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El Sol – Los Jimaguas:

In document EL Camino de Los Orisha (página 159-163)

brillando y esparciendo luz, sobre dos niños. Los niños son bañados por la luz del sol.

Arcano XIX – El Sol

Este es un arcano muy positivo, habla de energía, expansión, vitalidad, alegría y logro. Trata de una energía muy pura, que se derrama con abundancia

y placer sobre justos e injustos. Esta es una carta protectora, tal como la estrella y el sumo sacerdote. En un primer momento podría pensarse que este es un Arcano gobernado por Olorún o por Aggayú Solá, que son las deidades que se asocian al Astro Rey. Pero en realidad, la presencia de ese par de niños en la carta no es sólo casualidad, los niños aquí re- presentados representan la esencia de la energía de este Arcano, la cual es la pureza y la inocencia de la niñez.

Este Arcano nos recuerda que la protección más poderosa que existe es una inocencia, esto quizás merezca unas líneas más: Dice un dicho en mi tie- rra que al inocente lo protege Dios. Es muy intere- sante este planteamiento en realidad, porque aun- que a efectos prácticos muchos pueden pensar que no tiene validez porque hay muchos niños inocentes que sufren en el mundo, la verdad es que esos su- frimientos no pueden destruir la pureza de estos ni- ños. Si los niños mueren en estado de inocencia, se vuelven fuerzas muy puras que moran junto a Dios, esto nos gusta creer en los caminos espiritistas. Por otro lado, cuando hablamos de magia, es siem- pre bueno decir que hay muchas maneras de prote- gerse de la energía negativa que viene desde los de- más, hay talismanes, collares, pulseras y otras reli- quias, hay ozaines, lámparas y obras, hay baños, y otros procedimientos que pueden ser usados, pero nada es más poderoso que la inocencia.

Uno tiene que entender que ser legítimamente ino- cente no tiene que ver con los niños como tal, sino que los niños son símbolos poderosos de inocencia. Un adulto puede ser inocente, si es que ha abando- nado sus vicios y sus culpas, y aprende a fluir con la vida, a tener fe, a confiar.

Cuando una persona es así, no puede ser dañada por la magia negra de ninguna clase. Esto es bueno que se entienda, la puerta para que entre la maldad en la personas es el cuerpo astral. El cuerpo astral está hecho de energía emocional, así que en la ma- gia, la emoción es siempre la clave.

Mire usted, que se lo voy a explicar una vez más: Hay gente que dice que a ellos no les afecta la magia negra porque no creen. Créame usted a mí: si usted cree o no cree, eso no es importante, la magia fun- ciona igual sea que crea o no. Lo que ocurre en al- gunos casos es que la persona no es afectada por- que es muy inocente.

Si la persona no es inocente, pero está emocional- mente bien, la magia puede no afectarle, pero eso se quedará ahí girando en torno a él, y en el momento en que esa persona se desequilibre emocionalmente, entonces la maldad entra y aparece el daño, porque el desequilibrio emocional, la ira, la tristeza, la codi- cia, la lujuria, la desesperación, abren las puertas. Esta energía de inocencia protectora es lo que los Yorubas llamaba Jimaguas, o también se les llama los gemelos Ibeyis. Los beyis son hijos de Shangó, con Oshún o con Oya, según las historias; pero la

que los ha criado es Yemayá. Entonces Yemayá ado- ra a este par de santos que son pequeños en tama- ño pero grandes en poderes.

Fueron los gemelos Ibeyis quienes vencieron al dia- blo (Olosí), tocando sus tambores mágicos y hacién- dolo bailar hasta que quedó exhausto. Los dos ge- melos se turnaban para tocar y jamás perdían el ritmo, y Olosí no lo soportó más y cayó al piso ago- tado, entonces los mellizos le obligaron a irse y a de- jar de ponerle trampa a los hombres.

También fueron los jimaguas quienes salvaron a Obatalá de un plan de asesinato que unas personas tenían en su contra para quitarle su reino. Por ello Obatalá les concedió ser adorados y consentidos por todos los Orishas.

Los Jimaguas son considerados como santos meno- res, hablan por medio de Shangó y lo acompañan. En general se les suele considerar como los mejores perros guardianes que existen. Protegen la casa de quienes los poseen y sus pertenencias, también pro- tegen a las personas de toda influencia negativa. Son realmente poderosos.

Cuando esta carta surge es un evento afortunado, dice que usted está bajo la protección de la energía divina. Los jimaguas corretean alrededor suyo para protegerle, es quizás un indicativo de que debería recibirlos.

De todos modos aunque usted no los tenga, puede orarles y hacerles ofrendas, le encantan las bebidas

dulces, los caramelos y los juguetes. Recuerde que a final de cuentas son niños.

Esta energía puede entrar en su vida en la forma de un sueño muy agradable, o algún niño que se le acerque a pedirle comida o dinero, sea generoso, los Jimaguas lo apreciarán.

In document EL Camino de Los Orisha (página 159-163)

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