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Empezando por la parte frontal superior, está el monte de Venus (llamado

In document Kung Fu Ovarico (página 38-46)

46 Cultivando la energía sexual femenina   Labios superiores  Labios inferiores Clítoris  — Orificio de la uretra ÍL\_- H i m e n  Monte de Venus FIGURA 2-1

Genitales de una mujer

textura y distribución del vello depende en gran parte de la edad y característi cas hereditarias y puede variar desde unos cuantos pelos hasta una tupida pelambrera que se extiende por el abdomen o baja por los muslos. El monte de Venus es una especie de almohadilla de grasa que protege el hueso púbico que hay debajo. El hueso púbico es el lu

gar donde se unen los huesos pélvi cos por medio de un cartílago, que en el embarazo se ablanda hasta tal punto que se pueden separar los hue sos durante el parto, caso de ser ne cesario. El monte de Venus se divi de o separa, formando lo que se llama labios superiores o mayores, que tie nen una piel y una vellosidad simila

res a las del monte.

  B. Los Labios Inferiores

Dentro de los labios superiores están los inferiores o menores. Por su relación con las superficies mu cosas, su piel es muy distinta en co lor y textura, del mismo modo que los labios de la boca son distintos de

Caperuza

  Anatomía sexual de las mujeres 47 oscuro, marrón o púrpura. Unas veces son rosados y están encrestados, mien tras que otras son más largos y ondulosos. Hay mujeres que tienen los labios inferiores mayores que los superiores y, cuando están de pie, se les pueden ver, sobresaliendo entre los superiores. Durante la excitación sexual, se cargan mucho de sangre por su profusión de vasos, se congestionan y aumentan su tamaño hasta el doble o el triple de lo normal. Según se va aproximando el orgasmo, se produce un cambio espectacular de color, volviéndose carmesí o burdeos.

C. El Glande del Clítoris

Los labios inferiores se juntan en la parte superior, formando la caperuza que protege el glande del clítoris. En condiciones normales, cuando no está erecto, el glande está al abrigo de la caperuza. (Figura 2-3a) Podemos verlo empujando a la caperuza. El glande del clítoris está cargado de nervios y, para la mayoría de las mujeres, es el punto más sensible de toda su anatomía sexual. En algunas mujeres es tan sensible que una estimulación directa en él puede irritarlo. El cayado del clítoris se parece a una cinta fuerte de goma, que está bajo la superficie que hay entre el glande y el monte de Venus. Según va aumentando la excitación sexual, se va estrechando y acortando el asta, con lo que el glande, el asta y toda la estructura que lo soporta se pone en erección. Lo mismo que sucede con los hombres, puede producirse un cambio especta cular de forma y tamaño. (Figura 2-3b) Algunas mujeres observan que, con una excitación intensa y prolongada, la inflamación de los labios inferiores puede ocultar el glande casi por completo.

  D. La Uretra y la Vagina

Debajo del glande está la apertura de la uretra y, debajo de ésta, la de la vagina. La uretra de una mujer está a una distancia de tres a cuatro centímetros de su salida de la vejiga. Esta distancia tan reducida entre el extremo exterior y el interior justifica la propensión que tienen las mujeres a las infecciones de vejiga (cistitis).

48 Cultivando la energía sexual femenina t) En estado de relajación Glande Orificio de la uretra   Labio inferior  Vulva vaginal l ' Glándula

i Apertura del clitoris a

Labio superior i avaginai

b) Durante la excitación sexual Cayado erecto Caperuza Glan   Labio superior    Labio inferior  Orificio de la uretra

  Apertura del ^Iva clitoris a la vaginal

  Anatomía sexual de las mujeres 49 Durante la excitación sexual, los vasos sanguíneos se dilatan y se puede notar una protuberancia a través de la pared vaginal. A esta protuberancia se le ha llamado "Punto G", en honor a Grafenberg, uno de los primeros sexólogos. Se puede explorar tocando la parte superior y frontal del interior de la vagina. También se dice que el Punto G está situado a un centímetro más de profundi dad de lo que alcanza el dedo más largo de una mujer.

Es difícil llegar al Punto G durante el coito en una posición frontal, excep to en el caso de hombres cuyo pene, cuando está en erección, presiona hacia arriba, contra su vientre. Es posible que se necesite un cambio de posición si se quiere estimular a la mujer en el Punto G de una forma más directa. Una posibilidad puede ser introducir el pene desde detrás. Los dedos suelen ser eficaces y directos. Si una mujer se estimula ella misma, puede ponerse en cuclillas o echarse con las piernas levantadas al aire, para llegar mejor. A su compañero puede resultarle más fácil llegar si ella está boca abajo. Durante el coito, si se pone la mujer encima puede adoptar una posición idónea para este tipo de estimulación. (Figura 2-4 a y b)

Algunas mujeres, si están muy apretadas contra su compañero, notan la sensación de que un pene erecto les empuja en la parte baja del abdomen, exac tamente encima del hueso púbico, estimulando así el Punto G desde fuera.

Cuando se da masaje al Punto G, es frecuente que la primera sensación que tiene la mujer sean ganas de orinar. Los sexólogos aseguran a las mujeres que, si se continúa haciendo presión, puede llegarse a la excitación sexual.

Una de mis alumnas decía: "Cuando trabajaba en una clínica de mujeres, hablábamos siempre con apasionamiento de las virtudes del diafragma. De vez en cuando, había alguna mujer que nos decía que no le gustaba el diafrag ma porque le reducía el placer sexual, como si estuviese cubriendo algo. Esto sucedía antes de que se conociese el Punto G y ahora pienso que aquellas mujeres podrían referirse a él".

Algunas mujeres dicen que al estimular el Punto G se les puede producir un orgasmo, mientras que otras muchas disfrutan de la estimulación del Punto G como parte de todo un abanico de estímulos sexuales.

  F. Eyaculación femenina

Un antiguo Maestro Taoísta descubrió que una mujer, cuando alcanzaba el climax del orgasmo, tenía diferentes respuestas que eyaculaban distintas "aguas". Se ha descubierto que en los orgasmos femeninos intervienen tres aguas o tipos distintos de fluido. El primero de todos es la lubricación que se siente durante la excitación; el segundo, los fluidos emitidos durante un orgas

50 Cultivando la energía sexual femenina

a las zonas internas,   pasando por alto el

- ~ - /  FIGURA 2-4 punt °G' 

Punto G. Sin embargo, con estimulación del Punto G o sin ella, hay mujeres que eyaculan cuando tienen un orgasmo. Esta eyaculacion, que puede ser muy abundante, produce un fluido muy parecido al seminal. Se ha comprobado

que no se trata de orina; aunque muchas mujeres que han tenido esta eyacula cion dicen que se avergonzaron y se desconcertaron, completamente seguras

  Anatomía sexual de las mujeres 51 esta posibilidad pueden estar más tranquilas, más relajadas y sentir más pla cer. Hasta ahora no se ha descubierto dónde se produce o almacena este fluido.

G. El primer fluido lubricante de la vagina

Dentro de la vagina, las paredes están apoyadas una contra otra; pero hay posibilidad de abrir un espacio. Con un espéculo de plástico, una luz y un espejo, puedes ver el interior de tu propia vagina. Lo primero que se ve pue den ser las paredes rugosas y sonrosadas. La abundancia de pliegues se debe a su tremenda elasticidad. Durante la excitación sexual, rezuma de las paredes una especie de fluido lubricante, como una exudación. Al fondo de la vagina está el cuello del útero, la única parte del útero que se ve desde la vagina. El cuello del útero es redondo y tiene un agujero o corte. Es el orificio del canal cervical que da al útero. La mayoría de los sexólogos coinciden en que las mujeres notan pocas sensaciones una vez pasado el tercio exterior de la vagi na; pero muchas mujeres lo niegan rotundamente, asegurando que sienten un placer muy intenso con una penetración profunda, bien sea con el pene o con los dedos, en el fondo de la vagina, y muchas mujeres notan contracciones placenteras del útero durante el orgasmo.

Pueden producirse secreciones mucosas en el cuello del útero. Su origen y finalidad se estudiarán en la sección siguiente.

  H. El músculo PC y el músculo Chi

Palpando alrededor de distinguir los límites del Músculo Pubococcígeo (PC), llamado también Músculo del Amor. (Figu

ra 2-5) Una contracción de

la vagina es una contrac ción del Músculo PC. Puedes asegurar que es eso lo que notas si puedes apretarte los dedos con él. El Músculo PC es uno de los que forman el grupo

la vagina y a una profundidad de un nudillo, puedes

Esfínter de la uretra Fibras pubococcígeas de la vagina Pubovaginal (Parte anterior del   Levator Ani) Puborectal Tuber Ischii Orificio de la uretra  Himen Orificio vaginal  y pared  vaginal   Levator Ani  Ano

52 Cultivando ta energía sexual femenina

  Ligamento redondo   Ligamento suspensorio

 Diafragma urogenital Esfínter  anal Glande  Músculo isquiocavernoso  Músculo Vulvocavernoso   Músculo perineal transverso  Músculo  pubococcígeo   Diafragma pélvico FIGURA 2-6

El músculo Chi está formado por el Diafragma Urogenital, el Esfínter Anal y el Músculo Pubociccígeo

la vagina y la uretra y sirve de apoyo para los órganos reproductores. (Figura 2-6) Es el músculo de la Fuerza del Perineo y los taoístas lo relacionan con muchos órganos del cuerpo, como veremos en el Capítulo 5.

Ovario FIGURA 2-7 La Esponja Perineal Útero Vejiga Esponja uretral Cayado Glande Caperuza  Asta Glándula parauretral / ¡ Trompa de Falopio Uréter  Cuello ' del útero Puerta Vagina  Recto  Diafragma  pélvico Esfínter anal  Ano   Diafragma urogenital Esponja perineal

  Anatomía sexual de las mujeres 53 Un Músculo PC que ha hecho mucho ejercicio está considerado por algu nos sexólogos como la clave de una actividad sexual sana, tanto para los hom bres como para las mujeres. Un músculo débil produce dificultades sexuales, así como otros problemas psicológicos, como problemas en los partos e incon tinencia urinaria. En realidad, el primer profesional que divulgó la importan cia de tener un músculo PC vigoroso enseñó ejercicios de preparación al par to. Su nombre, Kegel, se sigue relacionando con estos ejercicios. El Músculo PC es crucial para los ejercicios del Kung Fu Ovárico.

Se puede comprobar el vigor del Músculo PC interrumpiendo la corriente de orina. Esto sólo se puede hacer con el Músculo PC. Muchas mujeres han adquirido bastante destreza para contraer este músculo, porque han descubier to que potencia su placer sexual.

La sexóloga Bryce Britton, en su libro The Love Muscle: Everywoman 's Guide to Intensifying Sexual Pleasure, da instrucciones detalladas para utilizar el Músculo PC, así como un programa de ejercicios para mejorar la sexualidad.

  I. La Esponja Perineal 

En la parte posterior de la entrada de la vagina hay otra zona de vasos sanguíneos, llamada esponja perineal. (Figura 2-7) Durante la excitación sexual, la esponja perineal se dilata, estrechando la entrada de la vagina.

  J. El Perineo

La zona del perineo comprende el ano y los órganos sexuales; pero el pun to del perineo está situado entre la

parte posterior de la apertura va ginal y el ano. (Figura 2-8) Para algunas mujeres, el ano es un ori ficio sexual, mientras que para otras es tabú. Para evitar infeccio nes de la vagina o de la vejiga, to das las mujeres deberían tener en cuenta que conviene lavar bien el

pene o los dedos, después de un FIGURA 2-8

contacto anal. El perineo (Hui-Yin)

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