A esta altura, seguramente te estarás preguntando si tú mismo tienes alguna emoción atrapada y cuál podría ser. Aquí hay una lista de circunstancias que a menudo resultan en emociones atrapadas:
Pérdida de un ser querido
Divorcio o problemas de relación Dificultades económicas
Estrés laboral o del hogar Aborto espontáneo o aborto Trauma físico
Lucha física o emocional
Abuso físico, mental, verbal o sexual Pláticas negativas de uno mismo
Creencias negativas acerca de tí mismo u otros
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0 Estrés a largo plazo Rechazo
Internalización de sentimientos Sentimentios de inferioridad Falta de atención o abandono
Esta lista bajo ninguna circunstancia incluye todo. La única manera de saber si tienes emociones atrapadas es preguntarle al subconsciente. Esto se puede hacer de una forma bastante fácil pero primero se requiere una pequeña explicación.
Mente Consciente versus Subconsciente
Primero, discutamos la diferencia entre la mente consciente y el subconsciente.
Aquí hay una forma muy simple de verlo. Se ha dicho muchas veces que nosotros los humanos usamos solamente alrededor del 10% de nuestro cerebro. Lo que esto realmente quiere decir es que nuestra mente consciente requiere alrededor del 10% de los recursos de nuestro cerebro. En otras palabras, pensar, desplazarse, hacer elecciones, planificar, ver, escuchar, saborear, tocar y oler son todas actividades conscientes y requieren el 10% del poder de procesamiento de nuestro cerebro.
Si esto es cierto, ¿qué hace el otro 90% del cerebro? Si la mente consciente requiere el 10% de nuestro cerebro, podemos referirnos al otro 90% como el subconsciente.
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Esta silenciosa e inconsciente mayor parte del cerebro está constantemente ocupada almacenando información y manteniendo en funcionamiento los sistemas del cuerpo de manera eficiente. También es importante comprender que el subconsciente ejerce una invisible pero profunda influencia sobre las cosas que hacemos y cómo nos comportamos y sentimos. La mayoría de las personas piensan poco en su subconsciente; pero imagina por un instante tener que asumir las funciones que tu subconsciente desempeña. Imagina la dificultad de ordenarle a tu sistema digestivo cómo digerir tu almuerzo, o decirle a tus células cómo producir enzimas o proteínas. Imagina si tuvieras que preocuparte por mantener a tu corazón latiendo o mantener el aire entrando y saliendo de tus pulmones a cada momento de cada día. ¡Y piensas que ahora tienes una agenda muy ocupada!
Como una computadora, tu subconsciente es capaz de almacenar vastas cantidades de información. Las neurocirugías se realizan a menudo cuando el paciente está consciente. El cerebro no tiene nervios sensibles al dolor y los cirujanos toman ventaja de este hecho para obtener respuesta de sus pacientes mientras los cerebros están siendo sondados delicadamente durante una cirugía.
El Dr. Wilder Penfield descubrió que bajo determinadas circunstancias las personas que son sometidas a una neurocirugía tendrán recuerdos que regresarán a
ellos cuando una determinada área del cerebro sea estimulada. Por ejemplo, el cirujano podría tocar un área del cerebro con su electrodo y el paciente en alerta de repente recordará una escena, un aroma o un sonido de algún momento en particular de su vida.1
A menudo estos flashes de memoria se tratan de acontecimientos o escenas que no serían recordados bajo circunstancias normales. Si la misma área del cerebro es tocada nuevamente por un electrodo en el mismo punto preciso, el mismo recuerdo será reexperimentado.
Si tú eres como yo, a veces se hace difícil recordar qué pasó en el día de ayer. Sin embargo, yo creo que tu subconsciente es un fascinante dispositivo de grabación.
Creo que todo lo que has hecho en tu vida entera ha sido registrado en tu subconsciente.
Cada rostro que has visto en una multitud, cada aroma, cada voz, cada canción, cada sabor, cada toque y cada sensación que alguna vez experimentaste ha sido registrado por tu subconsciente.
Cada virus, bacteria u hongo que alguna vez haya invadido tu cuerpo, todas tus heridas, todos tus pensamientos y sentimientos y la historia completa de cada célula de tu cuerpo, todo ha sido archivado.
Jefferson Lewis, Something Hidden:A Biography of Wilder Penfield (Goodread Biographies), (Halifax, Nova Scotia: Formac Publishing Com- pany Ltd., 1951), 198.
Tu subconsciente está también al tanto de cualquiera de las emociones atrapadas que tu cuerpo pueda estar albergando; también sabe exactamente qué efecto tienen estas emociones atrapadas en tu bienestar físico, emocional y mental. Todo esto y mucho más está guardado en tu subconsciente.
La Mente - Computadora
Tu subconsciente también está al tanto de exactamente lo que necesita tu cuerpo para estar bien. ¿Pero cómo puedes acceder a esta información?
Empecé a hacerme la misma pregunta cuando estaba en una escuela quiropráctica. Aprendí que el cerebro es esencialmente una computadora, la más poderosa computadora en el universo conocido. Esto me hizo dudar si los curanderos podrían alguna vez explotar el inmenso poder del cerebro para encontrar información crítica acerca de qué era lo que andaba mal en sus pacientes.
Durante mis años de práctica, aprendí que en verdad es posible recuperar información del subconsciente usando un tipo de kinesiología o examen muscular. Primero fue desarrollado por el Dr. George Goodheart en los años ’60 como una forma de corregir el desequilibrio estructural en el esqueleto; hoy por hoy el examen muscular es ampliamente aceptado. Mientras muchos médicos de todo el mundo utilizan los procedimientos del examen muscular para corregir desajustes de la columna vertebral y otros desequilibrios, el hecho de
que el examen muscular pueda ser usado para obtener información directamente del subconsciente es menos reconocido.2
Hablándole al Cuerpo
La habilidad de abrir una línea de comunicación con el subconsciente de un paciente a través del examen muscular se convirtió para mí en una poderosa herramienta. Me permitió conocer qué necesitaba un paciente para ponerse bien, tan rápido como fuera posible. Llegué a confiar en la sabiduría del cuerpo de manera implícita y a tener mucha fe en la habilidad innata del cuerpo de comunicarme esa sabiduría a través del examen muscular. Muchos años de dar seminarios tanto a no profesionales como médicos, me enseñaron que cualquiera puede hacerlo. Cualquier persona puede aprender a obtener respuestas del cuerpo y cualquiera puede seguir los pasos necesarios para ayudar a curar el cuerpo. No es necesario que seas médico, sólo tienes que querer aprender.
Por muchos años, he sido invitado a compartir este maravilloso conocimiento con el mundo. Refinar y simplificar el Código de la Emoción llevó muchas plegarias y esfuerzo, pero ahora es lo suficientemente simple para que cualquiera pueda aprenderlo. Pronto tendrás todo el conocimiento que necesitas para empezar a utilizar este método en ti mismo para
Robert Frost, Applied Kinesiology: A Training Manual and Reference Book of Basic Principles and Practice, (Berkeley, CA: North Atlantic Books, 00), 4.
remover las energías emocionales atrapadas en tu cuerpo.
Estímulos Negativos versus Positivos
Antes de que pueda enseñarte cómo obtener información de tu subconsciente, debes comprender un principio básico. Este es que todos los organismos, no importa cuán primitivos sean, responderán a estímulos positivos o negativos. Por ejemplo, las plantas crecen en dirección a la luz solar y se apartan de la oscuridad. Una ameba en un acuario se moverá hacia la luz apartándose de la oscuridad. Si se pone una gota de veneno en ese mismo acuario, la ameba se alejará del veneno y se dirigirá hacia el agua más limpia.
En un nivel subconsciente, el cuerpo humano no es diferente.
Tu cuerpo será normalmente atraído por cosas o pensamientos positivos y rechazará cosas o ideas negativas.
De hecho, esto ha sido así a lo largo de toda tu vida, sin que ni siquiera estuvieras al tanto de ello. Si te permites apaciguar tu mente consciente y sintonizas con tu cuerpo, aprenderás que tu subconsciente es bastante capaz de comunicarse contigo.
¿Estás preparado para dejar que tu subconsciente hable contigo?
El Test de Balance
El método más simple que conozco para obtener respuestas de tu subconsciente se llama Test de Balance. Más adelante aprenderás otros métodos de examen muscular en este libro, pero el Test de Balance es extremadamente simple de aprender y no requiere la ayuda de nadie más, por lo que se puede usar cuando estás solo.
Para probar el Test de Balance, debes adoptar una posición vertical y asegurarte de estar cómodo. La habitación debe ser tranquila y libre de distracciones, incluyendo música y televisión. Te será más fácil de aprender si estás solo o con
alguien que esté aprendiendo junto contigo.
Esto es lo que hay que hacer:
Permanece parado con tus pies separados del ancho de los hombros así estás en equilibrio de manera confortable.
Quédate quieto con las manos a los costados.
Deja ir todas tus preocupaciones y relaja tu cuerpo completamente. Cierra tus ojos si te sientes cómodo haciéndolo.
En pocos segundos notarás que es casi imposible permanecer completamente quieto. Tu cuerpo cambiará su posición continuamente de manera suave en diferentes direcciones, mientras tus músculos trabajan para mantener tu posición vertical. Notarás que estos movimientos son muy suaves y que no están bajo tu control consciente.
Cuando hagas una afirmación positiva, verdadera o congruente tu cuerpo debería comenzar a balancearse hacia adelante notablemente, usualmente en menos de diez segundos. Cuando hagas una afirmación incongruente o falsa debería balancearse hacia atrás dentro de la misma estructura.
Creo que este fenómeno ocurre por cómo estás acostumbrado a percibir el mundo alrededor tuyo. A pesar de que tu medio ambiente te rodea completamente en todo momento, por todos lados, tú estás acostumbrado a tratar sólo con lo que está inmediatamente en frente tuyo en cualquier momento dado. Cuando conduces un auto, cuando hablas, cuando comes, cuando trabajas en tu escritorio, estás tratando de manera constante con el mundo adelante tuyo, no con el mundo detrás de ti o a los costados. Cuando tú haces cualquier tipo de afirmación, tu cuerpo percibe ese pensamiento como cualquier otra cosa con la que tiene que tratar, como un archivo en tu escritorio o la comida en tu plato. Esencialmente, puedes pensar en la afirmación que haces como si estuviese justo delante de ti, lista para ser tratada o procesada.
Cuando estés listo, simplemente afirma las palabras “amor incondicional”. Mantén esta frase en tu mente y trata de sentir los sentimientos que están conectados con esta frase. En pocos instantes, tú deberías notar que tu cuerpo se balancea hacia adelante. Como una planta creciendo en dirección a la luz, tu cuerpo se balanceará de manera suave hacia la energía positiva de ese pensamiento. El movimiento de tu cuerpo hacia ese pensamiento puede ser más brusco que gradual en algunos casos y ¡puede sorprenderte!
Ahora deja tu mente en blanco y di la palabra “odio”. Trata de sentir los sentimientos
que están conectados a este sentimiento. Como cualquier organismo que se alejará de manera automática de una sustancia envenenada o dañina, tu cuerpo debería alejarse del pensamiento de “odio”. Podrás notar que tu cuerpo, en diez segundos más o menos, va a empezar a balancearse hacia atrás. Es muy importante que no trates de forzar tu cuerpo para que se balancee hacia adelante o atrás. Simplemente, deja que tu cuerpo se balancee solo. Le estás dando a tu subconsciente su primera oportunidad de hablarte de esta manera directa y debe ser hecho
resultados. No lo fuerces. Se hará más fácil con la práctica.
Ahora trata de hacer una afirmación que sepas que es verdadera. Afirma tu nombre en voz alta diciendo: “Mi nombre es _______________”. Si tu nombre es Alex por ejemplo, dirías: “Mi nombre es Alex”. Tu subconsciente sabe qué es congruente o verdadero. Cuando haces una afirmación verdadera, sentirás que tu cuerpo empieza a balancearse de manera suave hacia adelante porque es atraído hacia la positividad, congruencia y verdad.
Ahora puedes intentarlo con una afirmación falsa o incongruente. Si tu nombre es Alex por ejemplo, podrías decir: “Mi nombre es Chris” o “Mi nombre es Kim”. Siempre y cuando elijas un nombre que no sea el tuyo, tu subconsciente sabrá que esta afirmación es incongruente o falsa. Una vez que hayas hecho esta afirmación, si dejas tu mente en blanco sin otros pensamientos, deberías sentir que tu cuerpo empieza a balancearse hacia atrás en pocos segundos. Esto es así porque tu cuerpo no sólo repele pensamientos negativos como el “odio”, sino que además la incongruencia y la falsedad le son repulsivas a la mente y al cuerpo.
Mantén tu Mente en Blanco
Asegúrate de mantener tu mente en blanco sin otros pensamientos luego de hacer tu afirmación. Si tus pensamientos están deambulando, será difícil para tu subconsciente determinar lo que tú estás buscando.
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¿Qué pasa si, por ejemplo, haces una afirmación positiva o verdadera, pero inmediatamente después comienzas a pensar en la discusión que tuviste anoche con tu cónyuge? Probablemente te balancearás hacia atrás porque el recuerdo de ese acontecimiento es negativo y tu cuerpo querrá naturalmente alejarse de él. Es importante tener paciencia contigo mismo. Cuando aprendes este método al principio, puede llevarte más tiempo de lo esperado para que tu cuerpo se balancee. No te desalientes si esto ocurre.
El tiempo de respuesta de tu cuerpo se acortará de manera significativa cuanto más practiques. Para muchas personas el aspecto más desafiante de esta forma de test es que requiere que ellos pierdan el control por algunos instantes y permitan que su cuerpo haga lo que quiere hacer. Para algunos, perder el control no es fácil. De todos modos, esta es una habilidad simple de aprender y el convertirte en experto no debería llevarte mucho tiempo.
Lo más importante es permanecer enfocado en la afirmación o pensamiento que sea que hayas producido. Sólo mantén tu mente en calma y permite que tu subconsciente se comunique contigo a través del mecanismo de tu cuerpo físico.
Si por algún motivo no estás físicamente apto para llevar a cabo este test, no te preocupes. Hay muchas otras opciones que se te explicarán en el capítulo cinco.
¿Tienes una Emoción Atrapada?
Tan pronto como creas que le has entendido, estás listo para poner el Test de Balance en buen uso. Haz esta afirmación: “Yo tengo una emoción atrapada”. Tu cuerpo se balanceará muy probablemente hacia adelante, dándote una respuesta afirmativa de que tienes al menos una emoción atrapada. Si tu cuerpo se balancea hacia atrás, no te creas que estás libre de emociones atrapadas todavía. Esto puede significar que tus emociones atrapadas están enterradas un poco más profundo y descubrirlas puede llevar un poco más de tiempo pero eso no es problema. Explicaré cómo encontrar y liberar este tipo de emoción atrapada más adelante.
De qué Están Hechas las Emociones Atrapadas
En el universo todo está hecho de energía, aunque esta energía se manifieste de forma física o permanezca invisible. Es la particular disposición de estas energías y sus frecuencias específicas de vibración las que determinan como ellas van a manifestarse en nosotros. En el nivel más básico, todo lo que existe está hecho de la misma cosa: energía. No sólo tú estás hecho de energía, sino que otras formas de energía están atravesando tu cuerpo en este preciso momento. La energía que no podemos ver está alrededor nuestro en forma de ondas de radio, rayos X, infrarrojo, ondas de pensamiento y emociones.
Somos como peces nadando en un mar de energía. La energía es el material del que todas las cosas están hechas; está en todas las cosas y a través de todas las cosas y llena los interespacios del universo.
Podemos sentir la energía cuando se presenta en forma de emociones. Si energías emocionales negativas quedan atrapadas en nosotros, pueden afectarnos de manera desfavorable. Las emociones atrapadas están hechas de energía, al igual que la energía conforma nuestros cuerpos y todo lo demás en el universo.
De Dónde Vienen Nuestras Emociones
Hace miles de años, los antiguos médicos eran astutos observadores del cuerpo humano. Descubrieron que aquellas personas, cuyas vidas estaban dominadas por una emoción en particular, tendrían dolencias correspondientes. Por ejemplo, las personas cuyas vidas estaban regidas por la ira parecían sufrir de problemas de hígado y vesícula. Las personas que pasaban sus vidas sintiendo angustia sufrían a menudo de problemas de pulmón y colon. Las personas temerosas parecían tener problemas de riñón y vejiga.
Eventualmente, se hizo una correlación entre las emociones que experimentamos y varios órganos de nuestro cuerpo. Se creía que los mismos órganos eran los que en verdad producían las emociones que las personas sentían.
En otras palabras, si sientes la emoción de miedo, tus riñones o vejiga están creando esa energía particular o vibración. Si sientes angustia, ella es producida por tus pulmones o tu colon, y así sucesivamente.
Por supuesto, ahora sabemos que ciertas áreas del cerebro se activan cuando sentimos determinadas emociones. También sabemos que hay un componente bioquímico de las emociones que sentimos. Dr. Candace Pert, en su libro Molecules of Emotion (Las Moléculas de la Emoción) explica claramente este costado bioquímico de nuestra naturaleza, el cual es perfectamente válido.3
También hay un costado energético en nuestra naturaleza y hay un componente energético en nuestras emociones que recién ahora está siendo explorado y correlacionado por la ciencia moderna.
Después de mucha experiencia ganada de la práctica clínica, estoy convencido de que los órganos del cuerpo realmente producen las emociones que experimentamos. Los antiguos médicos tenían razón. Si estás sintiendo una emoción de ira, no viene de forma entera de tu cerebro sino que es en verdad emanada por tu hígado o vesícula. Si estás sintiendo la emoción de traición, la emoción es emanada de tu corazón o tu intestino delgado.
Candace B. Pert, Molecules of Emotion: why you feel the way you feel, (New York: Touchstone Press, 997)
Recuerda que solíamos pensar que el cuerpo y la mente estaban separados y eran distintos, pero su línea divisoria se ha borroneado a tal punto que no sabemos dónde empieza la influencia de una y dónde termina la otra.
Tu cuerpo entero es inteligente, no sólo tu mente. Tus órganos son inteligentes, separados dentro de tu cuerpo que desempeñan determinadas funciones y producen emociones específicas y sentimientos.
La gente a menudo se sorprende al aprender que varios órganos de nuestros cuerpos producen las emociones que sentimos. Sin embargo, hay correcciones a este principio en la vida que son bastante distintas, a pesar de que escapan a la atención de la mayoría de los médicos.
¿La Emociones Atrapadas Mataron a Dana Reeve?
Todos recordamos la trágica lesión que dejó cuadriplégico al actor Christopher Reeve. Fuimos tocados por la devoción inagotable de su esposa Dana y nos horrorizamos y entristecimos cuando ella murió. Fue sólo diez meses después de la muerte de su esposo que ella anunció al mundo que sufría de cáncer de pulmón, y siete meses después falleció a los 44 años de edad.
Dana Reeve era una no fumadora que murió de cáncer de pulmón y, a pesar de que la sabiduría convencional sostiene que su muerte se produjo por ser fumadora pasiva, yo creo otra cosa. Los pulmones producen la emoción que llamamos angustia y la sobreabundancia de angustia conducirá seguramente a la creación de