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En los sectores rurales

2. Literatura y marco teórico

4.2. Efectos heterogéneos

4.2.2. En los sectores rurales

Existen tres razones que sugieren investigar si existió un efecto diferencial según lugar geográco. En primer lugar, las diferencias encontradas en la sección 4.1 entre los resultados con y sin factor de expansión, sugieren la existencia de efectos heterogéneos del programa. Además, tal como se explica en la sección 3.1.1, los factores de expansión se relacionan en parte con el sobremuestreo que se hace de ciertas localidades pequeñas, para las cuales no se podrían obtener estimadores conables de aplicar un muestreo aleatorio. La segunda razón pro- viene de la exposición al salario mínimo que tienen distintos centros urbanos. Según datos provistos por el Ministerio de Desarrollo Social en base a la CA- SEN 201119, son cerca de 540.000 las personas que reciben el salario mínimo, es

decir alrededor de un 10 % de los trabajadores ocupados. Tal como muestra el gráco 13, estas cifras son considerablemente menores en las grandes ciudades y mayores en las ciudades cercanas a la industria agrícola. En tercer lugar, como muestra la gura 14, un importante porcentaje de los trabajadores del sector agrícola gana el sueldo mínimo.

19El número de trabajadores que ganan el salario mínimo ha disminuido con-

siderablemente, pero la cifra relevante (la del 2011) es la que aquí se presenta. Fuente: http://www.latercera.com/noticia/portada/2013/03/653-515636-9-trabajadores-que- ganan-salario-minimo-caen-de-212-a-103-en-una-decada.shtml

Figura 13: Trabajadores que reciben salario mínimo por ciudad Fuente: Ministerio de Desarrollo Social en base a CASEN 2011

Figura 14: Trabjadores que reciben salario mínimo según industria Fuente: Ministerio de Desarrollo Social en base a CASEN 2011

Por estas razones, voy a calcular la ecuación 2 usando como tercera diferen- cia una dummy que toma el valor 1 para los individuos que viven en sectores rurales20y 0 para el resto. Con esto pretendo capturar si es que existió un efec-

to diferencial en el empleo de esos sectores, debido a la mayor prevalencia de trabajadores con salario mínimo. Los resultados se muestran en la gura 15, donde vemos que efectivamente hubo un impacto diferencial para los individuos que viven fuera de la ciudad. Para la especicación de 8 meses antes y después de la fecha de tratamiento, vemos un efecto negativo de magnitud levemente 20Según la encuesta NENE del INE, los individuos pertenecen a un sector rural si existe un

tamaño poblacional menor a 1.000 habitantes o entre 1.001 y 2.000 habitantes con predominio de Población Económicamente Activa (PEA) dedicada a actividades primarias

menor a un 2 %. Para la especicación de 6 y 4 meses vemos que el efecto deja de ser signicativo. Sin embargo, esta disminución es esperable si consideramos que los trabajos de temporada en el sector agrícola se dan con mayor fuerza en la temporada primavera-verano. Para enfrentar este problema, en esta estima- ción incluyo una columna con las tasas de empleo un año antes y después de la fecha de tratamiento21. Como se ve en la gura 15, esta estimación encuentra

un efecto de un 2 % negativo y signicativo.

21En la sección 3.2 se incluye una discusión del trade-o que se produce al tomar períodos

(1) (2) (3) (4)

VARIABLES Empleo Empleo Empleo Empleo

rural -0.183*** -0.180*** -0.193*** -0.213*** (0.00417) (0.00510) (0.00586) (0.00715) treat 0.0279*** 0.0258*** 0.0244*** 0.0208*** (0.00320) (0.00387) (0.00441) (0.00540) ruralxtreat 0.00455 0.00405 0.00198 0.00237 (0.00625) (0.00764) (0.00877) (0.0107) post12 0.0184*** (0.00343) treatxpost12 -0.0136*** (0.00506) ruralxpost12 0.0176*** (0.00668) treatxpost12xrural -0.0200** (0.0101) post8 0.0156*** (0.00375) treatxpost8 -0.0115** (0.00552) ruralxpost8 0.0141* (0.00730) treatxpost8xrural -0.0195* (0.0110) post6 0.00963** (0.00430) treatxpost6 -0.00811 (0.00636) ruralxpost6 0.0195** (0.00842) treatxpost6xrural -0.0143 (0.0127) post4 0.00648 (0.00528) treatxpost4 -0.00422 (0.00785) ruralxpost4 0.0215** (0.0103) treatxpost4xrural -0.0180 (0.0156) Constant 0.607*** 0.610*** 0.615*** 0.620*** (0.00223) (0.00269) (0.00305) (0.00370)

Periodo 12 meses 8 meses 6 meses 4 meses

Observations 489,318 388,833 289,846 190,742

R-squared 0.015 0.014 0.016 0.019

Robust standard errors in parentheses *** p<0.01, ** p<330.05, * p<0.1

Los resultados observados en la sección 4.2.1 y en la 4.2.2, no hacen sino conrmar la hipótesis teórica que el posnatal tiene efectos negativos en el empleo cuando existen rigideces en el salario. Además, si el programa ya es regresivo en cuanto a la focalización del subsidio, el efecto en el mercado laboral empeora este problema. La magnitud del efecto es grande y posiblemente se deba a la interacción entre una demanda por trabajo elástica (con buenos sustitutos) y la fuerte incidencia del salario mínimo.

5. Análisis de bienestar

El objetivo de esta sección es cuanticar los costos y los benecios que tuvo la nueva ley de posnatal. Existen diversos argumentos en términos de ecien- cia, mencionados al inicio de este trabajo, que ilustran los potenciales efectos positivos de la ley de posnatal. En primer lugar está el argumento de selección adversa: las mujeres estarían dispuestas a recibir un menor salario a cambio del benecio, pero la asimetría de información impide al mercado llegar a un equi- librio con posnatal. La imposición de los 6 meses de descanso -y los costos de reemplazo asociados- serían una forma de resolver ese problema y de aumentar la eciencia del mercado. Sin embargo, este análisis no considera a las mujeres que no querían tomar ese benecio adicional y que ahora se enfrentan a un menor salario. Estas mujeres se ven obligadas a pagar una prima por un seguro que -de ser voluntario- no contratarían. Los resultados de la sección 4.1 muestran que existió una disminución global de la participación laboral femenina a causa del posnatal. Una de las posibles explicaciones para este hecho es que el grupo de mujeres que no valora el benecio es mayor al grupo que solucionó el proble- ma de selección adversa; por lo tanto, en promedio el aumento de la oferta fue menor a la disminución en la demanda. Siguiendo esta lógica, es probable que el posnatal haya signicado un costo relativamente bajo22 para muchas mujeres y

un benecio relativamente alto para pocas. En denitiva, un grupo pequeño de mujeres que quieren trabajar y tener hijos se vio beneciado por esta medida, mientras que un grupo más grande de mujeres que quieren trabajar y no tener hijos se vio perjudicado.

Un segundo argumento para justicar la imposición del descanso maternal es la externalidad positiva que el posnatal puede tener sobre los niños y sobre la sociedad. Los trabajos de Tanaka (2005) y Danzer y Lavy (2013) nos muestran que el posnatal pagado redunda en una mejor salud para los niños, pero no en mejores resultados académicos. El primer trabajo tiene mayor validez externa23

para el caso chileno, ya que usa un promedio de aumentos en países de la OC- DE24. El segundo trabajo no es directamente extendible a Chile, ya que toma el

22Si el grupo de mujeres que nalmente va a hacer uso del posnatal es pequeño, el costo que

asigna el empleador -basado en la esperanza de la mujer de quedar emabarazada- también es bajo.

23Como el posnatal chileno es parecido al promedio OCDE, es razonable extender los resul-

tados de este estudio a Chile, a pesar de que no está directamente incluído en el trabajo de Tanaka 2005.

caso de Austria que aumentó su posnatal desde un año a dos años, muy lejos de los valores implementados en Chile. En Tanaka (2005) y Ruhm (2000) encuen- tran una disminución de un 0,25 % en las tasas de mortalidad infantil asociadas a un aumento de 1 semana del posnatal pagado. Las 12 semanas adicionales en Chile implicarían una disminución de un 3 % en ese indicador. En nuestro país, la tasa de mortalidad infantil en 2012 fue 7,36 (CIA World Factbook 2012). Esta variable mide el número de muertes de niños menores de un año de edad en un año determinado por cada 1000 niños nacidos vivos en el mismo año. Tomando como base este valor y asumiendo un efecto de un 3 %, la tasa de mortalidad infantil disminuyó en alrededor de 0,22 para el grupo de mujeres que aumenta- ron su posnatal en 12 semanas. Para aquellas mujeres que trabajan de forma independiente (por cuenta propia, a honorarios y feriantes) es de esperar un aumento mayor debido a que pasaron de no tener ningún benecio maternal a tener 30 semanas de descanso pagado. Repitiendo los cálculos se puede concluir que para ese grupo la disminución en la tasa fue de un 7,5 %. Tomando la mis- ma base, el efecto equivale a una disminución en la tasa de mortalidad de 0,55. En denitiva, es de esperar que las nuevas generaciones se benecien de esta medida, al menos en sus indicadores de salud.

Para obtener un orden de magnitud de los benecios y los costos de la medi- da, compararemos el costo asociado al menor empleo y las ganancias asociadas a la menor mortalidad infantil. Para esto último ocuparemos estimaciones sobre el valor de la vida para Chile en 2011. Existen dos métodos principales para realizar estos cálculos: el método del capital humano y el de la disposición a pa- gar. Según el International Road Assesment Program (iRAP) existe una regla simple25 -con un valor central y dos cotas- para determinar este valor en cada

país según el siguiente cuadro:

Cota inferior Valor central Cota superior

Valor de una muerte 60*PIBpc 70*PIBpc 80*PIBpc

Valor de una lesión grave 12*PIBpc 17*PIBpc 24*PIBpc

Lesión grave/muertes 8 10 12

Cuadro 3: Estimación iRAP del valor de la vida

Fuente: The true cost of road crashes - valuing life and the cost of a serious injury McMahon, K.

A partir de él podemos observar que un valor aproximado de la vida en Chile es de 70∗$17,900 = $1,253,00026 dólares. Sin embargo, autores chilenos han llegado a valores considerablemente menores (Hojman, P. et al 2005) por lo que parece conveniente ocupar la cota inferior de la regla establecida. En este caso 25La regla simple proviene de la constatación que el método de la disposición a pagar suele

entregar resultados acorde a los rangos que muestra la regla.

26El valor del pib per cápita proviene de las estimaciones de CIA World Factbook para el

la aproximación del valor de la vida sería de60∗$17,900 = $1,074,000dólares, lo que equivale a aproximadamente $ 537.000.000 de pesos chilenos27. Según el

informe de Estadísticas Vitales del INE, el 2011 nacieron 247.358 niños. Dadas las estimaciones sobre la menor tasa de mortalidad infantil podemos estimar que gracias al posnatal se evitó la muerte de alrededor de 7028 niños durante el

2011, lo que equivale a un benecio de aproximadamente $ 37.590.000.000. En cuanto a los costos económicos, uno de los más importantes es la dis- minución en la participación laboral femenina. En la sección 4.1 estimamos en alrededor de un 1,4 % esta disminución. Si asumimos que la disminución en em- pleo corresponde a un 1,3 % 29 y que la mediana30 salarial para las mujeres

activas es de $ 220.00031, el costo por menor empleo de la mujer es de apro-

ximadamente $ 103.944.297.60032Es necesario aclarar que dicho monto es una

cota superior de los costos en empleo, ya que no considera el valor del ocio ni el posible aumento en empleo para los grupos sustitutos de las mujeres en edad fértil.

Como vemos en el cuadro 4, los cerca de 38 mil millones en benecios por menor tasa de mortalidad infantil son considerablemente menores que los 103 mil millones en costos por un menor empleo. Son tres los comentarios que cabe hacer al respecto. En primer lugar, es probable que los benecios por menor tasa de mortalidad infantil se mantengan en el tiempo dado que Chile tiene una tasa similar a la de países desarrolados. Por otra parte, es probable que los costos en empleo disminuyan con el tiempo debido a un aumento en el trabajo informal. Ambos hechos sugieren que estas cifras tenderán a acercarse con el tiempo. En segundo lugar, existe un costo asociado a la recaudación de los fondos que nan- cian el posnatal. No es evidente si corresponde atribuir este costo de recaudación a esta ley en particular: ¾Es determinante este gasto en la decisión de cambiar la carga tributaria? Probablemente no, pero sí implica algún grado de presión en el presupuesto scal. En el cuadro 4 se presentan los resultados para dos escenarios, el primero donde no le atribuimos ningún costo de nanciamiento y el segundo donde se le atribuye todo el Costo Marginal de los Fondos Públicos (CMFP). Este estimador entrega una medida de cuánto cae el bienestar por un aumento marginal de impuestos. Pigou (1928) fue uno de los primeros en pre- 27Parece válida la pregunta de si este valor es distinto entre niños y adultos; sin embargo,

el método con que se calcula el estimador ocupa la disposición a pagar de los adultos por medidas que protejan tanto su seguridad, como la de los niños que van en el auto. Por lo tanto, los resultados que entregan estos métodos son un promedio entre el valor económico de la vida de los niños y los adultos, y no se puede hacer una distinción justicada.

28El cálculo proviene de suponer que para un 80 % de las mujeres corresponde aplicar la

disminución de .22 , mientras que para un 20 % corresponde la de .55 .El supuesto se basa en que aproximadamente un 20 % de las mujeres trabaja de forma independiente, de acuerdo a estimaciones propias en base a la NENE

29La cifra viene de asumir que la menor participación se debió a un traspaso a inactivos en

la misma proporción actual de empleado y desempleados.

30Ocupo la mediana debido a que la pérdida en empleo fue mayor en sectores de menor

ingreso y para aislar el efecto de la alta desigualdad.

31Fuente: CASEN 2011

32El cálculo proviene del número de mujeres ocupadas (3.028.680) en el 2011 y representa

guntarse por el costo en bienestar de un aumento de impuestos y las distorsiones que éste genera. A partir de su trabajo, los métodos para calcular el CMFP han ido evolucionando y hoy en día lo más común es ocupar modelos de equilibrio general. En Chile, Rodríguez (2012) estima el costo promedio33 de la mayor re-

caudación scal en 1.12 por cada peso recaudado. La interpretación es directa: para que el proyecto sea socialmente deseable, se le exige una rentabilidad por sobre el 12 %34. Lo anterior es equivalente a asumir un costo de recaudación

igual al 12 % de la inversión y exigir una diferencia benef icio−costo >= 0.

Como vemos en el cuadro 4, los costos superan ampliamente los benecios de la política independiente de si se atribuyen o no los costos de nanciamiento35.

Por último, es importante recordar que la política impone costos sobre un grupo muy especíco de la población, las mujeres en edad fértil. Por lo tanto no solo es importante considerar el efecto neto en el bienestar social, sino también sopesar quiénes soportan los costos y quiénes reciben los benecios de la política.

Análisis bienestar

Escenario 1 Escenario 2 Menor mortalidad infantil $ 37.590.000 $ 37.590.000

Menor empleo $ (103.944.297) $ (103.944.297)

Costo recaudación $ 0 $ (12.716.557)

Total: $ (66.354.297) $ (79.070.854)

Cifras en miles de pesos chilenos por año Cuadro 4: Costo/benecio posnatal Fuente: Elaboración propia

Me parece importante profundizar el comentario respecto de la temporalidad de los efectos encontrados en esta tesis. Los cambios en empleo y participación laboral son atribuibles a un efecto de corto plazo del nuevo posnatal. Si bien es difícil anticipar cómo estos resultados pueden cambiar en el tiempo, sí hay algunas consideraciones que se pueden prever. En primer lugar, es esperable que frente a un aumento en la regulación laboral se incentive el trabajo informal, es decir aquel trabajo que permita ignorar las regulaciones. En este escenario, algunas mujeres que en el corto plazo dejaron de trabajar por esta ley podrían encontrar acuerdos fuera de la formalidad que las incentiven a volver a trabajar. También es probable que estos trabajos fuera de la regulación impliquen un menor grado de protección social: previsión, seguros de salud y seguro de cesantía; entre otros benecios laborales. Por lo tanto, en el mediano plazo podríamos observar una atenuación de los efectos en el empleo, acompañada de un aumento en la vulnerabilidad de los nuevos empleos. Por último, los

33Promedio ponderado entre los distintos tipos de impuesto.

34Cabe recordar que esta medición tiene sentido solo si asumimos que el gasto en posnatal

implicó un aumento en impuestos

resultados encontrados respecto de los grupos de menores ingresos dependen de manera clave de la rigidez que imponga el salario mínimo. Si el salario mínimo disminuyera su inuencia sobre la economía, ya sea por menores aumentos en el mismo o por nuevas disposiciones de exibilidad (por ejemplo un salario mínimo diferenciado para los jóvenes), sería esperable observar una disminución en la brecha de empleo entre las mujeres de bajos y altos ingresos.

En general podemos observar que los efectos del posnatal varían signica- tivamente de acuerdo al grupo que se analiza. Para las mujeres mayores y los hombres se produjo un aumento en la demanda por su trabajo y, por lo tanto, es esperable un incremento en sus salarios y empleo. Dentro de las mujeres en edad fértil existen diferencias en el impacto en bienestar de la política. Estas diferencias dependen de la valoración que las mujeres tenían del benecio y de si ganaban o no un salario cercano al mínimo. Aquellas que valoraban consi- derablemente el benecio se vieron favorecidas, mientras que aquellas de bajos ingresos disminuyeron aún más sus tasas de empleo. Además están los recién nacidos y las mejoras en salud que los afectan tanto a ellos como a las nuevas generaciones. Por último, en la sección 6 veremos cómo los recursos del subsidio se asignan de manera desproporcionada a los sectores de más altos ingresos. De todas formas, es un desafío intentar justicar una política que perjudica el em- pleo de un grupo vulnerable como las mujeres en edad fértil con bajos ingresos. Desafío que aumenta si se considera que uno de los objetivos de la política es justamente favorecer a las mujeres y su conciliación entre trabajo y maternidad.

6. Distribución del subsidio

Más allá de la discusión normativa relacionada con la distribución de los ingresos y la focalización del gasto social, en esta sección pretendo presentar algunos datos respecto a cómo se gasta el subsidio a la maternidad y en qué medida este gasto se concentra en los más ricos.

La pregunta sobre la focalización del subsidio prácticamente no ha sido tra- tada en la literatura económica sobre benecios a la maternidad. Las razones que justican esta realidad provienen de la naturaleza del posnatal, el cual se asemeja a una política previsional o de seguridad social en cuanto a sus objetivos y, por lo tanto, es razonable que tenga pagos asociados al salario. El objetivo de la política apunta más hacia el bienestar del recién nacido que hacia una mejor distribución de los ingresos. Además, los primeros benecios de maternidad en- tregados en Europa y Estados Unidos se cararcterizaban por su corta duración y por el escaso presupuesto que signicaban para el Estado (Ruhm 2000), por lo tanto, la forma en que se distribuía ese gasto era menos interesante. Sin em- bargo, a medida que los benecios se han ido extendiendo, la pregunta sobre la regresividad del subsidio ha ido cobrando relevancia.

Uno de los primeros trabajos en cuestionarse el asunto es el de Dahl et.al (2013). En él se analizan los efectos de una extensión del posnatal pagado en Noruega, pasando de 18 a 35 semanas y con un pago que representa el 100 % del ingreso. Adicionalmente, muestran cómo las transferencias se focalizan fuerte-

mente en los sectores de mayores ingresos. En primer lugar, las mujeres elegibles para recibir el subsidio (aquéllas que trabajan y están en edad fértil), tienen in- gresos familiares más altos que las mujeres no elegibles. Además, dentro de las mujeres elegibles el subsidio es entregado a aquellas con mayor ingreso familiar,

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