El test de medicamentosicamentos
y su emplee en Aur
y su emplee en Auriculcmedicinaiculcmedicina
EL TEST DE MEDICAMENTOS
EL TEST DE MEDICAMENTOS
na de las indicaciones más curiosas de la Auriculomedicina es la posibi- lidad de investigar la reacción del organismo ante un determinado medi-
camento, investigando su posible toxicidad, así como la posibilidad de escoger entre varios medicamentos que pueden estar indicados en un caso deter- minado el más apropiado de ellos.
Esta técnica puede utilizarse con los remedios alopáticos usuales, o bien con los de la Homeopatía.
Las primeras leyes fueron establecidas por el equipo del Dr. Nogier y fueron, en resumen, las siguientes:
• El remedio benéfico;
-No produce reacción en el pulso al contacto repetido con la oreja.
-Da un RAC a la separación brusca del pabellón, tanto más prolongado cuanto mayor sea la apetencia del organismo para el remedio.
-Da un RAC positivo a la aproximación al pabellón hasta una distancia de seis centímetros, que se extingue cuando se aproxima aún más, sobre el lado director, o sea el correspondiente a la lateralidad del individuo '(lado derecho en el diestro).
El remedio benéfico puede tener efectos secundarios nefastos, que se pueden detectar en la oreja cuando se coloca el remedio sobre el brazo.
O sea, cuando se aproxima al pabellón auricular un test de un determinado medicamento;
•Un número elevado de RACs positivos cuando se aproxima al pabellón el test expresa una sensibilización, es decir, una relación entre el organismo y el producto testado.
•Un número elevado de RACs positivos a la separación expresa un stress de privación, es decir que el test que se ha alejado de la oreja demuestra tener un efecto feliz, favorable para el organismo.
En Homeopatía no se trata ya de buscar un medicamento que estimule o frene un órgano o una función deficientes o en exceso, sino de encontrar el único reme- dio que reproduce en el hombre sano todos los desequilibrios que se observan en el enfermo: desequilibrios sobre el plano psíquico, general, sexual, del sueño, etc.
Para el homeópata, las perturbaciones físicas observables objetivamente no son más que el resultado final de un desorden neurovegetativo que tiene su ori- gen en lo que Hahnemann llamó la "fuerza vital."
Este remedio único, el verdadero simillimum del enfermo, tiene una potencia de curación insospechada por aquellos que nunca han usado los tratamientos homeo- páticos. Sin embargo, la búsqueda de este remedio es larga y complicada, necesita una gran experiencia, un gran conocimiento, y ello desalienta a un gran número de médicos homeópatas, que prefieren tener resultados menos profundos, menos com- pletos, pero más fáciles, con una mezcla de remedios homeopáticos.
Por ello se puede deducir el interés de desarrollar un sistema que permita detectar si un remedio es benéfico o no, si una determinada mezcla era benefi- ciosa o no.
Esto ya lo podemos saber con las pruebas de separación o aproximación, tal como hemos dicho anteriormente, pero no eran suficientes para reconocer entre todos los medicamentos beneficiosos el simillimum.
Para ser verdaderamente el simillimum, un determinado medicamento debía borrar toda la patología existente en la oreja y no hacer aparecer ninguna otra. La técnica consistía entonces en presencia de un enfermo en comenzar, como siem- pre, la búsqueda del remedio por el método analítico de Kent.
Después, se anota toda la patología auricular. El remedio encontrado por el razonamiento lógico debía, una vez colocado sobre el brazo del paciente, borrar toda esta patología y no hacer aparecer ninguna otra.
Sin embargo, pronto se observó que un cierto número de enfermos no res- pondían a un remedio correctamente escogido, la oreja no indicaba ningún medi- camento simillimum, o bien indicaba extrañamente un remedio que no tenía nada que ver con el conjunto de síntomas del enfermo.
En todo caso, el medicamento que correspondía al conjunto de los síntomas, cuidadosamente anotados, no restablecía la patología de la oreja en microinfor- mación. Parecía como si la oreja se equivocara, que no fuera de fiar.
Pero si entonces se restablecía un cierto número de trastornos generales de la energética auricular, sea por una auriculomedicin a energética apropiada, sea por una manipulación vertebral, etc., la oreja se decidía entonces y de manera muy precisa a responder al simiílimum.
¿Cuál era el factor denominador común capaz de restablecer en todo el mundo bien sea en forma efectiva, bien en forma de microinformación, la fia- bilidad de la oreja?
La Dra. Fayeton, homeópata y auriculoterapeuta francesa, observó en un enfermo cuya oreja no respondía al remedio una ausencia de transferís de infor- mación magnéticos. Entonces observó que colocando sobre la piel de las extre- midades, en dirección longitudinal, un imán recto norte-sur, los transferís mag- néticos se corregían, y la oreja del enfermo respondía a su simiílimum. De donde concluyó que la oreja tenía necesidad de buenos transferís magnéticos para ser sensible a la frecuencia magnética del remedio. Y a partir de ese momento siste- máticamente colocaba en sus exploraciones un imán norte-sur, antes de realizar la prueba del simiílimum.
Sin embargo, aún quedaba un cierto número de enfermos refractarios cuya oreja permanecía sorda a su simiílimum. Reflexionando sobre los estudios efectuados sobre la constante dieléctrica de los remedios homeopáticos, y la conclusión de que ésta variaba con el remedio y su grado de dinamización, que llevaron al Dr. Nogier al concepto de que la imagen electromagnética específica de cada remedio homeo- pático era una realidad, la Dra. Fayeton investigó en los enfermos rebeldes al test, a pesar de la colocación del imán, el estado de los transferís eléctricos.
Volviendo a realizar una técnica similar, colocaba en sentido longitudinal de las ext remidades, una pila bipolar más/menos, sobre la piel deenfermo, l lo que restablecía los transferts eléctricos en microinformación y hacía a la oreja sensible ante su simiílimum. A partir de este momento, examinaba a todos sus enfermos después de haber colocado sobre su piel una pila y un imán.
La prueba se había hecho así más fiable, pero aún era larga dado que se debía examinar toda la oreja, por lo que el Dr. Nogier sugirió que sinvestigara e la posi- ble exist encia de un artificio que hiciera a toda la oreja patológicque y a, sólo el simiílim um restableciera en un punto cualquiera del pabellónel estado de nor- malidad , mientras que un remedio aproximado no daría ningúnefecto. Con ello, sólo sería necesario probar un solo punto en la oreja, para aceptar o rechazar un remedio en tanto que simiílimum.
Para ello se hacía preciso crear una patología global de la oreja a nivel de un tercer transferí, el transferí luminoso.
La Dra. Fayeton se preguntó si un vidrio polarizado colocado perpendicular- mente al sentido longitudinal de los miembros, por lo tanto en un sentido con - írarianíe para el organismo desde el punió de visía energéíico, lo cual se demues- íra porque en esía posición da una reacción muy íóxica en el pulso, sería capaz de hundir globalmeníe la energía en la oreja.
Y eso fue lo que ocurrió: colocado el polaroid coníra la red orgánica, hunde la respuesía energética de las tres capas de tejido, y el anillo tesí de oro no reaccio- na a más de un ceníímeíro de la oreja directora. Sólo el simiílimum era capaz de liberar esta energía y ningún punto particular de la oreja se corrige sin el.
Es preciso tener en cuenta que frente a un órgano enfermo y quizás sobre íoda la superficie del cuerpo, el seníido de la red es paíológico, y puede hacer un ángu- lo más o menos grande con el seníido longiludinal normal. Pero ello no impor- íaba si se hacía la íécnica siguieníe:
1)Se colocaba el polaroid sobre la piel en el seníido en el que de una reacción íóxica en el pulso, con lo que se anulaba la energía global de la oreja en lodos sus punios. 2)Se colocaba el imán y la pila sobre la piel del enfermo
en el seníido en que esíe gesto no diera ninguna reacción al pulso, con lo que se normalizaban los íransferís eléclricos y magnéticos. 3) En inspiración, se colocaba el remedio sobre la piel y se explora
un punto cualquiera de la oreja. Sólo el simiílimum da una respuesta normal del tejido profundo.
La dinamización exacía de esíe remedio era la única que daba un íejido medio laliendo a un riímo 4/4 normal así como una normalidad del íejido superficial.
Parecía que se había enconírado el test universal, pero aún quedaba un obstácu- lo, los enfermos en oscilación, en los que no se puede encontrar una dirección cons- íaníe de la red, que varía sin cesar, y por ello cuando se coloca el polaroid unas veces esíá en el seníido de la energía y oirás veces no, lo cual creaba confusión. Ya que si se probaba la reacción de la oreja en el momenío en que el polaroid estimulaba la energía, se podría creer equivocadamente que el remedio que se acababa de colocar sobre la piel era el que hacía normal la respuesta del tejido, mientras que no ocurría nada de eso, sino que se había girado el sentido del retículo.
Se hacía preciso estabilizar este retículo por un artificio simple, sin verse obli- gado a corregir la oscilación por una íerapéutica auricular, que de una parte lleva tiempo y de otra modifica el estado del enfermo.
La Dra. Fayeton tuvo la idea de colocar un doble polaroid sobre la piel del enfermo en oscilación, o sea dos polaroids colocados en forma de cruz: En una cie rta dirección esta cruz inmovilizaba el retículo en el sentido de unhundi- miento de la energía. Igual ocurría con una cruz formada por dos imanes o por dos pilas colocadas en sentido perpendicular sobre la piel.
Según el refrán popular"Quien puede lo más, puede lo menos," se demostró que en cualquier enfermo, esté o no en oscilación, este sistema de la cruz funciona bien, o sea en un sentido determinado es tóxico y da una fuerte reacción alérgica en el pulso, y a 90 grados es biótica, favorable, y no modifica el pulso.
A partir de este momento, la técnica definitiva quedó como sigue: 1) Un polaroid cruciforme, colocado en el sentido
en que no se percibe una reacción alérgica en el pulso. 2)Un imán cruciforme, que se coloca en el sentido
en que no se percibe nada en el pulso.
3)Dos pilas perpendiculares, que se colocan en el sentido en que no se percibe nada en el pulso.
4)Enseguida se coloca el remedio y se explora un punto cualquierade la oreja. Sólo el medicamento simillimum es capaz de borrar la patología en la oreja.
Sin embargo todo el sistema era complicado y largo en su realización práctica. Pero todo cambió cuando el Dr. Bahr desarrolló el concepto del campo energético polari- zado del organismo, y su demostración mediante el empleo de un espejo polarizado.