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III. L A COMUNIDAD AUTÓNOMA ESPAÑOLA DE C ANARIAS

3. El recorrido político-electoral en Canarias

Tras la aprobación el 10 de agosto de 1982 del Estatuto de Autonomía, en Canarias al igual que en el resto de las CC.AA del 143, se han celebrado siete elecciones al Parlamento de Canarias, así como seis legislaturas completas, encontrándonos actualmente al comienzo de la séptima. Desde las primeras elecciones autonómicas celebradas en 1983 se han sucedi- do siete presidentes del Gobierno de Canarias, siendo los más duraderos y los únicos que han repetido mandato: el socialista Jerónimo Saavedra (1983-1987 y 1991-1993), y el naciona- lista Manuel Hermoso (1993-1999).

El Estatuto de Canarias prevé que las elecciones al parlamento regional elijan a un nú- mero de diputados que puede oscilar entre los cincuenta y los setenta (art. 9.3), a través de la fórmula electoral proporcional, más conocida como Ley d´Hondt (art. 9.2). Asimismo, se disponen unas barreras electorales en coherencia con las especificidades canarias, que por tanto no tienen parangón en el Derecho Comparado. La necesidad de alcanzar el seis por cien-

to regional o el treinta por ciento insular en relación al voto válido emitido, por cada partido político para obtener representación en el Parlamento de Canarias, hace que las barreras elec- torales canarias sean las más elevadas tanto a nivel regional como de circunscripción en el conjunto de las CC.AA españolas (García Rojas, 2004).

Las primeras elecciones canarias de 1983 dieron la victoria al PSOE, que consiguió el 41,4 % de los votos y 27 diputados, lo que permitió a Jerónimo Saavedra encabezar el go- bierno regional, primero en minoría y más tarde con apoyo del resto de la izquierda parla- mentaria, hasta el final de esa primera legislatura.

A pesar de ser también el PSOE el partido más votado con un 28 % de los sufragios en los segundos comicios autonómicos de 1987, ese significativo descenso de más de 13 pun- tos porcentuales le hizo perder el Gobierno de Canarias a manos de una coalición de centro- derecha formada por el Centro Democrático y Social (CDS), las Agrupaciones Independien- tes de Canarias (AIC) y Alianza Popular (AP). De esta manera, el popular Fernando Fernández se convirtió en el segundo presidente canario, si bien no pudo concluir la legislatura al no superar con éxito una cuestión de confianza presentada por él mismo ante las profundas disensiones y los intereses contrapuestos que existían en el seno de la coalición que susten- taba su gobierno. Por este motivo, sería sustituido a final de 1988 por Lorenzo Olarte, que sí que consiguió el apoyo de la coalición de gobierno hasta el final de la legislatura.

La tercera legislatura supuso el retorno del antiguo presidente Jerónimo Saavedra, tras la nueva victoria electoral del PSOE en las elecciones autonómicas de 1991, que con un 33,3 % de los votos (5,3 puntos de incremento respecto a 1987), formó coalición de gobierno con AIC hasta 1993. No pudo esta vez Saavedra concluir la legislatura, por el éxito de la moción de censura presentada a mitad de ella por diversos partidos regionales: AIC, Iniciativa por Canarias (ICAN), Centro Canario Nacionalista-Centro Canario Independiente, la Agrupación Herreña Independiente (AHÍ), y la Asamblea Majorera (AM), que conformaron no sólo una nueva coalición de gobierno que convirtió en 1993 a Manuel Hermoso en el cuarto presidente de Canarias, sino un nuevo partido político, denominado Coalición Canaria. Un partido que ha aprovechado la rivalidad entre los dos principales partidos políticos estatales: el PSOE y el PP, así como la escasa fragmentación existente desde entonces en el arco político regio- nal, para mantener la presidencia del Gobierno de Canarias hasta la actualidad.

Las cuartas elecciones autonómicas de 1995 asistieron a la primera derrota electoral del PSOE, que con un 23,3 % de los sufragios, y a la conversión del nuevo partido de CC en la fuerza política más votada con el 33,2% de los votos, que sirvieron a Manuel Hermoso para repetir como presidente de Canarias con la ayuda de los diputados del PP. Por primera vez desde la primera legislatura, el presidente canario pudo iniciar y concluir sin sobresaltos su mandato, dejando atrás las convulsas segunda y tercera legislatura, e instaurando de facto una cierta es- tabilidad política en el gobierno autonómico, que se ha mantenido hasta la actualidad.

De esta manera, tras la renuncia de Manuel Hermoso a volver a presentarse, Román Rodríguez se convertiría en el quinto presidente canario tras la nueva victoria de CC en las elecciones autonómicas de 1999, en las que alcanzó su techo electoral con el 37,5 % de los sufragios válidos, por delante del 27,5% del PP o del 24,3% del PSOE. Rodríguez reeditó el pacto de gobierno con el PP.

El mismo acuerdo acerca de la alternancia entre las dos islas mayores en cuanto a la pro- cedencia del presidente regional dentro del seno de CC, que llevó a Román Rodríguez cua- tro años antes a la presidencia de Canarias, supuso su sustitución como candidato de CC de cara a las elecciones autonómicas de 2003. La nueva victoria de CC, aunque esta vez obte-

niendo sólo el 33% de los sufragios (el PP se quedó con el 31,2 % y el PSOE con el 25,8%), aupó al tinerfeño Adán Martín a la presidencia del Gobierno de Canarias, cargo que ostenta- ría hasta el final de la sexta legislatura.

Las últimas elecciones al Parlamento de Canarias celebradas el pasado 27 de mayo de 2007 han supuesto un vuelco espectacular en el panorama político canario, al pasar la terce- ra fuerza más votada en las anteriores elecciones, el PSOE a vencer contundentemente con un 35,3 % de los sufragios, con más de diez puntos de diferencia sobre el PP (24,8 %) y CC (23,5%). Sin embargo el pacto de gobierno entre conservadores y nacionalistas ha vuelto a dar la presidencia del gobierno canario a estos últimos, de la mano del séptimo y actual pre- sidente de Canarias, Paulino Rivero.