Capítulo I: Presupuestos teóricos para el Análisis Ideológico del Discurso 16
1.3. El Sistema Comunicativo y el Sistema Social 35
Como ha sido analizado en el epígrafe anterior, toda la dimensión ideológica de un texto o discurso no puede comprenderse en su justa medida sino se ubica en un contexto social, en una situación comunicativa dada. Además, la relación discurso/contexto sobrepasa estas observaciones, pues existen medios de comunicación y componentes sociales que forman dos grandes sistemas, el Comunicativo (S.C) y el Social (S.S), respectivamente. Los lazos entre ellos determinan, en gran medida, el verdadero significado del discurso para la sociedad.
La Teoría Funcionalista de las Comunicaciones de Masas constituye uno de los primeros acercamientos a este particular. “El sistema social en su globalidad es concebido como un organismo cuyas distintas partes desempeñan funciones de integración y mantenimiento del sistema. Su equilibrio y su estabilidad se realizan a través de las relaciones funcionales que los individuos y los subsistemas activan en su conjunto”. (Wolf, 2005, p.35) Así, el Sistema Social debe cumplir requerimientos, tales como: la conservación del modelo y el control de las tensiones, la adaptación al ambiente social, la persecución de la finalidad y la integración de todas sus partes. (Wolf, 2005)
Pero, el Sistema Social puede ser también disfuncional si no satisface los imperativos o las necesidades elementales de sus miembros. En tanto, el papel de la información dentro de este sistema debe cumplir dos funciones esenciales: “[…] proporcionar la posibilidad, frente a amenazas y peligros inesperados, de alertar a los ciudadanos; y proporcionar los instrumentos para realizar algunas actividades cotidianas institucionalizadas, como los intercambios económicos […]” (Wolf, 2005, p.37).
Sin embargo, dichas funciones o disfunciones no se observan en contextos comunicativos específicos, la teoría solo refiere un análisis general del papel de los medios de comunicación en la sociedad. Mientras, “estos medios no solo continúan afirmando el status quo sino que, en la misma medida, dejan de plantear los problemas esenciales a propósito de la estructura social”. (Lazarsfeld – Merton 1948, p.86, citado en Wolf 2005, p.38)
____________ CAPÍTULO I: Presupuestos teóricos para el Análisis Ideológico del Discurso
Los teóricos funcionalistas y los marxistas establecen una relación de dependencia del Sistema Comunicativo al Social, negando toda autonomía al primero. Para ellos, la comunicación pública no interviene en los cambios que ocurren en la sociedad. Los marxistas ven en los medios de comunicación un instrumento para materializar sus propósitos en la sociedad. “No existe, entonces, diferencia alguna entre la misión del periódico y la del partido: alzarse con el poder y, una vez conseguido este, construir un nuevo modelo social […] Aislar de la sociedad algo tan enraizado en ella como un medio de comunicación social solo puede conducir a análisis erróneos.” (Coca, 1988, p.159) El teórico español Manuel Martín Serrano concibe su visión de una forma diametralmente opuesta y no del todo acertada. Entre Sistema Social y Sistema Comunicativo establece una relación de interdependencia si:
[…] algunos cambios sociales explicasen algunas transformaciones de la comunicación pública y que, del mismo modo, algunas transformaciones comunicativas tuviesen a veces algunas consecuencias para la estructura y el funcionamiento de la sociedad. La presuposición de que existen mutuas afectaciones obliga a aceptar que la comunicación pública es un sistema autónomo. (Serrano, 1986, p.50)
Sin embargo, yerra al afirmar que aún no existen sistemas que hayan incorporado a su propia estructura el Sistema Comunicativo. En cambio, considera los sistemas abiertos uno a la influencia del otro y ninguno con la capacidad de controlar o determinar los componentes del otro. (Serrano, 1986) Un enfoque más contemporáneo, pertenece al investigador Miguel Rodrigo Alsina:
“[…] aunque los medios de comunicación no son sistemas de significación como los lenguajes, sí podemos decir que su sentido […] está inscrito en la estructura misma de la sociedad a que pertenece. Su forma reproduce el carácter de la sociedad, su saber y su técnica, los antagonismos que la dividen y las creencias que comparten sus grupos e individuos. Los medios no son el lenguaje: son la sociedad.”
(1993, p.41)
En busca de un consenso entre el Sistema Comunicativo y el Social y un enfoque más cercano a los procesos ocurridos en la práctica, se asume que la comunicación pública sí está determinada por la estructura social imperante, si bien tiene a su favor cierto grado de autonomía para evaluar cuanto sucede en la sociedad. El Sistema Comunicativo posee estructuras propias de funcionamiento interno que lo imbrican y legitiman ante a otros sistemas económicos, culturales y psicológicos. En cuanto a sus funciones, el estudioso cubano, Dr. Julio García Luis, expone que “el sistema de comunicación
____________ CAPÍTULO I: Presupuestos teóricos para el Análisis Ideológico del Discurso
pública, como regla, es funcional a la ideología hegemónica y, de modo más directo, al sistema político-jurídico dominante, lo que no excluye las relaciones contradictorias.” (García, 2004, p.41) Los medios de prensa que conforman el Sistema Comunicativo orientan sus productos de acuerdo a los principios y normas que rigen el Sistema Social. A su vez, constituyen parte indispensable del mecanismo de funcionamiento integral de la sociedad, pues “[…] la comunicación es el mayor instrumento de socialización y la socialización el agente principal del cambio social […]” (Gomis, p.164, citado en García 2004, p.69).
La información que se publica no permanece incólume, el sujeto social se apropia de ella; “[…] en forma cada día más extensa y excluyente, lo público se va identificando con lo que es escenificado en los medios masivos.” (Martín-Barbero 1992, p.20, citado en García 2004, p.69) Los receptores incorporan a sus prácticas sociales cuánto ven, escuchan o leen. Rigen su comportamiento dentro de la sociedad conforme a lo publicado en la prensa y consideran cierto cuanto aparece en ella sin detenerse a examinar exhaustivamente su trasfondo ideológico.