3. Marco teórico
3.3. Planificación-enfoque globalizado
3.3.2. Elementos de la planificación
Los elementos que aquí se desglosarán, se desprender y son indispensables en todo instrumento, los que independiente de su orden en el esquema, responden a las necesidades de un buen diseño, sea este a corto o largo plazo. Es con ellos, que cualquier educador puede plantearse frente a un grupo de estudiantes y desarrollar experiencias de aprendizaje. Entendiendo que en esta oportunidad la mirada es globalizada.
Elección del aprendizaje:
Al interior de Las Bases Curriculares de la Educación Parvularia, es posible encontrar un conjunto de aprendizajes esperados a alcanzar en el transcurso de los 0 a 6 años de los niños y niñas. Los cuales se encuentran divididos en ámbitos, núcleos y ejes de aprendizaje respectivamente. División realizada para comprender las etapas de desarrollo y poder evaluar su proceso, pero, que no necesariamente han de ser estimuladas y potenciadas por separado. Precisan ser consideradas en los párvulos en forma integral, en todo proceso de aprendizaje que se vean involucrados. Pues bien, estos aprendizajes esperados, están constituidos por “…lo que deben saber o ser capaces de hacer los niños a mediano plazo; permiten diversas formas de manifestación de los aprendizajes acorde a sus posibilidades y singularidades,” (MINEDUC, 2005, pág. 28). Estas últimas, han de estar en pleno conocimiento de la Educadora de Párvulos; la cual debe reconocer y tener un respaldo teórico en la toma de decisiones y selección de los aprendizajes esperados. Por medio de un ejercicio permanente de evaluación formativa y diagnóstica, proponiendo desafíos alcanzables que estimulen el avance permanente en las etapas de desarrollo.
El aprendizaje, es el elemento central en la educación, del mismo modo en la educación preescolar, donde niñas y niños lo realizan mediante la experiencia sensorial, el juego, actividad, lenguaje, música, con otros y consigo mismo. Es por lo tanto, el objetivo que no ha de perderse de vista al interior del aula. Requiere ser planificado, proyectado y pensado para un grupo determinado, un estilo y ritmo de aprendizaje contextualizado, un tiempo definido, recursos humanos y materiales específicos que contribuyan a un proceso adecuado y eficiente.
Respecto al proceso de aprendizaje, se ha dicho y escrito mucho, tanto desde las neurociencias como la psicología. Pero, en esta ocasión nos centraremos en elementos cognitivos y afectivos que convergen en este
proceso. Especificando un aprendizaje significativo, Intentando llegar a un concepto. De los cual existen varias miradas.
Los aprendizajes dependen de las características singulares de cada uno de los aprendices; en gran medida, a las experiencias que cada uno ha vivido desde el nacimiento; la forma en que se aprende y el ritmo del aprendizaje, varían según las capacidades, motivaciones e intereses de cada uno de los niños y niñas; en fin, la manera y la forma en que se producen los aprendizajes, son el resultado de procesos que siempre son singulares y personales. (Antoni, 2007, pág. 32)
El punto de partida estaría entonces, en el reconocimiento tanto de las características, necesidades e intereses del grupo de niños y niñas; como las individuales. Apoyándose en el principio de singularidad y relación, permitir que los párvulos expresen sus pensamientos e ideas y del mismo modo reconozcan y respeten las de sus pares. Esto, es la base para considerar y plantearse un aprendizaje significativo, en el proceso de enseñanza; donde realmente los aprendices sean los protagonistas de su proceso, y no unos receptores de conceptos e ideas externos o alejados de su realidad inmediata.
De este modo, un primer ejercicio para un aprendizaje significativo es invitar a los niños y las niñas a exponer sus intereses, plantear sus necesidades y curiosidades, preguntar, plantear problemas, dar espacio al descubrimiento, a la exploración y dar su opinión frente a lo que se les presenta; pero no sólo oírle, se requiere actuar frente a su opiniones, sea positiva o negativa, se adapte o no a nuestras planificaciones. Cuando hemos logrado hacer este ejercicio, iniciar la planificación y proyección de los aprendizajes a alcanzar mediante los intereses de los niños y niñas, resulta más simple si las consideramos y queremos un aprendizaje verdaderamente significativo. Del mismo modo, el proceso de enseñanza se llevara a cabo en forma fluida, por la motivación que tendrán los párvulos frente al contenido y la experiencia. Este último elemento, es el generador principal para el aprendizaje, puesto que el deseo de aprender permite mantener la atención y concentración en la experiencia, potenciando las relaciones cognitivas que se establecerán. El estar motivado ante una situación, predispone al
individuo a recibir y conectar sus esquemas conceptuales con aquellos que se le presentan como nuevos.
Un aprendizaje significativo se inicia en la motivación. Donde el párvulo se predispone al nuevo conocimiento, recordando y recuperando sus nociones previas relacionadas al concepto o la experiencia. Verbalizando, expresando, dibujando o escribiéndola para hacerla explicita, mediante una recogida colectiva o individual. Una vez realizado esto, es posible presentar el nuevo concepto, objeto de estudio, actividad, experiencia o movimiento; favoreciendo en los aprendices el primer quiebre cognitivo, donde se comienzan a reestructurar los esquemas, o bien se amplían y profundizan, según sea la situación. Si lo miráramos como un gráfico, el proceso de aprendizaje, éste, sería el punto más alto en la importancia, puesto que es el ejercicio interno de cada niño o niña de combinaciones cognitivas que se transformarán en nuevas habilidades, aptitudes o contenido. Momento en el cual se asimila lo nuevo, complementando o transformando lo anterior. Punto en el cual, el menos da un salto de avance a la transformación de sus conceptos. Este proceso, se puede producir cíclico, desde la motivación del párvulo, a nuevos conocimiento; con mayor frecuencia, en aquellos casos donde la motivación impulsa a continuar avanzando.
Todo lo expuesto anteriormente, permite dotar de sentido el aprendizaje, tanto para el alumno como al docente, considerando que el párvulo pasa a ser un protagonista en su proceso y el docente un generados y facilitados de ello. Sin dejar de considerar que el uso del material es un posibilitador en el proceso y no el fin. Seleccionando aquellos adecuados a sus necesidades, etapa de desarrollo, estilo y ritmo de aprendizaje, el material logrará su objetivo.
Para la construcción de significado, en el caso de los preescolares, han de ser claros y específicos. Permitiéndoles dar cuenta de lo que están aprendiendo y cómo lo están haciendo, mediante los ejercicios de metacognición, por medio de la verbalización, esquemas y dibujos, puedan sintetizar y exponer el proceso realizado. En cuanto a los conceptos, han de
ser puntuales, que respondan a alguna pregunta o interés, comprendidos mediante la experiencia directa, sin caer en las memorizaciones. Permitiendo más de una actividad relacionada con el concepto o contenido, utilizando variadas metodologías que permitan abarcar los distintos estilos de aprendizaje del grupo.
Si consideramos todo lo mencionado anteriormente, estaremos entregando grandes oportunidades a nuestros niños y niñas, en la medida que se favorezca la adquisición de nuevos aprendizajes, estaremos cumpliendo con el objetivo de la educación. La adquisición del conocimiento, no es tan solo presentar el contenido, sino que permitirles a los pàrvulos interesarse en él, motivarse a descubrirlo, interrogarlo, discutirlo, experimentarlo, comprenderlo, y explicarlo. De esta medida, la retención de lo aprendido será duradera, logrando con el tiempo un capital cultural amplio, que habrá puertas a aprendizajes mayores y conocimientos superiores con facilidad. Pero sin dura, un aspecto importante de este enfoque, es que los aprendices son protagonistas activos en su proceso, no son sólo receptores y asimilan con rapidez el sistema de trabajo; acostumbrándose a él y logrando grandes avances en su desarrollo. Y por último, tiene la perspectiva personalizada, en la que el educados, busca responder a la gran mayoría de sus párvulos, utilizando distintas estrategias metodológicas, que apunten a un aprendizaje para todos.
Contenido:
Su discusión se plantea desde el Curriculum, impactando en el instrumento de planificación. Cuestionando cuales serían los conocimientos básicos en la educación, que estructuren la base para formar ciudadanos, que le permita seguir aprendiendo. “…conocimientos conducentes a desarrollar el pensamiento crítico, saberes que se requieren para ejercer una ciudadanía democrática, activa y deliberante, a ser capaz de evaluar la información, comparar con otras fuentes…” (Magendzo, 2008, pág. 27). A simple vista, estos parecieran conocimientos alcanzables en edad escolar o incluso superior. Pero, desde la educación preescolar es cuando debemos
sentar las primeras bases en estos conocimientos, por medio de la experiencia significativa proyectada y preparada con anterioridad. Este acto favorecerá una intencionalidad en el quehacer docente.
Entonces ¿Qué hemos de enseñar a nuestros niños y niñas? Las bases curriculares nos plantean un conjunto de contenidos, saberes y aprendizajes que los párvulos han de aprender en su trayectoria por este nivel. ¿Responden estos a las necesidades e intereses de las niñas y los niños de hoy? Esta debiera ser una permanente interrogación de la educadora de párvulos, la principal observadora técnica del aula. Lo planteado en el instrumento curricular, son una aproximación generalizada de lo que los menores desean saber, pero que no responde al contexto de cada aula, grupo o párvulo.
El enfoque globalizador, propone una mirada amplia del conocimiento, donde el mecanismo de memorización de datos y respuestas aprendidas no tienen lugar. Sino que, partiendo desde experiencias, vivencias o intereses, se comienzan a trabajar los contenidos, con el propósito de construir la comprensión del elemento de estudio. A base de las experiencias y conocimientos previos de los menores. De este modo, se dota de sentido la experiencia de aprendizaje, atribuyéndole valor significativo, gracias a la natural curiosidad de las niñas y los niños. Permitiéndoles comprender que la complejidad del conocer, es globalizado, ya que, se mira desde distintos ángulos, utilizando variados caminos para encontrar respuestas o formular una explicación.
Desde este enfoque, las distintas disciplinas con sus contenidos, no se dejan de lado, sino que son el medio por el cual se construye un conocimiento. “el objeto de estudio consiste siempre en una realidad que nos cuestiona y en la que los diferentes instrumentos disciplinares son los medios que nos ayudan a encontrar respuestas” (Zabala, 2006, pág. 121). Esta perspectiva favorece y asegura un aprendizaje significativo, debido a que necesariamente un contenido ha de ser visto desde distintos enfoque y
prácticas. De este modo los niños y niñas realizan la transferencia del contenido desde una disciplina a la otra o desde una situación a la otra.
Para el caso de la educación parvularia, este enfoque no resulta tan complejo de implementar como en educación básica, donde las disciplinas se encuentran fragmentadas. Es en este nivel, donde con mayor frecuencia nos encontramos con los proyectos y unidades didácticas, que tratan un conocimiento en forma globalizada. Pero aquí estaría el riesgo y su dificultad, puesto que, las exigencias de la escuela básica a la educación preescolar. Están solicitando se escolarice más, que los menores tengan hábitos escolares, disciplina, rigurosidad y una base de contenidos mínimos al ingreso. Situando a la educadora en la encrucijada de responder a las necesidades del medio o de los párvulos. Cediendo muchas veces, estructurando el conocimiento en asignaturas y formando destrezas para aprender y memorizar datos.
Tiempo
La planificación diaria que se realiza para organizar el tiempo, requiere considerar las múltiples necesidades de los niños y las niñas, en cuanto a sus necesidades básicas; de alimentación, higiene y sueño; como aquellas que responden a sus impulsos innatos, movimiento, relajo, juego, actividad, exploración y expresión. Del mismo modo, la distribución de los tiempos, necesita se consideren sus espacios de concentración y minutos requeridos para que cada momento, permitiendo que el tiempo estipulado, responda a los ritmos de cada niño, diseñando actividades de espera, de tal modo que cada párvulo pueda ejecutar las distintas actividades, son ser apurado o limitado por excederse en los tiempos.
Los tiempos de concentración de los niños y niñas, se presentan muy reducidos, acotándose a cortos minutos que han de aprovecharse al máximo, entregando calidad, sin caer en actividades prolongadas que solo causan cansancio y desgano en el aprendizaje. Motivar el aprendizaje, es una acción que cuesta muchas veces, lograr el interés y la concentración en una actividad u objeto es un beneficio que no hemos de aprovechar.
Desde el enfoque globalizador, la distribución de la jornada diaria, debe contener experiencias de todo tipo, fortaleciendo las distintas áreas de desarrollo de los párvulos, entregándole sentido, en la medida que los niños y las niñas, tengan participación en su organización y puedan decidir sobre lo que desean hacer en las experiencias variables. Cuando esto sucede, se atribuye sentido a la experiencia, sintiéndose los menores protagonistas en su proceso de formación
Espacio
Respecto a este aspecto, el enfoque plantea la necesidad que niños y niñas, puedan plasmar en su espacio de aprendizaje, parte de su identidad y singularidad, entregando y aportando con detalles que les identifiquen o representen algún momento o experiencia vivida. De este modo: “…deben ser siempre interesantes, llamar al descubrimiento, al asombro, a realizar actividades de diverso tipo desde el nivel de Sala Cuna…” (Peralta 2006), permitiendo a los párvulos que su sala de clases se adapte a sus necesidades e intereses. Los niños deben tener protagonismos y participación en la adecuación, para permitirles la identificación con el espacio. Conceder sentido a los espacios físicos, para los niños y niñas, entregando oportunidad de traer elementos de su hogar al centro. Salas y mobiliarios funcionales que permitan la adaptación a distintas situaciones.
Respecto a la ambientación de la sala, baños, comedor y patio, debe responder a objetivos pedagógicos o intereses de los menores. “la habilitación de áreas educativas debe responder a la realidad cultural y geográfica y a los requerimientos y énfasis de la planificación de cada unidad.”(JUNJI 2007). Sin caer en la decoración, que a la vista del adulto puede parecer “linda” o agradable y adecuada, a los niños y niñas, carece de sentido singularidad.
3.4. Aprendizaje significativo
En esta oportunidad, para elaborar el concepto de aprendizaje significativo, a continuación se presentarán los distintos aportes realizados desde Piaget, Vygotsky, Bruner y Ausubel respecto a él. Se levantarán los conceptos claves que permiten comprender a que nos referimos cuando hablamos de un aprendizaje significativo en los niños y niñas. Considerando que sus aportes a educación y psicología son mucho más amplios, se considerarán aquellos que respondan a la problemática que se busca responder en esta Unidad Didáctica.
Jean Piaget (1896-1980). En el desarrollo de sus teorías y estudios, es posible rescatar planteamientos innovadores a su época, estudiando los mecanismos del desarrollo cognitivo. De esta manera, y como el más importante de sus planteamientos, se encuentra la Teoría Genética. Donde,
de encuentra una distinción en los planteamientos antes propuestos7; que
planteaban que la construcción del conocimiento se realizaba por transmisión, en la que el aprendiz era un receptor pasivo. Pues bien, Piaget propone “…a partir de los principios constructivistas plantea que el conocimiento no se adquiere solamente por interiorización del entorno social, sino que predomina la construcción realizada por parte del sujeto” (Kamil, 1985 citado en Arancibia, 2011, pág. 84). Definiendo que la inteligencia y el proceso de aprendizaje se desarrollan en la experiencia, en las cuales la restructuración cognitiva es permanente. De esta manera se explica la conformación de los esquemas: “…el desarrollo cognitivo progresa a partir de procesos de reestructuración de los esquemas o sistemas cognitivos previos. Tanto las funciones psíquicas como los conocimientos se diversificas y especializan a partir de estas reestructuraciones” (trilla, 2001). Así entonces, es uno de los primeros expositores de la perspectiva constructivista, dando sentido al aprendizaje por descubrimiento y orientando a dar significado al contenido que procesan los aprendices. Otorgando una importancia
7 Teorías conductistas
relevante a los conflictos cognitivos, donde se forman los conceptos, como un proceso interno.
Exponiendo de este modo, que la adaptación es un mecanismo natural, que se logra a través de la “asimilación y acomodación”, los cuales responden al modo en el cual se enfrenta al estimulo con su esquema previo, y en segundo termino se refiere a la modificación y respuesta ante las demandas del medio. Llegando así a un equilibrio cognitivo, el cual no es estable y probablemente modificado a corto o largo plazo. Comprendiéndose así, que cuando el sujeto aprende, esto se realiza en la modificación de sus esquemas, ofrecida en la experiencia.
Lev S. Vygotsky(1895-1934). En el corto periodo que logró desarrollar su teoría y aporte, se plantea desde la postura diferenciadora a Piaget, en la que el aprendizaje no depende directamente del nivel de desarrollo, sino que, es el aprendizaje el que favorece el desarrollo del sujeto, permitiéndole ir avanzando a su propio ritmo y modo de intervención con el medio cultural. De este mismo modo, se plantea desde la apropiación del sujeto a su contexto cultural, dando el origen social a los procesos psicológicos superiores8.
Otro elemento relevante dentro de sus aportes, nos encontramos con la necesidad de un mediador, que ya no es un transmisor, sino que un apoyo al proceso de andamiaje de los contenidos a la estructura cognoscitiva. En la construcción del psiquismo, que por medio de herramientas y signos, el sujeto logra organizar el pensamiento. Las cuales están orientadas hacia el interior y el exterior de un sujeto, produciendo cambios en los otros.
Un elemento destacado de Vygotsky, que es relevante para la problemática, es el establecimiento de las etapas de desarrollo en los niños y niñas, pero ya no como estadios o periodos etarios, sino que como zonas en
el proceso de desarrollo. En la que se destaca la ZDP9. Clave en el
establecimiento de las capacidades potenciales de los menores, en la cual, comprender esta característica permite potenciar sus habilidades.
8
lenguaje oral, juego simbólico, lecto – escritura. La mayoría de ellos (los avanzados) no se forman sin intervención educativa.
El nivel de desarrollo real caracteriza el desarrollo mental retrospectivamente, diciendo lo que el niño es ya capaz de hacer, mientras que la “Zona de Desarrollo Próximo” caracteriza el desarrollo mental prospectivamente, en términos de lo que el niño esta próximo a lograr, con una instrucción adecuada. (Vygotsky, 1979, citado en Arancibia, 2011, pág. 93)
Jerome Bruner (1915). su propuesta apunta esencialmente, al aprendizaje por descubrimiento, donde el sujeto es totalmete activo y selectivo en su proceso, teniendo relevancia el proceso de conformación de estructuras cognitivas en el proceso de aprendizaje. Entonces, “aprendizaje supone procesamiento activo de la información y que cada persona lo realiza a su manera. El individuo, para Bruner, atiende selectivamente a la información y la procesa y organiza de forma particular” (Arancibia, 2011)
Plantea del mismo modo, una teoría de la instrucción, la cual se caracteriza por aspectos que la conforman. Teles como: 1. Predisposición a aprender, en la que se encuentra inserto el interés del aprendiz en el contenido, activándose y manteniéndose constante a través del proceso. 2.estructura y base del conocimiento, es aquí donde se encuentran insertas, tanto las estrategias educativas como las modalidades de interiorizar el conocimiento, en el modo de representación y poder efectivo en
la conformación de las estructuras cognoscitivas. 3. secuencia de
presentación, esta se refiere a la forma en la cual se enfrenta el aprendiz al concepto, contenido y objeto de estudio, y la forma en que se enfrenta al material, repercutirá en el éxito del aprendizaje alcanzado o a lograr. 4. forma y frecuencia del refuerzo, es así como, posterior a la experiencia, se hace necesario un refuerzo, ya sea bajo el mismo material o realizar una transferencia a otras situaciones, momentos y materiales.
David Ausubel (1918 – 2008) desarrolla su teoría, no solo a nivel cognoscitivo, sino que a su aporte en el aprendizaje agrega aspectos emocionales, como la motivación, como los generadores del aprendizaje significativo.
En su teoría cognoscitiva, se sustenta al igual que los autores anteriores, en la conformación de estructuras cognitivas que se forman por