1.4.1 Introducción al Marco Contextual
1.4.4.1 Enfermedades Laborales
Enfermedades Cardiovasculares
Las enfermedades cardiovasculares son actualmente un problema de salud pública de primera magnitud. El papel de los servicios de salud laboral no está suficientemente bien definido y en muchas ocasiones resulta insuficiente en el abordaje de estos problemas. Es preciso coordinar los recursos de los dispositivos asistenciales del sistema público de salud y los servicios de salud laboral para lograr el objetivo de una disminución eficaz de la morbimortalidad derivada de la enfermedad cardiovascular. (Molina,2008)
Dentro de las industrias que se estudian en la presente tesis se encuentra la de prestación de servicios de salud, y en ella en particular es común la rotación de horarios o el trabajo nocturno.
La hipertensión es la enfermedad con mayor prevalencia entre la población trabajadora de Japón y un factor de riesgo clave para la morbilidad y mortalidad por enfermedades cardiovasculares y cerebrales. La hipertensión es considerada una enfermedad relacionada con el trabajo y los factores laborales pueden afectar la hipertensión independientemente y significativamente. Muchos estudios han vinculado edad, sexo, peso corporal, ejercicio físico, y consumo de alcohol, pero han fallado en factores como tiempo extra y postura laboral. Varios estudios prospectivos han identificado la respuesta de la presión arterial al cambio postural, ruido fuerte, inmersión en agua fría, tareas aritméticas mentales, y estrés físico como factores predictivos de hipertensión. Los trabajadores, de acuerdo a este estudio, con mayor riesgo de hipertensión son los de mayor edad, mayor índice de masa corporal, respuesta anormal de presión arterial y alta frecuencia de viajes de trabajo. No existió un rango más elevado de presión alta entre trabajadores de escritorio, con horas irregulares de trabajo y con tiempo de trabajo extra.
(Odahara, 2010).
Un estudio epidemiológico reciente reportó que la obesidad, la concentración elevada de triglicéridos y la baja concentración de lipoproteínas de baja densidad tienden a presentarse más a menudo en trabajadores que rotan turnos que en los trabajadores que lo hacen de día. Por otro lado, hay una fuerte evidencia mostrando que el síndrome metabólico, compuesto por obesidad, dislipidemia con alta concentración de triglicéridos y disminución de lipoproteínas de baja
densidad, hipertensión, baja actividad fibrinolítica y a menudo intolerancia a la glucosa, es un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares. (Mina, 2005)
Otra causa de enfermedades cardiovasculares en trabajadores es el estrés. Las limitaciones psicosociales en el lugar de trabajo han incrementado debido a los cambios en la organización laboral durante las dos últimas décadas. Los estresores ocupacionales han sido identificados como una fuente de estrés en la vida diaria, los cuales pueden influir en los niveles de presión sanguínea. Diferentes modelos han sido propuestos para medir condiciones estresantes en el trabajo. El modelo Karasek enfatiza los efectos de la demanda psicológica y el control de trabajo. Este modelo tiene dos supuestos. El primero postula que la tensión laboral, la combinación de alta demanda psicológica y la baja libertad de decisión pueden resultar en un alto nivel de estrés. La tensión en el trabajo es supuestamente relacionada a una mayor adversidad en la salud en comparación con grupos de baja presión, los cuales combinan poca demanda psicológica y gran libertad de decisión. El segundo supuesto es que las decisiones de trabajo activas se relacionan con mayor autonomía y menores reacciones de estrés, la condición estresora de la alta demanda psicológica es limitada por un alto control en el trabajo. A la inversa, en trabajos pasivos, la alta demanda no es compensada con control en el trabajo. Esta situación puede desencadenar respuestas estresantes. En base a esto se realizó un estudio en población francesa incluyendo hombres y mujeres. Los resultados confirman el rol de limitaciones en el empleo como factores de riesgo de hipertensión, especialmente en mujeres. En hombres la combinación entre demanda psicológica y libertad de decisión se relacionaron significativamente con hipertensión. La relación entre trabajos pasivos e hipertensión y trabajos activos e hipertensión fue cerca de dos veces más fuerte en mujeres que en hombres. (Radi, 2005)
En virtud de la misma relación entre estrés laboral y riesgo coronario se ha postulado que existe un modelo de estrés basado en el desequilibrio esfuerzorecompensa. Este modelo supone que el estrés en los puestos de trabajo resulta de la falta de balance entre reconocimiento individual de esfuerzo extrínseco (ejemplo es la alta carga de trabajo) y la recompensa extrínseca (dinero, estima, control de la situación laboral), enfocándose en la compensación negativa entre costos experimentados y ganancia en el trabajo. (Kobayashi, 2005).
La enfermedad coronaria está liderando las causas de muerte en el mundo. En la población China se encontró que el alto nivel de desequilibrio entre esfuerzo y recompensa tuvo tres veces mayor riesgo de padecer enfermedades coronarias que los pacientes con bajo nivel. (Xu, 2009).
A nivel mundial, Japón, Taiwan, y Corea del Sur reconocen a las enfermedades cardiovasculares en trabajadores que sufren de sobrecarga de trabajo como enfermedades laborales y los compensan por esto. En adición, las enfermedades subyacentes (diabetes, ateroesclerosis e hipertensión) en aquellos quienes sufren dichas enfermedades son reconocidas en Japón como fácilmente agravables por la sobrecarga de trabajo. (Park,2006).
Murata et al. han demostrado prolongación del intervalo QT en hombres con turnos rotatorios de trabajo. El multivariado del riesgo relativo ajustado para enfermedades cardiovasculares ha sido estimado en 1.5 entre enfermeras que reportaron 5 o más años de rotación por turnos nocturnos. (Murata,1999) Esto es importante ya que dentro de los hospitales la fuerza de trabajo
fundamental son los residentes, quienes trabajan turnos, sin descanso, de hasta 72 horas, y son sometidos a guardias cada 2 o 3 días
La asociación entre la rotación de turnos y el infarto al miocardio se ha postulado desde hace muchos años. El riesgo de desarrollar enfermedad coronaria puede ser debido a la tensión laboral y puede haber una interacción entre la rotación de turnos y la tensión laboral que influya en el desarrollo de enfermedad coronaria. Un estudio de casos y controles realizado en 2006 por Knutsson y colegas mostró que el riesgo de infarto al miocardio fue relacionado con rotación de turnos tanto en hombres como en mujeres. (Mark,2006).
El Síndrome de Vibración BrazoMano (SVBM) es una enfermedad ocupacional mayor causante de una considerable morbilidad en trabajadores expuestos a vibraciones y es caracterizada por desórdenes vasculares, neurosensoriales y del sistema musculoesquelético. Del total de trabajadores expuestos a vibraciones se espera que la mitad desarrollen la enfermedad. El desorden vascular predominante es la alta constricción de arterias digitales resultando en una reducción del flujo sanguíneo cutáneo. El inicio y progresión de la enfermedad es pobremente entendido a nivel celular y molecular. Aunque la incrementada actividad del sistema nervioso simpático y el daño endotelial han sido propuestos como importantes mecanismos patógenos,
dilatación normal del endotelio dependiente de agonistas de acetilcolina en individuos que usan herramientas vibratorias. El SVBM puede también estar asociado con engrosamiento medial e hipertrofia del músculo liso, resultando en un incremento de la pared y el radio del lumen y una reducción interna de los diámetros en pequeñas arterias y arteriolas. Los resultados en un modelo animal sugiere que las vibraciones causan disfunción vascular en arterias digitales por incremento en los niveles de radicales libres de oxígeno, los cuales son probablemente mediados por desacoplamiento de la sintetasa de óxido nítrico endotelial. (Hughes, 2008).
El síndrome de vibración brazomano es una enfermedad ocupacional espástica y neurodegenerativa. En un modelo animal con ratas cuya cola fue sometida a vibración inducida a las células del músculo liso vascular provocaron vasoconstricción y vacuolas en dichos cuerpos celulares. Muchas revisiones implican la vía de activación somatosimpática por los vibroreceptores pacinianos como un mecanismo reflejo produciendo una activación neural de vasoconstricción. (Govindaraju,2008).
La población expuesta principalmente a herramientas manuales de vibración deriva en la enfermedad de la extremidad o dedo blanco o en el desorden vasoespástico denominado Enfermedad de Raynaud, ambas caracterizadas por una vasoconstricción cutánea excesiva de las extremidades resultando en un cese del flujo arterial en los vasos digitales por respuesta simpática sostenida. (Jay,2006).
Enfermedades Neuropsicológicas
Los químicos capaces de dañar al sistema nervioso central son ubicuos en el ambiente, especialmente el ocupacional. Los procesos industriales son las principales fuentes de los neurotóxicos mejor conocidos. De acuerdo a la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, más de 65,000 químicos comerciales son usados de manera cotidiana en Estados Unidos y de 2,000 a 3,000 químicos se agregan cada año. Aproximadamente una cuarta parte de esos químicos es esperada como neurotóxicos.
El sistema nervioso es vulnerable al efecto de ciertos químicos encontrados en el ambiente laboral. Los desórdenes clínicos del sistema nervioso central tienen presentaciones variadas, a menudo implican síntomas no específicos. Muchos síndromes pueden ocurrir en respuesta a una simple neurotoxina, dependiendo del nivel y la duración de exposición. Los signos y síntomas de
la exposición a neurotoxinas pueden ser imitados por enfermedades psiquiátricas, metabólicas, neoplásicas, inflamatorias y degenerativas del sistema nervioso. (Kim, 2010). El incremento del estrés psicológico en el trabajo ha sido reportado en muchos estudios. El impacto del estrés laboral en la salud ha sido ampliamente estudiado. Tres factores psicosociales son considerados importantes para la salud y el bienestar de los trabajadores la demanda laboral, el control en el trabajo y el apoyo social basado en la hipótesis que la combinación de aumento en la demanda laboral, y la reducción de libertad para tomar decisiones (poco control o poco margen de decisión) está relacionado con resultados pobres en la salud. Esto está relacionado con mayores síntomas clínicos derivados. (Amati,2010)
El ruido ha sido un problema ambiental importante. Con la rápida industrialización en las sociedades modernas, la contaminación por ruido se ha incrementado tanto en áreas industriales como en áreas generales. La exposición al ruido pueda ser causa de muchos efectos negativos como pérdida de la audición; efectos en el desarrollo mental y psicofisiológico; efectos sobre el comportamiento comunitario y manejo de la molestia. Se ha documentado tanto en sujetos de laboratorio como en trabajadores expuestos a ruido ocupacional que el ruido afecta negativamente el desempeño de tareas cognitivas. (Maqueda,2010) Entre los efectos cognitivos la
lectura, le memoria, la atención, la resolución de problemas son los más afectados. El aprendizaje espacial y la memoria son coordinador por diferentes regiones en el cerebro, especialmente por el hipocampo. Un estudio realizado en animales mostró que el ruido crónico induce estrés oxidativo, incremento en la actividad de la acetilcolinesterasa, reducción del conteo de dendritas en el hipocampo y elevación de los niveles plasmáticos de corticosterona. (Cui,2009)
El ruido es uno de los riesgos ocupacionales más comunes del mundo moderno y existe evidencia que sustenta el incremento de la prevalencia de altos niveles de ruido en los lugares de trabajo. Se ha mostrado que el ruido fuerte provoca respuesta físicas, psicosociales y del comportamiento en animales y humanos. Los efectos negativos no auditivos de la exposición al ruido ocupacional sobre funciones cardiovasculares, respiratorias, del sueño, en la salud física y mental, ahora son considerados como una seria causa de preocupación. Muchos trabajadores industriales están expuestos a ruido ocupacional fuerte a lo largo de su jornada laboral y se quejan de trastornos del sueño por las noches. El insomnio y los trastornos del sueño son dos del amplio rango de síntomas expresados por personas expuestas a ruido crónico. El ruido puede
actuar en general como un estresor no específico y estudios recientes muestran la respuesta neuroendocrina en sujetos expuestos a ruidos de baja frecuencia de ventilación como similar a otros estresores. El ruido estimula la activación de la secreción de esteroides adrenales. El cortisol sérico es un marcador de estrés confiable. (Gatinjali, 2003).
Un metaanálisis reciente mostró que la exposición a ruido ocupacional está asociada con cambios en la presión arterial y enfermedades cardiovasculares. Aunque el mecanismo biológico de esta asociación es complejo, el ruido induce enfermedades cardiovasculares y cambios sanguíneos considerables a consecuencia del estrés. El estrés puede llevar al incremento ambulatorio de los niveles de presión sanguínea y rangos de pulso, reducir la sensibilidad a la insulina, incremento en la agregación plaquetaria, y disfunción endotelial por activación del sistema nervioso simpático. Debido a los elevados niveles de presión arterial existe un consecuente riesgo de muerte por hemorragia intracerebral. (Fujino,2007)
Existen enfoques de intervención para el manejo del estrés en el trabajo en todo el mundo que están siendo juzgados en este momento. Son una variedad de cuestionarios psicológicos auto administrados usados en salud ocupacional. El Cuestionario de Estrés Genérico del Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH), el Cuestionario de Contenido del Trabajo (JCQ) de Karasek es usado comúnmente a nivel internacional, así como el Breve Cuestionario de Estrés en el Trabajo (BISQ) del Ministerio de Trabajo para el diagnóstico de estrés en los trabajadores. (Tahara,2009)
La depresión es una enfermedad donde los factores psicológicos desempeñan un papel esencial. Entre los factores psicosociales relacionados con ella encontramos las exigencias laborales, la carga de trabajo, demandas y estresores (aspectos del puesto de trabajo y entorno del mismo, es decir, clima y cultura de la organización, funciones laborales, relaciones interpersonales, y diseño y contenido de las tareas). La respuesta a estos estresores se traduce en depresión. A pesar de conocer la importancia del trabajo como fuente etiológica de depresión, no existe una clasificación apropiada que incluya la depresión laboral; de tenerla sería más fácil su detección y, por tanto, la intervención para reducirla, eliminarla e incluso, prevenirla. Esto se debe a que no existe una definición propia de depresión laboral, a pesar de conocer las implicaciones que tiene no sólo a nivel físico, emocional, mental y social, sino en los costos para las empresas y la economía del país.
Un estudio realizado por Kawano en 2008 demostró que la sobrecarga cualitativa y cuantitativa de trabajo generó ansiedad, fatiga, depresión y síntomas somáticos. Menor control en el trabajo generó falta de vigor, fatiga, ansiedad y depresión. A menor trabajo físico se demostró falta de vigor, irritabilidad, fatiga y depresión. (Kawano,2008) Los médicos laborales desarrollan estrés por tres diferentes causas: bajo entendimiento de los servicios de salud ocupacional en las compañías, conflictos entre médicos ocupacionales y sus compañeros, y discrepancias entre médicos laborales que trabajan de rutina y los servicios de salud ocupacional. Las causas de estrés entre médico generales fueron inseguridad y falta de certeza en el trabajo, aislamiento, pobre relación con otros médicos, desilusión sobre el rol de los médicos generales y conocimiento de demandas cambiantes. (Shimizu,2002) Los pediatras por su parte
presentan síntomas de estrés con el trabajo de 35 horas o más por semana, mayor demanda laboral, menor control en el trabajo y más síntomas psicosomáticos. (Umeuara,2007)
El insomnio y los trastornos del sueño, estos se han mostrado como efectos del estrés laboral y se relacionan con enfermedades musculoesqueléticas, digestivas, circulatorias, respiratorias, diabetes y migraña. La dificultad para iniciar el sueño y la dificultad para mantener el sueño están significativamente asociadas con hipertensión. (Suka, 2003). Una prolongada exposición al estrés crónico laboral con recuperación insuficiente deriva en Burnout. Además, el estrés crónico en el trabajo es predictivo de obesidad. El burnout puede ser asociado como factor de riesgo para enfermedad ateroesclerótica ya que se asocia con aumento de la circunferencia de la cintura, síndrome metabólico, hipertensión y dislipidemias. (Kitaoka, 2009).
El síndrome de Burnout es un problema que se están presentando en profesionales que trabajan con personas, en especial en los médicos, por ser una profesión en la que influyen factores externos e internos que pueden desencadenar dicho padecimiento, por externos entendemos cuestiones institucionales e internos como la personalidad del trabajador. Ha sido descrito como un proceso que se inicia con una carga emocional y su correspondiente tensión que conduce al agotamiento del sujeto, quien comienza a exhibir conductas de distanciamiento y actitudes cínicas con la persona que atiende, lo cual crea dudas con respecto a la competencia y realización profesional. Los médicos que tengan malas relaciones con la institución laboral aumentan el riesgo de padecerla considerablemente. Los grados que han sido considerados son:
primer grado con signos y síntomas de agotamiento ocasionales y de corta duración que desaparecen a través de distracciones o hobbies; segundo grado con síntomas más constantes, duran más y cuesta más trabajo sobreponerse a ellos, la preocupación por la efectividad se vuelve central al mismo tiempo que la persona se vuelve negativa y fría con sus compañeros y pacientes; tercer grado con síntomas continuos, con problemas psicológicos y físicos llegando incluso a la depresión, sin explicación de lo que pasa, la persona se aísla con nulas o pocas relaciones interpersonales y se intensifican los problemas familiares. (HernándezVsrgas,2008) (Bernal,2001) (Olivar,1999), (Caballero,2001)
Algunos puestos de trabajo de médicos y enfermeras, se encargan de cubrir los turnos debidos al ausentismo, lo que repercute en cambios de turno constante. Muchos de los trabajadores que rotan turnos tienen dificultades en mantener un estilo de vida. Existen alteraciones en el ritmo de sus vidas, enfrentando efectos en el deterioro de sus funciones físicas, mentales y sociales. La rotación de turnos causa desbalance en los ritmos circadianos afectando en su salud física y mental. Esos efectos van desde disminución de la memoria a corto plazo, incremento en la fatiga, problemas de sueño y poco apetito, a problemas mayores que incluyen incremento en la mortalidad por deterioro en los sistemas digestivo y cardiovascular. Sudo, en 1991 encontró que los trabajadores más jóvenes desarrollaron aumento en la excreción en orina de epinefrina y cortisol, sobre todo en trabajadores que llevaban más de 5 años laborando ese tipo de turnos.
(Park,2006) (Sudo,1991)
En un informe sobre la recuperación de los turnos de trabajo nocturno, los tiempos de reacción disminuyeron en el trabajo de enfermería. Tiempo de reacción enlentecido, balanceo postural, alteraciones en la coordinación manual, y el temblor se han asociado con la evaluación del comportamiento neurológico. (Ishi,2004) Enfermedades Otológicas El ruido se ha descrito como un sonido sin calidad musical agradable o como un sonido no requerido o no deseado. El ruido como riesgo laboral es conocido desde hace muchos años. Sin embargo, no es hasta el advenimiento de la revolución industrial, cuando las fábricas comienzan a sustituir la fuerza humana por máquinas, que cobra verdaderamente importancia la exposición a ruido como factor de producción de alteraciones en la salud de los trabajadores. La exposición
corta a ruido excesivo por encima de 85 db(A) origina primero un desplazamiento temporal del umbral de audibilidad conocido por periodo de fatiga auditiva que desaparece después de algunos minutos u horas de reposo. A medida que aumenta el tiempo de exposición o la intensidad, el desplazamiento del umbral aumenta y la recuperación de la audición no tiene lugar a los niveles iniciales. En esta fase, la pérdida auditiva residual se denomina desplazamiento permanente del umbral de audibilidad o hipoacusia causada por ruido, caracterizada por comenzar en las frecuencias alrededor de los 4000 Hz.
El ruido no solo ocasiona alteraciones en el aparato auditivo, también actúa sobre los centros bulbares, vegetativos, centros corticales de asociación y de la voluntad. Está considerado entre los factores que predisponen a la fatiga mental y física, que suelen reflejarse en tasas más elevadas de ausentismo y de inestabilidad personal.
Los estímulos sonoros fuertes producen una vasoconstricción a distintos niveles periféricos, además de disminuir la capacidad de reacción del individuo y su rendimiento laboral. (Hernández, 2007)
Aunque existen referencias suficientes para afirmar que los trabajadores de la construcción están expuestos a niveles nocivos de ruido, en España no está extendida la idea que deba ser