El prim er m inistro de Economía de Levingston, Carlos Moyano Lle- rena, intentó reeditar el plan de Krieger Vasena. Aplicó una nueva devaluación, estableció u n a retención a las exportaciones, bajó los aranceles de importación y promovió u n nuevo acuerdo voluntario de precios. Pero frente al avance de la movilización popular y la pre sión sindical no pudo establecer el congelamiento de los salarios: sin esta últim a medida, el plan fallaba en su base. Las propuestas del nuevo m inistro no tuvieron aceptación y fue reemplazado por Aldo Ferrer, u n economista de la CEPAL. Ferrer no estaba vincula do con las empresas extranjeras ni con los organismos financieros internacionales y sostenía la necesidad de que el Estado liderara el proceso del desarrollo nacional, de acotar la influencia del capital transnacional, de elevar los aranceles a las importaciones y de au m entar el crédito para los medianos y pequeños industriales. La gran burguesía industrial nacional y transnacional criticó esas m e didas y reclamó contra la incapacidad del gobierno para controlar la movilización obrera y popular en Córdoba.
La gestión de Ferrer logró dism inuir las huelgas en el nivel na cional y su política estuvo orientada a m ejorar el ingreso de los sec tores asalariados. Pero la agudización de la rebelión social puso lí mites a la perm anencia de Levingston en el gobierno. Entre finales de 1970 y 1971, aum entó la cantidad e intensidad de conflictos so ciales en varias provincias del interior, en particular en la ciudad de Córdoba.
Sin soluciones para los graves conflictos sociales y políticos que se extendían por todo el país y ante el descontento que producía en tre los sectores capitalistas de mayor poder la orientación de la po lítica económica de su gobierno, Levingston term inó enfrentándose con la Junta de Comandantes, haciendo responsable ante la opinión pública a Lanusse por la falta de orden y seguridad. El 23 de marzo de 1971, Levingston fue relevado de su cargo, y el 25 de m arzo la Junta de Comandantes decidió que el general Lanusse — uno de los representantes más destacados del liberalismo m ilitar— se hiciera cargo de la presidencia de la República.
En febrero de 1971
Levingston forzó la renuncia del gobernador de Córdoba por considerarlo demasiado “blando” frente a los disturbios sociales y designó en su lugar a José Camilo Uriburu, un nacionalista católico. Esta decisión provocó la reacción de gran parte de la población, que exigió el relevo del nuevo gobernador.
El Viborazo tuvo lugar en la ciudad de Córdoba el 15 marzo de 1971. El nuevo interventor provincial impuesto por Levingston afirmó que "confundida entre la múltiple masa de valores morales que es Córdoba por definición, se anida una venenosa serpiente cuya cabeza, pido a Dios, me depare el honor histórico de cortar de un solo tajo”. Ante estas declaraciones, la CGT local llamó a un paro y
movilización. Hubo
manifestaciones, barricadas, fogatas, incendios, saqueos y enfrentamientos entre trabajadores y estudiantes con fuerzas represivas de las poLicías provincial y federal. Por la noche, Uriburu felicitó a los efectivos policiales por su eficiencia en la tarea de "desalojar a la víbora del barrio Clínicas", clásica área de residencia estudiantil y uno de los epicentros de las luchas del período. Finalmente, el flamante gobernador renunció. • |
76 HISTORIA ARGENTINA | 1955-1976 La H o ra d e l P u e b lo s e g ú n la r e v is ta P a n o ra m a (17 d e n o v i e m b r e d e 1970). En e l lu g a r d e l a r q u e r o , A r tu r o I t l i a .y c o m o n ú m e r o 9 y g o le a d o r , J u a n D om in g o P e ró n . El j e f e d e l r a d ic a lis m o R ic a rd o B a lb ín y e l d e l e g a d o d e P e ró n , D a n ie l P a la d in o , e n u n a r e u n ió n d e La H o ra d e l P u e b lo .
"La Hora del Pueblo"
El 11 de noviembre de 1970, el peronismo, el radicalismo y otros partidos dieron a conocer una declaración titulada “La Hora del Pue blo”. Bajo este nombre se conformó una alianza política que involu craba a varios partidos políticos de todo el país. El im pulsor de este acuerdo había sido Juan D. Perón desde Madrid.
D urante los años finales de la dictadura de Onganía y los p rim e ros de la década de 1970, Perón mantuvo su vigencia como líder para todos los sectores del peronismo. En el movimiento obrero, tanto los sectores sindicales vandoristas — encabezados desde la m uerte de Vandor por el metalúrgico José Ignacio Rucci, el nuevo secretario general de la CGT— como el sindicalismo combativo reivindicaban por igual la figura de Perón. La Juventud Peronista realizaba pinta das callejeras con las consignas “Luche y vuelve” o “Perón vuelve”. Los hijos de quienes habían sido furiosos antiperonistas se tran s formaban ahora en fervorosos peronistas. Distintos sectores socia les coincidían en la apreciación de que el conductor del “m ovim ien to de liberación nacional” —y tam bién de pacificación nacional— en la Argentina no podía ser otro que el viejo caudillo.
Hacia fines de 1971, reapareció la revista Prim era Plana — clau surada unos años antes por Onganía— , pero esta vez como vocera de las opiniones de Perón. En ese m ism o año, la revista Panorama
publicó encuestas realizadas entre la población, según las cuales el 53% de las respuestas brindadas por jóve nes y trabajadores en la Capital Federal y el 51% del in terior dem ostraban adhesión al peronism o y eran favo rables a una posible tercera presidencia peronista.
Durante todo 1972, la actitud de Juan Domingo Pe rón, desde el exilio, fue endurecer sus posiciones res pecto del gobierno de Lanusse. Contaba no solo con la adhesión de sus partidarios sino tam bién con el apoyo de los partidos políticos aliados en “La Hora del Pueblo”.
En una declaración firm ada por peronistas, radicales y socialistas, “La Hora del Pueblo reclamó la urgente restauración de la democracia y se pronunció por u n futuro de estabilidad política, u n a redistribución del ingreso a favor de los sectores populares y la protección de los componentes nacio nales de la economía del país”.
F R E N T E P O L I T I C O :
CAP. 2 | EL ESTADO AUTORITARIO DE LA "REVOLUCIÓN ARGENTINA" Y RESISTEN CIA SO CIAL (1966-1973) 77