídnsición:

Estos conocimientos, puramente individuales, no podrían comunicarse realmente.

En este segundo nivel de análisis, accedemos a lo real a través de la experiencia científica. Este conocimiento es incompleto

y fragmentario.

Transición:

Podemos comunicar aquí las verdades mediante el recurso al lenguaje (que designa asimismo el modo de expresión de nuestras verdades individuales). Se requiere, pues, ei análisis dei lenguaje.

Determinación del problema:

En un último nivel, el acceso a la verdad se realiza a través del lenguaje, forma que expresa los conceptos. El lenguaje es la mediación mediante la cual se expresa toda verdad.

En la primera y en la segunda parte hemos insistido en el problema de existen­ cia, y en la tercera en el de legitimidad. De esta forma hemos examinado por com­