Tecnológica
La institución de fomento vinculada a la innovación tecnológica se empezó a desarrollar en Chile a partir de los años sesenta (Monsalves, 2001; Katz y Benavente, 2000 y Katz, 2000). Sin embargo, la mayoría de estas instituciones y programas estaban orientadas al desarrollo de la infraestructura y de las grandes empresas. A partir de los años ochenta la política de innovación experimentó un vuelco importante: se redujo el presupuesto de las instituciones públicas las que fueron sometidas a una política de autofinanciamiento y se creó un conjunto de fondos concursables que, con la excepción del FIA, no discriminan entre región, sector o actor productivo.
El Programa de Ciencia y Tecnología (PCT) presentado en 1992 representó el primer planteamiento de una política de estado sobre estos temas. Después del PCT que operó entre 1992 y 1995, se desarrolló el Programa de Innovación y Tecnología (PIT), 1996–2000 y hace poco fue presentado el Programa de Desarrollo e Innovación Tecnológica (PDIT) 2001-2004.
Análisis de la política de fomento a las pequeñas y medianas empresas en Chile
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Coherentemente con los principios generales de las políticas de fomento, la principal justificación de una acción de apoyo del sector público en esta área, es la presencia de fallas de mercado y de externalidades que impiden que la inversión realizada por el sector privado alcance niveles socialmente deseables. Asimismo, su orientación metodológica se caracteriza por la neutralidad de la intervención, la cual se lleva a cabo mediante instrumentos horizontales —fondos concursables y subsidios a la demanda, que minimizan el efecto distorsionador de la presencia del sector público.
Desde este punto de vista, el PDIT parece introducir elementos novedosos que marcan una ruptura significativas con los principios recién enunciados. En primer lugar, el programa se orienta explícitamente hacia la promoción de la innovación en un conjunto de sectores/ámbitos de reconocida relevancia para el país: biotecnología en forestal y agricultura; tecnología de información y comunicaciones y tecnologías limpias. En segundo lugar, instituye un fondo prospectivo (inaugurado en julio del 2001) que se orienta a “identificar y priorizar los ejes fundamentales del desarrollo tecnológico y productivo nacional en el largo plazo” (Programa de Desarrollo e Innovación Tecnológica, MINECON www.economia.cl , consultada en julio de 2001). En tercer lugar, por primera vez aparece una explícita mención a las PYME como un sujeto preferencial de las política.
El programa cuenta con un presupuesto de 200 millones de dólares, financiado 50% por el Banco Interamericano de Desarrollo y 50% por el Tesoro Público.
A lo largo de los últimos nueve años, los programas de ciencia y tecnología han ido ampliando su rango de acción y se han ido haciendo cada vez más complejos. Un esquema simplificado de la actual estructura del PDIT se presenta en el siguiente esquema matricial (las casillas sombreadas indican las áreas en las que intervienen las distintas instituciones).19
El MINECON coordina y es responsable de la ejecución del conjunto del Programa. Para desarrollar esta función cuenta con una Secretaría Ejecutiva compuesta de nueve profesionales.
MINECON CORFO CONICYT FIA INN INTEC
Prospectivas TIC
Biotecnología Tecnologías limpias Calidad
Fuente: Sobre la base de una entrevista al Director Ejecutivo del programa, julio de 2001. Las actividades son ejecutadas por las distintas instituciones públicas o fondos autónomos, responsables de la gestión de los instrumentos de apoyo. Para garantizar la coordinación, se estableció que las asignaciones presupuestarias a cada fondo se realizaran a través del MINECON. Por otro lado, el Ministerio de Economía suscribió convenios de desempeño con cada una de las entidades participantes, para especificar los recursos a gastar, las actividades y las metas. Finalmente, se constituyó un comité de coordinación compuesto por los directores ejecutivos de las principales instituciones que aportan al fondo (CORFO, CONICYT y FIA, con la presidencia del MINECON) y comités de coordinación por cada una de las seis áreas de trabajo.
Es importante destacar que el conjunto de entidades que participan en la gestión del PDIT, representa tan sólo una pequeña parte de las instituciones y organismos que conforma el sistema nacional de innovación. De acuerdo con el catastro de los centros de transferencia tecnológica (CTT), en 1999 había en Chile un total de 265 CTT, el 33.6% de los cuales fueron creados entre
19 Una descripción más detallada del conjunto de instituciones y de las respectivas funciones en el PDIT, se encuentran en el texto del
1990 y 1999.20 En 1997 se habían registrado 160 CTT, en los que trabajaban casi 7 000 personas (de las cuales 799 doctores, 832 magister y 1 542 licenciados). La principales fuentes de financiamientos eran los organismos de los que dependían los CTT (40.2%), la ventas de servicios, (35.9%) y los organismos públicos (16.0%). Lamentablemente, las encuestas no proporcionan datos acerca del numero de PYME que utilizan los servicios de estos centros.
En cuanto a las PYME, el Programa de Desarrollo e Innovación Tecnológica se plantea lo siguiente: “Acortar las brechas de productividad que separan a las PYME chilenas del resto de la economía nacional y mundial” (p. 12 del PDTI). La línea (subprograma) que hace más explícitamente referencia a las PYME es la de Fomento a la Calidad para la Competitividad, a través de la cual se destinarán alrededor de 28 millones de dólares a las siguientes actividades:
i) Difusión de un modelo de autoevaluación y de gestión de excelencia en las PYME; ii) Promoción de la utilización de normas de gestión de calidad (ISO 9000 y otras); iii) Ampliación de la infraestructura para certificación de calidad.
No obstante, para ninguna de estas acciones de fomento se considera crear instrumentos o acciones dirigidas exclusivamente al desarrollo tecnológico de las PYME. De hecho, de los nueve fondos coordinados por el PDTI, los únicos que definen un tope máximo en la facturación de las empresas beneficiarias y que, por lo tanto, están destinados exclusivamente a las empresas pequeñas y medianas, son: FAT, PROFO y PDP, que, sin embargo, no están orientados precisamente a fomentar el desarrollo de nuevas tecnologías, sino la mejora de la gestión empresarial.
El único fondo cuya orientación es la innovación tecnológica y que, a pesar de no explicitar límites en su reglamento operativo, ha sido utilizado mayoritariamente por PYME es el FONTEC.21
A continuación se analizan con detenimiento los datos concernientes a estos programas.