Los cuatro tipos de lenguajes La comunicación entre seres humanos tiene lugar a muchos niveles.
Por un lado existe una comunicación verbal literal que es la que utilizamos al hablar y que expresa directamente lo que decimos. Si hablamos de nuestra vida o damos datos sobre nosotros mismos estamos utilizando este tipo de comunicación. La comunicación verbal pura da información en función, únicamente, de lo que decimos de forma explícita. Si digo rojo, es rojo y si digo azul, es azul. Si digo que soy bombero o músico la otra persona recibe simplemente esa información y nada más.
Luego tenemos una comunicación corporal que pertenece al mundo de la comunicación no-verbal, pero no es el único tipo de comunicación no-verbal ya que, como veremos a continuación, hay más tipos de comunicación no-verbal. La comunicación corporal es todo aquello que expresamos con nuestros movimientos, nuestras posturas y nuestros gestos.
Si yo pongo cara de asco, si me cruzo de brazos o si me pongo a temblar cuando hablo con una chica, todo ello son mensajes que pertenecen al lenguaje corporal que, como digo, es una forma de lenguaje no-verbal.
Otra forma de lenguaje no-verbal es la entonación que utilizo al hablar. La forma en que digo las frases. Si, por ejemplo, estoy nervioso y hablo muy deprisa. Si utilizo un tono de voz agudo o si por el contrario utilizo un tono de voz calmado y grave todo ello serían ejemplos de matices de la entonación.
Por último, hay un tipo de lenguaje que estaría a medio camino del lenguaje verbal y el no-verbal que es, lo que yo llamo, el lenguaje implícito o el lenguaje simbólico que utilizamos al hablar. Este lenguaje es el que se percibe de forma implícita por nuestro lenguaje verbal.
Me explicaré con algunos ejemplos. Si yo hablo constantemente de mi ex novia el lenguaje verbal explícito sería la información que doy sobre mi novia al hablar. Por ejemplo, su color de pelo, su forma de ser o cualquier otro dato que yo dé sobre ella será parte del lenguaje verbal explícito.
Lo que digo sobre ella es, simplemente, lo que digo: información. Pero el hecho en sí de que yo hable media hora seguida sobre mi ex novia da una información implícita mucho más valiosa que la información verbal pura o explícita.
Si yo hablo media hora de mi ex novia estoy transmitiendo implícitamente que sigo enamorado de ella o que, como mínimo, no he sido capaz de superar la ruptura, porque si la hubiera superado, no necesitaría hablar de ello durante media hora. Eso es la información implícita, que es muchísimo más importante que la explícita.
Recapitulando tenemos los siguientes tipos de lenguajes a la hora de comunicamos con otras personas:
1-Lenguaje verbal puro o explícito. Ofrece información directa de las cosas.
Si hablo del tiempo solamente arroja información sobre el tiempo. Si hablo de mis amigos solo arroja información de mis amigos, etc.
2-Lenguaje corporal. Es uno de los dos lenguajes no-verbales. Lo forman
todas las posturas, movimientos o gestos que realizamos con el cuerpo. Pueden ser desde una sonrisa hasta ir erguido pasando por nuestros movimientos, nuestras miradas, etc.
3-Entonación. Es el segundo lenguaje no-verbal. Se trata de la forma en que
digo las frases. Si lo digo rápido o lento, grave o agudo, con pausas o sin ellas, etc.
4-Lenguaje verbal implícito. Está a medio camino entre el lenguaje verbal y el
no-verbal. Se trata de todo aquello que subcomunico y que dejo entrever al hablar. No se analiza literalmente lo que digo sino que se trata de matices ocultos que reflejan mi verdadera personalidad. Se interpreta el por qué se dice lo que se dice.
Cuando hablamos con una persona estamos utilizando estos cuatro tipos de lenguajes a la vez. Son cosas que hacemos simultáneamente, queramos o no. Y la otra persona, a su vez, registra la información por estos cuatro canales también a la vez.
Aunque ninguna de las dos personas que conversan sean conscientes de esto, cuando dos personas hablan están constantemente emitiendo y analizando la información que fluye por estos cuatro canales o por estos cuatro lenguajes.
La mayoría de las veces no somos conscientes de nada de esto. En realidad, y por norma general, la gente solo suele ser consciente de lo que ocurre en la comunicación verbal pura.
Pero eso no quiere decir que no estemos procesando el resto de la información. Imaginemos que estamos en un bar e iniciamos una conversación con una chica.
De pronto sale un chico enorme del baño y se acerca: resulta que es su novio. Es probable que el chico no diga nada. Lo más probable es que solo diga "hola", pero con su mirada y con su lenguaje corporal lo está diciendo todo.
Es más, el hecho en sí de que solo haya dicho "hola" refleja que está molesto y que puede haber una pelea inminente (lenguaje implícito).
Como podemos observar en este ejemplo la palabra "hola" (lenguaje verbal explícito) no tiene ninguna relevancia. Toda la comunicación está ocurriendo en los otros tres canales: su forma de hablar (entonación), su forma de moverse y de mirarnos (lenguaje corporal) y lo que su "hola" significa en realidad (lenguaje implícito).
Nosotros es muy probable que no sepamos por qué exactamente, pero notaremos, a nivel instintivo, que el novio no quiere que estemos ahí. Y seguro que notamos que es posible que eso acabe en pelea. ¿Sabríamos decir concretamente por qué sentimos eso? ¿Sabríamos identificar conscientemente qué gesto es el que nos alerta de ese peligro?
No. Es muy probable que no sepamos decir concretamente por qué notamos el peligro, pero el mensaje ha llegado inconscientemente: algo nos dice que nos tenemos que ir de ahí.
Ese es el gran problema de la comunicación. Que la inmensa mayoría de la información llega inconscientemente. Esto no quiere decir que no llegue. Solo quiere decir que llega sin que nosotros sepamos de dónde. Sería equivalente a recibir una nota anónima. El mensaje llega pero no sabemos cuál es el remitente.
Si estudias a fondo el increíble mundo del lenguaje no verbal irás aprendiendo a identificar conscientemente qué gestos, qué miradas, qué tipos de entonación y qué mensajes implícitos son los que subcomunican unas cosas u otras. Y podrás darle nombre a tus sensaciones. Cuando sientas peligro sabrás que ha sido por una mirada, o por un gesto concreto, etc.
De hecho te recomiendo que estudies todo lo que puedas del lenguaje no- verbal porque es un material absolutamente útil en cualquier interacción con otro ser humano. Pero, como dije en el apartado anterior, este es un libro dedicado al Juego Interno y el lenguaje corporal nos interesa en la medida en la que arroja luz sobre nuestra realidad.
Basta con que te quedes con este dato: la mayoría de los autores y psicólogos están de acuerdo en afirmar que el lenguaje verbal puro o explícito solo ocupa un 7% u 8% de la comunicación total. Esto quiere decir que la gente, sobre todo, se queda con lo que haces (lenguaje corporal); la forma en la que hablas (entonación) y lo que subcomunicas al hablar (lenguaje implícito).
El 93% de la comunicación se produce en esos tres niveles. Y a lo que menos atención presta es a lo que dices en sí mismo de forma explícita. Recuerda que esos tres niveles del lenguaje no-verbal son los niveles que no son conscientes. Es decir que el 93% de la comunicación se produce de forma inconsciente.
O dicho de otro modo: cuando hablas con una mujer, el 93% de la información que recibe sobre ti son cosas basadas en su intuición y su percepción que le llegan en forma de mensajes anónimos desde su inconsciente.
Eso es un grave problema, porque ella no sabe por qué piensa eso sobre ti. Para ella no es algo lógico, pero no puede evitar pensar y sentir eso sobre ti. Al igual que tú no puedes evitar sentir miedo con el novio de la chica del ejemplo anterior. Por mucho que su novia te diga que todo está bien tú sientes el peligro.
A las mujeres les pasa igual. Por mucho que tú le digas las frases más espectaculares su cerebro le bombardea con una enorme cantidad de mensajes anónimos que le dan la verdadera información sobre ti.
Por eso no es de extrañar que se hagan amigos de un tipo de chicos pero luego se acuesten con otros. Eso ocurre porque por mucho que a nivel consciente un chico les parezca muy majo, el 93% de la comunicación restante les está diciendo que ese chico no es Alfa, que no tiene buen Juego Interno, que no es poderoso ni valioso y que no va a ser un buen compañero sexual.
Así que, a partir de ahora deja de pensar tanto en lo que dices o dejas de decir y empieza a plantearte cómo lo dices, por qué lo dices y qué haces con tu cuerpo mientras lo dices.