Capítulo 2. El festejo de Zacatecas
2.1. Las relaciones de fiesta
2.2.5. El narrador del festejo, Xavier Alejo Orrio
El documento del festejo zacatecano contiene como ya hemos mencionado, textos escritos
por diversos autores. Una de las secciones más importantes del documento es la
Descripción de las fiestas, cuyo autor, que firma como “…un apassionado de dicha Ciudad
de Zacatecas” es el jesuita Xavier Alejo Orrio, nombre que se desprende de las
investigaciones de Mariana Terán Fuentes, Carlos Herrejón Peredo y del Pbro. Emeterio
Valverde Téllez.61
Xavier Alejo Orrio (1715 – 1764), también llamado Francisco Xavier Alejo de Orrio
en algunas fuentes, fue un jesuita español nacido en Pamplona en 1715, que llegó muy
joven a la Nueva España. Primero fue maestro en Puebla para después pasar a la ciudad de
Zacatecas. Herrejón observa que “…Orrio había escrito y publicado una descripción de las fiestas con que Zacatecas había celebrado la renovación del patronato” (Del sermón al discurso cívico 158) y apunta que en Zacatecas fue maestro de filosofía (158). Al respecto,
Valverde Téllez comenta que el Padre Orrio escribió un tratado de filosofía y dio cursos en
el Colegio de los jesuitas en Zacatecas. Valverde menciona un manuscrito fechado en 1751,
probablemente de un alumno de Orrio, con apuntes del curso sobre su obra titulada Novum
61
Orrio:
…profesor jesuita de cuatro votos, fue el encargado de administrar la herencia que destinó Francisco Pérez de Aragón en 1754, para fundar un colegio con el fin de contribuir a la enseñanza de los jóvenes en Zacatecas. Compró el terreno para la fábrica material del Colegio de San Luis Gonzaga, obtuvo el permiso de construcción por parte de la Audiencia de Guadalajara en julio de 1755(Terán El artificio… 297).63
El Padre Xavier Alejo Orrio murió en el año de 1764, tres años antes de la expulsión de los
jesuitas. Aunque no tenemos más datos del relator del festejo, el análisis de la descripción
de las fiestas nos da cierta idea de su personalidad, ideología, conocimientos y habilidades
como jesuita culto, filósofo, literato y poeta. 64
El estilo narrativo de Xavier Alejo Orrio
Orrio era un gran conocedor de la literatura de su tiempo, como podemos comprobar en la
fluidez de su estilo y en el manejo de los recursos e imágenes de la época. Así, al tiempo
que sigue los preceptos de la retórica y las fórmulas establecidas, revela gran inventiva e
62 Emeterio Valverde Téllez 3. De algunos manuscritos. En línea. (México, 1904).
63 La cita que incluye Terán Fuentes en El artificio de la fe… es de Rosalina Ríos Zúñiga, Educación y transición en Zacatecas. Véase en Mariana Terán El artificio de la fe.La vida pública de los hombres en el Zacatecas del siglo XVIII (México, 2002)309.
64 El padre Orrio predicó en 1761 -tres años después del festejo-, un sermón que se publicó con el titulo: Sermón panegírico predicado en la Iglesia parroquial de Zacatecas, con la ocasión de haberse dedicado un nuevo altar, y colocado en él a la Señora de Guadalupe, a quien había jurado por su patrona universal dicha ciudad, por el mes de septiembre de 1758, por el P. Javier Alejo de Orrio, de la Compañía de Jesús. Sácalo a la luz Don Francisco Javier de Aristoarena y Lanz, teniente de capitán general y comisario que fue de las fiestas en la solemnidad del juramento de la Señora. Y lo consagra a la muy ilustre ciudad de Zacatecas. Impreso con las licencias necesarias en México, en la imprenta de los herederos de doña María de Rivera, en la calle de San Bernardo, Año de1761. Mariana Terán Fuentes y Carlos Herrejón han estudiado este sermón que aporta información adicional de la personalidad y talento de Orrio, así como del mecenazgo de Don Francisco Xavier de Aristoarena y Lanz, uno de los dos comisarios del festejo de 1758 en Zacatecas. Cf. Carlos Herrejón Peredo Del sermón al discurso cívico: México 1760 – 1834 (México, 2003) 158. Véase también Mariana Terán El artificio de la fe.La vida pública de los hombres en el Zacatecas del siglo XVIII
inspiración poética a lo largo de la relación de fiestas. Sus referencias al clima y situación
de la ciudad, concuerdan con los demás textos del documento, así como su visión acerca
del privilegio de la Nueva España por contar con el Patrocinio de la Guadalupana. Orrio
capta las ideas pronunciadas los días del festejo por los predicadores, conociendo que la
impresión del documento era la mejor forma de perpetuar la memoria de todo el festejo,
para dar honor a los comisarios, y a todos los participantes que corrían con los gastos de la
fiesta. A fin de dar una impresión vívida de las fiestas, el relator se presenta como testigo
presencial65 en cada uno de los eventos.
El texto de la descripción de las fiestas alterna la narración con pasajes de
descripciones detalladas y comentarios jocosos que hacen amena la lectura. Orrio utiliza
todo el ingenio barroco para describir en un lenguaje medio los diversos aspectos y
acontecimientos durante los días de fiesta. Las redondillas y poemas que se intercalan en la
obra guardan relación con lo que se narra y presentan el tono y estilo del autor66. A manera de epílogo, después de concluida la loa de la mascarada en el último día de la segunda
semana de fiestas, Orrio dirige una vez más la mirada a la ciudad, apuntando que en esos
días Zacatecas seguía de fiesta día y noche, y que muchos forasteros no podían creer que
Zacatecas estuviera padeciendo problemas de pobreza. En esta forma el autor alarga la
duración del festejo en ecos que repiten las impresiones de la fiesta, en un intento por
perpetuar su final.
65 El jesuita Xavier Alejo Orrio fue de hecho testigo presencial de prácticamente todos los eventos del festejo,
ya que se encontraba en Zacatecas y ésta era su función, por encargo de los comisarios, para poder hacer después la relación de las fiestas. Sin embargo, es importante considerar que en la construcción del relato de fiestas intervienen fórmulas, discursos, estrategias y diversas fuentes de información, con las que el autor puede complementar ampliamente los eventos festivos, por lo cual su presencia como testigo no sería estrictamente necesaria.
66 Llegamos a la conjetura de que Orrio es el autor de la poesía en la relación por su gran unidad en estilo,
forma y contenidos; además, no hay hasta donde sabemos, datos que indiquen otra autoría. En cuanto a ejemplos de los versos que intercala en su descripción, veremos algunos ejemplos en los siguientes apartados de este capítulo.
Orrio que no se valió “…del vocabulario de la lizonja, sino del diccionario vascongado por
más sencillo” (BN…64). Este comentario, además de unirse al orgullo criollo de los vascos de la región, propone una postura ecléctica, en transición, por su desprecio a los elogios
exagerados.
Como podemos constatar, el padre Orrio no se aparta de otras relaciones de fiesta en
su descripción de cada uno de los días, ya que da mayores detalles de las vísperas, para
después enfocarse solamente a los sermones y sus autores, así como a la descripción de las
diversas comedias, procesiones y carros alegóricos presentados por los gremios en cada día
de la fiesta.
La transgresión temporal en el texto
Aunque la descripción de las fiestas es lineal, y va día con día y de principio a fin, Orrio
trastoca el tiempo con fines literarios y prácticos, comunicando sus intenciones con los
juegos de los tiempos a sus lectores. Así, al comentar sobre el sermón del primer
panegirista, el autor anticipa que al final del documento encontrarán íntegro el texto del
sermón que ahora comenta.
En otra instancia, en el segundo día de las fiestas, el lunes 4 de Septiembre, la
procesión con el carro de los carpinteros se suspendió por la lluvia y se efectuó hasta el día
siguiente pero, en un alarde de autoridad literaria, y mostrando que la redacción de la
relación de las fiestas se realiza efectivamente a posteriori, una vez concluido el festejo,
Orrio propone que en la relación escrita, la lluvia no es motivo para suspender la
descripción elogiosa del carro de los carpinteros en el día en que debió de haber ocurrido, la
descripciones de acuerdo a cada día, y así disponer de un “espacio” en su escrito del día
siguiente, en que tiene que describir el carro de los canteros y albañiles. En realidad, nos lo
dice Orrio, los carpinteros desfilaron al siguiente día, junto a los canteros y albañiles debido
a la lluvia, y así, transgrediendo la realidad, a favor de la linealidad ideal del relato, la
descripción del “carro – navío” de los carpinteros y el gentío de la procesión que lo
acompañaba, son descritos un día antes de que sucedieran.
Es fascinante ver la libertad y el ingenio con el que Orrio crea su relato de las fiestas;
la estructura del texto y su estilo literario se apegan al canon de las relaciones de fiesta,
pero aún así – libre en jaula de oro - , domina el manejo de los ejes espaciales y temporales
de su obra de tal manera que puede transgredir su cauce lógico con gran ingenio.