Marta Luxán Serrano y Matxalen Legarreta Iza
3. Las Encuestas de Empleo del Tiempo y la medición del trabajo doméstico y de cuidados
3.2. Encuestas de Empleo del Tiempo como instrumento de medida
Las Encuestas de Empleo del Tiempo emergen a principios del siglo XX en las sociedades occidentales industrializadas con el fin de producir información sobre las condiciones de vida, los modelos de ocio y de consumo y la conducta de la población desempleada, entre otros. Por tanto, sus orígenes no se encuentran en el marco de las investigaciones feministas. No obstante, comienzan a extenderse y cobran cierta relevancia para el feminismo a partir de la Conferencia de Naciones Unidas sobre la Mujer celebrada en Beijing en 1995, en la que se encomienda a todos los estados miembros a introducir valoraciones del trabajo doméstico y de cuidados en la Contabilidad Nacional. Las estimaciones del valor monetario de los bienes y servicios producidos en los hogares se llevan a cabo a través de las Cuentas Satélite de Producción Doméstica. Sin embargo, para poder realizarlas se ha de calcular primero el volumen de trabajo doméstico-familiar, lo que se consigue a través de las Encuestas de Empleo del Tiempo. De este modo, mediante dichas encuestas se producen los datos cuantitativos que conforman la “materia prima” de las estimaciones monetarias de la producción doméstica que se llevan a cabo a través de las Cuentas Satélite de Producción Doméstica3.
3 Para más información sobre las Cuentas Satélite de Producción Doméstica, se puede consultar la página web del Instituto Vasco de Estadística- Eustat: http://www.eustat. eus/estadisticas/tema_189/opt_0/ti_Cuenta_satelite_del_trabajo_domestico/temas.html (Consulta: 16/07/2018).
Una de las características de las Encuestas de Empleo del Tiempo es que son costosas, por lo que únicamente los grandes institutos de estadística pueden asumirlas, lo que nos remite a las limitaciones ya señaladas. Como contrapunto, en nuestro caso, supone una ventaja que el Instituto Vasco de Estadística-Eustat sea pionero en este campo y que haya adquirido un compromiso institucional para llevarlas a cabo de forma quinquenal4. De
esta forma, Eustat realiza la primera Encuesta de Presupuestos de Tiempo en 1993 y, a partir de entonces, las sigue desarrollando cada cinco años, siendo la última la de 20135. Por tanto, el contexto vasco cuenta con una
producción importante de datos cuantitativos sobre el trabajo doméstico y de cuidados que permite llevar a cabo análisis longitudinales, como lo ejemplifican los trabajos de Gisela Bianchi y Yolanda González-Rábago, 2015; Marina Sagastizabal y Marta Luxán, 2015; y Matxalen Legarreta y Cristina García Sainz, 2015.
Las Encuestas de Empleo del Tiempo descansan sobre dos instrumentos clave: el diario de actividades y la lista de actividades. El diario de actividades consiste en una plantilla en la que la persona encuestada apunta las acciones que lleva a cabo en el día correspondiente sobre el que tiene que responder la encuesta. Toma como referencia 24 horas del día y está dividido en intervalos predeterminados de tiempo6. Utilizar una plantilla cerrada en la
que se van señalando las diversas actividades permite que los resultados sobre el tiempo dedicado a cada una de ellas se acerquen en mayor medida a lo que efectivamente se hace que a la percepción que se tiene sobre lo que se hace. De esta forma, se amortigua en cierta forma el efecto de la deseabilidad social al que hemos hecho alusión previamente.
4 Para más información sobre la Encuesta de Presupuestos de Tiempo, se puede consultar la página web del Instituto Vasco de Estadística- Eustat: http://www.eustat.eus/estadisticas/ tema_173/opt_0/tipo_3/ti_Uso_del_tiempo/temas.html (consulta: 18/07/2018).
5 Mientras escribimos este texto se está llevando a cabo el trabajo de campo de la edición de 2018 de la Encuesta de Presupuestos de Tiempo de Eustat. No obstante, cabe advertir que no es habitual contar con una producción tan prolífera de datos sobre los usos del tiempo. En el contexto español, por ejemplo, el Instituto Nacional de Estadística realizó la primera Encuesta de Empleo del Tiempo entre 2002-03 y la segunda entre 2009-10; no obstante, no ha adquirido un compromiso institucional sobre su periodicidad (INE 2004). De esta forma, hoy por hoy todavía no se ha hecho pública la fecha de una tercera edición.
6 En el caso de la encuesta del Instituto Vasco de Estadística-Eustat, por ejemplo, el diario comienza a las 6 de la mañana del día correspondiente y acaba a las 6 de la mañana del día siguiente y está dividido en intervalos de 5 minutos.
Asimismo, el diario toma como referencia una noción de tiempo cronométrica (horas y minutos). Se trata de una medida abstracta compuesta por “unidades uniformes, invariables, infinitamente divisibles a las que puede darse un valor numérico” (Adam 1999: 9-10). Esta forma de medir el tiempo permite sumar la duración de las distintas actividades, así como establecer comparaciones entre ellas. No obstante, no ofrece la posibilidad de conocer el significado que se otorga a cada acción o la intensidad con la que se experimenta cada tiempo. Así, a través de las Encuestas de Empleo del Tiempo es posible producir información sobre la dimensión material del trabajo doméstico y de cuidados, pero no sobre los aspectos relacionales, emocionales y morales, que son intrínsecos a su naturaleza. A través de este tipo de encuestas, tampoco se puede atender a la disponibilidad ni a la previsión y anticipación de las tareas, que hace referencia a la gestión del ámbito doméstico-familiar o “management familiar” (Torns 2008). La simultaneidad es otra característica del trabajo doméstico y de cuidados sobre la que es difícil producir información a través de este tipo de estadísticas.
Las acciones sobre las que se produce información a través de las Encuestas de Empleo del Tiempo se codifican y ordenan mediante la lista de actividades, que es definida por la entidad encargada de la encuesta. Esta labor de codificación es plenamente conceptual y determina la naturaleza de la información que se produce a través de las encuestas. Actualmente, uno de los principales objetivos de este tipo de operaciones es la cuantificación del trabajo doméstico y de cuidados, por lo que el nivel de desagregación de este ámbito es mayor que el del resto de esferas de la vida cotidiana sobre las que se pregunta, lo que permite producir información exhaustiva sobre él. No obstante, su principal limitación es que la definición de cuidado de la que parte es muy limitada: asimila cuidado con prestar atención y toma como referencia solamente las personas que conviven en la unidad doméstica.