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3 3 PLANES Y PROYECTOS PARA EL TERRITORIO La “ Modernidad ” Concreta

3.3.3 EL PLAN, DIRECTOR DE LE CORBUSIER, EN BOGOTÁ

“La Ciudad de Bogotá tiene un Plan Director, lo que ninguna ciudad del mundo posee hoy. Puede resultar en beneficios materiales inmensos, una potencia espiritual que es la propia del civismo, un ímpetu en la población capaz de pasar a través de todas las dificultades, provisionales o accidentales y de realizar, en la armonía, la ciudad expresión de nuestra civilización maquinista” (Le Corbusier 1951) Ya desde los años 30, el pensamiento urbano criollo había retorcido la mirada a las soluciones mesiánicas de los principios “modernos”, vestidos de “estilo internacional”, decretados en los manifiestos del CIAM. En este camino, para finales de los 40s se promulga la ley 88 del 15 diciembre de 1947, que obliga a los municipios con presupuesto superior a $200.000 a levantar un “Plano Regulador”, referido básicamente al control del paisaje urbano. El Acuerdo Municipal No 88 del 8 septiembre de 1948, retoma el mandato de la Ley 88, hecho que permite organizar la oficina del Plan Regulador y hacer contactos con arquitectos internacionales para la puesta en marcha del Plan. No deja de causar inquietud que tanto la ley 88 del 47, firmada por el Presidente de la Republica, Mariano Ospina Pérez, como el Acuerdo 88 del 48 firmado por el Alcalde Municipal, Fernando Mazuera Villegas, sean para las siguientes décadas dos de los apellidos urbanizadores mas prolijos en la escena colombiana y particularmente bogotana.

Figura 28. Son estos dos insignes apellidos protagonistas de la invitación a la “Señora Modernidad” Si el aparato de producción y la dirigencia del país representantes de la visión centralista, querían convertir a Bogotá en la punta de lanza para la modernización del país, deberían invertir en ella lo mejor, para tal fin si era necesario contratar al mismísimo padre del urbanismo moderno para dictar las normas y los lineamientos sobre los cuales se edificara “la Nueva Babel”, se haría. Es así que coincidencias y gestiones de personas que se encuentran acompañando a Le Corbusier en Nueva York, hacen posible que venga a presentar conferencias en Bogotá y a hacer los primeros contactos con las autoridades municipales. ¿Cuál era entonces esta ciudad moderna que quería la aristocracia bogotana?: Si buscáramos un texto emblemático para describir esta ciudad “ideal”, tendríamos que referirnos a “La Carta de Atenas, principios de urbanismo”, conducido por el protagonista de esta historia bogotana. De hecho, aplicando los postulados del Congreso Internacional de Arquitectura Moderna (CIAM), materializado en la Carta de Atenas (1933), es que “Corbu” realiza el planteamiento y el esquema para el “Plan Piloto de Bogotá”.Tal vez desde allí podríamos entender los principios del plan que Le Corbusier propuso para Bogotá.

La visión regional. “La ciudad no es más que una parte del conjunto económico, social y político que constituye la región.”43 Desde aquí Corbu inicia su discurso urbanístico denunciando la ciudad como aparato devorador de otros y advierte que la planeación urbana no es sino una parte de una planeación compleja en la cual las estructuras naturales, rurales y de las poblaciones vecinas debe también ser consideradas. Es esta la razón por la cual, parte de la información que solicita Corbu a las autoridades municipales para iniciar el estudio, es la cartografía existente de la región entera, de la estructura ecológica de la sabana, de la estructura de producción agrícola y de los paisajes y poblaciones circunvecinas a Bogotá. Desde el inicio señaló que el plan director era solo una parte de un todo que debería ser contratado más adelante. El territorio rural no era solo un espacio de esparcimiento para la ciudad, es la despensa inmediata que tiene la ciudad, gran parte del soporte económico de sus habitantes está en la relación que se establece con este. “La ciudad circundada por una región cubierta de cultivos tiene el avituallamiento asegurado. La ciudad que disponga de un subsuelo circundante precioso es rica con materias que podrán servirle de moneda de cambio, sobre todo si está dotada de una red de circulación suficientemente abundante que le permita entrar en contacto útil con sus vecinos, próximos o lejanos”44.

Figura 29. Estructura Ecológica Principal de la ciudad conectada con la región. Fuente: Edición Facsimilar, Le Corbusier en Bogotá 1947-1951 Tomo 1, Documento Germán Samper.

43 LE CORBUSIER, La carta de Atenas. Editorial Planeta- De Agostini, S.A. 1993. p, 21. 44 Ibíd. p, 27

Figura 30 y 31. Estructura Ecologica Principal de la ciudad. Fuente: Docuementos Germán Samper.

En el señalamiento anterior, Corbu exige de la región la articulación a través de vías de comunicación amplias y suficientes que le permita intercambiar no solo por dentro de la región sino también con otros circuito más amplios. Para el caso de Bogotá, Corbu piensa la ciudad dentro de un escenario regional, considerando la primera semicircunferencia de poblaciones; la estructura ecológica principal y la estructura de producción agrícola.

Figura 32. Estructura de movilidad regional y nacional Fuente: Documentos Germán Samper.

Figura 33. Estructura de movilidad y vías. Fuente: Documentos Germán Samper.

El crecimiento. “Cuando apareció la era de las maquinas las ciudades se desarrollaron sin freno ni control. El abandono es la única explicación válida de este crecimiento desmesurado y absolutamente irracional que es una de las causas de la desgracia

urbana. Las ciudades, tanto para nacer como para crecer, tienen razones particulares que deben ser estudiadas.”45 La preocupación por el crecimiento urbano, generador de deterioros en las estructuras vecinas, está presente desde el inicio de los CIAM;

Figura 34 y 35. Estudios de densificación Fuente: Documentos Germán Samper.

Las huellas urbanas sobre el territorio europeo desde la segunda mitad del siglo XIX fueron lo suficientemente dramáticas y contundentes como para convertir este tema en una de las discusiones centrales para los urbanistas. En el caso de Bogotá Corbu plantea densidades diferenciales desde el centro cívico con las mayores hasta los bordes urbanos con las menores. Supone una ciudad capaz de albergar 1.610.000 habitantes

Fig. 36 y 37. Zonificación y cinturones verdes como control del crecimiento. F: Documentos Germán Samper.

Es evidente que para el estudio del plan piloto existían dos circunstancias fundamentales en las decisiones futuras, por un lado la posibilidad desbordante del crecimiento de la población y de la estructura física de la ciudad, deteriorando el paisaje rural; y por el otro el evidente daño que desde entonces se le estaba causando a la estructura ecológica principal. De lo anterior basta comparar: los planos de la estructura física construida y la estructura ecológica principal para esta época (cartografía suministrada a Le Corbusier), por un lado y por el otro, los planos propuestos por el Plan Piloto para el perímetro urbano y la estructura ecológica, tanto de la región como de la ciudad, (expuestos anteriormente).

Figura 38. Estructura construida vs. Estructura ecológica 1952. Fuente: Wiesner, Diana. Conferencia regional occidental IFLA.

Fig. 39. Primera cartografía Bogotá incluyendo municipios anexos 1958. F: Inst. Geográfico Agustín Codazzi. ¿Plan, Proyecto, Planeamiento, Planificación, Planeación?

¿¿¿¿¿Qué diferencia existe entre Plan Urbano y Proyecto Urbano?????? ¿¿¿¿¿Qué diferencia existe entre Planeamiento Urbano y Planeación Urbana????? Algunos autores establecen claramente la diferencia entre plan, planeación y planificación. Por ejemplo para Tomás Miklos (Criterios Básicos de Planeación), El plan representa la concreción documental del conjunto de decisiones explícitas y congruentes para asignar recursos a propósitos preestablecidos. La planeación implica el proceso requerido para la elaboración del plan. La planificación representa el ejercicio (la aplicación concreta) de la planeación vinculada con la instrumentación teórica requerida para transformar la economía o la sociedad.

Según la Ley 2/2002 tenemos las siguientes definiciones:“Plan: conjunto de documentos elaborados por las administraciones públicas que establecen un marco para posteriores decisiones de autorización, fijando fines y objetivos y determinando prioridades de la acción pública, de forma que posibilite la armonización de las decisiones referidas al espacio económico y la protección del medio ambiente. Proyecto: documento técnico previo a la ejecución de una construcción, instalación, obra o cualquier otra actividad, que la define o condiciona de modo necesario, particularmente en lo que se refiere a la localización y explotación, así como a cualquier otra intervención sobre el medio ambiente, incluidas las destinadas a la utilización de los recursos naturales.”

Uno de los grandes cuestionamientos que hemos hecho a los grandes Planes y Proyectos Urbanos de Le Corbusier y en general al proyecto urbano de la modernidad, es que eran resueltos desde el ojo todopoderoso y omnipresente de un Dios que ve el territorio desde arriba, sin involucrarse en las minucias de la cotidianidad, sin consideraciones en la

sociología de la intimidad y la antropología de la miniatura; aquí la ciudad era vista desde ese aparato de “visión mecánica del avión” (en términos del mismo Le Corbusier), con una metodología rectilínea que actúa desde lo general a lo particular, cambiando radicalmente la escala de análisis y generando abstracciones deshumanizada por fuera de la realidad mundana. No obstante lo anterior considero que, en tanto el ojo sobrevolaba desde arriba (como “Palomar” de Ítalo Calvino), el gran logro de las visiones de Corbusier es entender el territorio en su conjunto, entendiendo integralmente los diferentes paisajes. Para algunos estas visiones se convirtieron en la inauguración de la planeación armónica. Le Corbusier propone desarrollar el Plan Director para Bogotá en 3 etapas de Planeación con sus respectivos instrumentos:

El Plan Piloto. Realizado por Le Corbusier, definió el modelo de ciudad en las tres escalas: estructura Zonal (Centro Cívico), estructura Urbana (Bogotá) y estructura Regional (Municipios Circunvecinos); delimitando el perímetro urbano, definiendo una zonificación, estructurando el sistema vial con su clasificación y el sistema ecológico principal; se analizó las carencias y las potencialidades no solo de la ciudad sino de la región. El Plan sería un moderador para el crecimiento de la ciudad y serviría de base para elaborar el Plan Regulador. Incluso alcanzo a definir algunas tipologías de vivienda. El Plan Regulador. A cargo de Sert, Wiener y su despacho Town Planning Associates TPA, asesorados por Le Corbusier, consistía en un estudio detallado del plan piloto, definiría los sistemas de uso de las zonas en las que se dividió la ciudad, el régimen de alturas y normas para la edificación, formas especificas edificatorias, las densidades especificas por zona de población, vías, intersecciones, estacionamientos, iluminaciones y arborizaciones de las vías, la planificación de los servicios públicos, etc. En general todos los aspectos que deben tenerse en cuenta para el buen desarrollo de la ciudad al igual que la zonificación, estaban a cargo de Le Corbusier; Mientras que Sert y Wiener se encargaron de la forma de la edificación y de los sistemas estructurantes, así como las herramientas de gestión.

El Plan Regional. Tal como lo vimos anteriormente, Corbu fiel a las disposiciones de la “Carta de Atenas” exige desde el mismo inicio del encargo,un proyecto regional; en este mismo sentido, Sert y Wiener en el momento de la entrega del Plan Regulador a la alcaldía militar, aclaran la necesidad de contratar inmediatamente el “Plan Regional”, para que el planeamiento sea armónico, muy en concordancia con lo expuesto en el Plan Piloto de Le Corbusier, reiteran la necesidad de estudiar la ciudad a la luz de las afectaciones que generan las poblaciones vecinas. Así pues, proponen un Plan Regional en el que se involucren el planeamiento y posibles conexiones de Bogotá con los municipios vecinos, verbo y gracia, Usaquén, Suba, Engativa, Fontibón, Bosa y Usme.

Estos 3 planes repetían a diferentes escalas y para el conjunto de los municipios los 4 postulados básicos de “la carta de Atenas”, habitar, recrear, trabajar y circular. Desafortunadamente las autoridades bogotanas nunca consideraron el Plan Regional y por supuesto nunca se contrató; Tampoco el Plan Regulador llegó a ser norma oficial, a diferencia del Plan Piloto que fue legalizado a través del Decreto 185 de 1951. La aplicación de los Planes sobre el territorio de la Sabana Bogotá se dieron parcialmente, solo algunos temas puntuales fueron retomados, pero, nunca se aplicaron los aspectos estructurales, es decir el planeamiento integral del territorio.

Una de las aplicaciones puntuales en materia de vivienda masiva, como mecanismo para contener la expansión urbana, es el “CentroUrbano Antonio Nariño” (CUAN); despreciado en su momento, nació como el primer conjunto de vivienda en altura por departamentos, constituido por propiedad horizontal, hito de la modernización y progreso para la capital de Colombia; el CUAN como modelo de ciudad compacta, inició en 1952 la construcción de 960 apartamentos repartidos en 7 torres de 13 pisos, 6 torres de 5 pisos, con capacidad para 5800 personas, espacio urbano generoso en el otro hora, “extremo occidental de la ciudad”. Se fundamentó en los postulados del CIAM, en cuanto a tipologías de conjuntos cerrados habitacionales en altura; fue una fuerte disonancia con lo que hasta el momento había construido Bogotá, incluso diferente a lo que a su alrededor se genero en adelante. Las siguientes líneas trataran de entender como esa euforia inicial del aparato de poder y de la aristocracia bogotana por modernizar la ciudad y el país, se ve desencantada cuando ven amenazadas sus intereses por ese mismo proyecto por el que habían luchado.