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7) Lo artístico, el educador debe ser sensible, esteta, tener gusto La educación es una obra de arte, por tanto el educador es también un artista.

2.3. Los Maestros en Formación Protagonistas de la Transformación de la Escuela

2.3.1. El Perfil del Maestro para tiempos de Incertidumbre.

Si partimos de los interrogantes anteriores, la tarea de definir el perfil del futuro maestro se puede percibir, desde los procesos modernizantes, que responden al enfoque del capitalismo globalizado68 o desde el enfoque crítico, transformador y humanista69, que también ha acompañado el devenir de la escuela y de las luchas del magisterio, generando cierto tipo de movimientos sociales, que según Marco Raúl Mejía(2011), han permitido manejar estratégicamente la construcción de políticas públicas en Colombia,

68 Hoy se cuestiona a la modernidad, porque nos llevó a todas las situaciones de desigualdad social por cuanto “glorifica el capital”. Hay una preponderancia de lo económico sobre el Ser, es decir el sujeto como objeto de consumo, por cuanto se desconoce la interioridad del Ser.

69 La multiplicidad y la diversidad son manifestaciones contrarias a la modernidad. Se está refiriendo en este caso a la postmodernidad, como posición crítica de la situación social actual, caracterizada por restablecer el valor del Otro, da importancia a las minorías, surgen manifestaciones de grupos marginales que luchan por lograr la igualdad de derechos. La postmodernidad pone en crisis lo moderno y genera movilización social.

orientadas a fortalecer los avances en “las transformaciones necesarias para hacer posible otra escuela, otro maestro, otra maestra y esa otra sociedad” (p.19).

Construir el perfil del maestro para estos tiempos requiere entonces, pensar en otra escuela, con prácticas distintas y por tanto con objetivos distintos. Pensar la escuela, la educación y la pedagogía de manera distinta es ir más allá de sus prácticas, más allá de lo material y evidente, es reflexionar sobre los sujetos que habitan en ella (en la escuela), que conviven e interactúan diariamente (maestros, estudiantes, directivos, padres de familia); también pensar en quienes formulan las políticas educativas y en aquellos que tienen el poder de decisión y acción sobre la escuela.

Otro aspecto importante a tener en cuenta respecto a la construcción del perfil del maestro, es el análisis de las conceptualizaciones, enfoques y perspectivas de maestro. En este sentido, recurrimos a las reflexiones y discusiones generadas por el Grupo de Historia de la Práctica Pedagógica en Colombia, GHPP, liderado por Olga Lucía Zuluága (2012)70, grupo que describe múltiples miradas que han surgido respecto del tema: a) maestro como portador de saber pedagógico(es ir del saber qué al saber cómo) es una mirada desde la discursividad del maestro; b) maestro como productor de saber pedagógico (es ir del saber cómo al saber qué) es decir el maestro sabe lo que hace y lo conceptualiza (grupo Federici), ésta sería un noción metodológica referida a las prácticas no discursivas, que alude a aquello que el maestro hace en el aula; c) maestro como intelectual (según el movimiento pedagógico de la Federación Colombiana de Educadores, (FECODE) el maestro es un intelectual porque piensa el saber pedagógico, en consecuencia no tendría que quedarse con lo que hace en el aula; d) Maestro como re- conceptualizador del saber pedagógico (es la postura de Mario Díaz) en el sentido que son los intelectuales quienes asumirían la función de autores del saber pedagógico y los maestros se encargan de re-conceptualizarlo.

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Foro Virtual sobre las prácticas pedagógicas en Colombia, organizado por el grupo de investigación GHPP.

Por otra parte, la misma autora, Olga Lucía (2012), esboza una diferenciación entre los sujetos de la enseñanza, así: Maestro, su ámbito de desempeño es prioritariamente en educación básica primaria, es un didacta porque se ocupa del método y se forma tanto en Escuelas Normales como en Facultades de Educación. Docente, centra su actividad en las disciplinas que enseña, su ámbito de desempeño está básicamente en la educación secundaria; es un profesional (se forma en la Universidad, se incluye el profesional de la educación-Lic.), ejerce su profesión y también enseña. Profesor universitario, es un profesional dedicado a la enseñanza y no ejerce su profesión (ejemplo el Agrónomo), su función es la profesor que enseña una disciplina (profesar). Finalmente, Pedagogo referido al Licenciado en ciencias de la educación, su función es la de hacer interacción psicopedagógica, socioeducativa o de pedagogía social, puede también desempeñarse como maestro, pero no necesariamente está formado para eso y menos para ser maestro.

A propósito del quehacer pedagógico del maestro, es Oscar Saldarriaga (2003), quien en su estudio sobre las prácticas pedagógicas en Colombia, describe una caracterización sobre el devenir y el “empoderamiento” del maestro, como sujeto de saber pedagógico y para ello parte de la hipótesis de que existen tres modos de ser maestro que han sido determinados por “líneas” que se constituyen en “polos de tensión”, éstas son “el saber pedagógico” y “las prácticas culturales”. Saldarriaga (2003. p.p. 260-290) describe tres modos de ser maestro, sintetizadas en tres frases, en tres personajes y en tres momentos históricos, así: a) “el hombre será lo que sean sus maestros” y su personaje más representativo es Martín Restrepo Mejía, período de 1886- 1930; b) “la sociedad será lo que sean sus maestros”, con Agustín Nieto Caballero, durante la denominada República liberal, entre 1930 y 1946; c) “el ciudadano será lo que sean sus maestros”, con el surgimiento de Antanas Mockus y con la “pedagogía ciudadana” o movimiento denominado “ciudad educadora”. Estos tres modos los ha denominado este autor como clásico, moderno y contemporáneo71, respectivamente. En

71 Estos tres modos de ser maestro, Saldarriaga los caracteriza haciendo uso de matrices en donde cruza dos variables claves: saber pedagógico y prácticas culturales, se resaltan los tres tipos de persona por formar y en consecuencia tres tipos de maestro: El hombre del humanismo, perteneciente al humanismo católico, el tipo de maestro para este enfoque fue el maestro como artista y como apóstol; el

síntesis, estas tres formas simbolizan tres tipos de sujetos por formar, hombre-sociedad y ciudadano y en consecuencia, tres clases de maestros distintos para hacerlo, tres enfoques pedagógicos diferentes y tres horizontes políticos y culturales para orientarlos.

Ante estos planteamientos descritos en este apartado, la construcción del perfil del maestro debe pasar por la reflexión sobre ¿Cuál es el sentido de su formación?; ¿podemos quedarnos en la Pedagogía como saber fundante?; ¿el saber central del maestro debe ser la didáctica?; ¿lo que produce el maestro, o sea la didáctica, es mucho más que aplicar un método de enseñanza?; ¿qué le corresponde a la Pedagogía, la enseñanza o la formación? ¿Los maestros son o no profesionales? Al respecto de este último interrogante existen serian preocupaciones respecto a la falta de articulación entre los conocimientos profesionales que se ofrecen en los programas y las competencias que se les exige en los campos de práctica.

Éstas y otras preocupaciones cuestionan la profesionalidad de los maestros, en la medida en que su autonomía, confianza y credibilidad se ven amenazadas. En esta perspectiva, Day, Christopher (2005) distingue cuatro aspectos que diferencian a los “profesionales” de otros trabajadores: Conocimientos especializados o “cultura técnica; compromiso de satisfacer necesidades, “ética de servicio; identidad colectiva fuerte, “compromiso profesional”, y control colegiado sobre la práctica y sobre las normas profesionales, “autonomía profesional” (p.18).

Si los anteriores son solo algunos de los elementos distintivos de los profesionales, para el caso que nos ocupa, la calidad de la enseñanza y el aprendizaje en el aula depende en gran parte del comportamiento del maestro como profesional, lo cual implica no solamente una enseñanza adecuada y eficaz, sino el dominio de los conocimientos, de las técnicas acompañadas de actitudes emocionales como placer, pasión, creatividad y diálogo abierto y espontáneo. Esta caracterización del maestro como profesional implica

humanismo liberal que piensa al sujeto en relación con la Nación, el tipo de maestro para este enfoque

fue el maestro científico, donde el eje del saber del maestro son las ciencias de la educación y en tercer lugar, en el modo contemporáneo, se forma el ciudadano integral, donde su interés es la sociedad civil y sus derechos, para este enfoque se requiere un maestro que enfrente las complejidades de la diversidad cultural.

que la adquisición de un título es necesaria pero no suficiente para tener éxito en su desempeño, como lo diría Day, C.(2005), cuando se trata de enseñar a estudiantes socialmente desadaptados, los más vulnerables, los menos favorecidos, los marginados, se requiere la actualización permanente en la organización del conocimiento, en las técnicas, en los métodos, en los avances de la tecnología, en las metodologías.