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2.2 Fundamentación teórica

2.2.2 Cambios hormonales en la mujer

2.2.2.4 Embarazo

La etapa más importante donde hay un aumento notable en las cargas hormonales en el organismo femenino es el embarazo, provocando que las mujeres embarazadas experimenten diferentes estadios de patologías gingivales en un promedio del 34 al 70 % de los casos.

Las alteraciones a nivel oral puede presentar la mujer durante la gestación son variadas. Una serie de cambios extrínsecos e intrínsecos, relacionados entre sí pueden hacerla vulnerable a padecer caries dental y enfermedad periodontal, los cambios: en la saliva, hormonales, dietéticos, microbianos y alteraciones en la

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respuesta inmunológica constituyen factores que aumentan el riesgo a desarrollar las patologías antes mencionadas, sin embargo estudios realizados, no han encontrado una relación significativa entre la incidencia de caries y la progresión del embarazo.(Carrión, 2004) Tomando en cuenta que la caries es una enfermedad infecciosa multifactorial y de lenta progresión.

Popularmente se vincula al embarazo con la pérdida inexorable de las piezas dentarias debido a la pérdida de calcio “Por cada hijo, un diente”. Se ha comprobado que no existe evidencia científica histológica, química ni radiológica que compruebe que esto es real. El calcio se encuentra formando parte estable de los tejidos dentarios y por lo tanto no puede ser movilizado y mucho menos perdido, debido a las necesidades fetales. (Gonzales, 2007). El esmalte tiene un intercambio mineral muy lento, de manera que conserva su contenido mineral toda la vida. Gran parte de lo que ocurre en el esmalte tiene lugar por recambio de minerales con los de la saliva y no por disminución de calcio. En este sentido, se plantea que el calcio no es extraído del tejido dentario, a pesar que los requerimientos de este elemento están aumentados en el 33 % en comparación con mujeres no gestantes (Rodríguez, 2003)

Ciertamente se puede afirmar que durante la gestación se producen cambios en los tejidos orales y cambios de conducta que pueden iniciar enfermedades bucodentales o agravar la ya establecidas, todo lo cual no valida la creencia antes mencionada (Carrión, 2004)

Apoyando a esta última teoría autores afirman que el esmalte dentario está compuesto por cristales de hidroxiapatita que no responden a los cambios bioquímicos del embarazo, o al cambio en el metabolismo de calcio que trae

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aparejado: La caries dental es el resultado de repetidos ataques de ácidos sobre el esmalte dentario y no de repetidos embarazos.

La alimentación es un factor clave para el desarrollo de patologías bucales, más en una mujer embarazada, y sin embargo no se lo toma en cuenta; se piensa que la mujer embarazada debe comer por dos lo cual no es aconsejable, se necesita calidad en los alimentos y no precisamente cantidad. Si se analiza la condición socioeconómica de las mujeres que se van a investigar en el presente estudio, se observa malos hábitos alimenticios y esto asociado a un poder adquisitivo bajo se puede afirmar que no tienen la alimentación adecuada

La necesidad de comer poco y a menudo puede implicar un aumento de la cantidad de azúcares ingeridos, aumentando el riesgo de caries.

Durante los primeros meses, es muy común que el cepillado dental aumente las molestias digestivas tan frecuentes durante el embarazo como las náuseas o los vómitos, lo que lleva a que se descuide la higiene dental, y por este motivo, asociado a los efectos de las hormonas propias del embarazo, puede aparecer gingivitis.

Además, los jugos gástricos que ascienden a la boca con los vómitos dañan el esmalte de los dientes, favoreciendo el pH ácido y por tanto la agresión de las bacterias para formar caries14.

Asimismo, la inflamación de las encías, causada por las hormonas del embarazo,

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favorece el estancamiento de los residuos de los alimentos en los intersticios dentales.

Estas molestias se pueden controlar mediante un cepillado adecuado y frecuente También es muy importante el uso del hilo dental, para eliminar restos de comida que hayan quedado entre los dientes, inaccesibles para el cepillo.

Las deficiencias alimentarias durante este período también pueden ser causa de enfermedades bucales en el bebé, provocando dientes mal calcificados, alteraciones en el esmalte dental, mala alineación de los dientes, trayendo como consecuencia una mala oclusión. En las zonas rurales existe gran porcentaje de desnutrición lo que agravaría la condición dental de las mujeres en estado de gestación y por ende las secuelas después del embarazo serian menos favorables.  Gingivitis gestacional

La gingivitis del embarazo, se debe a la presencia de placa bacteriana en la boca, debido a un deficiente cepillado. Los cambios hormonales con frecuencia exacerban la respuesta inflamatoria a estos factores bacterianos que producen la enfermedad del segundo al octavo mes de embarazo. Si la presencia de placa bacteriana persiste y con ella la inflamación gingival, será frecuente que además del enrojecimiento, sangrado espontáneo o el cepillarse y agrandamiento de las encías, se profundicen las bolsas periodontales y haya pérdida mínima de la inserción. (Gonzales, 2007)

Es importante tratar estas patologías ya que las pacientes con gingivitis del embarazo no atendidas oportunamente continúen padeciéndolas después del nacimiento.

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Un estudio reciente de Offenbacher, Katz y Fertik, sugiere que la enfermedad periodontal en las mujeres embarazadas puede constituir un factor de riesgo para el nacimiento prematuro de bebés de bajo peso. Los niños prematuros, nacidos antes de la semana 36 de gestación son altamente vulnerables a padecer enfermedades en el primer año de vida y a estar en peligro de sufrir una mayor causa de mortalidad neonatal. La enfermedad periodontal provoca inflamación mediando sustancias químicas como las prostaglandinas E 2 (PGE2) ,que en grandes cantidades producen una molécula muy parecida a la composición química de la oxitocina, que el organismo libera para que se produzca la inducción del parto. (Gonzales, 2007)

También se ha atribuido el cambio en la microflora subgingival a los elevados niveles de progesterona y estrógeno: El cambio de microorganismos, representado por el incremento de la razón anaerobios y aerobios, es el resultado de los cambios en el microambiente subgingival causado por una acumulación de progesterona activa, cuyo metabolismo es reducido durante el embarazo y la habilidad de algunos microorganismos, entre ellos la P. Intermedia, de sustituir un esencial factor de crecimiento, la vitamina K, con progesterona y estrógeno.

Puede ser fundamental un plan de tratamiento que incluya, un diagnostico gingivo- peridontal completo, cuidados preventivos, terapia básica clínica y antimicrobiana, con fases de atención y mantenimiento.

Aunque una proporción significativa de mujeres embarazadas sufren gingivitis gravídica, esta condición es a la vez auto limitante y transitorio. El tejido gingival retorna a su original estado saludable postparto, cuando los niveles de estrógeno y progesterona logran valores basales

24  Caries en el embarazo

Durante el embarazo existen las condiciones bucales ideales para mayor actividad cariosa. La primera etapa en el desarrollo de la caries es el depósito, también denominado placa, una película de productos precipitados de saliva y alimentos en los dientes. Esta placa está habitada por un gran número de bacterias disponibles fácilmente para provocar la caries dental. De estas, el asociado con la enfermedad es el Estreptococo mutans. Sin embargo, esta bacteria depende en gran parte de los hidratos de carbono o azúcares para su alimento. A partir de este sustrato, las bacterias producen ácidos, en particular el ácido láctico y enzimas proteolíticas. Los ácidos son la causa principal de la caries, porque las sales de calcio de los dientes se disuelven lentamente en un medio ácido, y una vez que se han absorbido, la matriz orgánica restante es digerida rápidamente por las enzimas proteolíticas. Cada vez que se ingiere azúcar, los ácidos atacan el esmalte dentario por un tiempo aproximado de 20 minutos, por lo que el ataque ácido es proporcional al tiempo que haya presencia de azúcar, lo que explica que es la frecuencia y no la cantidad de azúcar ingerida lo que provoca la caries dental.

Con todos estos factores interactuando entre sí, la caries dental logra establecerse, y llega a producir en algunos casos la mortalidad dentaria. (Rodríguez, 2003)