Para corregir el proceso arteriosclerótico es preciso iniciar la cura de las paredes arteriales que se han debilitado como con- secuencia de una carencia crónica de vitaminas. Aparte de la vitamina C, que estimula la producción de moléculas de colá- geno, también desempeñan un papel esencial los demás com- ponentes del Programa Vitamínico del Dr. Rath. La imagen que aparece en la página siguiente muestra las funciones protecto- ras de este programa vitamínico fundamental.
La parte central de la imagen presenta una sección microscó- pica del depósito arteriosclerótico presente en una arteria coronaria humana. El área roja encima de la placa indica el lugar por el que normalmente circula la sangre. Las lipoproteí- nas (moléculas de grasa) que se encuentran en medio del depósito se han pintado de negro mediante una técnica de coloración especial. Dos de estas miles de moléculas lipopro- teínicas (a) (una lipoproteína y una molécula LDL) presentes en la placa han sido ampliadas de forma esquemática. Estas lipo- proteínas se hallan en la pared arterial desde hace muchos años.
Alrededor del núcleo de la placa se forma un ”tumor” local de células musculares creado especialmente para proteger la pared arterial. Este ”tumor” es otra vía por la que el cuerpo procura reforzar la pared arterial pobre en vitaminas. El tamaño de la placa y, por tanto, la aparición de una enferme- dad coronaria vienen determinados principalmente por la can- tidad de lipoproteínas depositada y el ”tumor” de células mus- culares presente en la pared arterial. Lógicamente, toda terapia que consiga corregir estos dos mecanismos de arteriosclerosis logrará curar las enfermedades coronarias. La interacción entre los diferentes componentes del Programa Vitamínico del Dr. Rath redunda claramente en beneficio de estos dos mecanis- mos.
1.
Fortalecimiento mediante una óptima producción de colágeno
2.
Detención del crecimiento celu- lar excesivo alrededor de la
placa
– Vitamina C – Vitamina E
3
Protección ”teflón” de las paredes arteriales:
lisina y prolina
4.
Protección antioxidante de las paredes arteriales: Vitamina C, Vitamina E, Glutation, Betacaroteno y Selenio
Reversión de la arteriosclerosis de foma natural Lisina Prolina Vitamina C Vitamina C Vitamina E Betacaroteno Glutation Selenio Lp(a) Lp(a) Lp(a) LDL LDL + Torrente sanguíneo Pared arterial
1. Estabilidad de la pared arterial gracias a una óptima pro- ducción de colágeno. Las moléculas de colágeno presentes en nuestro cuerpo están compuestas por aminoácidos. Estas moléculas se diferencian de las demás proteínas por el hecho de que se sirven sobre todo de los aminoácidos lisina y prolina. Ya sabemos que la vitamina C estimula la producción de colágeno en las células de las paredes arte- riales. El adecuado aporte de lisina, prolina y vitamina C es un factor decisivo para la óptima regeneración de los teji- dos conjuntivos de las paredes arteriales y, por tanto, para la curación natural de las enfermedades cardiovasculares. 2. Reducción del ”tumor” de células musculares de la pared
arterial. Siempre y cuando se garantice un aporte ade- cuado de nutrientes esenciales, las células musculares de las paredes arteriales fabrican las cantidades necesarias de colágeno funcional, asegurando de esta manera la estabili- dad de dichas paredes. La carencia vitamínica, al contrario, hace que las células musculares de las paredes arteriales produzcan moléculas de colágeno erróneas y defectuosas. Es más, estas células musculares se automultiplican, for- mando un “tumor” arteriosclerótico. Mi compañera de tra- bajo, Aleksandra Niedzwiecki, y sus colegas han realizado un estudio pormenorizado de este mecanismo. Han descu- bierto que la vitamina C puede frenar el crecimiento del “tumor” arteriosclerótico. Mientras tanto, otras investiga- ciones han demostrado que la vitamina E provoca este mismo efecto.
3. Protección ”teflón” de la pared arterial y desintegración de las placas de sustancias grasas depositadas en las pare- des arteriales. Las lipoproteínas son las moléculas de trans- porte gracias a las cuales el colesterol y las demás molécu- las de grasa circulan en la sangre y se depositan en las paredes arteriales. Durante mucho tiempo se pensó que la molécula de transporte más decisiva para el depósito de grasas en las paredes arteriales era la LDL (lipoproteína de baja densidad o ”colesterol malo”). Sin embargo, ahora sabemos que la molécula de transporte más peligrosa no es
1. Millones de partículas de lipoproteína (a) se acumulan en las paredes arteriales caren- tes de vitaminas uniéndose al colágeno y a otras moléculas del tejido conjuntivo.
2. Los aminoácidos naturales lisina (
•
) y prolina (•
) crean una capa de ”teflón” alrededor de las lipoproteínas para evitar que se depositen más grasas en las paredes arteriales. Gracias a esta acción, las moléculas incluso pueden llegar a des- prenderse de la pared arterial en la que se han depositado.3. Las moléculas adiposas de la lipoproteína (a) se desprenden gradualmente del depósito de grasa en las arterias, lo que lleva a una cura natural de la arterioscle- rosis y la enfermedad cardio- vascular.
La primera terapia patentada del mundo para reducir las placas arterioscleróticas de forma natural
tabaco, los gases de escape y la niebla tóxica, dañan las lipoproteínas presentes en la circulación sanguínea y el tejido de las paredes arteriales. De este modo, hacen que el tamaño de las placas crezca aún más. La vitamina C, la vitamina E, el betacaroteno y los demás componentes del Programa Vitamínico del Dr. Rath son todos ellos potentes antioxidantes que protegen el sistema cardiovascular contra los daños producidos por la oxidación.
En el mundo animal, la disolución de las grasas deposita- das en la pared arterial es un proceso normal. En el caso de los osos y los demás animales que hibernan, por ejemplo, es un proceso que se repite con regularidad. Durante los meses de hibernación, estos animales no comen y, por la LDL, sino una variante llamada lipoproteína (a). La letra
(a) se refiere a ”adhesiva” y caracteriza a una proteína adhesiva complementaria que rodea las LDL. Debido a esta proteína de carácter adhesivo, las moléculas lipoproteíni- cas (a) se van acumulando en el interior de las paredes arte- riales. Se puede concluir, pues, que no son el colesterol ni el nivel de colesterol-LDL los que determinan el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular sino la cantidad acu- mulada de moléculas lipoproteínicas (a). En el capítulo siguiente, este nuevo factor de riesgo se analizará con más detenimiento.
Por todo ello, el primer objetivo terapéutico destinado a prevenir el depósito de grasas en la pared arterial consiste en neutralizar la adhesividad de las moléculas lipoproteíni- cas, evitando que éstas se adhieran a la parte interior de las paredes arteriales. Es lo que hacen las sustancias ”teflón” en las paredes arteriales. Ya ha sido identificada la primera generación de agentes ”teflón”. Se trata de los aminoácidos naturales lisina y prolina. Estas sustancias forman una capa protectora en torno a las moléculas lipoproteínicas (a) que provoca un doble efecto: evita que se depositen más molé- culas grasas en la pared arterial y disuelve las moléculas lipoproteínicas adheridas a la pared arterial. El desprendi- miento de las moléculas de grasa que forman la placa arte- riosclerótica produce una inversión natural del proceso de las enfermedades cardiovasculares. Una a una, las molécu- las se desprenden de las placas arterioscleróticas, se incor- poran a la circulación sanguínea y se dirigen al hígado, donde son quemadas. Se trata de un proceso natural que no va acompañado de las complicaciones que se producen con tanta frecuencia en el caso de la angioplastia y los demás procedimientos mecánicos.
4. Protección de la circulación sanguínea y las paredes arte- riales mediante antioxidantes. Hay otro mecanismo más que favorece el desarrollo de arteriosclerosis, infartos cardí- acos y apoplejías: la oxidación biológica. Los radicales libres, moléculas agresivas presentes en el humo del
Medicina de ”repara- ción” convencional
Medicina celular del futuro
Hasta la fecha, la operación de bypass y otros procedimientos mecánicos han sido el método elegido para tratar las enferme- dades cardiovasculares.
A partir de ahora, y para todas las generaciones futuras, el des- cubrimiento del origen celular de esta enfermedad permitirá la prevención, el tratamiento, y finalmente, la erradicación natural de la misma.
tanto, tampoco ingieren vitaminas. A esto se añade que durante la hibernación la producción de vitamina C en su cuerpo se reduce al mínimo.
En consecuencia, las moléculas de grasa y otros elementos de la sangre se depositan en las paredes arteriales, lo cual produce un engrosamiento de las mismas. En primavera, cuando estos animales dejan de hibernar, el contenido en vitaminas de su cuerpo aumenta sustancialmente debido a la dieta y la producción vitamínica de su cuerpo. Gracias a este aporte incrementado de vitaminas, el depósito de gra- sas en las paredes arteriales de estos animales se va redu- ciendo poco a poco y las paredes arteriales recuperan su estabilidad y función naturales.
La solución de la incógnita de los trastornos cardiovascula- res humanos revela una vez más cómo el estudio profundo de la naturaleza nos puede ayudar a encontrar remedios para las enfermedades humanas.
5. Eliminación de calcio de las paredes de las arterias: Los sis- temas celulares participan en la acumulación y eliminación del calcio de las paredes arteriales, además de controlar la formación y degradación de masa ósea. El funcionamiento de estos sistemas celulares depende de un aporte adecuado de vitamina D. Por ello, recomiendo asimismo una canti- dad óptima de esta vitamina. Las imágenes del escáner CT ultrarrápido demuestran que los depósitos de calcio en las paredes arteriales pueden reducirse de forma natural mediante este programa vitamínico.