• No se han encontrado resultados

3-2-1 en ataque con incorporación de un lateral

In document Cuaderno Tecnico 54 (página 52-56)

4.4. SISTEMA 2-3-1

Es el sistema con dos defensas, un medio campo con 3 jugadores compuesto por un medio centro y dos jugadores en las bandas, y un delantero.

Ventajas:

Fortaleza ofensiva. Tenemos dos jugadores en las bandas siempre en posición de proyección ofensiva inmediata, pudiéndose incorporar los dos al mismo tiempo, debido a la presencia fija de dos defensores y de un medio centro que acompañará por detrás la jugada hacia el rechace. También podremos mantener a nuestro delantero en zona de remate, gracias a la estructura envolvente que forma el equipo por detrás de él.

Es un sistema difícil de defender, siempre y cuando nuestros dos jugadores de banda tengan cierta capacidad para profundizar.

La posición de los laterales adelantados, y la posibilidad de que los dos jugadores de banda se puedan incorporar desde tan cerca y al mismo tiempo, hace que el equipo contrario no pueda bascular excesivamente hacia un lado cuando repliega, teniendo que estar siempre estirado a lo ancho del campo previniendo la incorporación que puede venirle desde cualquier lado. En los equipos que atacan con defensas de 3, la incorporación solo vendrá de un lado y desde más atrás, por lo que el equipo que defiende tiene más tiempo para bascular.

Facilita la posesión del balón, teniendo siempre una opción de pase con intención ofensiva.

El trabajo defensivo del medio centro es más racional, ya que está completamente rodeado de compañeros en todas las direcciones posibles.

Es un sistema ordenado. Los movimientos del equipo en las transiciones ataque-defensa y defensa-ataque no son complejos, al no haber prácticamente movimientos horizontales de los jugadores, ni cruces de demarcaciones. Salvo, lógicamente, cuando nos superen por banda.

Inconvenientes:

El principal inconveniente de este sistema viene dado por la debilidad defensiva en las zonas que quedan más vacías por detrás de los laterales.

a) Los contrarios con jugadores de banda con mucha capacidad para desbordar por banda que obligará a nuestros jugadores de banda a mantenerse más atrás y a acentuar su función de vigilancia para que no sea el central el que tenga que perseguirlo siempre. Por tanto, perderemos capacidad ofensiva.

b) Los delanteros del equipo contrario con mucha movilidad y con tendencia a caer a recibir a las bandas. La presencia de este tipo de jugador obligará a nuestros centrales a perder el sitio a con frecuencia y, al mismo tiempo, desajusta el posicionamiento de todo el equipo.

Resumiendo: cuando juguemos con este sistema, la mayoría de los problemas defensivas, nos vendrán en los desmarques del contrario a las zonas vacías que hay por detrás de nuestros jugadores de banda.

Es un sistema que obliga a los dos jugadores de banda a realizar un esfuerzo extra respecto a los demás jugadores del equipo, ya que tienen mucho más espacio que cubrir. Este esfuerzo llegará a ser importante y a provocar un desgaste más acusado, si nos enfrentamos contra un equipo de un nivel alto, que tenga capacidad para profundizar por banda con frecuencia y que obligará a nuestros jugadores de esa zona a unos esfuerzos continuos de ida y vuelta de área a área.

Requisitos para su buen funcionamiento:

Necesitamos dos centrales bastante completos, pero sobre todo muy rápidos. También deben ser inteligentes tácticamente y con capacidad de dominar defensivamente una amplia zona. Este es un requisito muy importante. Si no tenemos los centrales adecuados para jugar este sistema, debemos plantearnos no utilizarlo.

Dos jugadores en banda con destacada capacidad ofensiva y con capacidad de sacrificio para volver en el repliegue. Si no tenemos dos, o si los tenemos pero no nos interesa perder capacidad en defensa, podemos colocar un jugador con más proyección ofensiva en una banda, y en la otra colocar un jugador de menos recorrido, pero que garantice al menos la posesión del balón y participe en la elaboración de la jugada. Esta opción, la podemos utilizar, por ejemplo, cuando una de las dos bandas del contrario es muy ofensiva y le situamos en su costado a un jugador de nuestro equipo de características más defensivas para taponarle. En este caso, además, a nuestro punta debemos darle la consigna de que cuando tengamos el balón haga desmarques a la zona que deja libre ese lateral/jugador de banda más ofensivo, ya que esa zona estará aún más desguarnecida.

Un delantero con un mínimo de capacidad rematadora, más que un delantero con capacidad para tener la pelota o con velocidad pero sin capacidad de remate.

Consignas claves a los jugadores:

Cuando el contrario consiga en un contraataque, enviar con éxito el balón a algunas de las zonas débiles, los centrales deben tener claro que su primera opción es romper la jugada (sacar el balón a banda o despejar como primeras opciones, y enviar a córner o hacer falta como últimas opciones) para dar tiempo a que el equipo repliegue, consciente de que en ese momento la situación es defensivamente negativa.

El medio centro debe jugar rápido, para aprovechar las dos opciones inmediatas de juego en las dos bandas, que estarán ofensivamente útiles en todo momento. Si juega lento, desaprovechamos la doble opción de ataque, y damos tiempo al contrario a bascular.

Los jugadores de banda deben proyectarse con toda la frecuencia posible, y con toda la agresividad ofensiva posible, para poder desarbolar al contrario. Deben ofrecerse continuamente y los dos al mismo tiempo para obligar al contrario a una vigilancia constante de las dos bandas al mismo tiempo, lo que le hará abrirse a lo ancho del campo y dejar además, huecos en el interior.

La defensa se situará teóricamente en línea, pero en disposición a realizar los movimientos inmediatos de cobertura que sean necesarios.

El sistema 2-3-1 en las diferentes fases del juego

In document Cuaderno Tecnico 54 (página 52-56)