PROGRAMAS MUSICALES COLECTIVOS EN COLOMBIA
2.1. Programas Musicales Colectivos en Colombia
2.1.2. Prácticas musicales colectivas 1 La Fundación Nacional Batuta
2.1.2.2. El Sistema de Orquestas de Venezuela como modelo
En este punto es importante hacer mención a la labor musical que se ha llevado a cabo en Venezuela y de la cual ha bebido no solo el programa de Orquestas en Colombia sino en muchas partes del mundo.
83 El Sistema de Orquestas de Venezuela fue fundado por José Antonio Abreu en el año de 1975 y quien a partir de su modelo pedagógico desarrolló una dinámica musical y social nueva para este país.
El programa de Venezuela ha recibido el apoyo del gobierno ya que se considera una institución social en primer lugar, musical segunda instancia. En su lema ‹‹ Tocar y Luchar›› se evidencian los rasgos políticos y sociales de su apuesta (Uy, 2012: 6).
Actualmente el 70% de los alumnos del Sistema provienen de familias que viven por debajo de la línea de pobreza (Uy, 2012: 6), esto debido a la filosofía inicial del programa donde Abreu aseguraba que el proyecto tenía una vocación social y propendía por la democratización de la enseñanza artística como una forma de capacitar y rescatar a las nuevas generaciones (Abreu, 2000).
En este sentido la aparición del Sistema de Orquestas de Venezuela traerá al panorama de las políticas culturales varias novedades importantes: una de ellas es el tipo de población a la que se dirige, incluyendo en sus beneficiarios a niños, niñas y jóvenes de condiciones económicas bajas, esto significa que por primera vez se financia con rubros públicos formación musical especializada la cual por sus altos costos solo era accequible para una élite.
Otro cambio es el metodológico, el Sistema adopta la pedagogía de orquesta – escuela con la cual se abandona el modelo individual de conservatorio asociado con la enseñanza occidental de la música, para centrar la atención en la música que se produce como colectivo, este espacio es el centro del proceso donde se adquieren los conocimientos y destrezas musicales y al tiempo será un espacio para la interacción social (MC, 2007: 16).
84 El maestro Abreu lo definirá de la siguiente manera:
Renuncié a la manera tradicional de hacer la música, que era un modelo latinoamericano que copiaba el modelo europeo de estudios teóricos, basados en una enseñanza uno a uno de un instrumento, sin práctica orquestal. … No estaba dispuesto a seguir el programa de educación musical que estaba presente en aquella época. … Con un grupo informal de profesores amigos sembramos la semilla de una nueva manera de enseñar la música. … La escuela era para la orquesta, no la orquesta para la escuela (Batuta, 2011: 4).
De este modo el fundador del Sistema de Orquestas de Venezuela movilizó la comprensión del arte más allá de la estética, para centrarse en la formación integral de la personalidad de sus participantes como un modo de inserción social a través del desarrollo artístico (Abreu, 2000).
En este sentido desde su fundación se ha afirmado que ‹‹ el programa estaba dirigido no para producir músicos profesionales, sino como un proyecto social nacional para rescatar a los niños de las drogas, la violencia y la delincuencia›› (Uy, 2012: 6), lo cual se logra por medio de la interpretación del instrumento, la pertenencia a la orquesta y la asignación de responsabilidades dentro del Sistema, haciendo que los estudiantes se vean a sí mismos como recursos y no como problemas.
Es desde esta perspectivas como esta, que el arte empieza a quedar subordinado a los objetivos sociales. Como lo explica el maestro Abreu, desde esta filosofía, la cultura ya no es más ‹‹ una flor que adorna y divierte a una sociedad››, sino fuente de vida para la misma, y ya no estará más en manos de minorías sino se consolidará en un derecho cultural y social (Abreu, 2000).
85 2.1.2.3. El Modelo de Orquesta Escuela y la metáfora social
El modelo de orquesta – escuela (que también puede desarrollarse en formato de coro o banda, etc) promovido por Abreu se perfilará cada vez más definiéndose por características que con el tiempo le distinguirán (Batuta, 2011; MC, 2007):
Se trata de un proceso que va del grupo al individuo y no del individuo al grupo. ‗La práctica de conjunto‘ que se convierte en el eje programático desde lo
instrumental.
La práctica instrumental colectiva determina el enfoque de todas las actividades académicas del programa de formación musical y desarrollo social.
La práctica musical colectiva ya sea de orquesta, coro u otro formato instrumental asemejan sociedades organizadas, que requieren de la participación comprometida de sus integrantes para el logro de un propósito común, así ‹‹ el resultado artístico, como paradigma de logro social, hace relevantes los aportes de sus integrantes, a la vez que crea necesidades y oportunidades de desarrollo›› (Batuta, 2011: 5).
Es importante reconocer en este punto que el sistema de Orquestas tuvo varias influencias en términos del concepto del ser humano y en términos de la función social de la música.
En la época que se forjaba la propuesta de Abreau se desarrollaban paralelamente nuevas propuestas pedagógicas como las de Jean Piaget, María Montessori, Emile Jaques Dalcroze entre otros, todos estos rediseñaron la comprensión del estudiante como una persona capaz de aprender, quien en una relación distinta y cercana con el docente encontraba las herramientas necesarias para su desarrollo.
Sin embargo uno de los más importantes e influyentes músicos - pedagogos en la propuesta de Venezuela será Shinichi Suzuki un violinista japonés quien desde 1950 iniciará una nueva corriente de enseñanza del violín basado en la educación del talento.
86 Esta nueva filosofía- pedagogía contó con elementos como: colocar al niño en el centro, creer en su capacidad, celebrar cada uno de sus logros, hacer esencial el apoyo de los padres, creer en la posibilidad que tienen de aprender unos estudiantes de otros, derribar la competencia y colocar la cooperación, respetar el ritmo de cada estudiante y generar una dinámica que favorece el aprendizaje acumulativo, paso a paso, siendo el objetivo más importante educar a los seres humanos y en segunda medida los logros musicales (Pendiente biblio ).
Estos principios fueron definidos por Suzuki junto a un grupo de docentes con quienes instituyó un centro de estudios para la educación del talento en Japón desde donde se siguió desarrollando el método de enseñanza musical que denominaro Suzuki. Ya para el año 1971 estaba también en América constituida la Asociación Suzuki para este continente, la cual se ha expandido a los diferentes países logrando permear con su pedagogía la forma de enseñar música también en esta región del planeta. Sin duda la filosofía de Suzuki influenció el sistema de orquestas de Venezuela con su filosofía y su método, aunque no fue apropiado en su totalidad.
Otra gran influencia en el sistema de Orquestas fue la teoría desarrollada por el pedagogo Paulo Freire, quien despertó la conciencia social frente a la responsabilidad de los sujetos respecto a su propia emancipación, concienciación y transformación de sus condiciones vitales (Martín Barbero, 1998). Así mismo por la utilización de diferentes formas artísticas para esta transformación, de hecho dirá Ochoa (2002b) que:
La obra de Freire jugó un papel fundamental en vincular modos locales de expresión o de nombrar (cultura popular) con procesos sociales, lo cual fomentó controvertidas experimentaciones en los campos del teatro y de la música y fue uno de los elementos que impulsó el desarrollo de movimientos sociales en América Latina (Ochoa, 2002b: 10).
87 Es así como el arte dejó de ser solo un espacio estético - individual y se convirtió en un espacio transformador – social. En este sentido el surgimiento de políticas culturales con nuevos enfoques en Latinoamérica estuvo fuertemente influenciada por las acciones promovidas por el movimiento educativo de Freire, que repensó el arte como vehículo de transformación social.
De esta manera el modelo de orquesta – escuela se configura como un espacio que recoge una concepción nueva del sujeto, como un ser capaz, lleno de talento, que solo debe ser educado correctamente, y el colectivo, como un espacio liberador, valioso para la transformación de los individuos y por tanto necesario para la generación de nuevas dinámicas sociales.