2. CONSIDERACIONES TEÓRICAS: CONFIGURACIÓN DEL CAMPO DE LA EDUCACIÓN
2.8 H ABITUS DEL PROFESOR DE INGENIERIA INDUSTRIAL
2.8.5 El habitus como internalización de la realidad
A partir de los conceptos de campo, espacio social y habitus de Pierre Bourdieu se estructuró la construcción teórica sobre la cual leer los procesos de configuración y transformación del campo de la ingeniería industrial en Colombia y desde la metodología desarrollada también por Bourdieu, para el análisis de los procesos de reproducción complementado con los conceptos de poder, disciplinamiento y subjetivación de Foucault se abordaron los procesos de apropiación del habitus de los profesores de ingeniería industrial, así como de las prácticas sociales que ellos realizan como agentes del campo. Partiendo de la idea de Berger y Luckmann166 de que la realidad se construye socialmente y que la sociología del conocimiento debe analizar los procesos por los cuales esto se produce.
En esta medida retomando a Berger y Luckmann167, desde el concepto de internalización de la realidad, a partir del cual la sociedad existe tanto objetiva como subjetiva, cualquier comprensión teórica adecuada de ella debe abarcar ambos aspectos, los cuales reciben su justo reconocimiento, si la sociedad se entiende en términos de un continuo proceso dialéctico compuesto de tres momentos: externalización, objetivación e internalización, llevados a cabo de manera simultánea. De suerte que un miembro individual de la sociedad, que externaliza simultáneamente su propio ser y el mundo social y lo internaliza como realidad objetiva.
En otras palabras, estar en la sociedad es participar de su dialéctica. Idea sobre la cual se sostiene el concepto de habitus, que plantea la imposibilidad de separación entre sujeto y objeto, dado que el objeto está inscrito en la realidad que el sujeto construye, impidiendo la separación entre el universo interior y exterior del individuo.
De esta manera, sería posible afirmar que la conformación de los campos sociales específicos de cada disciplina de saber o profesión, como el de la ingeniería industrial sirve para dar cuenta del grado de inculcación o durabilidad de un habitus específico, producido en los procesos de
166 BERGER, Peter y LUCKMANN, Thomas. La construcción social de la realidad. Buenos Aires: Amorrortu editores. 1998. p.13. 167 Ibíd., p. 164
disciplinamiento-reproducción, internalización-subjetivación, llevados a cabo en el espacio social universitario, por los agentes del campo. O dicho de otra forma, las condiciones y características que favorecen el surgimiento de los procesos de reproducción o subjetivación, por las discursividades que crea, se convirtieron también en las condiciones de posibilidad del campo social disciplinar:
Según Anrup168 ante “La creencia de que la sociedad forma un solo sistema integrado coherente y funcional. (…), es necesario rechazar la concepción que entiende las relaciones sociales como totalidades, con un todo gobernado por un singular principio determinativo” para no caer en el peligroso juego de considerar la sociedad como un objeto que existe con anterioridad al discurso y por fuera de él, donde las caracterizaciones discursivas al presentarse como reproducciones de la realidad adecuadas o no, pretenden explicarla y corresponderse con ella, pues una correspondencia epistemológica entre la unidad del discurso y la unidad de la realidad necesariamente no es evidente.
Por eso en la búsqueda por los orígenes de la ingeniería industrial como disciplina de saber y su inserción en el entorno latinoamericano, no se puede evitar, al encontrarse con relatos como el de Bernal Díaz del Castillo de México, en el que describe:
(…) el imperio Azteca era vasto y poderoso, los españoles vieron al llegar a la Gran Tenochtitlán fue una gran ciudad y todas las que había dentro del agua. Los conquistadores describieron, de manera sucinta, los caminos y calzadas como admirables. Dos acueductos unían a la ciudad con la tierra firme: el de Chapultepec y el de Coyoacán. Los aztecas tenían grandes ingenieros que habían resuelto los apremiantes problemas de toda gran ciudad, que son los caminos, el agua potable y el tratamiento de los desechos humanos todo dentro de un lago. Incluso construyeron un gran dique al oriente de la ciudad para evitar las inundaciones, ese dique fue demolido por los españoles y nunca más fue reconstruido y su destrucción ha sido la causa de grandes inundaciones de la capital. 169
Reflexionar acerca de la noción de ciudad, ¿por qué los aztecas construyeron “ciudades”? ¿Era para ellos la noción de ciudad, la misma que la que traían los conquistadores?, ¿la idea de
168 ANRUP, Roland. Totalidad Social ¿Unidad Conceptual o unicidad real? En: Revista de extensión cultural no. 20. Diciembre.
Medellín: Universidad Nacional de Colombia.1985. pp.6, 22
169 DÍAZ DEL CASTILLO, Bernal. Historia de la Ingeniería Industrial. México. Consultada el 4 de Mazo de 2011 [en línea].
organizar ciudades obedeció, en el nuevo mundo, al igual que en el llamado “mundo desarrollado” de la época, a la creencia de que la sociedad debía formar un solo sistema integrado coherente y funcional, y por tanto la noción de ciudad como unidad geográfica serviría para alcanzar dicho ideal?
Al plantearse estos interrogantes, se podría pensar en la palabra ciudad como en esa con la que Zuleta170, describe: “todos añoramos la unidad perdida y hacemos nuestra oferta de idealización a una palabra que nos designe al fin, el sentido del mundo y nuestra situación en él” No se puede dar por sentado que para los aztecas esas edificaciones agrupadas significaran ciudades, y menos que al construirlas estuvieran buscando integración coherente y funcional de sus sociedades, y tampoco que la noción de ciudad, sí existía en ellos, fuese resultado de la idealización teleológica de organización social, tal como lo fuera para el primer mundo de la época.
¿Es que en la descripción misma y en el uso del lenguaje del relato de Díaz del Castillo, se avizoran los rasgos de dominación y sometimiento llámense conquista, colonización, modernización o globalización de la que fuimos y somos aún objeto? Porque como lo anotaban Wittgenstein y Derrida171 el lenguaje no es un modelo de la realidad, tan solo depende del contexto en que es usado. De esta forma, distinciones como: ingenieros, acueducto, tratamiento de desechos, agua potable e inundaciones, tan comunes en el léxico ingenieril actual, probablemente nada tuvo que ver con lo que para los aztecas significaba, es posible que para ellos solo correspondiera con formas de disponer sus templos y que lo que para el mundo moderno corresponde a los conocimientos propios de la ingeniería en ellos fueran solo interpretación del movimiento de los astros que les indicaban cuándo, cómo y dónde disponer templos para agradar y calmar la furia de los dioses, o sitios donde refugiar a las “castas dominantes” de la hostilidad de la naturaleza.
Estas reflexiones como preámbulo, se constituyen en una guía en el tratamiento tanto de los archivos como de las narrativas de los profesores de ingeniería industrial.
170 ZULETA, Estanislao. Citado por ANRUP, Roland. Totalidad Social ¿Unidad Conceptual o unicidad real? 1985. Op. cit. p.11
Desde la metodología de investigación histórico-hermenéutica crítica (deconstructiva), utilizada en este trabajo de tesis (Foucault, Deleuze y la obra de Escobar sobre la deconstrucción del desarrollo), la historia es concebida no como un conjunto lineal de sucesión de acontecimientos ordenados en el tiempo, la historia es leída como un proceso social, desde sus rupturas, desde las huellas, desde los bordes que revelan su existencia y discurrir, en el que los conceptos emergen desde la practicidad o las condiciones de posibilidad que le donan al proceso.
El estudio de los conceptos de despojo y destierro, como procesos sociales (como las huellas) que dan cuenta de otros procesos de dominación e imposición llevados a cabo en nuestra sociedad como fueron los de descubrimiento, conquista y colonización; y que luego tomaron nuevos nombres como la modernización y se valieron de otros medios o mecanismos como la industrialización, la escolarización o el urbanismo pero que al igual que los otros procesos de dominación dejaron las mismas huellas de despojo y destierro. Es en ese contexto que se configura la educación en ingeniería industrial en Colombia, como ese campo de enfrentamiento de unos nuevos sujetos los profesores resultado de esas prácticas sociales modernizadoras, como agentes encargados de mantener las condiciones que aseguren la existencia y continuidad de dicho campo de saber, como campo de dominación, mientras haya prácticas de destierro que desplacen grades volúmenes de pobladores se posibilitará la existencia de la ciudad o la universidad. La manera de entramar estos conceptos permitió la deconstrucción del campo. Los ejemplos desde la técnica se utilizaron para entender cómo cuando la técnica aparece en una sociedad como resultado de sus propias gestas y necesidades, los saberes generados nutren los procesos educativos y se crean las condiciones para la división técnica del trabajo, caso contrario, cuando los saberes son impuestos porque lo que se genera es una división social de la producción. La comprensión de estos conceptos en esta tesis, sirven como insumo para lograr entender los procesos de modernización y los posteriores de mundialización como procesos de imposición de saberes ajenos.
Este capítulo de deconstrucción-interpretativa (histórico-hermenéutica), asumidos a parir de la construcción teórica realizada desde la escuela estructuralista (Bourdieu, Durkheim, Weber y Foucault) las distinciones o nociones emergen de la búsqueda desde los bordes, de lo no dicho, desde las huellas que el proceso deja en la mentes y discursividades de los sujetos, que al no ser explícita, hace que el método busque explicitarlas y para lograrlo hace uso de la teoría construida, en un proceso que no es ordenado, ni lineal, en el diálogo concomitante entre ésta y lo dicho para explicitar lo no dicho.
3. POLÍTICAS EN EDUCACIÓN SUPERIOR. LA NORMATIVIDAD EN INGENIERÍA