Leyendo estas páginas, usted habrá descubierto por qué y cómo la adicción a la infelicidad puede surgir, y se habrá familiarizado con las diferentes maneras en las que puede impedirle disfrutar de su vida al máximo. Ahora también sabrá que muchos de los comportamientos desconcertantes, desagradables o autodestructivos que parecían más allá de su control, realmente son manifestaciones de la infelicidad que sin saberlo estaba buscando. Saber esto es la clave para aprender a regular sus emociones y encontrar satisfacción y placer en sus relaciones, en su tiempo libre, en su bienestar físico y en su vida laboral.
Le hemos presentado las estrategias y pautas necesarias para vencer la adicción a la infelicidad, además de los obstáculos que pueden surgir en las distintas fases del proceso de recuperación. Por ejemplo, ha aprendido que debido a razones incompatibles y que compiten entre sí para 1) experimentar satisfacción verdadera y 2) para experimentar la infelicidad que hace mucho confundió con la satisfacción verdadera, el hecho de que le atraiga hacer algo en particular no es ninguna garantía de que eso sea lo que le va a hacer feliz. Tiene que preguntarse a sí mismo si esa elección le atrae porque satisface la adicción a la infelicidad o porque satisface su deseo de experimentar verdadera felicidad.
Lo más importante, ahora sabe que cualquier movimiento hacia adelante, por pequeño que sea, puede llevarlo al objetivo de vivir una vida rica y plena, y también sabrá que recaer no es una señal de debilidad ni la imposibilidad de lograr su objetivo, sino que las recaídas son la reacción ante el éxito y una parte del proceso de curación. Después de responder a nuestros cuestionarios y de utilizar las pautas sugeridas para descubrir y luchar contra la adicción a la infelicidad, esperamos que esté en el camino de hacer que su vida sea mucho más feliz y más plena.
Nos gustaría centramos por un momento en la cuestión del peligro, al final, de que la adicción a la infelicidad sabotee lo que usted ha conseguido, haciendo que enfatice demasiado algunos aspectos de su vida y desatienda otros. Puede que haya aprendido cómo ir mejor en el trabajo, pero invierte tanto un instante en ello que no le queda tiempo para sus relaciones o para estar en forma. Quizá haya podido mejorar sus relaciones, pero sigue pensando que los cambios de humor y las depresiones frecuentes son una parte inevitable de la vida. Tal vez haya descubierto la alegría de sentirse bien físicamente, pero se pasa tanto tiempo haciendo ejercicio que descuida su trabajo o sus relaciones más importantes.
Una vez que haya conseguido mejorar las partes específicas de su vida que necesitan su atención, el último reto es separarse un poco y evaluar cómo se integran las distintas facetas de su vida. Haga un inventario de las distintas áreas de su vida. ¿La adicción a la infelicidad está provocando que ignore o acepte la infelicidad en un área o más para compensar la satisfacción que siente en otras áreas? Si es así, vuelva a consultar las estrategias y pautas de las que hablamos en las páginas anteriores y ocúpese de las áreas de su vida que está desatendiendo o que no le satisfacen. Tenga en mente que una forma en que la adicción a la infelicidad está robándole la experiencia de la verdadera felicidad es dejándole tener éxito en un aspecto de su vida mientras que simultáneamente le hace ser infeliz en alguna otra área.
Terminamos recordándole que la alegría y el optimismo con el que llegó a este mundo al nacer nunca pueden desaparecer por la adicción a la infelicidad. Es verdad que si sufrió carencias emocionales cuando era niño, en ese momento no tenía la capacidad para resistirse a la confusión de infelicidad con felicidad que fue la causa de que, sin saberlo, desarrollara una
adicción a la infelicidad. Pero, como adulto, nunca se es demasiado viejo ni nunca es demasiado tarde para identificar la adicción a la infelicidad y recuperarse de ella embarcándose en una vida llena de satisfacción, verdadero placer y un bienestar interior inamovible.
Aunque las eventualidades nos afectan a todos en distinto grado, no tienen que determinar la calidad de nuestra vida. Usted tiene la capacidad de vencer la adicción a la infelicidad y, cuando lo haya hecho, el acontecimiento más desafortunado no tendrá el poder dominar su equilibrio interior ni de hacer que busque consuelo culpándose a sí mismo o a los demás. Con el tiempo, cuando vaya experimentando el verdadero placer de crear una vida rica y plena y logre evitar esa infelicidad creada por usted mismo, el atractivo que por mucho tiempo tuvo para usted la infelicidad se desvanecerá. Descubrirá que con un poco de atención podrá elegir cosas positivas y que le satisfagan en todas las áreas de su vida y descubrir la felicidad y la plenitud para las que ha nacido.
GLOSARIO
Adicción a la infelicidad: Conscientemente buscar solo la felicidad, pero inconscientemente,
necesitar cierto grado de incomodidad para mantener el equilibrio interior.
Disciplinar: Añadir consecuencias desagradables en la educación del comportamiento de los
niños.
Falsa satisfacción: Experiencias que parecen agradables o cómodas pero que en realidad son
una .manifestación de infelicidad que se ha confundido con felicidad.
Identificación: El intento de ser como otras personas que son importantes para nosotros. Infelicidad apropiada: Respuesta realista ante un acontecimiento realmente terrible.
Infelicidad gratuita: Una reacción exagerada o una experiencia buscada que se utiliza para
satisfacer la adicción a la infelicidad.
Norma del amor: Educar a los niños sin añadir infelicidad o sin privarlos del cariño y
admiración de sus padres.
Progreso: Tener más éxitos que errores a lo largo de un periodo de tiempo.
Reacción adversa al placer: En la presencia de una adicción a la infelicidad, las experiencias
de verdadero placer están seguidas por una necesidad no reconocida de experimentar infelicidad.
Recaídas: Dificultad para seguir con una resolución. Para la persona con una adicción a la
infelicidad, las recaídas no solo son inevitables, sino que son parte del proceso de curación.
Relación ideal: Una identificación cnn la manera como sus padres lo trataron a usted, o el uno
al otro, o a los amigos o extraños.
Verdadera satisfacción: La certeza interior bien fundada de que usted es afectuoso y digno de
afecto, y que elige para su vida aquello que es constructivo y apropiado. La verdadera satisfacción siempre hace que la vida sea mejor; nunca es dañina ni para usted ni para otros.
Martha Heineman Pieper recibió su doctorado de la Universidad de Chicago y su licenciatura del Radcliffe College, donde se graduó con los títulos de Phi Beta Kappa y Magna Cum Laude. Ha trabajado en el consejo editorial de trabajo social del Smith College Studies sobre Trabajo Social y ha escrito para muchas publicaciones profesionales y académicas.
William J. Pieper recibió su licenciatura y doctorado en la Universidad de Illinois. Trabajó como residente en el Instituto de Neuropsiquiatría de Illinois en psiquiatría infantil y de adultos, y también en el Instituto de Chicago para Investigación sobre Jóvenes. En 1975 se graduó en el Instituto de Psicoanálisis de Chicago certificándose en psicoanálisis para niños y adultos. Ha sido profesor del Instituto de Psicoanálisis de Chicago y ha enseñado en la Universidad de Chicago, en la Escuela de Administración de Servicios Sociales.
Durante más de veinticinco años, los Piepers han tenido una consulta privada donde han tratado a niños, adolescentes y adultos; también han sido consejeros de padres y han supervisado a otros profesionales del campo de la salud mental y han llevado a cabo investigaciones clínicas. Son autores de Smart Love: The Compassionate Alternative to Discipline That Will Make You a Better Parent and Your Child a Better Person (Amor inteligente: la alternativa compasiva a la disciplina que les convertirá en mejores padres y a sus hijos en mejores personas). Viven en Chicago y entre los dos han compuesto una familia de cinco hijos.
CONTRAPORTADA
Probablemente usted vaya a leer este libro porque de alguna manera su vida no está resultando ser exactamente como usted deseaba o esperaba. Aunque parte de su insatisfacción se deba a ciertos hechos externos como enfermedades o problemas, que están más allá de su control, en estas páginas descubrirá que la posibilidad de mejorar los aspectos más importantes de su vida se halla siempre en sus manos. En concreto, verá que está sujeto a una necesidad, que usted no identifica, de provocarse a sí mismo infelicidad. También descubrirá que nunca es demasiado tarde para vencer esa adicción a la infelicidad. Esta adicción se produce porque, de un modo inconsciente, nosotros mismos saboteamos nuestras buenas intenciones y nuestros deseos de mejorar, y es muy posible que en ocasiones haya observado que es usted mismo el que impide el logro de aquello que desea.
Tal vez no sea esta la primera vez que se propone mejorar su vida, quizá haya leído otros libros o seguido diversos métodos de ayuda, pero no le fueron eficaces. Pruebe a leer esta obra, pruebe a conocer lo que sus páginas le revelarán sobre la adicción a la infelicidad y cómo usted podrá lograr una vida más feliz y más plena. No habrá perdido el tiempo.
Mayo 2003